Archivo de la etiqueta: Segunda República

Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

“Estaría bien crear un centro de documentación del fascismo español, como los hay en Alemania o en Austria”

En los próximos meses, el Gobierno aprobará una nueva Ley de Memoria Democrática. Comentamos los pormenores con Emilio Silva, presidente de la ARMH

noticiasdegipuzkoa.eus / Andrés Martorell / Óscar Rodríguez (ARMH) / 06/10/2020

Emilio Silva nació en 1965 en Elizondo, donde vivió hasta los cinco años ya que su padre trabajaba en una base americana en Gorramendi, en la que estaba ubicado el mayor radar de Europa durante la Guerra Fría. De los cinco a los catorce años, Emilio vivió la Transición bajo el cielo de Pamplona. Pasó por un montón de colegios privados. Fue una estrategia que urdieron sus padres para mantener un perfil bajo, ya que el abuelo de Emilio fue fusilado por falangistas en 1936, como otros tantos que todavía están enterrados en fosas comunes. “Que no se note que somos rojos”, decía su padre.

La del abuelo de Emilio fue la primera exhumación que se realizó en España con métodos científicos, con un equipo arqueológico-forense y pruebas de ADN. Aquella primera experiencia tuvo lugar en 2000, en Priaranza del Bierzo (León) con la participación del forense Paco Etxeberria. Desde entonces, la ARMH ha continuado excavando fosas a pesar de la desidia institucional y la ausencia de un plan gubernamental, hasta ahora, para llevarlas a cabo con la implicación del Estado.

En los próximos meses, el Gobierno aprobará una nueva Ley de Memoria Democrática. ¿Ha llegado por fin el momento de las exhumaciones?

–Depende para quién. Cuando empezaron las exhumaciones y surgió el debate político, hubo quien hablaba de que no era el momento. Yo creo que son siempre excusas. El momento para la política es el momento en que se tenga la voluntad. La han tenido en algunos gobiernos autonómicos desde hace años, y no la ha tenido el Gobierno de España. Para una asociación como la nuestra (ARMH), que cumplimos 20 años el 21 de octubre. Cada vez que hemos abierto una fosa ha llegado ese “momento”.

¿Cuáles son sus primeras impresiones sobre la futura Ley de Memoria Democrática, y cómo va a afectar a las exhumaciones?

–Incluso ahora que estamos con un anteproyecto de ley, creo que no hacía falta una ley para hacer exhumaciones. Lo de la ley tiene que ver más con otros intereses relacionados con la bronca parlamentaria. Y el día que llegue la ley, veremos cómo les crecen las uñas a las derechas. Todo esto tiene que ver en parte con la rentabilidad política, por meter cosas en la agenda, y yo creo que a la izquierda que gobierna le gusta mucho que se enfade la derecha. En cambio, a las familias que están esperando a encontrar a un ser querido, no les sirve de mucha ayuda que se enfaden el PP o Vox en el Congreso. Pero supongo que para los partidos políticos eso tiene alguna utilidad.

En el anteproyecto se hace una mención a las subvenciones para realizar exhumaciones. ¿Cuál es su opinión al respecto?

–Para mí hay una frase muy llamativa de la vicepresidenta [del Gobierno, Carmen Calvo] cuando salió a explicar el anteproyecto en la rueda de prensa, y dijo que ponía en marcha unas subvenciones porque “no se podía perder ni un minuto”. Entonces yo cogí una calculadora y sumé cuántos minutos habían transcurrido desde el 7 de junio de 2018, que es cuando ella toma posesión de su cargo como vicepresidenta, y han pasado 1.908.000 minutos. Ese argumento no se sostiene por ninguna parte. Además, hay una cosa terrible en las subvenciones que ha convocado el Gobierno para las exhumaciones, y es el título, porque les llama “actividades de la memoria”. O sea, que hace unos días estábamos exhumando en El Espinar (Segovia), apareció un anillo en la fosa, vino la hija de ese hombre a ver el anillo… y, según el BOE, donde estaba yendo esa mujer era a una “actividad”. El lenguaje no es inocente. Es una vergüenza decir eso, y es una forma de negacionismo. Todo esto está en el espíritu de la ley, y espero que se cambie en los meses que faltan para que se apruebe.

Desde el punto de vista de los familiares de las víctimas y de las asociaciones memorialistas, ¿habría que quitar o añadir algo a la futura ley?

–Yo no utilizaría el Tippex, sino el boli. Añadiría cosas como, por ejemplo, lo siguiente: Hace un par de semanas la vicepresidenta explicaba el concepto de Memoria Democrática, que viene a potenciar el conocimiento sobre los hombres y mujeres que durante decenios han luchado por este país, para construir las libertades. Perfecto. Nosotros llevamos años diciendo que el mejor homenaje está en un libro de texto. ¿Pero acaso no es útil la memoria de la anti-democracia, de los que la destruyeron, la memoria del fascismo español? ¿No debería enseñarse también en las escuelas? Aquí, yo cogería el boli para darle continuidad. Por ejemplo, si vamos a hablar de Clara Campoamor, habría que hablar también de Queipo de Llano, que les decía a sus soldados que si capturaban a Clara Campoamor tenían que violarla para que supiera lo que era un hombre de verdad.

¿En qué momento estamos, en términos de concienciación sobre la memoria histórica?

–Han pasado 40 años, y justo hemos aprobado primero de básica de memoria. Si yo leo ese discurso de la vicepresidenta, veo una continuidad con la Transición, que se basó en un acuerdo en el que no había víctimas ni verdugos. Porque al final, la Transición fue como el armisticio de una guerra, y no como el final de una dictadura. Esa es una de las grandes trampas. Llegaron a un acuerdo por el cual no se iba a señalar a los verdugos, para lo cual no tenían que existir las víctimas. Creo que hay que hablar de ambas cosas, y además es una urgencia, en el momento en que están entrando partidos de extrema derecha en Europa. Es necesario saber cómo se comportó el fascismo, de qué fue capaz y qué objetivos tenía. Estaría bien crear un centro de documentación del fascismo español, como los hay en Alemania o en Austria. Además, en la ley no se menciona el nacional-catolicismo, como si la Iglesia católica no pasara por allí. Todo eso tiene que estar bien documentado en un lugar que haga divulgación, para saber quiénes fueron los golpistas del 36, cómo organizaron aquello, y qué hicieron políticamente una vez que obtuvieron el poder por la fuerza.

Recientemente, la ARMH se ha quejado de que la nueva ley deja a las víctimas en manos de los ayuntamientos, usando a las asociaciones como “ariete” contra los alcaldes que se niegan a exhumar.

–Los mensajes del Gobierno han sido muy confusos. Las exhumaciones de fosas para recuperar los restos de los represaliados es un derecho que no se puede discutir. Se ejecuta, y punto. Qué triste es que, tantos años después, el Gobierno esté mandando a una familia a pelearse con un alcalde.No puede ser que el Estado exponga a las familias así. En Guadalajara, para exhumar al padre de Ascensión Mendieta, el Ayuntamiento nos estuvo mareando con informes de todo tipo: de la empresa que llevaba el cementerio, de la concejalía que contrataba a la empresa del cementerio…Y al final se pudo hacer gracias a que hubo un cambio de juez en Guadalajara, que cuadró al Ayuntamiento.

Entonces, ¿qué habría que hacer a nivel estatal?

–Lo que hay que hacer es abrir una oficina que se coordine con todas las delegaciones y subdelegaciones del gobierno, que las hay en todas las capitales de provincia, para que entre por la puerta un familiar y se le atienda, como pasa en Navarra y País Vasco. En esa oficina se hace un informe de la persona desaparecida, que se entrega a la familia. Y si en la investigación se conoce el lugar del enterramiento, no se discute. Se exhuma, se identifica, y que la familia lo entierre según su deseo. Eso es un derecho. Lo otro es seguir jugando de modo partidista con esto de la memoria, porque lo que interesa es que genere conflicto político en las instituciones.

Los familiares se han quejado del agravio comparativo con el trato que reciben las víctimas terrorismo. ¿Esto va a cambiar con la nueva ley?

–Nadie imaginaría que la reparación a las víctimas del terrorismo dependiera de una decisión política aquí o allá. A las víctimas del terrorismo, el Estado las va a buscar. Pero parece que, si hablamos de víctimas en general, al Estado no le duelen todos los dolores. Yo acabo de hacer la matrícula de mi hija, y en el formulario he visto que si fuera víctima del terrorismo le habría salido gratis. Las familias de los desaparecidos de la dictadura, que es el delito más grave que se puede cometer contra un ser humano, están pidiendo lo mínimo de lo mínimo, como es poder darle una sepultura digna a un ser querido, que es un derecho según todos los acuerdos internacionales que menciona ahora el gobierno.

En el anteproyecto se menciona la intención de homologar los acuerdos internacionales sobre derechos humanos. ¿Es que no se han aplicado esos derechos hasta ahora?

–Es que estas víctimas no existen. Ni existirán, hasta que sea el Estado el que las atienda como tales. Por eso, es una trampa usar a las asociaciones como intermediarios. Una asociación puede ayudar en una exhumación, cuidando con todo el cariño a los familiares, con un montón de voluntarios dedicando su esfuerzo a ayudarles. Pero nosotros no les podemos dar un “estatuto de víctima”, por llamarlo así. Es el Estado el que tiene que hacer eso. Si no quiere hacerlo, estará jugando con la equidistancia: ni estoy con los franquistas ni estoy con los antifranquistas, no me junto con ninguno.

Si el derecho al duelo está reconocido por la ONU en la Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿se puede descargar esta responsabilidad en la sociedad civil?

–El relator de la ONU, en su informe, decía que la “privatización” de las exhumaciones genera dos problemas. Uno, la pasividad de las instituciones. Y dos, un problema con la “verdad oficial”, que también es fundamental. Nosotros hemos hecho más de 140 exhumaciones en 20 años, y hemos generado un montón de informes. Pero estos informes se perciben como una “verdad parcial”, porque son informes “de parte”. Si los informes estuvieran redactados por el Estado, con su sello, como notario, esos crímenes serían una verdad oficial. Si tú delegas todo eso, es que no tienes voluntad de que haya verdad, y dejas que las víctimas vayan por ahí buscándose la vida, a ver si hay una asociación que las ayude. Si la ley se aprueba así, con este espíritu, no se va a buscar la verdad ni se va a querer respaldar a las víctimas.

¿Qué más cosas hay que mejorar en la ley, desde el punto de vista de las víctimas?

–Le faltan muchas cosas, pero lo fundamental es que haya una oficina que atienda a las víctimas, que las escuche el Estado y que se preocupe de ellas. También, como hemos dicho, hace falta un centro de interpretación del fascismo español, para no contar una “historia de los buenos” como si no hubieran existido los malos. Y también hace falta un acto que no se ha hecho jamás en suelo español, del presidente del Gobierno con las víctimas de esta represión, porque no ha habido voluntad política de hacerlo en 45 años. Se ha hecho con exiliados en muchos países, pero nunca en suelo español. Y no hacerlo es una forma de indicar que las víctimas del franquismo no se merecen un Estado que las acompañe. Yo creo que lo simbólico es muy importante, y debería existir un gesto como ese. Y garantizar que la fiscalía que se va a abrir pueda investigar estos crímenes penalmente.

¿Qué tal se está haciendo en Navarra, en lo que se refiere a las exhumaciones y al trato de las víctimas?

–Navarra ha seguido en parte la estela del País Vasco, y son las dos comunidades autónomas que más se han responsabilizado de esto. Han creado instituciones que atienden a las familias. Esto es lo que nosotros le pedimos al Estado. En Navarra hay modelos que ya llevan años funcionando, y creo que se ha trabajado mucho. Todo lo que ha ocurrido con Sartaguda, o con la formación de profesores en esta materia. Leí una noticia de que El Drogas había ido con estudiantes a Sartaguda y cantó con ellos parte del disco La tierra está sorda. En Navarra esto es algo normal. Pero yo en Madrid tengo muchos problemas para ir a hablar a un instituto.

___

Fotografía destacada: Emilio Silva, en un homenaje a las víctimas exhumadas en el cementerio de Guadalajara, en mayo 2017.

Fuente:https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/politica/2020/10/06/estaria-crear-centro-documentacion-fascismo/1059089.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Adiós al último superviviente español de los campos de concentración nazis

El cordobés Juan Romero falleció anoche en la localidad francesa de Ay. Tras su muerte, ya no queda con vida ninguno de los 9.300 españoles que fueron deportados a campos de concentración nazis

eldiario.es / Carlos Hernández / 04/10/2020

España pierde un trozo irremplazable de su historia. Ya no queda ninguno. 75 años y cinco meses después de la liberación de los campos de concentración nazis, ha fallecido el último español que vivió aquel infierno y que pudo contarlo. El cordobés de Torrecampo Juan Romero Romero emprendió anoche su último viaje desde la localidad francesa de Ay, en la que residía desde hace siete décadas. Tenía 101 años y dejaba atrás una vida repleta de sufrimiento, de compromiso y de lucha por la libertad. Una vida en la que obtuvo el reconocimiento de Francia. Una vida en la que tuvo que esperar 101 años para que su patria le homenajeara y le tratara como lo que fue: un héroe.

Una vida de lucha

Nacido en abril de 1919 en Torrecampo (Córdoba), Juan Romero creció en el seno de una humilde familia de labradores. El deseo de acabar con las enormes desigualdades económicas y sociales que imperaban en aquella España le llevó a afiliarse a la Unión General de Trabajadores. A pesar de que solo tenía 17 años cuando se produjo la sublevación militar contra la democracia republicana, Juan se alistó voluntario para combatir a las tropas fascistas. Formando parte de la 33ª Brigada Mixta, luchó en la sierra de Guadarrama, Brunete, Guadalajara y Teruel. Especialmente dura para Juan fue la batalla de El Ebro, en la que tuvo que cruzar el río en una pequeña barca mientras los soldados franquistas le disparaban desde la orilla. Muchos compañeros murieron. Juan resultó herido, pero, después de recuperarse en un hospital de campaña, regresó con su brigada. Ante el ya imparable avance de los soldados franquistas, Juan cruzó la frontera hacia Francia en febrero de 1939.

Las autoridades francesas le internaron, junto a miles de compatriotas, en el campo de concentración de Vernet d’ Ariège. A pesar del mal trato recibido por parte de las autoridades galas, Juan decidió alistarse en la Legión Extranjera para volver a combatir al fascismo en la guerra que se avecinaba contra Hitler. Esta segunda contienda tampoco acabó bien para el luchador cordobés. En el verano de 1940 las tropas nazis le capturaron y le enviaron al campo de prisioneros de guerra habilitado en la localidad alemana de Luckenwalde. En ese recinto, en el que más o menos se respetaban los derechos humanos y las convenciones internacionales, tendría que haber pasado el resto de la contienda. Sin embargo, las conversaciones entre el régimen franquista y sus aliados nazis provocaron un dramático cambio en el destino de todos los españoles que, como Juan, se encontraban en esos campos para prisioneros de guerra. La Gestapo se dedicó a identificarlos, uno a uno, y los envió a los campos de concentración para ser explotados laboralmente y exterminados.

En la antesala de la cámara de gas de Mauthausen

Juan Romero fue uno de los más de 7.500 españoles que, tras haber formado parte del Ejército francés, ingresaron en Mauthausen-Gusen entre 1940 y 1942. Otros 1.800 compatriotas más, hombres y mujeres, serían deportados a otros campos de concentración nazis por pertenecer a la Resistencia. De los 7.500 de Mauthausen, unos 5.200 solo pudieron salir de allí a través de la chimenea del crematorio, convertidos en humo y cenizas. Juan tuvo fortaleza, inteligencia y, sobre todo, una buena dosis de suerte que le permitió sobrevivir.

Cuadro que conservaba en su domicilio Juan Romero como recuerdo de su paso por Mauthausen | Carlos Hernández

El primer trabajo esclavo que le asignaron los SS fue en la temible cantera de granito donde los españoles pasaban cerca de doce horas picando y trasladando piedras. Cada minuto era horrible, pero Juan recordaba cuál era el peor momento de la jornada: “Cuando terminaba el día subíamos una piedra por la escalera, y que no fuera pequeña… Los SS eran unos criminales. Todos los días llegaban los carros de la cantera llenos de muertos”. Él no terminó en uno de esos carros porque, tras varios meses de durísimo trabajo, le trasladaron a un grupo que trabajaba en el exterior del campo y que estaba dirigido por el kapo español César Orquín. Mejor tratado y con algo más de comida, Juan recuperó fuerzas hasta que, un día, resultó seriamente herido tras sufrir un accidente en el trabajo. Los prisioneros sabían que la enfermería de Mauthausen era un verdadero matadero. Los doctores SS se apresuraban a aplicar inyecciones de gasolina en el corazón a los deportados que ya no les iban a resultar útiles para el trabajo. Juan volvió a tener suerte y, con la ayuda de algunos enfermeros-prisioneros españoles, se reestableció.

Su siguiente y último destino en Mauthausen fue en el llamado “comando de la desinfección”. Su misión consistía en recoger las ropas de las expediciones de prisioneros que llegaban al campo y, en unas grandes parihuelas, llevarlas al edificio donde las lavaban y desinfectaban. Juan no murió de hambre porque él y sus compañeros del comando siempre encontraban algo de comida en los bolsillos de esas ropas. Físicamente no era un trabajo especialmente duro, pero sí lo era a nivel psicológico. Juan tenía que contemplar, especialmente en los últimos meses de la guerra, los grupos de prisioneros que eran enviados a la cámara de gas: “Si había grupos que llegaban y en vez de ir a la ducha se quedaban fuera, eso era muy malo… Esos iban directamente a la cámara de gas”.

Pesadillas hasta el día de su muerte

El luchador cordobés nunca pudo olvidar a aquellos grupos que se dirigían, sin saberlo, hacia el matadero. De todos ellos, cada vez que recordaba aquellos años, le marcó especialmente uno: “Llegó al campo un grupo, había hombres, mujeres, niños muy chicos. Eran 30 o 40. Nosotros estábamos para salir; esperamos a que entraran, pasaron delante de nosotros y una niña pequeña me sonrió… la pequeñita, la pobre, ignorante no sabía que iba directa a la cámara de gas. Y eso me hizo mucho daño. Yo he visto muchos grupos, pero aquella pequeñita, la niña que me echó una sonrisa… Aún ahora, por las noches, me acuerdo mucho de ella”.

Cuando el 5 de mayo de 1945 los soldados estadounidenses llegaron a Mauthausen, liberaron físicamente a los prisioneros, pero nadie jamás pudo liberar sus mentes. Los recuerdos de lo sufrido en el campo, de los compañeros asesinados, de las atrocidades de que fueron testigos les persiguieron durante el resto de sus vidas. A ese trauma, en el caso de los españoles se sumó un drama añadido: no podían regresar a sus hogares porque España seguía en manos de Franco. Juan rehízo su vida en Francia. Se instaló en la localidad de Ay, se casó, formó una familia y desarrolló su carrera profesional en una bodega de Champagne.

Grupo de españoles supervivientes de los campos nazis que se establecieron en la localidad francesa de Ay. Juan Romero está de pie, el quinto por la izquierda | Cortesía de Juan Romero

Al igual que el resto de supervivientes españoles, Juan tardó años hasta que el Estado francés le reconoció un estatus parecido al de los deportados galos. A partir de los años ochenta, especialmente, ya era considerado un héroe y tratado como tal. Recibió todo tipo de homenajes y condecoraciones como la prestigiosa Legión de Honor. Muy diferente fue la actitud de España. Durante la dictadura se trató de borrar y tergiversar la historia de los deportados y deportadas españolas. Olvido y falsedades que se mantuvieron durante la Transición y que han perdurado hasta hace muy poco tiempo.

A Juan los homenajes de su patria le han llegado en el último momento. Fue el pasado 5 de mayo, unos días después de que cumpliera los 101 años, cuando el Consejo de Ministros aprobó un texto en el que reconocía su figura. Un reconocimiento que le trasladó personalmente la vicepresidenta primera, el pasado mes de agosto. Carmen Calvo se trasladó hasta la localidad de Ay para decirle a la cara lo que Juan había esperado durante años y años: “Gracias por tu vida“. Calvo le agradeció haber luchado contra el franquismo y haber defendido la democracia en España y en toda Europa: “Nunca haremos lo suficiente, siempre estaremos en deuda con los antifascistas españoles que pagaron con su vida. Gratitud eterna desde la democracia española”. Juan se mostró muy contento ese día y quienes le querían afirman que ese reconocimiento final le ha permitido irse en paz.

Juan Romero con sus hijos Bernard y Jeannine y su nieta Eva | Carlos Hernández

Con la muerte de Juan Romero desaparece el último español deportado a los campos de concentración nazis. Los cerca de 4.000, entre ellos un mínimo de 300 mujeres, que lograron sobrevivir a las alambradas de Mauthausen, Buchenwald, Ravesnbrück, Sachsenhausen, Dachau o Auschwitz han ido marchándose durante los últimos 75 años. Casi todos ellos murieron olvidados, ignorados, sin haber sido reconocidos por el Estado español. Ahora ya son Historia.

Vicente García Riestra, superviviente asturiano del campo de concentración de Buchenwald puso voz en 2017 a lo que sentía entonces Juan Romero y el último puñado de deportados españoles que todavía seguían con vida: “Somos una especie en peligro de extinción. Estamos llamados a desaparecer. Y qué vamos a hacer. La vida es así”. La vida es así.

___

Fotografía destacada: Juan Romero en una imagen reciente | Carlos Hernández

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/adios-ultimo-superviviente-espanol-campos-concentracion-nazis_1_6267642.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

“Es mi tío, es mi tío”: localizan a la familia de un represaliado del franquismo de cuyos restos han aparecido “evidencias” en una fosa común de Guadalajara

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica había hecho un llamamiento para contactar con la familia de Miguel de Agustín asesinado en 1940

eldiario.es / Carmen Bachiller / 02/10/2020

“Es mi tío, es mi tío”. Ángel Cortes de Agustín, se acaba de enterar de que se han encontrado “evidencias” de que se podría haber dado con los restos de Miguel de Agustín, asesinado en 1940 por el franquismo. Un vecino de Chiloeches detenido el día 28 de octubre de 1939 y, mediante el juicio sumarísimo, condenado a muerte.

“Mi madre Carmen se murió sin saber dónde estaba su hermano”. Este viernes, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) hacía un llamamiento a través de las redes sociales para localizar a la familia tras las primeras horas de exhumación en el cementerio de Guadalajara, donde se busca a 21 hombres asesinados entre el 24 de febrero y el 9 de marzo de 1940.

Miguel de Agustín, asesinado por el franquismo en 1940 Foto cedida por la familia

En casa de Ángel todo eran nervios al final de la tarde-noche del viernes. “Mi prima nerviosa. Me ha llamado y me ha dicho que está tiritando”. Este vecino de Chiloeches, conocido por haber sido concejal del PSOE se mostraba sorprendido por la noticia. “No sabía nada. ¿Y dónde me dice usted que está? ¿Qué tengo que hacer?”.

Miguel de Agustín era jornalero y estaba soltero. Fue ejecutado el día 9 de marzo de 1940 y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara, según la documentación que obra en poder de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

La familia también busca a Casto de Miguel

La familia conserva fotografías de los hermanos. Hablamos por teléfono y nos dice que ha de buscarlas y llevarlas al cementerio de Guadalajara. Quiere mostrarlas al equipo de exhumación.

Y es que Ángel Cortés cuenta a elDiarioclm.es que la familia también busca a su tío Casto, hermano de Miguel. “Se los llevaron en los mismos días. Un vecino me lo contó, lo vio todo. Nunca hemos sabido donde estaban. Mi madre les llevó la comida a la cárcel durante algunos días hasta que le dijeron que se jorobó lo que se daba y sin saber nada”.

Casto de Agustín, represaliado en 1940 por el franquismo. Su familia busca sus restos Foto cedida por la familia

Explica que en la familia “ya pensábamos que se había olvidado y que nunca sabríamos el lugar donde los habían tirado”. La espera desde 1940 ha sido larga. “Llevamos mil años esperando”. Ahora hay que confirmar que los restos pertenecen al joven jornalero asesinado. De confirmarse, sus restos habrían sido encontrados a unos metros del lugar donde reposaban los de Timoteo Mendieta, cuya exhumación y posterior identificación fue posible mediante un exhorto judicial que llegó en el marco de la llamada ‘querella argentina’.

___

Fotografía destacada: Exhumación en el cementerio de Guadalajara / Foto: ARMH

Fuente:https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/tio-tio-localizan-familia-represaliado-franquismo-cuyos-restos-han-aparecido-evidencias-fosa-comun-guadalajara_1_6265502.html?fbclid=IwAR2xlh-gr0Xlqwt-pIp0QvVHfSyX3KUYLUWexiK8NdT94lEPl6X1YSa8Ssk

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Aparecen los primeros restos humanos en la fosa común de Guadalajara que podrían pertenecer a un vecino de Chiloeches

Se trata de las tareas de exhumación que lleva a cabo la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y busca identificar a 21 víctimas del franquismo

eldiario.es / 02/10/2020

Un día después de que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) iniciase los trabajos para localizar y exhumar los restos de 21 víctimas del franquismo en la fosa número 3 del cementerio civil de Guadalajara ya han aparecido los primeros restos humanos.

La Asociación cree que “muestran evidencias de pertenecer a Miguel de Agustín Taravillo”. Era natural de Chiloeches, en Guadalajara. Trabajaba como jornalero y estaba afiliado a la UGT. Su familia es una de las cinco que no han sido localizadas.

Fue detenido el día 28 de octubre de 1939 y, mediante el juicio sumarísimo nº 287/39, condenado a muerte. El día 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Miguel tenía 26 años cuando fue asesinado.

La Asociación ha pedido ayuda para localizar a sus familiares a través de las redes sociales.

 

En la fosa común están enterrados 21 hombres y existe contacto con 17 de las familias para la recuperación de sus restos.

La ARMH continuará con las labores de exhumación durante todo este fin de semana y presumiblemente hasta finales de la semana próxima, manteniendo en sus condiciones de trabajo el Protocolo COVID-19 que presentó al Ayuntamiento de Guadalajara días antes de iniciar la exhumación.

___

Fotografía destacada: Primeros restos humanos hallados en la exhumación de la fosa número 3 del cementerio civil de Guadalara / Foto: ARMH

Fuente:https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/aparecen-primeros-restos-humanos-fosa-comun-guadalajara-pertenecer-vecino-chiloeches_1_6265054.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Una nueva exhumación en el cementerio de Guadalajara busca identificar los restos de 21 víctimas del franquismo

Está promovida y sufragada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) a petición de los familiares de las víctimas de la Fosa Número 3 de Guadalajara

eldiario.es / Carmen Bachiller / 28/09/2020

El próximo jueves 1 de octubre se iniciará la exhumación de una fosa común en el cementerio de Guadalajara. Se trata de una zona contigua al lugar en el que aparecieron los restos de Timoteo Mendieta, sindicalista de UGT fusilado por el franquismo. Aquella fue la primera exhumació n en España que se realizó a través de un exhorto judicial internacional, dentro de la llamada ‘querella argentina’.

Ahora, y a petición de las familias, se procederá a la búsqueda de otros 21 hombres fusilados tras el final de la guerra civil por el franquismo, en unos hechos que ocurrieron entre el 24 de febrero y el 9 de marzo de 1940. Según los datos disponibles, sus cuerpos se encuentran en la fosa número 3 del patio 4 en el Cementerio de Guadalajara.

Los trabajos se prolongarán durante 15 o 20 días y están promovidos por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y los familiares de las víctimas de la Fosa Número 3 de Guadalajara.

El proyecto se financia con fondos propios de la ARMH y, debido a la pandemia, en el cementerio el equipo se limitará a diez personas.

Esta actuación permite continuar con la labor realizada por parte de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en los años 2016, con la excavación de la Fosa 2 y 2017, con la Fosa 1 del mismo Patio 4.

Zona del cementerio de Guadalajara donde se encuentran las fosas comunes

La represión en caliente de personas acusadas de adhesión a la rebelión

Los golpistas ejercieron una represión “en caliente” a partir de julio de 1936 que se iría repitiendo por todo el territorio nacional una vez que fueron conquistando nuevas zonas al ejército republicano.

“Este tipo represivo será el que nos deje la mayor parte de las desapariciones forzadas cometidas por los militares sublevados y quienes les sustentan, cifradas por los Autos del Juez Baltasar Garzón de 2008 en 114.226 personas que todavía permanecen en esta condición”, señala la ARMH.

Tras la victoria de los sublevados en 1939, según datos del Foro por la Memoria de Guadalajara, las víctimas ascienden a un total de 822 en el cementerio de la ciudad entre las que se encuentran las 21 sepultadas en la fosa número 3 del patio 4.

“Todas y cada una de las personas que en el mismo nos encontramos, fueron fusiladas tras la sentencia de un consejo de guerra, acusadas todas de un delito de adhesión a la rebelión”, explica la ARMH, en lo que Serraño Suñer, el cuñado de Franco, llamó “la justicia al revés”: la imposición militar a través de un golpe de Estado que terminó acusando de rebeldía, condenando y asesinando a quienes habían defendido el sistema de Gobierno establecido legalmente, la II República, antes y durante la guerra civil.

¿Quiénes eran las 21 víctimas?

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha documentado la presencia en la fosa 3 de 21 víctimas de la represión franquista que ahora serán exhumadas.

Jesús Barriopedro nació en 1917 en Mondéjar pero residía en Loranca de Tajuña (Guadalajara) donde trabajaba como albañil y era soltero. Militante del PCE, fue comisario delegado de Guerra durante la contienda. El día 24 de febrero de 1940 fue ejecutado en un lugar denominado ‘La Rambla’. Tenía 23 años.

Otra de las víctimas enterrada en el mismo lugar fue José Burgos nació en 1882 en Madrid y también residía en Loranca de Tajuña donde trabajaba como jornalero. Estaba casado, era militante del PCE y estaba afiliado al sindicato UGT. Fue condenado a muerte en juicio sumarísimo en septiembre de 1939 y ejecutado, con 58 años, por “adhesión a la rebelión con la concurrencia de las circunstancias agravantes de perversidad social, daños causados al estado y particulares y mayor trascendencia de los hechos ejecutados”.

Fue la misma sentencia que recibió Pascual Cañas vecinos de Alcocer (Guadalajara), donde trabajaba como carpintero. Estaba casado y tenía 27 años cuando fue fusilado.

Andrés Carrascosa nació el 6 de febrero de 1887 en Checa (Guadalajara). Allí vivía y trabajaba como carretero y labrador. Estaba casado y tenía 7 hijos. Tenía 57 años cuando fue fusilado.

Otra de las víctimas fue Emiliano Cobos, de Moratilla de los Meleros (Guadalajara). Residía en Loranca de Tajuña donde trabajaba como jornalero. Estaba casado y fue presidente residente de UGT y de la Junta de incautación de la localidad. Fue detenido en abril de 1939 y condenado a muerte. Una sentencia que se ejecutó en ‘La Rambla’ en febrero de 1940. Tenía 33 años.

Francisco Cordón también era vecino de Loranca de Tajuña. Jornalero, militantes del PCE, donde desempeñaba y afiliado al sindicato UGT. Fue fusilado el 4 de marzo de 1940 con 42 años.

Miguel de Agustín nació en 1914, en Chiloeches. Soltero, jornalero y afiliado a la UGT. Con él se siguió la misma pauta: detenido, juzgado y condenado a muerte, murió cuando tenía 26 años. Otro vecino de Loranca de Tajuña, aunque era natural de Renera, fue Julio de Amil. Albañil, soltero, militante del PCE y afiliado al sindicato UGT. Fue fusilado con 27 años.

Manuel Fernández nació en 1878 en Loranca de Tajuña. Labrador de profesión, estaba casado y era el alcalde del pueblo. Pertenecía al PCE y estaba afiliado al sindicato UGT. Fue ejecutado con 62 años.

Ildefonso García nació en 1898, en Budia (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como labrador y era soltero. Era miembro del Consejo Municipal de Budia en representación de UGT. También era Presidente de la Casa del Pueblo de Budia y miembro de la Junta Directiva de la Colectividad del Monte de Membibre.

Fue detenido y el 28 de agosto de 1939 y, mediante el juicio sumarísimo fue condenado a muerte. Fue ejecutado en febrero de 1940 con 42 años. Ildefonso era hermano de Martina García Alcalde, asesinada a los 32 años el mismo día. Su cuerpo fue exhumado del patio 4, fosa nº 2 en enero de 2016 por la ARMH.

José Gonzalo nació en 1897 en Sacedón (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como chofer y estaba casado. Fue presidente de UGT de Sacedón y presidente de la colectividad ‘La Isabela’ así como presidente del consejo de administración de fincas incautadas. Condenado a muerte tras un juicio sumarísimo, tenía 43 años cuando fue fusilado.

Santos Horcajada nació en el año 1909 en Alcocer (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como jornalero y estaba casado. También fue juzgado y condenado a muerte. Tenía 31 años cuando fue fusilado.

En la fosa también se buscarán los restos de Faustino López, nacido en Guadalajara en 1908 donde residía y trabajaba como albañil. Estaba soltero. Murió a los 32 años. Y se exhumarán los restos de Eugenio López nació en 1907 en Hienlaencina aunque vivía en Pálmaces de Jadraque donde trabajaba como jornalero. Estaba soltero. Tenía 33 años cuando fue fusilado.

Bienvenido Maldonado nació en 1906 en Brihuega (Guadalajara) donde residía y trabajaba como curtidor y botero. Estaba casado y tenía una hija. Fue fusilado con 34 años.

Ubaldo Molina nació en 1910 en La Isabela, donde residía y trabajaba como jornalero. Estaba Casado, afiliado al sindicato UGT, era presidente de la colectividad de la localidad. Murió con 30 años

Otro vecino de Chiloeches cuyos restos se encuentran en la fosa es Teodoro Montesinos. Jornalero, soltero, militante del PCE y afiliado al sindicato UGT. Murió tras ser condenado a muerte con 24 años.

Antonio Puerto nació en 1884 en Sacedón donde residía y trabajaba como carpintero. Estaba casado. Era militante del PSOE y alcalde de la localidad.También fue presidente local del sindicato UGT. Tenía 56 años cuando fue fusilado.

Romualdo Puerto también nació en Sacedón, localidad en la que residía y trabajaba como jornalero. Estaba casado y afiliado a UGT. El 8 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Tenía 37 años.

Valentín Santiago nació en 1903 en Alcocer donde residía y trabajaba como campesino. Estaba casado. Afiliado al sindicato UGT. Tenía 37 años cuando le fusilaron.

Jacinto Tapia nació en 1908 en Argecilla. Trabajaba como jornalero y estaba casado. El 27 de febrero de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3. Tenía 32 años.

Severiano Villa nació en 1906 en Almonacid de Zurita donde residía y trabajaba como zapatero. Estaba casado. Militante del PCE y afiliado al sindicato UGT. Era concejal de la localidad. Fue ejecutado con 34 años.

Se seguirá buscando a Tomás Lorente al no encontrarse sus restos en 2016

Tomas Lorente nació el 22 de julio de 1912 en Auñón, donde residía y trabajaba como jornalero. Estaba soltero. Fue uno de los fundadores, en 1931, de la casa del Pueblo de Auñón. También en 1932 de la Federación de Trabajadores de la Tierra de Sacedón, perteneciente a UGT. Fue secretario de esta organización hasta el final de la guerra.

Tomás Vicente Lorente, fusilado en Guadalajara en 1940. Sus restos no fueron hallados en la fosa 2 del cementerio de esta ciudad ARMH

En 1935, se convirtió en el presidente de la Juventud Socialista Unificada, de la cual también fue fundador. Dentro de esta, una de sus funciones fue la de organizar a las Milicias, así como la de encargarse de llevar a cabo las incautaciones que formaron parte de la colectividad de tierras de Auñón. Se incorporó como voluntario en el Ejército republicano el 10 de agosto de 1936, alcanzando el grado de teniente de Ingenieros, siendo propuesto incluso para capitán. Fue fusilado a las 6:45 de la mañana del día 24 de febrero de 1940, en la zona de La Rambla, junto con otras 16 personas.

Fue enterrado en el patio 4 fosa 2, pero cuando fue abierta en el año 2016 no se encontraron coincidencias de ADN con sus familiares de ahí que se vaya a buscar su cuerpo en la fosa 3. Tenía 28 años cuando fue fusilado.

Las fases del proyecto

El trabajo de la asociación memorialista servirá para confirmar los datos de investigación histórica en esta fosa para lo que será necesario realizar un sondeo arqueológico y una excavación para la que en esta ocasión se utilizará una pequeña retroexcavadora.

Se realizará una descripción de los enterramientos y posteriormente se realizará el estudio de los restos óseos para confirmar sus identidades con ayuda de las muestras de ADN de los familiares.

La ARMH explica que, además, se van a devolver los restos no reclamados por los familiares y también aquellos que las correspondientes familias han decidido que reposen en un mausoleo memorial que ha construido el Ayuntamiento de Guadalajara en el cementerio civil. Son 23 víctimas en total de las 50 exhumadas en las fosas 1 y 2.

___

Fotografía destacada: Vista aérea del cementerio de Guadalajara. En el círculo rojo la zona civil de actuación / ARMH

Fuente:https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/nueva-exhumacion-cementerio-guadalajara-busca-identificar-restos-21-victimas-franquismo_1_6251086.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Se buscan los restos de 21 hombres fusilados por los franquistas tras el final de la guerra civil

La exhumación se lleva a cabo tras la petición de diez familias a la ARMH con el fin de conocer las circunstancias de la muerte, la localización y recuperación de sus familiares asesinados entre el 24 de febrero y el 9 de marzo de 1940

diario16.com / Eva Maldonado / 28/09/2020

El próximo jueves 1 de octubre se inicia  la exhumación de una fosa común en el cementerio de Guadalajara, junto a la fosa en la que aparecieron los restos de Timoteo, el padre de Ascensión Mendieta.  La exhumación  se lleva a cabo tras la petición de diez familias a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) con el fin de conocer las circunstancias de la muerte, la localización y recuperación de los 21 hombres fusilados por las autoridades golpistas entre el 24 de febrero y el 9 de marzo de 1940 e inhumados en la fosa Nº 3 del Patio civil del Cementerio de Guadalajara.

La represión física y violenta ejercida por los militares sublevados contra el Gobierno republicano y contra la sociedad civil que apoya y sustenta a este sistema democrático tuvo diferentes formas y tiempos. Por un lado, una represión “en caliente”, ejercida en su mayor parte en los primeros meses tras el golpe de Estado de julio de 1936, pero que se irá repitiendo toda vez que estos van conquistando militarmente nuevas zonas. Este tipo represivo será el que deje la mayor parte de las desapariciones forzadas cometidas por los militares sublevados y quienes les sustentan, cifradas por los Autos del Juez Baltasar Garzón de 2008 en 114.226 personas que todavía permanecen en esta condición.

Paralelamente a la represión extrajudicial ejercida desde el momento mismo del golpe de Estado, los militares sublevados adoptaron la justicia militar para “enjuiciar” y condenar a quienes permanecieron fieles a la legalidad republicana. A pesar de que esta tipología se va a generalizar más adelante, toda vez que el golpe de Estado haya fracasado y que se hayan creado dos Gobiernos enfrentados militarmente, ya se encontraron casos de Consejos de guerra, que derivan en fusilamientos, pocos días después del 18 de julio . Pero será a partir sobre todo de 1937 cuando el Gobierno de Burgos comience a utilizar la jurisdicción militar como sistema represivo “legalizado”.

Además, cualquier actividad política relacionada con organizaciones políticas o sindicales de izquierdas hechas a partir de octubre de 1934, también se considerarían actos de adhesión a la rebelión.

VÍCTIMAS

Jesús Barriopedro Santamaria nació el 14 de enero de 1917 en Mondejar (Guadalajara). Residía en Loranca de Tajuña (Guadalajara) donde trabajaba como albañil. Era soltero. Militante del PCE y Comisario Delegado de Guerra durante la contienda. Al finalizar la guerra, militares del ejército golpista y derechistas del pueblo de Loranca de Tajuña fueron a buscarle a su casa donde registraron e interrogaron a sus padres y hermanos. Ante su ausencia, detuvieron a su madre como presión para que regresase. Al enterarse Jesús de esta detención, se entregó a los militares e ingresó en la cárcel de Pastrana. Más tarde le trasladaron a la Prisión Militar de Guadalajara donde el 22 de septiembre del mismo año, mediante el juicio sumarísimo 819/39, fue condenado a muerte por un delito de “Adhesión a la rebelión con la concurrencia de las circunstancias agravantes de perversidad social, daños causados al estado y particulares y mayor trascendencia de los hechos ejecutados”. El día 24 de febrero de 1940 fue ejecutado en un lugar denominado “La Rambla” cerca del cementerio de Guadalajara. Jesús tenía 23 años cuando fue fusilado.

José Burgos Portero nació en 1882 en Madrid. Residía en Loranca de Tajuña (Guadalajara), donde trabajaba como jornalero. Estaba casado. Era militante del PCE y estaba afiliado al sindicato UGT. El 22 de septiembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 819/39, fue condenado a muerte por “Adhesión a la rebelión con la concurrencia de las circunstancias agravantes de perversidad social, daños causados al estado y particulares y mayor trascendencia de los hechos ejecutados”. El 24 de febrero de 1940, fue ejecutado y enterrado en el patio 4, fosa 3 del Cementerio Civil de Guadalajara. José tenía 58 años cuando fue fusilado.

Pascual Cañas nació en en 1913 en Alcocer (Guadalajara), donde residía y trabajaba como carpintero. Estaba casado. El día 31 de agosto de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 1807/39, es condenado a muerte. El día 4 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa nº 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Pascual tenía 27 años cuando fue fusilado.

Andrés Carrascosa nació el 6 de febrero de 1887 en Checa (Guadalajara), donde residía y trabajaba como carretero y labrador. Estaba casado y tenía 7 hijos. El 18 de noviembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 1012/39, es condenado a

muerte. El día 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara, tenía 59 años cuando fue fusilado.

Emiliano Cobos nació en 1907 en Moratilla de los Meleros (Guadalajara). Residía en Loranca de Tajuña donde trabajaba como jornalero. Estaba casado. Afiliado al sindicato UGT. Durante la guerra fue presidente de UGT y de la Junta de incautación de la localidad. Fue detenido en abril de 1939 y el día 22 de septiembre de ese mismo año, mediante el juicio sumarísimo nº 819/39, fue condenado a muerte acusado de “Adhesión a la rebelión con la concurrencia de las circunstancias agravantes de perversidad social, daños causados al estado y particulares y mayor trascendencia de los hechos ejecutados”. El día 24 de febrero de 1940 fue ejecutado en un lugar denominado “La Rambla” cerca del cementerio de Guadalajara. Según el sumario, enterrado en el patio 4, fosa 3 del Cementerio Civil de Guadalajara. Emiliano tenía 33 años cuando fue ejecutado.

Francisco Cordón nació en el año 1898 en Loranca de Tajuña (Guadalajara) donde residía y trabajaba como jornalero. Estaba casado. Militante del PCE, donde desempeñaba el cargo de tesorero. Estaba afiliado al sindicato UGT. El día 22 de septiembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 819/39, es condenado a muerte por un delito de “Adhesión a la rebelión con la concurrencia de las   circunstancias agravantes de perversidad social, daños causados al estado y particulares y mayor trascendencia de los hechos ejecutados”.  El 4 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en el patio 4, fosa 3 del Cementerio Civil de Guadalajara. Francisco tenía 42 años cuando fue fusilado.

Miguel de Agustín nació en 1914, en Chiloeches (Guadalajara). Era soltero y trabajaba como jornalero. Estaba afiliado a la UGT. Fue detenido y el día 28 de octubre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº287/39, es condenado a muerte. El día 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Miguel tenía 26 años cuando fue fusilado.

Julio de Amil nació en 1913, en Renera (Guadalajara). Residía en Loranca de Tajuña (Guadalajara) donde trabajaba como albañil. Estaba soltero. Militante del PCE y afiliado al sindicato UGT. El día 22 de septiembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo 819/39, es condenado a muerte. El día 24 de febrero de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Julio tenía 27 años cuando fue fusilado.

Manuel Fernández nació en 1878 en Loranca de Tajuña (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como labrador. Estaba casado. Era alcalde de la localidad y pertenecía al PCE. Estaba afiliado al sindicato UGT. El día 22 de septiembre de 1939, mediante en juicio sumarísimo 819/39, es condenado a muerte por un delito de “Adhesión a la rebelión con la concurrencia de las circunstancias agravantes de perversidad social, daños causados al estado y particulares y mayor trascendencia de los hechos ejecutados”. El 24 de febrero de 1940, fue ejecutado en un lugar denominado “La Rambla” cerca del cementerio de Guadalajara y enterrado en el patio 4, fosa 3 del Cementerio Civil de Guadalajara. Manuel tenía 62 años cuando fue fusilado.

Ildefonso García nació en 1898, en Budia (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como labrador y era soltero. Ildefonso era miembro del Consejo Municipal de Budia en representación de UGT. También era Presidente de la Casa del Pueblo de Budia y miembro de la Junta Directiva de la Colectividad del Monte de Membibre.

Fue detenido y el 28 de agosto de 1939 y, mediante el juicio sumarísimo 282/39, es condenado a muerte. El día 24 de febrero de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Ildefonso era hermano de Martina García Alcalde, asesinada a los 32 años el mismo día 24 de febrero de 1940. Su cuerpo fue exhumado del patio 4, fosa nº 2 en enero de 2016 por la ARMH. Ildefonso tenía 42 años cuando fue fusilado.

José Gonzalo nació en 1897 en Sacedón (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como chofer y estaba casado. Fue presidente de UGT de Sacedón y presidente de la colectividad “La Isabela” así como presidente del consejo de administración de fincas incautadas. El 26 de septiembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 2297/39, es condenado a muerte. El día 8 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. José tenía 43 años cuando fue fusilado.

Santos Horcajada nació en el año 1909 en Alcocer (Guadalajara) donde residía.

Trabajaba como jornalero y estaba casado. El día 18 de noviembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo 268/39, es condenado a muerte. El 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Santos tenía 31 años cuando fue fusilado.

Faustino López nació en Guadalajara en 1908 donde residía y trabajaba como

albañil. Estaba soltero. El día 7 de marzo de 1940 es ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Faustino tenía 32 años cuando fue fusilado.

Eugenio López nació en 1907 en Hienlaencina (Guadalajara). Residía el Pálmares

de Jadraque (Guadalajara) donde trabajaba como jornalero. Estaba soltero. El día 18 de noviembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 1682/39, es condenado a muerte. El día 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Eugenio tenía 33 años cuando fue fusilado.

Bienvenido Maldonado nació en 1906 en Brihuega (Guadalajara) donde residía y

trabajaba como curtidor y botero. Estaba casado y tenía una hija. El día 3 de noviembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 239/39, es condenado a muerte. El 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Bienvenido tenía 34 años cuando fue fusilado.

Ubaldo Molina nació en 1910 en La Isabela (Guadalajara) donde residía y trabajaba como jornalero. Estaba casado. Estaba afiliado al sindicato UGT y era presidente de la colectividad de la localidad. El día 29 de septiembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 1299/39, es condenado a muerte. El 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Ubaldo tenía 30 años.

Teodoro Montesinos nació en 1916 en Chiloeches (Guadalajara) donde residía. Trabajaba como jornalero y estaba soltero. Era militante del PCE y estaba afiliado al sindicato UGT. El día 29 de septiembre de 1939, mediante el juicio sumarísimo 172/39, es condenado a muerte. El 8 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Teodoro tenía 24 años.

Antonio Puerto nació en 1884 en Sacedón (Guadalajara) donde residía y trabajaba como carpintero. Estaba casado. Era militante del PSOE y alcalde de la localidad. También fue presidente local del sindicato UGT. El día 10 de noviembre de 1930, mediante el juicio sumarísimo nº 626/39, es condenado a muerte. El 9 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Antonio tenía 56 años cuando fue fusilado.

Romualdo Puerto nació el 7 de febrero de 1903 en Sacedón (Guadalajara) localidad en la que residía y trabajaba como jornalero. Estaba casado. Afiliado al sindicato UGT. El día 24 de octubre de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 2453/39, es condenado a muerte. El 8 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Romualdo tenía 37 años.

Valentín Santiago nació en 1903 en Alcocer (Guadalajara) donde residía y trabajaba como campesino. Estaba casado. Afiliado al sindicato UGT. El día 30 de agosto de 1939, mediante el juicio sumarísimo nº 857/39, es condenado a muerte. El 4 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Valentín tenía 37 años.

Jacinto Tapia nació en 1908 en Argecilla (Guadalajara). Trabajaba como jornalero

y estaba casado. El día 13 de enero de 1940, mediante el juicio sumarísimo nº 1692/39, es condenado a muerte. El 27 de febrero de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Jacinto tenía 32 años.

Severiano Villa nació en 1906 en Almonacid de Zurita (Guadalajara) donde residía y trabajaba como zapatero. Estaba casado. Militante del PCE y afiliado al sindicato UGT. Era concejal de la localidad. El día 4 de octubre de 1939, mediante el juicio sumarísimo 820/30, es condenado a muerte. El 4 de marzo de 1940 fue ejecutado y enterrado en la fosa nº 3, patio 4 del cementerio de Guadalajara. Severiano tenía 34 años.

Tomas Lorente nació el 22 de julio de 1912 en Auñón, donde reside y trabaja como jornalero. Estaba soltero. Fue uno de los fundadores, en 1931, de la casa del

Pueblo de Auñón. También en 1932 de la Federación de Trabajadores de la Tierra de Sacedón, perteneciente a UGT. Fue secretario de esta organización hasta el final de la guerra. En 1935, se convirtió en el presidente de la Juventud Socialista Unificada, de la cual también fue fundador. Dentro de esta, una de sus funciones fue la de organizar a las Milicias, así como la de encargarse de llevar a cabo las incautaciones que formaron parte de la colectividad de tierras de Auñón. Se incorporó como voluntario en el Ejército republicano el 10 de agosto de 1936, alcanzando el grado de Teniente de Ingenieros, siendo propuesto incluso para capitán. Su participación en la guerra, según su propia declaración, es la siguiente: ingresado en el Ejército Rojo voluntario el 1o de agosto de 1936, como soldado de Infantería, ascendiendo a cabo por necesidades del servicio en noviembre de 1936, a sargento, por la misma causa en 15 de noviembre de 1936, a brigada, por la misma causa en diciembre de 1936, a teniente en el mes de abril de 1937 por anulación de escala. Ha pertenecido al Batallón “Frente Rojo”, 43 Brigada Mixta, 6a División y 52 División, operando en los Sectores del Centro, Extremadura, Sur y Levante, no habiendo contraído mérito alguno. Fue detenido el 28 de marzo de 1939 y recluido en el campo de concentración de prisioneros de Alcalá de Henares, desde donde fue trasladado a la prisión municipal de Sacedón el 23 de agosto. Procesado mediante providencia el 25 de junio de 1939, acusado de un delito de adhesión a la rebelión militar, dentro del procedimiento 2296/39. Finalmente, fue sometido a un consejo de guerra el 19 de septiembre de 1939 en Guadalajara. Este consejo le condenó a muerte, que se confirmó con el ENTERADO del Jefe del Estado firmado el día 19 de febrero del año 1940, remitido a la Auditoría de Guerra el 22 del mismo mes. Tomás fue fusilado a las 6:45 de la mañana del día 24 de febrero de 1940, en la zona de La Rambla, junto con otras 16 personas. Fue enterrado en el patio 4 fosa 2, siendo esta abierta en enero del año 2016 y no encontrándose coincidencias de ADN en ninguno de los cuerpos con familiares de Tomás.

El principal objetivo en que se enmarca el trabajo de la ARMH no es otro que el de la propia identificación de los cuerpos rescatados tras la exhumación. Esta finalidad no es nada fácil para el caso que nos ocupa, y así lo demostraron las exhumaciones de las Fosa 1 y 2. Las dificultades estriban principalmente en dos aspectos: por una parte, la existencia de superposición de los individuos y, por otra, el estado de conservación de estos.

___

Fuente:https://diario16.com/se-buscan-los-restos-de-21-hombres-fusilados-por-los-franquistas-tras-el-final-de-la-guerra-civil/

Publicado por ARMH
Copyright © ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTORICA. 2015 Todos los derechos reservados
Dirección: Apartado de correos 7, 24400 Ponferrada (León) España.
ARMH · ASOCIACIÓN DECLARADA DE UTILIDAD PÚBLICA Nº Reg. Nac de Asociaciones del Mº Interior 167.252 | POLÍTICA LEGAL