Archivo de la etiqueta: Timoteo Mendieta

Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Sindicalismo y memoria, ese viejo nuevo internacionalismo

Un sindicato de electricistas noruegos visita la exhumación de la fosa de Timoteo Mendieta, en Guadalajara.

Desde 2014 han donado 50.000 euros a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

lamarea.com / Isabel Cadenas Cañón / 24-05-2017

Un autobús lleno de electricistas noruegos viaja desde Madrid hacia Guadalajara. Pertenecen a una agrupación regional de El & It, un sindicato del sector eléctrico que agrupa a unos 37.000 afiliados en total. Llevan una semana en España: han estado en Marinaleda, se han reunido con CC.OO. y ahora van hacia el cementerio de Guadalajara. Allí les espera una fosa de la que, a día de hoy, se han exhumado 17 cuerpos. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica espera que uno de ellos sea el de Timoteo Mendieta, aquel hombre fusilado en noviembre de 1939 por ser presidente de la UGT en su pueblo, Sacedón y cuya hija, Ascensión Mendieta, cumplió 88 años en un avión rumbo a Buenos Aires para testificar en la querella argentina contra los crímenes del franquismo.

El día anterior, esta agrupación regional del sindicato, que cuenta con unos 2.000 miembros, donó 7.000 euros a la ARMH. No era la primera vez: desde 2014, diferentes agrupaciones de El & It han donado alrededor de 50.000 euros a la asociación. “Si lo divides entre 37.000, no es mucho dinero”, dice uno de ellos.

¿Qué hace que un sindicato noruego done dinero para exhumar las fosas del franquismo? Varias razones. Una de ellas es Henning Solhang. Henning visitó España por primera vez en 1979: le impresionó la impronta del franquismo en la sociedad y supo “que no podía entender este país”, así que empezó a leer todo lo que caía en sus manos sobre España. En 2013, volvió con varios directivos del sindicato y organizó un encuentro con la ARMH. Después de ese encuentro llegó la primera donación. Otra razón es Willy Davidsen, un célebre sindicalista que, durante la Guerra Civil, luchó en las Brigadas Internacionales. Uno de sus hijos, Jan Davidsen, fue el secretario general de uno de los sindicatos más importantes del país. Para muchos de estos sindicalistas, la relación con la Guerra Civil es genealógica: lo que sus antepasados aprendieron en las Brigadas Internacionales les sirvió después para liberar el país de la ocupación nazi, dicen. Y también: “hay quienes piensan que no se puede hacer nada contra el fascismo, pero la Guerra Civil española prueba que sí”.

Para la mayoría de estos hombres –el sindicato es casi exclusivamente masculino, sólo un 3% son mujeres–, esta es su primera vez en España. Salen poco de Noruega. Llevan medio año organizando este viaje, es decir, leyendo y aprendiendo sobre historia española. En el autobús, algunos lo dicen con cierta vergüenza: que en Noruega no se estudia la Guerra Civil española en las escuelas, y que antes de empezar a prepararse para este viaje, no sabían nada sobre el tema. Otro explica que la única manera de frenar el avance de la extrema derecha en Europa es comprender lo que el fascismo fue capaz de hacer en el mundo, y que por eso vienen: para ayudar a que se sepa la historia. Oevind Wallentinsen, secretario general de la agrupación, estuvo en Ponferrada hace un par de años visitando el laboratorio de la ARMH. Se quedó impactado con “lo que Franco hizo a la república” y es también gracias a él que se ha organizado este viaje –el primero de la agrupación desde 1995–: porque la única manera de que esto no se repita en la Europa de la crisis es el boca a boca, decírselo a otros, correr la voz. Por eso para ellos es tan importante la ayuda económica, pero también la difusión: junto a ellos viaja, en todo momento, un periodista de Nettwerk, la revista del sindicato.

Ninguno de ellos ha visto nunca una fosa común.

Hoy hay poca gente en el cementerio, apenas las voluntarias y voluntarios de la ARMH y algunas periodistas. Marco González, vicepresidente de la asociación, les explica el contexto: en este cementerio hay unos mil represaliados, esta es la parte civil, todo eso que veis son fosas. Les dice que él no pudo encontrar a su abuelo, pero que gracias a sus donaciones, muchas otras personas sí han podido desenterrar a sus familiares. Los sindicalistas hablan de historia, toman fotos, preguntan. Y entonces se asoman a la fosa. René Pacheco, el arqueólogo, les habla desde allí abajo, a unos 3 metros de profundidad. Junto a él, un fémur, varias costillas, se adivinan dos cráneos con impactos de bala. Son los cuerpos 18 y 19.

Cambia todo. Primero está el silencio. Poco a poco los sindicalistas preguntan por el miedo, por ejemplo, preguntan por qué la gente que está trabajando en la fosa es tan joven. Sigurgir Olafsen, un hombre creyente, pregunta si no están teniendo apoyo de la iglesia, porque estas personas no han tenido un entierro digno. Pacheco le explica que, de hecho, los tiros de gracia de muchos de estos hombres los disparó el cura del pueblo, y que ese cura está enterrado muy cerca, en la parte noble del cementerio.

Poco a poco los sindicalistas empiezan a reunirse en pequeños grupos. Hablan entre ellos, con desconcierto. Sigurgir no puede comprender: “en mi país los curas son los buenos. Son hombres de dios.” Leif Egil dice “esto no es una película, es la realidad. Tengo que tratar de entenderlo”. Christopher Fageland, el más joven del grupo, “¿Quieres saber de qué estamos hablando? De que tendríamos que dar mucho más dinero.” Y, en todos, dos comentarios que se repiten: que no entienden cómo el gobierno español puede dar la espalda a todo esto y que es su deber, ahora, contarlo cuando vuelvan a Noruega. “Lo voy a poner en mi Facebook”, “Voy a escribir un artículo”, “Esto tiene que saberse, se lo voy a contar a toda la gente que conozco”. Recuérdalo tú y recuérdalo a otros.

Cernuda comenzó “1936”, un poema sobre un brigadista internacional, con ese verso. Lo terminó escribiendo que una sola persona valía como testigo de la nobleza humana. Algo así se siente al hablar con estos hombres que no tienen ningún tipo de orgullo por haber donado dinero para realizar tantas exhumaciones —“¿Por qué deberíamos estar orgullosos de eso? Por supuesto que tenemos que ayudar”—, para los que sindicalismo es sinónimo de solidaridad —“tanto en Noruega como fuera. Somos un sindicato, y los sindicatos sirven para eso, para que la gente luche unida”.

Y eso es lo que queda en el aire cuando se van del cementerio. Que han pasado por aquí los internacionalistas; los hombres buenos. Los voluntarios y las voluntarias les aplauden. Los sindicalistas les aplauden a ellos.

___

Fotografía destacada: Una agrupación regional del sindicato noruego El & It visita el cementerio de Guadalajara. Óscar Rodríguez, ARMH.

Fuente:http://www.lamarea.com/2017/05/24/sindicalismo-memoria-ese-viejo-nuevo-internacionalismo/

 

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Los arqueólogos abren la cuarta fosa con un represaliado gallego fuera de la comunidad

La ARMH busca a familiares de Emilio Aranda Olivan, enterrado en Guadalajara en 1939 Solo saben que es de A Coruña y que sus padres se llamaban Josefa y Emilio.

laopinioncoruna.es / Rosa Prieto / 21-05-2017

Costó décadas vencer el silencio y el miedo que impuso la Guerra Civil y los años oscuros de la dictadura. Pero hace poco más de 15 años, quienes fueron testigos de los paseos del franquismo empezaron a señalar las fosas donde fueron enterrados más de 100.000 represaliados. Aún hoy, miles de desaparecidos yacen en cunetas, montes o tapias de cementerios a la espera ser exhumados y recibir sepultura junto a sus padres, abuelos, cónyuges o incluso hijos.

“Busco a mi padre”. “Sé dónde está enterrado mi abuelo”. “En esa fosa está mi tío”. A la Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), colectivo originario del Bierzo promotor de las primeras exhumaciones en España, le llegan a diario peticiones para exhumar aquellos viejos huesos vencidos que desde hace casi ocho décadas claman memoria. En la práctica totalidad de los casos son los propios familiares o los vecinos de la zona los que sitúan el lugar donde fueron ejecutados y aportan datos de cada uno de los represaliados. Pero en la fosa de Guadalajara, donde la ARMH inició este mes los trabajos de exhumación -la cuarta con represaliados gallegos fuera de la comunidad-, el equipo de investigación, coordinado por Marco González, se ha encontrado con el expediente de un gallego del que tan solo disponen de su lugar de origen, su profesión y la fecha en la que fue ejecutado por el delito de “adhesión a la rebelión”. El colectivo trata de dar con familiares para entregarle los restos una vez concluya el proceso de exhumación y cotejo de las muestras genéticas.

Se trata de Emilio Aranda Olivan, tal y como recogen las anotaciones del Registro Civil y de los libros de enterramientos del cementerio de Guadalajara, donde fue ejecutado el 19 en octubre de 1939. Natural de “La Coruña”, “soltero” y de profesión, “delineante”. “hijo de Emilio y Josefa” y “domiciliado” en Guadalajara. Militante del PCE y miembro de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, y del Socorro Rojo Internacional. Durante la guerra trabajó en la Secretaría del Comisariado del IV Cuerpo de Ejército Republicano.

El equipo de voluntarios espera que la noticia sobre su búsqueda llegue a los familiares pese a los escasos datos, ya que no han podido acceder a la causa militar. “Está en el Archivo Militar de Zaragoza”, apunta Marco González, vicepresidente de la ARMH. No sería la primera vez que una familia conoce por los medios de comunicación dónde están enterrados sus allegados. Ya ocurrió con la fosa exhumada en 2009 en Aladrén (Zaragoza), donde fueron recuperados los restos de tres gallegos paseados en 1937: Cándido Silva, de Ribeira; Juan Moreno, de Vigo, y Benito Alonso, de A Cañiza. Fueron los familiares de este último, residentes en País Vasco, que se enteraron por este periódico dónde había sido fusilado, tal y como entonces relataron a este diario. Su sobrino había escuchado que Benito había muerto por “Zaragoza”. Pero ninguna pista más que le acercase el lugar exacto donde había sido sepultado.

20 días de exhumación

El pasado 9 de mayo, voluntarios de la ARMH iniciaron en el cementerio de Guadalajara el segundo intento para recuperar los restos de Timoteo Mendieta, miembro de UGT ejecutado el 16 de noviembre de 1939. Se trata del primer caso de una exhumación que se realiza tras un exhorto internacional dictado por la juez argentina María Servini, encargada de la instrucción de la conocida como “querella argentina” contra los crímenes franquistas.

Los restos de Mendieta no estaban, tal y como se creía cuando se comenzó en enero del año pasado la exhumación, en la fosa número 2 del cementerio de Guadalajara. De ahí que los arqueólogos retomasen este mes los trabajos tanto en la fosa identificada como número 1 en la que hay unos 25 cuerpos -entre ellos el del coruñés Emilio Aranda Olivan- como en otros cuatro sepulturas situadas en la primera fila del camposanto.

El equipo de la ARMH prevé concluir la exhumación a finales de mes. Ya recogieron muestras genéticas a los familiares, que serán cotejadas una vez recuperados todos los cuerpos. Aquellos que no sean identificados o reclamados recibirán sepultura en el cementerio de Guadalajara y el colectivo se quedará con muestras genéticas de cada cuerpo exhumado por si los familiares que desconocen el paradero de sus allegados los reclaman una vez concluido el proceso.

Desde que en el año 2000, la ARMH comenzó a poner nombre y apellido a cada resto que exhumaban de una fosa común, ya han ha recuperado unos 1.400 restos en toda España, más de medio centenar en Galicia. Además, en tres fosas ya abiertas fuera de la comunidad exhumaron restos de represaliados gallegos. La primera en el año 2004 en Arnado (León), donde estaban enterrados Ramiro Franco, concejal republicano de Rubiana (Ourense) y Carlos López Figueroa, conocido en la zona como El Coruñés. En 2009 fue exhumada la fosa de la localidad zaragozana de Aladrén, donde habían sido sepultados tres gallegos. Y en verano de 2014, en Ávila, recuperaron los restos del guerrillero ourensano Perfecto de Dios.

Antes del verano, el equipo de la ARMH organizará el acto de entrega de los restos exhumados el año pasado en la aldea lucense de Castroncelos (dos cuerpos); As Covas, en Quiroga, (uno) y en la localidad coruñesa de Páramos (cuatro).

___

Fotografía destacada: Integrantes de la ARMH durante la exhumación de la fosa común en el cementerio de Guadalajara. Oscar Rodríguez

Fuente:http://www.laopinioncoruna.es/galicia/2017/05/21/arqueologos-abren-cuarta-fosa-represaliado/1183050.html

 

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Piden a los diputados de Castilla-La Mancha que visiten la exhumación de víctimas del franquismo

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica se ha dirigido al Parlamento regional vía correo electrónico.

“La defensa de los derechos humanos de las víctimas de la dictadura no deben ocurrir al margen de las instituciones democráticas”, aseguran.

Se cumplen nueve días de los trabajos de exhumación en el cementerio de Guadalajara para localizar a Timoteo Mendieta.

La ARMH elabora informes de cada caso que servirán de “prueba” en posibles juicios para demostrar que se trató de asesinatos y no de muertes como consecuencia de la guerra.

eldiario.es / Carmen Bachiller / 18-05-2017

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha remitido una carta a los diputados de las Cortes de Castilla-La Mancha en la que les invitan a realizar una visita a los trabajos de exhumación que se llevan a cabo desde hace nueve días en el cementerio de Guadalajara para buscar a Timoteo Mendieta, fusilado en 1939, pocos meses después del término de la guerra civil, a instancias de la justicia argentina que investiga los crímenes cometidos por el franquismo.

La asociación considera que “la defensa de los derechos humanos de las víctimas de la dictadura no deben ocurrir al margen de las instituciones democráticas” y que esta visita sería una manera de “respaldar públicamente el rechazo a la violencia y a la persecución de cualquier ser humano por razones políticas”. La carta se ha remitido a través del correo electrónico y la reproducimos de manera íntegra:

“Desde el pasado día 9 de mayo, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica está llevando a cabo la exhumación de una fosa común en el cementerio de Guadalajara. En ella esperan encontrar los restos de 25 personas civiles, asesinadas tras el final de la guerra de 1936. Lo que comenzó como búsqueda de Timoteo Mendieta, natural de Sacedón, padre de Ascensión Mendieta, la mujer que ha promovido judicialmente la exhumación, se ha convertido en la esperanza de una docena de familias que llevan décadas esperando a poder enterrar dignamente a un ser querido y a saber qué es realmente lo que le ocurrió.

La labor de recuperación e identificación de los restos humanos es un acto de reparación dentro del trabajo de defensa de los Derechos Humanos que ha quedado pendientes desde el final de la dictadura franquista.

En ese ámbito de rechazo a la violencia y persecución contra cualquier ser humano por sus ideas, entendemos que la reparación de hechos tan terribles, y la defensa de los Derechos Humanos, no puede ocurrir al margen de las instituciones democráticas. Esa es la razón por la que queremos invitar a una representación o a todas las Cortes de Castilla-La Mancha a visitar la exhumación, mantener contacto con los familiares, conocer de primera mano las labores que se están llevando a cabo en el cementerio de Guadalajara y saber en qué consisten las demandas de quienes todavía buscan desaparecidos de la dictadura. Los trabajos continuarán hasta el próximo 27 de mayo”.

Nueve días de exhumación con optimismo contenido

Mientras tanto, este jueves se cumple el noveno día de exhumación en la fosa uno del cementerio de Guadalajara. Ya se han sacado diez de los 25 cuerpos que se habrían depositado en el lugar a finales de los años 30 del pasado siglo.

René Pacheco, arqueólogo que dirige la excavación, explica que durante los actuales trabajos se han encontrado “con cuerpos mucho más amontonados, con menos capa de tierra de separación entre asesinato y asesinato”. Eso podría dificultar la tarea de la asociación a la hora de definir, con cierta exactitud, la temporalidad de cada asesinato pero, matiza Pacheco, “nos permite avanzar más rápido”.

Exhumación en la fosa 1 del cementerio de Guadalajara FOTO: ARMH

De momento se están confirmando los datos de los registros de enterramiento. “En la fosa número uno creo que no vamos a tener tantos problemas en la identificación genética de las víctimas porque a ella se arrojaban los cuerpos sin repartirlos en otras fosas del cementerio como ocurría en la fosa dos. En ese caso tiraban los cuerpos de forma simultánea a la dos y a la tres o a otras”.

Permiso para analizar los restos en Madrid en vez de Argentina

Aún es pronto para extraer conclusiones en lo que se refiere a la localización de los restos de Timoteo Mendieta. “En la saca, el grupo en el que podría encontrarse Timoteo, puede haber pasado cualquier cosa. Hemos encontrado un cuerpo joven, otro mayor…Uno de los dos podría ser pero no lo podemos confirmar”.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha solicitado al juzgado argentino que dirige María Romilda Servini la posibilidad de enviar las muestras para su análisis genético a Madrid, en lugar de hacerlo a los laboratorios argentinos. “Parece que vamos a obtener ese permiso”, asegura René Pacheco.  El objetivo es ganar tiempo y por eso en el mismo cementerio se está simultaneando el análisis antropológico de los cuerpos con la extracción y preparación de muestras para el posterior análisis del ADN.

‘Pruebas’ para  futuros juicios que demuestran los asesinatos

A los trabajos de exhumación que son gratuitos, ya que la propia asociación corre con todos los gastos, se han acercado otras familias que esperan encontrar a sus seres queridos. “Tenemos a 12 ya identificadas y nos faltan otras tantas por encontrar”, señala Pacheco quien invita a los interesados a acercarse al cementerio. “Tendrán la oportunidad de trasladar los restos a sus panteones familiares”.

La ARMH elabora informes técnicos de cada caso que también se ponen a disposición de las familias “para que tengan una validez judicial. En el futuro pueden servir como prueba para la investigación de otros crímenes. De hecho, se demuestra que estamos ante un asesinato y no una muerte consecuencia de la guerra, tal y como reflejan muchas actas de defunción. Es la evidencia de que el franquismo manipuló”.

___

Fotografía destacada: Ascensión Mendieta permanece al pie de la fosa, esperando noticias FOTO: ARMH

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/Piden-Castilla-La-Mancha-exhumacion-franquismo_0_644985783.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Las familias que buscan a los ‘otros Mendieta’ fusilados en Guadalajara

El caso de Timoteo Mendieta, fusilado en 1939, estimula la búsqueda de los restos de otros republicanos fusilados en las fosas del cementerio de Guadalajara.  

Diez familias más creen que también pueden tener represaliados en el camposanto de la capital alcarreña, entre ellas, las de Gregorio Florián, Francisco de Llera y Saturnino de Luz.

eldiario.es / Raquel Gamo / 14-05-2017

Gregorio Florián, Francisco de Llera y Saturnino de Luz dan nombre a víctimas del odio, de la sinrazón, de la impunidad y del olvido. Fueron testigos de una de las etapas más oscuras de la historia reciente de España. Casi ochenta años después desde el fin de la Guerra Civil y la instauración de la dictadura franquista, los restos de sus cadáveres continúan, en plena era democrática, esparcidos en fosas comunes del cementerio de Guadalajara como si se trataran de ciudadanos de segunda. Sin que sus familias hayan podido recuperarlos y darles una sepultura digna.

El caso de Timoteo Mendieta, carnicero y presidente de UGT en su pueblo –la localidad alcarreña de Sacedón- ha servido de espolea para que otras diez familias se hayan movilizado en la búsqueda de represaliados en el cementerio municipal de Guadalajara. Una tarea en la que van a contar con la ayuda de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Desde el martes, precisamente, los miembros y arqueólogos de esta entidad trabajan en el segundo intento para localizar los restos de Mendieta, asesinado el 15 de noviembre de 1939. El primer intento fue en enero del pasado año, pero no dio sus frutos. La hija del represaliado, Ascensión Mendieta, a sus 91 años, mantiene incansable la búsqueda por recuperar “un hueso” y “unirse a él”.

La orden de apertura de la fosa en la que se cree que se halla Timoteo Mendieta no procede de ningún juzgado español, sino de la jueza argentina María Servini de Cubría, quien instruye la llamada ‘querella argentina’ de los crímenes del franquismo desde 2010, después de que descarrilara la causa abierta por Baltasar Garzón en el Tribunal Supremo. Hace un año, los especialistas recuperaron los restos de diez personas que estaban en la misma lista que Timoteo. Sin embargo, los análisis de ADN rubricaron que ninguno de ellos era él.

Esta semana, tras la segunda exhumación, en presencia del juez de Guadalajara que ha recibido el exhorto de la magistrada argentina para abrir la fosa, los miembros de la ARMH han localizado por el momento un cráneo aunque aún no se sabe si corresponde al padre de Ascensión. René Pacheco, arqueólogo que trabaja en el equipo de esta asociación, considera que el cadáver de Timoteo Mendieta “pudo haber sido arrojado a otra fosa común próxima en la que fueron arrojados otros dos cadáveres el mismo día”.

Fosa común del cementerio de Guadalajara donde podrían localizarse los restos de Saturnino De Luz

En cualquier caso, lo cierto es que el caso Mendieta ha abierto la espita a otras familias que también buscan a sus represaliados, tal como ya empezó a ocurrir en 2016. Después de la primera exhumación, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica recibió solicitudes de información de más de un centenar de personas. Y ahora, otras diez familias también consideran, a la luz de las investigaciones y los archivos, que los restos de sus antepasados se localizan en el camposanto de la ciudad de Guadalajara.

Los trabajos coordinados por la ARMH avanzan a buen ritmo. “Hemos encontrado los primeros restos humanos en buen estado de conservación”, asegura Pacheco. Solo en el cementerio de Guadalajara, según se recoge en los archivos oficiales, el franquismo fusiló en torno a 822 republicanos entre 1939 y 1944. De ellos, más de 250 cuerpos se encuentran abandonados en 16 enterramientos colectivos en la zona del recinto donde actualmente se centran los trabajos arqueológicos de la asociación. Los técnicos consideran que en la fosa 1 del cementerio de Guadalajara deberían alojarse los cuerpos de 25 víctimas del franquismo entre los que se encontrarían, además de Timoteo, Gregorio Florián y Francisco de Llera, naturales de los municipios alcarreños de Torija y Valdeconcha, y también represaliados por el régimen al término de la Guerra Civil.

Referente para otras familias

El proceso judicial iniciado hace siete años por los Mendieta, convertido en un referente paradigmático de la dignidad en la lucha por la memoria histórica, ha conducido a otras familias a investigar el paradero de sus antepasados e incluso, en algunos casos, como ocurre con Gregorio y Francisco, sus parientes podrán comprobar en las próximas semanas si sus familiares se hallan en la misma fosa que Timoteo Mendieta. La biografía de estas tres víctimas de la Guerra Civil, relatada por sus familiares a eldiarioclm.es, está íntimamente ligada al activismo político y sindical en defensa de los valores republicanos hasta su fusilamiento en los meses posteriores al ocaso del conflicto fratricida.

La breve vida de Gregorio Florián estuvo vinculada a la villa alcarreña de Torija. Nacido en 1890, fue donado a la Casa de la Misericordia de Guadalajara y, más tarde, adoptado por un hombre de Atanzón. Durante su juventud en el municipio torijano, Gregorio trabajó cuidando del ganado como criado de un señor. Años después se convirtió en jornalero empleado en la construcción de una carretera aledaña al pueblo, un oficio que le permitió prosperar económicamente. Su temprano compromiso político le llevó a afiliarse a la UGT, organización en la que desempeñó el cargo de recaudador de Torija. Allí se casó con su mujer y juntos formaron su familia.

Ascensión Florián, nieta de Gregorio Florián, miembro de la UGT de la localidad de Torija ejecutado por el régimen franquista en julio de 1939.JPG

La vida parecía sonreírle a la familia Florián hasta que un suceso en Torija cambió su destino para siempre: el asesinato del cura de Trijueque a finales de los años 30. Algunos vecinos le acusaron de ser el autor de los hechos en colaboración con otras personas y de haberse mofado de la Iglesia con las vestiduras del párroco. A pesar de que no había pruebas contra él, un grupo afín al ideario falangista le delató ante la autoridad y un tribunal militar le detuvo, acusado por su activismo en la UGT y por el asesinato del clérigo en abril de 1939, que nunca pudo corroborarse.

Un mes después ingresó en la prisión central de Guadalajara. El único contacto que tuvo con el exterior fue durante un permiso penitenciario que le concedieron para dar sepultura a su hijo Benito, víctima de la difteria.  Según relata su bisnieto, Rubén Aguado, “en Torija siempre se ha contado que cuando el hijo de mi bisabuelo Gregorio estaba muy enfermo, el médico le negó la asistencia por la vinculación de su familia con la izquierda. Cuando su padre consiguió salir de la cárcel, solo llegó para enterrarle”.

Los últimos meses de la vida de este ugetista transcurrieron entre los barrotes de la prisión alcarreña. Le condenaron a muerte en cumplimiento de una sentencia sumarísima y fue fusilado en el cementerio de Guadalajara el 27 de julio de 1939. Contaba 48 años. Pero la tragedia para la familia Florián no acabó aquí. Los falangistas multaron y embargaron todos los bienes familiares. Además, como venganza, tal explica su bisnieto, los vecinos querían quemarlos en el horno de pan de la población.

Ochenta años después de esta historia, los descendientes de Gregorio están volcados en encontrar los restos de su familiar hasta el punto de llevar su búsqueda a los juzgados. Durante las indagaciones para conocer el paradero de la víctima lograron confirmar que sus restos se encuentran, precisamente, en la fosa que está siendo exhumada desde esta semana. “La acusación que pesaba sobre mi abuelo fue completamente falsa, como luego se demostró”, explica emocionada su nieta, Ascensión Florián, quien no escatima elogios hacia Ascensión Mendieta y su familia. “Es encomiable y valiente. Agradecemos a esta familia su perseverancia porque la evolución de su caso nos va a permitir buscar también a nuestro familiar. Sin embargo, creo que el primer paso para recuperar la memoria de nuestros antepasados debería haber sido declarar nulos los juicios. Estoy muy indignada. Estamos sacando a nuestras víctimas como si fueran asesinos”, lamenta Ascensión.

La nulidad de los juicios sumarísimos del franquismo fue una posibilidad que el Estado cerró con la Ley de Amnistía, aprobada en 1977 durante la Transición, a cambio de autorizar la legalización del Partido Comunista de España en abril de ese mismo año. Después, la Ley de Memoria Histórica, impulsada por el Gobierno de Zapatero en 2007, tampoco incluyó esta exigencia de las víctimas.

Ana María González De Llera, nieta de Francisco de Llera, concejal republicano de la localidad de Valdeconcha fusilado en noviembre de 1939

“Darle sepultura”

El destino de Francisco de Llera corrió la misma suerte que su compañero Gregorio Florián. Nació en la localidad alcarreña de Valdeconcha, en octubre de 1889. Durante los años previos a la Guerra Civil, cultivó sus tierras, unas propiedades que le granjearían más tarde rencillas con otros vecinos. En esta etapa contrajo matrimonio con su primera esposa, enviudó y después volvió a casarse. Fruto de estas uniones nacieron siete hijos. Era concejal socialista en  Valdeconcha cuando estalló la guerra.

Según relata una de sus nietas, Ana María González, “a lo largo del conflicto se dedicó a abastecer de víveres a los soldados republicanos que lucharon en el frente”. Precisamente, al regreso de una misión, en 1939, Francisco fue detenido junto a su hija Agustina en su vivienda, probablemente, tras ser delatado por sus vecinos como venganza por viejas disputas alrededor de varias de sus propiedades. Ambos fueron recluidos en la cárcel de Guadalajara. Aunque la adolescente logró ser liberada, su padre acabó siendo fusilado en el cementerio de la capital alcarreña el 11 de noviembre de 1939. El motivo de fondo: su afiliación al Partido Socialista.

La familia De Llera, después de muchos años en los que la historia de su abuelo ha sido tabú en su seno, decidió hace unos meses romper con el “miedo” e investigar el destino de su antepasado. A tenor de los documentos oficiales, fue enterrado también en la fosa número 1. “Hemos descubierto que a mi abuelo le iban a conmutar la pena, pero al final le ejecutaron después de la guerra. Tenemos esperanza de que aparezcan sus restos. Deseamos dignificarle y darle un merecido homenaje en Valdeconcha”, explica Ana María.

En el caso de esta familia, el posible reencuentro con su abuelo, tras ocho décadas de silencio, llega tarde para los parientes más longevos. La hija de Francisco y madre de Ana María, Pilar Gabriela de Llera Alonso, murió hace unas semanas, a la edad de 91 años. No tuvo la oportunidad de honrar a su padre.

Salceda De Luz, nieta de Saturnino De Luz, fusilado en el camposanto alcarreño en mayo de 1940

Dignificar la fosa

La historia de Saturnino de Luz hunde sus raíces en el municipio de Tendilla. Agricultor en sus años de juventud, se casó y tuvo cinco hijos. Su trayectoria estuvo marcada por su unión, como sucedió en otras muchas poblaciones de la provincia de Guadalajara, a la UGT, sindicato en el que alcanzó la posición de Secretario de la Colectividad en Tendilla durante los años previos al estallido de la Guerra Civil. Su “adhesión a la rebelión” fue el motivo esgrimido entonces por las autoridades franquistas para detenerle y encarcelarle, primero en su localidad natal y luego en Guadalajara, tras concluir la guerra. Después de un periodo de cautiverio fue ejecutado en el camposanto de la ciudad el 13 de mayo de 1940. Tenía 40 años.

La investigación de la familia de Saturnino de Luz fructificó con un primer resultado acerca de la localización de sus restos. Según el registro del cementerio, fue ejecutado por orden judicial del Ministerio de Justicia y enterrado en otra fosa común situada al sur del recinto, en el patio 4 del camposanto de la capital arriacense.

El hijo de la víctima, Juan de Luz, de 91 años, presenció en primera fila junta a Ascensión Mendieta, la apertura de la fosa 1 el pasado martes. Su nieta, Salceda de Luz Medel, junto a otros familiares, inició el proceso para encontrar a su abuelo aunque luego decidió paralizar el proceso judicial. “Queremos dignificar esa fosa en la que yacen muchos de nuestros familiares asesinados por el franquismo. Pedimos autorización al ayuntamiento para embellecer el lugar y colocar placas de homenaje, pero nos la denegaron”, sostiene. Según detalla, la respuesta de la Alcaldía de Guadalajara fue que ellos se encargarían de acometer la reforma de la fosa. Pasado el tiempo, el Gobierno local se ha limitado a ajardinar la superficie del enterramiento, de tal manera que no parece una fosa.

Precisamente, este desdén institucional es una de las principales quejas que deslizan los familiares de las víctimas del franquismo. El denominador común que presentan es el de mantener su esfuerzo a la hora de buscar a sus familiares, pero les hubiera gustado hacerlo con más apoyo oficial y sin que tuviera que mediar la Justicia internacional.

Sin apoyo oficial

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se jactó en el Foro de El Mundo, en diciembre de 2015, que a lo largo de sus cinco años de mandato había dejado “a cero” la asignación presupuestaria destinada a memoria histórica. Esta falta de colaboración del Gobierno dificulta y retrasa todos los procesos judiciales que se han abierto para recuperar a víctimas del franquismo. Desde 2011, todos los avances que se han producido han sido gracias al altruismo de asociaciones y particulares comprometidos con la causa de la memoria histórica.

En el caso de Guadalajara, además, el equipo de Gobierno municipal del PP emitió el año pasado facturas a la ARMH por la exhumación de los restos de veintidós represaliados, entre ellos los que se suponía que eran de Timoteo Mendieta. Lo denunció el grupo de Ahora Guadalajara, lo que motivó que este Ayuntamiento eliminara este cobro.

Ahora, la reciente segunda exhumación en la fosa 1 en Guadalajara satisface los deseos de la familia Mendieta, pero no cumple con las obligaciones que la comunidad internacional, a través de la ONU, ha lanzado a España para que cumpla en materia de las fosas, no solo por un asunto de memoria histórica, sino por una cuestión que atañe a los derechos humanos. Todas las personas tienen derecho a dar una digna sepultura a los suyos.

“En otros países como Bosnia y Colombia sí tienen un censo de desaparecidos oficializado. En Colombia, concretamente existe desde hace 10 años, teniendo en cuenta que las FARC no han entregado las armas”, ha señalado en reiteradas ocasiones el fotoperiodista Gervasio Sánchez, presente en la segunda exhumación de Timoteo. Por el contrario, en España, no hay un registro oficial de víctimas del franquismo, pese a que la Ley de Memoria Histórica contemplaba la creación de una Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura.

Es evidente que la normativa se ha quedado corta para los familiares de las víctimas, especialmente, en lo que se refiere al apoyo para ejecutar exhumaciones. De ahí la relevancia de lo que está ocurriendo en las excavaciones en el cementerio de Guadalajara. Tanto por el número de víctimas que los expertos creen que están enterradas como por lo que representa de divulgación de un drama que durante muchos años ha permanecido silenciado. “Nuestra familia ha dado visibilidad a las víctimas del franquismo que no tienen cuernos, ni rabo ni quieren matar a nadie”, señaló el martes a los medios Chon Vargas, hija de Ascensión Mendieta.

___

Fotografía destacada: Linea de fosas colectivas en el cementerio civil de Guadalajara

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/familias-buscan-Mendieta-fusilados-Guadalajara_0_643585973.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Gervasio Sánchez: “En España no hay un censo de desaparecidos oficializado, a diferencia de países como Bosnia y Colombia”

Solo en el cementerio de Guadalajara hay más de 200 cuerpos abandonados en fosas comunes. La Cafetera de radiocable.com estuvo allí, donde también se encontraba el fotógrafo Gervasio Sánchez retratando las labores de exhumación. Aunque no es el primer país en el que ve fosas comunes, la diferencia, dijo, es que “países como Bosnia y Colombia sí tienen un censo de desaparecidos oficializado. En Colombia, concretamente existe desde hace 10 años, teniendo en cuenta que las FARC no han entregado las armas”.

radiocable.com / 10-05-2017

La fosa en la que se está trabajando viene de una orden de un tribunal extranjero, de Argentina, donde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica inició una querella el 14 de abril de 2010. Fue a raíz del caso del desaparecido Timoteo Mendieta, cuando se dictaminó que esa fosa debía exhumarse.

“Ascensión Mendieta, su hija, tenía 13 años cuando fusilaron a su padre, ahora, con 91 años veremos si puede ver los restos de su padre”, dijo Gervasio Sánchez

Gervasio Sánchez ha visto numerosas fosas por el mundo, pero lo que más le sorprende del caso español “es la dignidad de los familiares con la que se enfrentan a esta maquinaria de silencio que empezó el día 1 de posfranquismo y continúa 41 años después”.

RENÉ PACHECO, EL ARQUEÓLOGO

Ha sido “la justicia argentina quien ha reclamado la exhumación del cuerpo de Timoteo Mendieta y lo que ha hecho que el juzgado de Guadalajara es aceptar ese exhorto”, afirma el arqueólogo de la exhumación en el Cementerio de Guadalajara (René Pacheco).

“El caso de Timoteo la singularidad que tiene es que es la primera víctima reclamada por un tribunal extranjero, el de Argentina”, precisó. De hecho, “la familia intentó luchar para encontrarle haciendo lo que se podía hacer desde aquí pero nadie les hizo caso”, aseguró. 

“Hay cuatro metros de profundidad con 24 cuerpos amontonados, lo que complica la excavación”.

Pacheco recordó: “No tenemos que olvidar que hay muchos Timoteos Mendietas”. Ya que, “solo en esta parte del cementerio de Guadalajara 16 sepulturas con 265 cuerpos”.  

Pedro Canalejas Guzmán es nieto de Pedro Guzmán Fernández. Fue fusilado cuando su hija tenía 11 años, quien con 88 años aún siente miedo al recordarlo.”A mi abuela le raparon el pelo como parte de la represión que no dejó en nuestro pueblo casi ningún varón de izquierdas”. Pedro le ha tomado a su madre recientemente muestras de ADN para cotejarlas con las de su abuelo “tiene problemas de memoria y no recuerda cosas que ha hecho hace pocos minutos pero recuerda muy bien lo que ocurrió entonces. Cuando le expliqué para qué eran las muestras se puso a temblar”.

Fue en 1995 cuando Pedro empezó “a buscar datos con ayuda de Emilio Silva -fundador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica- y gente de la ARMH que se fundó después”. Entre los años 2005 y 2008 “empezaron a abrirse archivos y a conseguirse todo, te dejaban ir a fotografiar cosas y supimos todo lo que había”.

___

Fotografía destacada: Trabajos de exhumación en Guadalajara

Fuente:http://www.radiocable.com/gervasio-sanchez-no-hay-censo-desaparecidos-oficializado-en-espana-bosnia-colombia-696.html

 

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La ‘oportunidad definitiva’ para localizar a Timoteo Mendieta

Se inicia en el cementerio civil de Guadalajara la segunda exhumación, tras el anterior intento en enero de 2016, para hallar los restos del miembro de UGT víctima del franquismo.

René Pacheco, arqueólogo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica: “Si los resultados de estas excavaciones son negativos, no habrá forma de encontrar a Timoteo”.

La perseverancia de los Mendieta ha inspirado a otras familias de Guadalajara para volcarse en la búsqueda y dignificación de sus parientes, asesinados por el franquismo.

eldiario.es / Raquel Gamo / 09-05-2017

“Con mucha cautela y tranquilidad”. Estas son las sensaciones con las que Concepción Mendieta, nieta de Timoteo Mendieta, víctima del franquismo, afronta esta oportunidad crucial para dar con los restos de su abuelo que, según apuntan todos los archivos, deberían localizarse en la fosa común número 1 del cementerio de Guadalajara.

A primera hora de este martes se inició la segunda excavación que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) lidera en el camposanto alcarreño sin ningún apoyo institucional, con el fin de hallar los restos de Timoteo Mendieta y los otros 25 hombres que, según la mencionada asociación, fueron enterrados en la fosa número 1 entre julio y noviembre de 1939, una vez finalizada la Guerra Civil. Esta nueva investigación tiene lugar después de que el Juzgado número 1 de Guadalajara atendiera, a principios de este mes, el tercer exhorto dictado por la jueza argentina,  María Romilda Servini, encargada de la instrucción de la conocida como “querella argentina” contra los crímenes franquistas.

“No encontrar a mi abuelo en la fosa que abrimos el año pasado fue un gran mazazo personal porque era tal la certeza de que estaba ahí… Tengo toda la esperanza de que podamos encontrarle esta vez y sacar a los 25 hombres fusilados que están en esa fosa”, relata la nieta de Timoteo Mendieta a eldiarioclm.es. Este sentimiento sosegado se torna en ilusión en la matriarca del clan Mendieta, Ascensión, de 91 años. Inasequible e incansable en su lucha, decidió presenció la apertura de la fosa. El deseo que ha expresado en numerosas ocasiones es el de encontrar a su padre, y no sólo por una elemental razón afectiva o humana, sino por la voluntad de ser enterrada junto a él. Hoy, en el camposanto de la capital alcarreña, volvió a reiterar este objetivo.

Timoteo Mendieta fue un miembro de UGT, natural de la localidad alcarreña de Sacedón, que fue asesinado el 16 de noviembre de 1939. Sus restos no estaban, tal como se creía, en la fosa número 2 del cementerio de Guadalajara. De ahí el inicio de los nuevos trabajos arqueológicos, que se prolongarán durante al menos 20 días, y que presentan como novedad que se van a realizar tanto en la fosa común 1 del cementerio de Guadalajara como en otros cuatro nichos individuales situados en la primera fila de este cementerio. Los técnicos apuntan que podría contener dos víctimas sepultadas en cada uno de ellos.

El plan de los especialistas de la ARMH es seguir el rastro de los 18 varones que fueron fusilados también aquel 16 de noviembre para facilitar el hallazgo de Timoteo Mendieta. René Pacheco, arqueólogo encargado de esta investigación, reconoce su trascendencia: “Este segundo intento es definitivo. En caso de no encontrar a Timoteo, no habrá forma ya de conseguirlo porque podría estar en cualquier otra fosa común o individual de este cementerio y habría que exhumar más de 800 cuerpos”.

Fosa 1 del cementerio de Guadalajara, donde se ha reanudado la búsqueda del cuerpo de Timoteo MendietaFOTO: RAQUEL GAMO

Una vez que la excavación sobre el terreno llegue al nivel de enterramiento a 90 centímetros de profundidad, los arqueólogos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica comenzarán a extraer los esqueletos óseos de los más de 20 difuntos que se localizan en esta fosa de forma individualizada. A continuación, abordarán el análisis antropológico forense en una sala especial habilitada en el mismo recinto para identificar los rasgos biológicos de edad, sexo y altura y contrastarlos con los libros de registro. Los datos de estos archivos fueron compilados recientemente por voluntarios que trabajaron en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara y en el Archivo Militar de Zaragoza.

Finalmente, los análisis de ADN, a partir de muestras óseas, serán los que determinen si entre las víctimas se encuentra Mendieta. El año pasado, este test genético se prolongó durante varios meses, debido a que las pruebas tuvieron que mandarse a Argentina, tal como indicaba el exhorto de la magistrada argentina. Sin embargo, en esta ocasión, el objetivo del equipo de investigadores es recortar los tiempos: “Vamos a tratar de agilizar el proceso de identificación, evitando la burocracia y haciendo lo posible para que el contraste se haga en un laboratorio de Vitoria. Así los resultados podrían estar listos en un mes”, afirma Pacheco.

La investigación concluirá el próximo 1 de junio. Fecha a partir de la cual la legislación regional no permite que se realicen excavaciones por el efecto que las condiciones meteorológicas pueden ejercer sobre los cuerpos que no están esqueletizados.

Más búsquedas

La denuncia interpuesta por la familia Mendieta ante la justicia argentina en 2011 ha servido de inspiración para que otras familias de Guadalajara activen la búsqueda de sus seres queridos que fueron fusilados a lo largo de la Guerra Civil o al inicio de la dictadura franquista.

En la actualidad, 11 familias procedentes de algunas localidades de la provincia de Guadalajara como Torija, Tendilla, Sacedón, Tamajón o Marchamalo esperan el resultado de la investigación recién comenzada. Es el caso de Gregorio Florián, Saturnino De Luz o Francisco De Llera, cuyos fusilamientos se produjeron también en 1939, según las partidas de defunción que han consultado sus familiares, en el cementerio civil de Guadalajara. Todos ellos, alcarreños de nacimiento, fueron ajusticiados por su activismo político durante la época de la II República vinculada a organizaciones sindicales o su afiliación al Partido Comunista de España o al Partido Socialista Obrero Español.

El caso de Tomás Vicente Lorente, vecino de Auñón (Guadalajara) es uno de los que ha avanzado gracias al proceso de Timoteo Mendieta. Su familia, que ya había reclamado su búsqueda a la justicia desde 2008, ha podido progresar en su investigación a raíz del permiso de exhumación logrado por la familia Mendieta.

___

Fotografía destacada: Ascensión Mendieta y su hija, hoy, en el cementerio de Guadalajara FOTO: RAQUEL GAMO

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/oportunidad-definitiva-localizar-Timoteo-Mendieta_0_641836937.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Segundo intento para localizar el cuerpo de Timoteo Mendieta, víctima del franquismo

Este martes está previsto que arranque una nueva exhumación en el cementerio de Guadalajara gracias a un nuevo exhorto de la justicia argentina.

Los técnicos de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica trabajarán tanto en la fosa número 1 como en enterramientos individuales.

Otras once familias esperan encontrar también los restos de sus seres queridos durante la exhumación.

eldiario.es / Carmen Bachiller / 08-05-2017

Segundo intento. Esperanzas renovadas para la familia de Timoteo Mendieta, sindicalista de la UGT, natural de Sacedón (Guadalajara) que fue asesinado cuatro meses después del final de la Guerra Civil española. Tras el intento fallido de hace algo más de un año, este martes se procederá a la apertura de la fosa común número 1 del cementerio de Guadalajara para buscar de nuevo su cuerpo gracias al exhorto (el tercero ya)  procedente de la jueza María Romilda Servini de Cubría, instructora de la denominada “querella argentina” y que investiga crímenes cometidos durante el franquismo.

El Ministerio de Justicia recibió el exhorto a finales de diciembre. Cinco meses después se ha dado luz verde a una nueva exhumación en el cementerio de Guadalajara tras la demanda interpuesta por Ascensión Mendieta, hija del sindicalista, en el intento de localizar a su padre, hasta ahora sin resultados. Esta nueva petición responde a  datos que indican que los restos de Mendieta no estaban, tal y como se creía, en la fosa número 2 del cementerio local, donde se practicó una primera exhumación, sino en la fosa número 1.

A las nueve de la mañana los técnicos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) volverán al cementerio de Guadalajara para iniciar una nueva búsqueda. Trabajarán en dos partes diferenciadas de la zona civil del cementerio: tanto en la fosa número 1 como en enterramientos individuales. Y es que los datos sobre el paradero del cuerpo de Timoteo Mendieta son confusos.  El día de su fusilamiento -15 de noviembre de 1939- fueron asesinadas otras 18 personas. En su caso, el enterramiento no  se produciría hasta el día siguiente. “A pesar de los datos documentados en tres libros distintos, la hipótesis que hemos barajado es que a la hora del enterramiento los cuerpos fueron cambiados”, explica Marco González, vicepresidente de la ARMH.

“La posibilidades que tenemos son, por un lado, buscar en las fosas donde el mismo 16 de noviembre de 1939 enterraron a gente, es decir, en la fosa número 1, donde fueron enterrados dos cuerpos en esa misma saca y también en cuatro sepulturas individuales que están en la fila 1 del cementerio civil”. Buscarán el rastro de aquellas personas que fueron enterradas el mismo día que Timoteo Mendieta para intentar localizar al sindicalista.

La denuncia de Ascensión Mendieta ha abierto el camino a otras familias

El programa de trabajo se prolongará durante 15 o 20 días. Hace un año se exhumaron 22 cuerpos de la fosa 2 del camposanto de Guadalajara sin resultados, de momento, para la familia Mendieta. Pero su denuncia ante la justicia argentina ha abierto el camino a otras personas que también buscan a sus familiares asesinados durante la Guerra Civil o en los albores de la dictadura.

Toma de datos durante la exhumación en enero de 2016, en Guadalajara FOTO: ARMH

En enero de 2016 solo dos familias se habían interesado por los trabajos realizados por la ARMH en el cementerio de Guadalajara. Una de ellas fue la de Timoteo Mendieta. La otra era la de Tomás Vicente Lorente, vecino de Auñón (Guadalajara) y otro de los represaliados por el franquismo. “En este último caso, la familia ya lo había venido reclamando desde el año 2008” pero solo la denuncia ante la justicia de los Mendieta permitió avanzar al lograrse el permiso de exhumación.

A partir de ese momento se pudo contactar con 14 familias vinculadas a las personas enterradas en la fosa número 2. Y no solo eso. Durante los trabajos de exhumación llegaron a pasar hasta 90 familias interesadas en el procedimiento a seguir para encontrar a sus seres queridos, tanto los que puedan estar en la parte civil del camposanto como en la católica.

Ahora, cuando está a punto de arrancar la segunda exhumación en Guadalajara ya hay 11 familias pendientes de lo que dicten los nuevos hallazgos y las pruebas de ADN. Proceden de municipios como Sacedón, Tamajón o Marchamalo, entre otros.

Un equipo de forenses, antropólogos y voluntarios

En las tareas de búsqueda participará un equipo de 10 personas entre quienes trabajarán en la fosa y aquellos que se dedicarán a la recepción de familiares y nuevas peticiones de exhumación. También se sumarán voluntarios. Además, se contará con el trabajo de un antropólogo inglés que vendrá acompañado por un equipo de tres colaboradores. “Serán los encargados del análisis de campo en la propia morgue para ir teniendo datos fiables cada vez que saquemos un cuerpo, por lo menos para saber si coinciden edades y estaturas con los datos que tenemos a priori”, explica González. Unos datos que han sido fruto de un trabajo previo realizado por voluntarios durante el último año que investigaron en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara y en el Archivo Militar de Zaragoza.

Después deberán ser practicadas las correspondientes pruebas de ADN. El exhorto de la jueza Servini indica que los restos han de ser enviados a Argentina pero la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica no descarta que puedan practicarse en Madrid si judicialmente es posible y con el objetivo de ganar tiempo.  Y es que los resultados de las pruebas de la primera exhumación tardaron en conocerse casi un año, entre análisis y contraanálisis. “Queremos evitar las esperas y la burocracia que es al final lo que nos ha frenado”. Un tiempo que corre en contra de Ascensión Mendieta quien a sus 91 años sigue luchando por encontrar a su padre.

Marco González lamenta que “ni el Estado ni la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se hagan cargo de estas exhumaciones. Y ya que no lo hacen, la asociación llegará hasta donde tenga que llegar. Solo en el cementerio civil de Guadalajara hablamos de 16 fosas y unas 320 víctimas que ya tenemos catalogadas porque por desgracia en la parte católica del cementerio, las fosas fueron vaciadas parcialmente en los años 70 para volver a enterrar gente encima”.

“Hay posibilidades mientras los cuerpos fueran enterrados en la parte civil”, sostiene el vicepresidente de la ARMH. Es aquella que se ha mantenido “como una burbuja en el tiempo” porque está intacta, no como lo que ocurrió con la parte católica del cementerio. Mientras, la familia mantiene una esperanza contenida tras el duro golpe del año pasado al conocerse los resultados negativos de genética. De nuevo, toca esperar las buenas noticias.

Fotografía destacada: Primera exhumación en el cementerio de Guadalajara, en enero de 2016 FOTO: ARMH

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/Segundo-localizar-Timoteo-Mendieta-franquismo_0_641486584.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Se reabre el ‘caso Mendieta’: nueva exhumación el 9 de mayo ante la esperanza de la familia

El próximo martes comenzarán los trabajos de apertura de la fosa común número 1 de Guadalajara para buscar el cuerpo de Timoteo Mendieta, fusilado en 1939.

La familia se muestra “ilusionada” pero mantiene la calma ante el “mazazo” del año pasado al conocer que los restos del represaliado no estaban en la fosa exhumada.

eldiario.es / Teresa Sánchez Garzón / 04-05-2017

El próximo martes, día 9 de mayo, se inicia una nueva exhumación para encontrar los restos del vecino de Sacedón Timoteo Mendieta, fusilado en 1939 y quien supuestamente fue enterrado en una fosa común en el cementerio de Guadalajara. Y es que desde finales de diciembre, el Ministerio de Justicia tiene en su poder un nuevo exhorto procedente de Argentina que solicita esta apertura. La petición procede de la jueza María Romilda Servini de Cubría, instructora de la denominada ‘querella argentina’, que investiga crímenes cometidos durante el franquismo.

Es el tercer exhorto remitido por la jueza Servini a España relacionado con el ‘caso Mendieta’, tras la demanda interpuesta por su hija Ascensión, en el intento de localizar los restos de su padre, hasta ahora sin resultados. Esta nueva petición responde a  datos que indican que los restos de Mendieta no estaban – tal y como se creía- en la fosa número 2 del cementerio local, sino en la número 1.

“La gente no sabe lo que sufre una persona cuando no sabe dónde está un familiar, y el encontrarlo cerraría muchas heridas”, explica a eldiarioclm.es Francisco Vargas Mendieta, nieto de Timoteo. La familia espera poder encontrar los restos de Mendieta pero mantiene la calma. “Habrá que esperar a ver cómo se realiza la exhumación, y habrá que ver cuál es el resultado, porque la última vez lo dimos por hecho y mira lo que sucedió”, apunta Vargas Mendieta.

Sus esperanzas se basan en los datos que recoge el registro del cementerio. “A Timoteo le fusilan el día 15 pero le entierran el día 16 de noviembre de 1939. En la madrugada juntan a varios cadáveres en la morgue. Ahora se cree que Timoteo Mendieta pudiera estar en la parte de arriba de la fosa número uno, junto a dos cuerpos más. Quizá se traspapelaron los nombres…Yo qué sé”.

Ascensión, la hija Timoteo Mendieta, durante la primera exhumación EFE

Según el Libro de Enterramientos en el Cementerio de Guadalajara de 1939, la fosa número 1 de Guadalajara se abrió el 26 de julio de 1939 y contiene 26 cuerpos. Los restos de Timoteo Mendieta podrían estar junto a los de Pablo García Centenera y Gregorio Moreda Santacruz, ambos vecinos de la localidad de Alhóndiga. Eso sí, el nieto de Timoteo señala que si los resultados son negativos “ya no sabremos donde buscar”.

Timoteo Mendieta era natural de Sacedón (Guadalajara) y secretario local de la UGT. Fue fusilado el 16 de noviembre de 1939, poco después de su detención. En enero del pasado año el permiso judicial para exhumar los supuestos restos del sindicalista se convirtió en el primero en nuestro país vinculado a la Guerra Civil  que se realizó  bajo tutela internacional. El posterior análisis de los restos exhumados descartó que fueran los de Mendieta.

___

Fotografía destacada: Ascención Mendieta, su hija y su nieta en una manifestación

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/reabre-Mendienta-exhumacion-esperanza-familia_0_640086879.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Timoteo Mendieta no aparece

Las pruebas de ADN realizadas por la Justicia de Argentina refutan que el padre de Ascensión sea uno de los 11 represaliados de la fosa número dos del cementerio de Guadalajara cuyos datos han sido analizados. La ARMH pedirá nuevos permisos para abrir la fosa número 1 del mismo camposanto.

publico.es / Alejandro Torrús / 29-12-2016

“Fui yo quien les abrió la puerta de nuestra casa cuando vinieron a por mi padre”. Así reaccionó Ascensión Mendieta, de 91 años de edad, a la noticia que hace apenas unos días le comunicó su hija: los restos de su padre, Timoteo, no están entre los 11 cuerpos de la fosa número 2 del cementerio de Guadalajara cuyo ADN ha sido analizado en Buenos Aires gracias a la Justicia de Argentina. Los restos de Timoteo Mendieta, asesinado en noviembre de 1939 por el régimen de Franco, siguen sin aparecer. La búsqueda, que ya dura casi 80 años, continúa.

“Ha sido una noticia dura. Muy dura. Pero vamos a seguir peleando. Hasta el final“, ha señalado Chon Vargas, hija de Ascensión Mendieta, a Público. “Esta es una pelea en la que estamos nosotros, pero también miles de hermanas, hijos, esposas de desaparecidos. Y no podemos abandonar. Tenemos que seguir”, ha proseguido Mendieta.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica tampoco tira la toalla y continuará la lucha para poder encontrar los restos de Timoteo Mendieta en el nuevo año. “Todos los documentos que teníamos a nuestra disposición señalaban que Mendieta estaba enterrado en la fosa número 2, pero el ADN dice que no es así. Ahora barajamos otras hipótesis. Ese mismo día fueron fusilados otras víctimas que fueron enterradas en tres fosas individuales y en la fosa número 1. Pensamos que pudo haber un baile de nombres y que Mendieta se encuentra en esa fosa”, explica a Público Marco Antonio González, vicepresidente de la ARMH, entidad que se encargó de la exhumación y de sufragar los gastos derivados de la misma.

La mala noticia que ha recibido Ascensión Mendieta, sin embargo, no empaña el significativo avance que ha supuesto la apertura de la fosa número 2 del cementerio de Guadalajara para las víctimas y para el movimiento memorialista. El revuelo mediático que acompañó a esta exhumación permitió que 15 familias que tienen a seres queridos en esas fosas comunes se sumaran a las peticiones de exhumación y, en el caso de los ADN coincidan, estas familias sí podrán recuperar a sus familiares.

“Lo único que puedo decir en este sentido es que seguiremos buscando hasta el final los restos de Timoteo Mendieta. No pararemos ni un segundo hasta conseguirlo. Tampoco hay que obviar que en este proceso muchas familias pueden encontrar a sus seres queridos y eso también es una muy buena noticia”, señala Ana Messuti, abogada de las víctimas del franquismo en la conocida como querella argentina en declaraciones a Público.

La exhumación de la fosa número 2 del patio 4 del cementerio de Guadalajara, donde se cree que hay cerca de mil represaliados republicanos, se realizó por orden de la Justicia de Argentina y fue ejecutada (y sufragada) por la ARMH. Los datos que la familia Mendieta había logrado reunir durante toda una vida de lucha apuntaban a que los restos de Timoteo se encontraban en aquela fosa número 2. Así lo detallaba, por ejemplo, el certificado de inhumación que expidieron las autoridades franquistas en noviembre de 1939 en el que se informaba a la viuda de Timoteo Mendieta, María Olivas, del lugar exacto donde había sido enterrado su marido.

“En contestación a su oficio fecha 15, en el que interesa conocer el lugar de inhumación del cadáver de Timoteo Mendieta Alcala, tengo el honor de comunicarle, que lo fue en el patio 4º, fosa nº 2, del Cementerio civil. Dios guarde a usted muchos años“, señala este documento fechado en 17 de noviembre de 1939.

Certificado de inhumación que expidieron las autoridades franquistas en noviembre de 1939

Además, un informe facilitado por el Ayuntamiento de Guadalajara también certificaba el lugar del enterramiento y facilitaba la relación de personas que fueron enterrados en la fosa común y la época en la que fueron inhumadas. Así, este informe señalaba que en la mencionada fosa había 22 personas, entre ellas Timoteo Mendieta, y que fueron enterradas entre el 16 de noviembre de 1939 y el 9 de septiembre de 1940. Los 11 primeros que cayeron a esa fosa, entre los que supuestamente estaba Timoteo Mendieta, fueron fusilados a mediados del mes de noviembre de 1939.

La ciencia, sin embargo, ha rechazado que Timoteo Mendieta sea uno de esos 11 fusilados que fueron enterrados aquel 15 de noviembre de 1939. La hipótesis ahora, como se ha mencionado anteriormente, es que los restos de Timoteo fueran uno de los últimos que se lanzaron a la fosa número 1 antes de que fuera cerrada. “Si antes pensábamos que fue uno de los primeros en ser lanzado a la fosa número 2, la hipótesis ahora es que puede ser uno de los últimos de la número 1”, explica Marco Antonio González. 

Las dificultades para encontrar a Timoteo Mendieta hacen aún más cruel y despiadado un proceso de búsqueda doloroso. “Si el Estado se hubiera encargado de las exhumaciones en su debido momento este tipo de situaciones no se darían. La dejadez del Estado está creando más dolor si cabe. A Ascensión Mendieta le robaron al padre en vida y ahora se lo están robando en la muerte”, denuncia Ana Messuti.

Ascensión Mendieta durante la exhumación de la fosa común donde, según la documentación de la época, descansan los restos de su padre Timoteo.- REUTERS

El caso de Ascensión Mendieta

El caso de Ascensión Mendieta ha sido uno de los más mediático entre las víctimas del franquismo de los últimos años. Esta mujer, de 91 años de edad, cumplió los 88 volando hacia Buenos Aires para poder contar a una jueza, por primera vez en su vida, el asesinato de su padre Timoteo cuando ella era apenas una niña. Tenía sólo 13 años. La barbarie dejaba una viuda y siete hijos huérfanos.

La apertura de una de las muchas fosas existentes en el cementerio de Guadalajara fue recibida con gran ilusión y esperanza por parte de Ascensión, que insistía en su deseo de ser enterrada con un hueso de padre. De hecho, esta mujer guarda urna en casa para que cuando fallezca metan dentro del tarro un hueso de su padre. “No sabes la de noches que me he acostado pensando en él. Eso se lleva por dentro… Tantos años sin poder llamar a tu padre... Ahora ya podré sacarle”, contaba Ascensión en una entrevista con este medio.

“No sabes la de noches que me he acostado pensando en él. Eso se lleva por dentro… Tantos años sin poder llamar a tu padre…”, decía Ascensión en una entrevista con este medio

La lucha por Ascensión ejemplifica a la perfección la de miles de personas en todo el Estado que intentan dar una sepultura digna a sus seres queridos fusilados o desaparecidos durante la Guerra Civil y los primeros años de dictadura franquista. Pero ningún “no” ni ningún portazo pudo frenar a esta mujer. Con casi 90 años decidió embarcarse en un viaje de miles de kilómetros y acudir a Argentina a declarar ante la juez María Servini en la única causa en el mundo que investiga los crímenes de la Guerra Civil y el franquismo. De momento no lo ha conseguido. Pero la lucha continúa y Ascensión Mendieta no se rinde.

Tasas por uso del cementerio público

Por otro lado, el Pleno del Ayuntamiento de Guadalajara vota este viernes la propuesta de Ganemos Guadalajara de no cobrar a la ARMH por los trabajos de exhumación en el propio cementerio. El Ayuntamiento aplicó a la entidad la Ordenanza Fiscal Reguladora de la Tasa por Prestación de los Servicios del Cementerio Municipal obligando al pago de una tasa por cuerpo recuperado y por la futura inhumación. Es decir, el Estado no sólo no busca a las víctimas de la dictadura sino que, además, cobra a las asociaciones que cumplen con los exhortos judiciales de búsqueda de los desaparecidos.

En este sentido, la propuesta de Ganemos Guadalajara, a la que ha tenido acceso este diario, pide que tanto las exhumaciones como las posteriores inhumaciones de los restos de las víctimas de la represión franquista no tengan que pagar tasas. Asimismo, la moción recoge que en el caso de haber algún impedimento de “índole legal”, el Consistorio debe comprometerse a “habilitar una subvención para aliviar de este gasto” a las víctimas.

Ascensión Mendieta ante la fosa donde se creía que estaba su padre, Timoteo Mendieta.- REUTERS

___

Fotografía destacada: Ascensión Mendieta durante la exhumación de la fosa en la que se creía que estaba su padre.- REUTERS

Fuente:http://www.publico.es/politica/mendieta-franquismo-victimas-armh.html

 

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Los amores de Timoteo Mendieta

Ascensión Mendieta Ibarra, mi madre, ha cumplido noventa y un años. Hace setenta y siete años que fusilaron a su padre y pese al tiempo transcurrido desde entonces, la voluntad para recuperar sus restos permanece inalterable.

Chon Vargas Mendieta – Abogada. Hija de Ascensión Mendieta y nieta de Timoteo Mendieta, fusilado por las fuerzas franquistas en 1939

eldiario.es / Chon Vargas Mendieta / 28-12-2016

Timoteo Mendieta fue uno de los 150.000 condenados a la pena de muerte por “auxilio a la rebelión”, según consta en la sentencia del proceso sumarísimo al que fue sometido por los vencedores, desleales al régimen de la República Española. Timoteo fue fusilado el día 15 de noviembre de 1939, dejó viuda y siete hijos.

Avisada de su inminente fusilamiento, su esposa María Ibarra se dirige a la cárcel de Guadalajara; cuando llega, Timoteo ya había sido ejecutado y su cuerpo volcado en una fosa común. No logró despedirse de él. A María le fue devuelta una lata donde se encontraban las fotografías de los siete hijos del matrimonio.

No se conformaron con inhumarle en una fosa común, no. Para engrandecer la ignominia levantaron un muro que impidió el acceso a las fosas durante cuarenta años, negando así el derecho de los familiares de las víctimas a venerar a sus seres queridos.

El día 20 de noviembre de 1975 muere el dictador Francisco Franco; habían transcurrido treinta y seis años desde el asesinato de Timoteo.

Fruto del proceso en el que se acordaba denegar el derecho a la justicia a las miles de víctimas de la dictadura franquista, unos cuantos personajes, exentos de legitimidad para la toma de decisiones en nombre de los ciudadanos de nuestro país, deciden y aprueban levantar otro muro, este de colosales dimensiones. Un gran muro, un muro que tuvo como objetivo primordial amparar los crímenes de la dictadura franquista bajo el paraguas de la impunidad. El muro fue inaugurado el día 15 de Octubre de 1977.  Lo llamaron Ley de Amnistía, una Ley de Punto Final. ¡Qué poderoso, qué atrevido es el miedo!

Dicen, que dicen las leyes internacionales que los delitos de genocidio y/o lesa humanidad son imprescriptibles y que tales delitos permanecen y se perpetúan en el tiempo. Dicen, que dicen las leyes, que no sólo existen formas en las que el crimen de genocidio es atribuible al Estado; dicen, igualmente, que hay leyes que dicen que existe responsabilidad penal individual, y de Organizaciones y Estados que permiten estos crímenes, violando el derecho internacional. ¡Eso dicen, que dicen las leyes!

No es hasta el año 1979 cuando en el cementerio de Guadalajara se procede a derribar el muro que ocultaba y silenciaba la tragedia acontecida en los años de represión que siguieron al final de la contienda. Conocedoras del acontecimiento, María Ibarra y varias de sus hijas se desplazan hasta Guadalajara reclamando la exhumación del cuerpo de su esposo y padre para darle digna sepultura. Pese a haber transcurrido cuarenta años, la ley no tutela su derecho y con empeño y tesón sólo consiguen colocar una lápida que recuerda, según la información recabada, que los restos de Timoteo Mendieta se habían inhumado en la fosa nº 2 del patio cuatro del cementerio civil de Guadalajara. Junto a junto él, se encontrarían los restos de veinte hombres y una mujer, también fusilados.

En el mes de noviembre de 2013, el día 29, Ascensión Mendieta Ibarra, mi madre, cumplió ochenta y ocho años en un avión que la llevó a declarar en la querella que en 2010 varias víctimas habían interpuesto contra los crímenes del franquismo, admitida a trámite en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Fruto de la incansable lucha de numerosas víctimas como Ascensión y la ayuda desinteresada de ciudadanos y profesionales, juntos todos ellos, el día 19 de enero de 2016 se procede a la exhumación de los restos de la fosa número 2 del patio cuatro del cementerio de Guadalajara. Hoy sabemos que los restos de Timoteo no están en esa fosa. Hace sólo unos días que conté a mi madre toda la verdad: “Mamá”, le dije,”tu padre no está en esa fosa exhumada” y la conminé a fortalecer su voluntad para sobrevivir a la localización de los restos de su padre. Mi madre, tras reflexionar unos minutos me dijo: “Fui yo quien les abrió la puerta de nuestra casa cuando vinieron a por mi padre”.

Hace cinco años que el gobierno de turno decide que había que construir un muro nuevo y lo hace dejando sin dotación presupuestaria la partida destinada por Ley a la exhumación de las miles de fosas que, todavía hoy, existen en nuestro país.

El pasado día 29 de noviembre de 2016, Ascensión Mendieta Ibarra, mi madre, ha cumplido noventa y un años; hace setenta y siete años que fusilaron a su padre y pese al tiempo transcurrido desde entonces, la voluntad para recuperar sus restos permanece inalterable. Parece como si la apisonadora que viene vulnerando desde hace décadas los Derechos Fundamentales de nuestras víctimas no pasara por ella.

¡Timoteo Mendieta amó mucho, mucho, mucho, mucho! Amó a su esposa María, a sus siete hijos, a su familia; amó a los ciudadanos del mundo; amó y trabajó por la justicia, por la igualdad, por la fidelidad a la República y, justo por esto, le quitaron la vida. Timoteo Mendieta era un hombre bueno; su hija, Ascensión Mendieta, mi madre, es una buena mujer y merece descansar en paz aunque sólo sea, como ella pide, “con un hueso de mi padre”.

A TODAS LAS VÍCTIMAS.

___

Fotografía destacada: Ascensión Mendieta ante la fosa número 2 del patio cuatro del cementerio de Guadalajara ARMH

Fuente:http://www.eldiario.es/tribunaabierta/amores-Timoteo-Mendieta_6_595700445.html

 

 

Publicado por ARMH