Archivo de la etiqueta: Francisco Franco

Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Republicanos deportados a los campos de exterminio nazis: el ensañamiento de Franco

Cuando estudiaba tercero de BUP, allá por el inicio de los años ochenta, la profesora de historia nos hizo redactar un trabajo en el que contábamos la historia de uno de nuestros abuelos durante la guerra civil. El trabajo fue muy emocionante para nosotros, aunque años después me contó la profesora que algunos padres habían protestado a la dirección del centro, porque a ver qué interés tenía ella en saber dónde habían estado esos abuelos en la guerra y qué intenciones tenía.

blogs.publico.es / Emilio Silva Presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica / 05-05-2020

Más allá de los temores al pasado, tan presentes en esos años, el trabajo fue muy interesante y por delante de todos los alumnos pasaron: salvoconductos para salir de España, viejas fotografías, alguna carta… La profesora, que había comenzado a enseñarnos historia contemporánea de España, empezando por la transición y alejándose en el tiempo, estaba entusiasmada.

Una de las compañeras salió a la pizarra, para explicar su caso, con un álbum de fotos en la mano. Lo abrió y empezamos a ver imágenes de los campos de concentración nazis: cuerpos amontonados, cámaras de gas, soldados alemanes. La verdad es que no entendíamos qué tenía que ver aquello con lo que nos había pedido la profesora. Lo que más sabíamos del Holocausto provenía fundamentalmente de la serie que con ese nombre había emitido TVE en la primavera de 1979 y que tuvo un fuerte impacto social.

Nuestra perplejidad terminó cuando nuestra compañera llegó a la última fotografía del álbum y nos contó la historia de su tío abuelo, de cómo había cruzado la frontera hacia el final de la guerra, se había unido a la resistencia, había sido deportado, liberado y había muerto en Francia sin regresar a España.

Aquella fue la primera vez que tuve noticia de que algunos republicanos españoles habían sido deportados a campos de concentración nazis, algo que nos puso un poco el cerebro del revés, pero que nos permitió hacer una conexión de los vínculos del franquismo con el nazismo, más allá de la participación alemana en nuestra guerra.

A pesar de lecturas de ensayos y novelas sobre la guerra y la dictadura, tardé varios años en volver a encontrarme con ese tema y fue a través del programa de La 2 de TVE que se llamaba Línea 900. En la primavera del año 2000 se emitieron tres programas, con tres títulos muy ilustrativos: Viaje al infiernoEl complot de la esperanza y El deber de recordar. Numerosos testimonios de deportados narraban sus vidas.

Cuatro años después, cuando se habían puesto en marcha las exhumaciones científicas de fosas comunes de desaparecidos por la represión franquista, y se empezaban a denunciar en juzgados los crímenes de la dictadura, me senté en un bar de la localidad francesa de Perpignan, junto a la librería Torcatis, muy vinculada al exilio español, junto a Matías Arranz. Era burgalés, había luchado junto a las Brigadas Internacionales, tenía un familiar en una fosa común en el pueblo de Milagros y había permanecido internado en un campo nazi, desde enero de 1941 hasta mayo de 1945. Impresionaba pensar lo que habían visto sus ojos; guerras, deportación y más de cuatro años dentro de un horror que no somos capaces de imaginar, hasta ser liberado en Gusen.

Entonces ya conocía los estudios de Benito Bermejo y Sandra Checa, había leído a Montserrat Roig y asistido a dos conferencias de Mariano Constante. Pero estar frente a un ser humano que había soportado, desde el inicio de la guerra española, todo lo que había vivido me producía una intensa mezcla de impresión, emoción y agradecimiento. Matías, de pequeña estatura y enorme fortaleza, participaba en organizaciones y actos sobre la deportación, pero siempre rechazó que le hiciéramos un homenaje en su pueblo, teniendo en cuenta que la comarca de Aranda de Duero, de donde él era originario, es quizá la zona de España en la que más fosas comunes se han exhumado. Matías había regresado a Mauthausen pero desconfiaba todavía de España. Por eso, cuando leemos la palabra liberados, en el caso de los republicanos españoles, tenemos que escribir varias comillas, porque a partir de ese 5 de mayo de 1945 siguieron siendo presos del exilio.

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, el dictador Francisco Franco inició un rápido proceso de desnazificación; censuró y cortó metraje de su película Raza, escondió libros escritos por grandes poetas de la época, editados como regalo de exaltación para los cumpleaños de Adolf Hitler, y manejó un discurso alejado del fascismo y centrado en el anticomunismo.

¿Se puede decir que Franco se mantuvo neutral en la Segunda Guerra Mundial cuando gestionó la deportación de esos miles de compatriotas? ¿No es intervenir en la guerra el envío de la División Azul, la gestión del wolframio, España convertida en refugio de nazis? Franco fue explícito al solicitar la deportación de los republicanos españoles a los campos de exterminio nazis; algo que quedó diluido bajo una enorme operación de marketing y propaganda.

La historia y la memoria de la deportación son fundamentales para el conocimiento del pasado y para poder apartar la propaganda franquista de lo que han sido hechos reales. Tenemos el deber de ofrecer gratitud y reconocimiento a esos hombres y mujeres que fueron los primeros en Europa en enfrentarse al fascismo y que lucharon contra él dentro y fuera nuestras fronteras. Y no es comprensible que el Estado español los haya dejado ir muriendo sin reconocimiento público.

El pasado 27 de enero se conmemoró en el Senado, como se hace desde hace años, el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto. En el acto, el presidente de las Comunidades Judías Españolas aprovechó para hacer un alegato defendiendo y justificando la política actual de Benjamín Netanyahu. La presencia de la memoria de los republicanos fue marginal, cuando forman el grueso de los deportados españoles y deberían ser centrales en la ceremonia en el Senado de su país. Algunos familiares de esos republicanos buscaban invitaciones al acto, como si fueran convidados de piedra y no protagonistas del mismo.

La debilidad de la memoria antifascista en la España actual tiene que ver con el diseño de la cultura política que han permitido las élites, con las que en la transición colaboraron las fuerzas parlamentarias de izquierda. El deber de la sociedad civil, de quienes defienden y propugnan valores verdaderamente democráticos, es poner en el centro de nuestras referencias morales a quienes más se esforzaron por defender la democracia.

La creación de la sección Triángulo Azul, bajo el paraguas de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, debe servir para fomentar el conocimiento del pasado, denunciar el papel del franquismo en las deportaciones de republicanos españoles, y dar espacio público e institucional a sus descendientes, a quienes fueron criados y educados por las personas que vivieron esos terribles hechos, para que tengan voz en los actos de conmemoración y den testimonio de lo que sufrieron, lucharon y defendieron sus familias. Algunos de esos familiares ya han presentado denuncias, con la abogada Ana Messuti, para que sean presentadas en la querella argentina contra el franquismo. Un paso más para acotar la impunidad de la dictadura y evitar que las violaciones de derechos humanos que cometieron los fascistas españoles no hayan sido un crimen perfecto.

El honor de quienes dieron la vida entera o parte de ella por evitar la victoria del fascismo debe ser un referente. Nuestra democracia jamás será ejemplar hasta que tenga sus vidas y sus luchas como ejemplo.

___

Fuente:https://blogs.publico.es/dominiopublico/32712/republicanos-deportados-a-los-campos-de-exterminio-nazis-el-ensanamiento-de-franco/?fbclid=IwAR0OqwIw1lgV7dQLqemU6FYb7lTyodyGE1OMSRvLaOcHmrayYZiND7lvqOw

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Las pruebas de la responsabilidad franquista en la deportación de españoles a campos nazis, a 75 años de su liberación

Este martes se conmemora el 75º Aniversario de la liberación de Mauthausen y se homenajea a todas las víctimas españolas del nazismo; dos tercios de los 9.300 españoles deportados a los campos de concentración perecieron en ellos

Un documental para recordar a las víctimas españolas de los campos nazis y señalar con el dedo a sus verdugos

eldiario.es / Carlos Hernández / 04-05-2020

El 5 de mayo de 1945 una unidad del Ejército estadounidense liberó el campo de concentración nazi de Mauthausen, llamado “el campo de los españoles” debido al gran número de compatriotas que sufrieron y/o perecieron tras sus alambradas. La liberación no fue un acto premeditado y tuvo poco de épico. Un pelotón de 23 hombres, liderado por el sargento Kosiek, se topó por casualidad con el recinto mientras realizaba una misión rutinaria de reconocimiento. Los SS habían huido y dejado la custodia de decenas de miles de famélicos prisioneros a un asustado grupo de policías de Viena que no tardaron ni un segundo en rendirse.

Los libertadores apenas estuvieron cuatro horas en el recinto porque recibieron la orden de regresar a su base con los cuatro únicos prisioneros estadounidenses y británicos que había en el campo. El resto de los “liberados”, un ejército de hombres y mujeres enfermos, desesperados y hambrientos, quedaron abandonados entre un océano de cadáveres. Afortunadamente, la organización clandestina internacional, creada por los propios prisioneros españoles durante su cautiverio, se hizo con un arsenal de armas y mantuvo un cierto orden hasta que, casi 24 horas después, llegó el grueso de las tropas estadounidenses. La pesadilla había terminado.

Mauthausen fue el último campo de concentración nazi en ser liberado. Su importancia histórica para nuestro país no fue reconocida hasta el pasado año. Desde 2019, el 5 de mayo es considerado oficialmente el Día de Homenaje a los españoles deportados y fallecidos en campos de concentración y a todas las víctimas españolas del nazismo. Más de 9.300 de nuestros compatriotas, de los cuales al menos 300 eran mujeres, sufrieron años de cautiverio en los campos de la muerte de Hitler.

5.500 de ellos perecieron en ellos de la misma forma que los judíos, los gitanos, los soviéticos, los testigos de Jehová o los homosexuales: en la cámara de gas, ahorcados, apaleados, en macabros experimentos médicos, devorados por los perros, de hambre, de todo tipo de enfermedades… Mauthausen y su letal subcampo de Gusen son el símbolo de la deportación española porque por ellos pasó el 80% del total: más de 7.500 hombres y mujeres. El resto se repartió por Dachau (756), Buchenwald (636), Ravensbrück, Bergen Belsen, Auschwitz, Flossenbürg, Natzweiler, Neuengamme, Sttuthof, Sachsenhausen…

Deportados por Franco, Hitler y Pétain

Investigadores y asociaciones de Memoria Histórica coinciden en denunciar que el olvido que han sufrido estas víctimas españolas del nazismo por parte de nuestra democracia obedece a una única razón: también son víctimas del franquismo. La documentación que se conserva en los archivos demuestra que estos hombres y mujeres acabaron en los campos nazis por obra y gracia de un triángulo político formado por Francisco Franco, Adolf Hitler y Philippe Pétain, el líder de la Francia colaboracionista. Sin embargo, en la graduación de responsabilidades el dictador español aparece destacado en primer lugar. Estas son algunas de las pruebas.

1. El contexto. El régimen franquista nació de la mano de Hitler. Agentes del partido nazi alemán participaron, aunque no de forma decisiva, en la preparación del golpe de Estado del 18 de julio. El Ejército alemán sí fue decisivo en el triunfo de Franco en la posterior guerra que acabó con la democracia republicana. Berlín y Madrid mantuvieron una estrechísima relación y una colaboración permanente en la represión de los disidentes políticos.

2. El 31 de julio de 1938 la Gestapo y la policía franquista firmaron un acuerdo de colaboración que incluía el intercambio de información y la entrega mutua de detenidos.

3. En 1939, Paul Winzer, comandante de las SS, dirigió cursos de adiestramiento de la policía política española.

4. En el mismo momento en el que Alemania completó la invasión de Francia, en junio de 1940, el entonces ministro de la Gobernación franquista, Ramón Serrano Suñer, envió a Berlín listados de dirigentes republicanos refugiados en ese país. Agentes de la policía española cruzaron la frontera para colaborar con la Gestapo y los colaboracionistas franceses en la persecución de estos opositores. Varios de ellos, como el presidente de la Generalitat Lluís Companys o los exministros Joan Peiró y Julián Zugazagoitia, fueron llevados a España, encarcelados, torturados, juzgados y fusilados.

5. En esos momentos había cerca de 250.000 refugiados españoles en Francia. Según consta en los telegramas enviados a Serrano Suñer por los diplomáticos españoles, las autoridades alemanas preguntaron a los embajadores y cónsules franquistas qué debían hacer con esos hombres, mujeres y niños. La respuesta de Madrid fue siempre la misma y se resume en el telegrama que Serrano Suñer envió el 9 de julio de 1940 a su cónsul en Hendaya: “Cabría designar nominativamente las personas que ese Ministerio desee sean traídas a España de entre la masa de refugiados, desinteresándonos totalmente del resto“. El régimen franquista, por tanto, daba un cheque en blanco a Hitler para hacer lo que quisiera con ellos. Menos de un mes después, el 6 de agosto, llegaban a Mauthausen los primeros españoles.

6. Aunque las deportaciones ya habían comenzado, la Embajada de Alemania en Madrid dirigió varias cartas al Ministerio de Asuntos Exteriores preguntando expresamente por un grupo de civiles españoles que se encontraban en un campo de refugiados de la localidad francesa de Angulema: “Rogarle que comunique si el Gobierno español está dispuesto a hacerse cargo de 2000 (dos mil) españoles rojos que actualmente se hallan internados en Angoulême (Francia)”, decía la misiva. La Embajada mandó tres cartas más en la misma línea. No consta cuál fue la respuesta. O fue verbal o, si fue por escrito, debió ser posteriormente destruida. Aún así, sabemos cuál fue el sentido de la misma porque el Ejército nazi subió a los españoles de Angulema a un tren de ganado y los envió al campo de concentración de Mauthausen.

Carta enviada por la Embajada nazi en Madrid al Ministerio de Asuntos Exteriores

7. El grueso de los españoles que acabaron deportados a los campos de concentración nazis se habían alistado en unidades del Ejército francés y fueron capturados por las tropas alemanas junto a cientos de miles de soldados galos, holandeses o británicos. Todos ellos, tal y como marcaban las leyes internacionales, fueron considerados prisioneros de guerra y encerrados en campos en los que se respetaban, más o menos, los derechos humanos.

Aunque, tal y como se ha dicho, las primeras deportaciones empezaron en agosto de 1940, el proceso se oficializó en el mes de septiembre. Serrano Suñer visitó Berlín, donde se reunió con Hitler, con Himmler y con el jefe del Departamento Central de Seguridad del Reich (RSHA), Reinhard Heydrich. El 25 de septiembre, el día que el cuñado de Franco y hombre fuerte del régimen finalizó su visita, la RSHA cursó una orden a todas las oficinas de la Gestapo en la Europa ocupada. En ella se ordenaba a sus agentes que acudieran a los campos de prisioneros de guerra para sacar de allí a los españoles, y solo a los españoles, y los enviaran a campos de concentración. La orden se ejecutó inmediatamente.

Primera página de la orden de la Oficina del Seguridad del Reich en la que ordenaba a la Gestapo sacar a los españoles de los campos de prisioneros de guerra y enviarlos a campos de concentración

8.El régimen franquista estuvo informado sobre lo que ocurría en Mauthausen. El cónsul español en Viena, Guillermo Pecker y Cardona, mantuvo una fluida comunicación con los oficiales de las SS que dirigían el campo de concentración. En los archivos alemanes se conservan los mensajes que intercambió con ellos para pedir datos sobre los prisioneros e incluso recibió los objetos personales de algunos de los asesinados.

9. Franco podía decidir sobre la suerte de los prisioneros. En el verano de 1941 el dictador atendió la petición de dos familias de deportados que tenían contactos en la cúpula del régimen. Joan Bautista Nos Fibla y Fernando Pindado fueron liberados de Mauthausen en el mes de agosto y enviados a España, donde se les prohibió hablar de lo que habían visto en el campo de concentración. Hubo, al menos, otras tres peticiones de liberación cursadas desde Madrid, pero llegaron demasiado tarde. La respuesta de Berlín fue la siguiente: “El mencionado prisionero ha fallecido en Mauthausen”.

Respuesta a la petición de libertad de un prisionero español en la que se comunica que ha fallecido en Mauthausen

10. Contexto final. Hitler no actuó nunca, de forma colectiva, contra ciudadanos de naciones aliadas sin el permiso de sus líderes. No lo hizo ni siquiera en su obsesiva persecución de la comunidad judía. En enero de 1943 Berlín dio un plazo de tres meses a Italia, Portugal, España y otras naciones amigas para repatriar, si querían, a “sus judíos” y así evitar que acabaran en las cámaras de gas de los campos de exterminio. La falta de interés de las autoridades españolas ante esta oportunidad de salvar vidas fue solo una de las numerosas acciones de la complicidad franquista con el Holocausto que ya detalló eldiario.es en una amplia información.

Estas víctimas, estos olvidados de nuestra Historia, no podrán recibir este año un homenaje presencial. La pandemia ha provocado que se suspendan los actos previstos en España y en Mauthausen para conmemorar este 75º aniversario de la liberación. Aún así, la recientemente creada sección Triángulo Azul de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha organizado un homenaje-coloquio virtual, este martes a las 20.15 horas, en el que participarán familiares de los deportados e investigadores como Benito Bermejo, que se podrá seguir en el canal de Youtube de la ARMH.

El domingo, día 10 a las 11 horas, se celebrará una ceremonia virtual internacional organizada por el Comité Austriaco de Mauthausen en el que participarán supervivientes y asociaciones de todo el planeta, que se podrá seguir desde la web de los organizadores.

___

Fotografía destacada: Ramón Serrano Suñer (derecha), artífice de la deportación de españoles a los campos de concentración nazis

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/responsabilidad-franquista-deportacion-espanoles-barbarie_0_1023648522.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Un centenar de familiares de víctimas españolas en campos nazis se unen en el colectivo ‘Triángulo azul’

El grupo, que se integra dentro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, se marca el objetivo “de mantener viva la memoria” de los deportados y “promover su divulgación” y “reconocimiento público”.

publico.es / Alejandro Torrus / 04-05-2020

La unión hace la fuerza. Alrededor de un centenar de descendientes de republicanos españoles que sufrieron los campos de exterminio nazis han creado el grupo Triángulo azul- Memoria de los españoles deportados a campos nazis. El colectivo, que se ha dado a conocer este lunes, se integra dentro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que preside Emilio Silva.

El manifiesto fundacional del colectivo, al que ha tenido acceso Público, señala que el “único fin” de la misma es “mantener viva la Memoria de los más de 9.300 españoles deportados a campos de concentración nazis entre 1940 y 1945″, que, en su inmensa mayoría, eran republicanos que habían combatido contra Franco en la Guerra Civil española.

“Los deportados españoles a campos de concentración nazis no sólo son víctimas del nazismo sino también del franquismo; víctimas, en definitiva, del totalitarismo, del odio y de la intolerancia que caracterizan a los regímenes autoritarios“, señala el manifiesto, que recuerda que alrededor de 5.500 españoles fueron asesinados en los campos de exterminio nazis con el “beneplácito del gobierno del dictador español Francisco Franco”.

El manifiesto fundacional señala que el “único fin” de la misma es “mantener viva la Memoria de los más de 9.300 españoles deportados a campos nazis”

Este grupo de familiares de deportados a los campos nazis anuncia también que sus objetivos pasan por divulgar la Memoria de las víctimas españolas en campos nazis, por “fomentar el reconocimiento público” de los supervivientes; y, por “combatir el discurso del odio con su ejemplo vital para seguir reivindicando que algo así no vuelva a suceder nunca más”.

En este sentido, el colectivo se compromete a luchar para “preservar los lugares de la Memoria y sus archivos históricos”; a “colaborar en pie de igualdad con otras asociaciones y entidades” con las que compartan objetivos y, especialmente, “con el Comité Memorial de Gusen”. Asimismo, también señalan que “presionarán” a los diferentes gobiernos y autoridades administrativas en esta tarea.

Descendientes de deportados a campos nazis

Entre los familiares que se han integrado a este grupo se encuentran, entre otros, los descendientes de las víctimas de campos nazis como Francisco López GarcíaJosé Fernández PachecoEnrique Calcerrada GuijarroPedro Díaz ClementeJuan de DiegoJuan Antonio García AceroFernando SalcedoEmiliano Pérez DoradoJosé Egea Pujante y los hermanos Agapito y Crescencio Cuesta Sánchez.

Asimismo, fuentes del colectivo destacan que también se ha unido al grupo el prestigioso historiador, Benito Bermejo, cuyas investigaciones han sido claves para conocer la realidad de las víctimas españolas en los campos nazis.

Por último, el manifiesto fundacional elogia la labor realizada por la ARMH desde hace dos décadas en la lucha por la verdad, la justicia y la reparación y realiza un “llamamiento” para que todas las personas que compartan los principios fundacionales se unan al proyecto que representa el Triángulo Azul de la ARMH.

Fotografía destacada: Prisioneros de Mauthausen saludan a la 11ª División Acorazada de los EE UU por su liberación.

Fuente:https://www.publico.es/politica/centenar-familiares-victimas-espanolas-campos-nazis-unen-colectivo-triangulo-azul.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Familiares de deportados crean el grupo “triángulo azul” de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

ARMH: “Las víctimas españolas del Holocausto son también víctimas del franquismo porque su deportación a los ‘campos de la muerte’ de Hitler se produjo, entre 1940 y 1945, con la complicidad y la colaboración del gobierno de Franco”

diario16.com / Eva Maldonado / 04-05-2020

La creación del  nuevo grupo de trabajo, en el seno de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), denominado TRIÁNGULO AZUL-Memoria de los españoles deportados a campos nazis surge a raíz de una evidencia compartida por expertos, familiares e investigadores: las víctimas españolas del Holocausto son también víctimas del franquismo porque su deportación a los ‘campos de la muerte’ de Hitler se produjo, entre 1940 y 1945, con la complicidad y la colaboración del gobierno de Franco.

Según informan, a través de un comunicado al que ha tenido acceso Diario16 , y tal y como informó en su día este diario, en enero de este año, familiares de una veintena de deportados gallegos se sumaba a la “querella argentina” contra el franquismo, gracias a las gestiones realizadas por la ARMH. Y un mes después, familiares de otra docena de víctimas españolas del Holocausto hacían lo propio en el consulado de la República Argentina en Madrid.

Según explica la  ARMH,  la “corresponsabilidad” del régimen franquista con la Alemania nazi en la deportación de más de 9.300 españoles a campos de concentración y la imperiosa necesidad de mantener viva su memoria, luchando así contra el olvido imperdonable impuesto durante décadas, han sido cuestiones fundamentales para la puesta en marcha de esta iniciativa.

Además, este 5 de mayo se conmemora precisamente el 75 aniversario de la liberación de los campos de concentración austríacos de Gusen y Mauthausen, a donde fueron a parar la mayoría de nuestros deportados, alrededor de 7.500 españoles. Dos de cada tres no salieron con vida de aquel infierno. De hecho, sólo en el campo de concentración de Gusen fueron exterminados cerca de 4.000 españoles.

Por ello, afirman desde la ARMH, el Manifiesto fundacional del grupo “TRIÁNGULO AZUL” de la ARMH hace mención expresa a la colaboración en pie de igualdad con otras entidades y asociaciones con las que comparten objetivos “y muy especialmente -dicen- con el Comité Memorial de Gusen”.

Gusen, el Campo Olvidado

Gusen, que está a unos 4 kilómetros de Mauthausen, es conocido como “El Campo Olvidado” (The Forgotten Camp). A pesar de haber sido un campo mayor que Mauthausen, tanto en dimensiones como en número de prisioneros y víctimas, su historia fue prácticamente borrada del mapa por la acción del Ejército Rojo, en una primera etapa, y la inacción o dejación de funciones del gobierno austríaco hasta hace bien poco.

Gracias al trabajo incansable contra viento y marea de algunos supervivientes y de un pequeño grupo de voluntarios locales, reunidos en torno al Comité Memorial de Gusen, se ha conseguido recuperar una parte de la Memoria de ese campo en el que perdieron la vida cerca de 4.000 españoles.

En las tareas de recuperación de la Memoria del campo de Gusen, el gobierno de España sencillamente nunca ha participado. De ahí que el TRIÁNGULO AZUL de la ARMH establezca en su hoja de ruta constituyente como línea prioritaria la colaboración activa con el Comité Memorial de Gusen. Y todo ello sin abandonar, por supuesto, la relación con los Comités de otros campos a los que fueron deportados el resto de españoles, como por ejemplo el castillo de Hartheim, Buchenwald, Ravensbrück (el campo de las mujeres, doblemente olvidadas), Dachau, Neuengamme, Sachsenhausen, Auschwitch o Flossenburg.

Las Stolperstein o piedras de la Memoria

Otra de las líneas prioritarias del TRIÁNGULO AZUL será trabajar activamente por la preservación de los denominados Lugares de la Memoria, recuperando los pocos edificios que quedan en pie del campo de concentración de Gusen o promoviendo la colocación de las Stolperstein (piedras de la Memoria), del artista alemán Gunter Demnig, en las proximidades de aquellos lugares donde vivían o trabajaban las víctimas de los nazis.

Alrededor de 75.000 Stolperstein se han instalado ya por calles y plazas de toda Europa, mientras que en España el número de estos pequeños monumentos dedicados a nuestros deportados no alcanza la cifra de 300.

Contra el discurso del odio. Nunca más

El TRIÁNGULO AZUL de la ARMH hace suya también la divulgación de la Memoria de nuestros deportados y se compromete formalmente a presionar a los gobiernos y a las distintas administraciones competentes para alcanzar sus objetivos, “y muy especialmente al gobierno de España”, apuntan. Su Manifiesto fundacional destaca la necesidad de combatir con total rotundidad el discurso del odio contraponiendo el ejemplo vital que nos dieron los deportados españoles a campos nazis antes, durante y después del Holocausto. “Su Memoria nos obliga a seguir reivindicando –dicen que algo así no puede volver a suceder NUNCA MÁS”.

___

Fotografía destacada: Familiares deportados

Fuente:https://diario16.com/familiares-de-deportados-crean-el-grupo-triangulo-azul-de-la-asociacion-para-la-recuperacion-de-la-memoria-historica/

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

75 años de la liberación del campo de concentración y exterminio de Mauthausen-Gusen (5 mayo 1945 – 5 mayo 2020)

Entre las cerca de 200 mil personas deportadas, al menos 42 canarios (nueve palmeros) sufrieron los horrores de Mauthausen

eldiario.es / Eduardo Cabrera / 04-05-2020

El 5 de mayo de 1945, a eso de las 9’30 horas, un rugido fue creciendo en medio del silencio alimentado por la muerte. Era el motor de los tanques aliados que se acercaban al campo de concentración de Mauthausen (Austria). El infierno apagaba sus llamas. Como en el momento de la liberación del resto de los campos de exterminio nazis, los presos de Mauthausen experimentaron una extraña sensación de irrealidad. La muerte, sin embargo, continuó acechando a los maltrechos cuerpos castigados por la inanición, el trabajo extenuante y las enfermedades. Muchos morirían en los días siguientes a la liberación.

Los días previos algo intangible se advertía entre los muros de Mauthausen. Los rumores entre los presos, el comportamiento de los guardias, el sonido de las bombas, cada vez más cercanas… Para los que seguíamos vivos, el tiempo fluía lentamente, con un sordo y constante rumor de bombas que cada vez se oían más cerca (…) los pocos soldados que quedaban ya, ante la falta de alimentos, decidieron matar dos caballos, cuyos cuerpos inertes depositaron no muy lejos de donde se amontonaban los cadáveres de nuestros compañeros. Fue horrendo observar cómo aquellos animales fueron devorados a mordiscos por hombres, en aquel momento convertidos por el hambre en verdaderas fieras. Aquel pavoroso espectáculo, indescriptible por su dureza, ha despertado tan nítido en mi memoria que me parece estar viéndolo de nuevo, apoyado en el muro de mi barraca, hastiado de tanta crueldad y con un inmenso sentimiento de tristeza. Cuántas cosas terribles tuve que presenciar y cuántas cosas, aun queriendo, no he podido olvidar. (Mauthausen, memorias de Alfonso Maeso, editorial CRÍTICA, mayo 2016, páginas 109 a 111).

Mauthausen fue solo uno de los incontables campos de exterminio con los que el nacionalsocialismo sembró Europa durante la II Guerra Mundial. Millones de personas padecieron el horror del fanatismo y el adoctrinamiento. Nunca en la historia de la humanidad se produjo una industrialización de la muerte como en aquellos años. El Holocausto o Shoah,  términos que se utilizaron por primera vez para hacer referencia al exterminio planificado de los judíos de Europa, fue solo el motor de arranque para un asesinato masivo de quienes, simplemente, pensaban diferente. Judíos, gitanos, homosexuales, comunistas, socialdemócratas… todos aquellos que no comulgaran con las ideas nacionalsocialistas fueron objetivo y víctimas del fanatismo nazi. Entre ellos muchos españoles. Y entre aquellos españoles medio centenar de canarios de islas como Lanzarote, Gran Canaria, La Gomera, Tenerife o La Palma.

Vista general de la cantera con escalera de 186 escalones. EDUARDO CABRERA

El campo de concentración y exterminio de Mauthausen se conocería por el trabajo en su cantera de granito y aquella escalera mortal de 186 escalones que condenó a la muerte a quienes allí fueron destinados a un trabajo esclavo. Se calcula que una persona requería de unas tres mil calorías diarias para soportar semejante esfuerzo. Los presos apenas recibían mil calorías a las que se acompañaban con malos tratos, torturas y humillaciones constantes. Muchos no lograron soportarlo y murieron o se suicidaron.

“Este es un recuerdo nada agradable y que no puedo olvidar, pues allí trabajé desde principios de 1941 hasta mediados de 1943. (…) Cuando empecé a trabajar había mucha nieve. (…) Hasta en los periódicos, revistas y folletos que se publicaron sobre el campo de Mauthausen después de la liberación se habló de la famosa escalera de 186 peldaños. Cuántos garrotazos se pegaron allí…Había que subirla deprisa, y deprisa. Los judíos, que tenían que hacerlo cargando las piedras, temían a estas escaleras como a la muerte. Los terribles gritos acompañados de golpes y patadas, las piedras que se caían y herían a otros, las cholas sin dueño salpicadas por todos lados, hombres agotados que se sentaban en los escalones sin fuerzas, sangrando, llorando…Formaban un infierno, en aquellos días que nadie podrá olvidar y de los que fui testigo involuntario. (…) El grupo de 350 judíos que subía las piedras por la escalera iba disminuyendo cada día, pues si al principio lo sufrían aún con algunas energías, pronto fueron desfalleciendo. Sin comer, ni beber y tan destrozados…, empezaron a caer enfermos y no pocos aparecían muertos en la cama por la mañana. (Testimonio de Nacianceno Mata ‘Memorias de un superviviente del holocausto nazi’, editado por Gobierno de Canarias y Cabildo de La Palma. Febrero 2006. Páginas 102 y 107 a 110).

Cámara de gas interior. EDUARDO CABRERA

El 28 de marzo de 2020 fallecía Aralda Rodríguez, adalid de la recuperación de la Memoria Histórica en la isla de La Palma. Su trabajo incansable por recuperar los restos de su padre generó un movimiento que no ha cesado a día de hoy. A ella se suman los trabajos publicados por Salvador González Vázquez (‘Los alzados de La Palma’, editorial Lecanarien Ediciones. 2013). Esfuerzos por recuperar capítulos de nuestra historia que han ido cayendo en el olvido. Historias de personas de nuestra tierra que, tras el final de la Guerra Civil, se vieron obligadas a huir y esconderse en los montes de la isla. Ayudados por vecinos y familiares, algunos lograron sobrevivir. No todos. Pero hubo otros a los que no se les denominó ‘alzados’ y cuyo recuerdo se ha ido evaporando. Palmeros que no tuvieron una Caldera en la que refugiarse ni montes en los que esconderse. Lejos de familiares o amigos que, arriesgando también sus vidas, les acercaran sustento y consuelo. Fueron canarios, entre ellos nueve palmeros, que combatieron en territorio peninsular. Como muchos otros españoles su única posibilidad de sobrevivir a las represalias pasó por cruzar la frontera con Francia. Luego llegaría la invasión del país galo por las tropas nazis. Muchos de ellos se unieron a la resistencia, fueron capturados y enviados al campo de concentración de Mauthausen.

Solo dos de los nueve palmeros sobrevivieron. El resto murió víctima de los malos tratos y las terribles condiciones del campo. Nacianceno Mata, Orencio Mata, Francisco Afonso, Aniceto Duque, Domingo Enríquez, Fulgencio Lorenzo, Fidel Reyes, José Rodríguez, Juan Pérez… son algunos de sus nombres de entre otros canarios que también padecieron el infierno en la Tierra.

Crematorio de Mauthausen. EDUARDO CABRERA

Ahora, 75 años después de la liberación del campo de Mauthausen, es momento de volver a recordarlos. Sin embargo, la extraordinaria situación de Alarma derivada de la crisis sanitaria internacional, ha impedido hacerlo como se merecen y como estaba previsto. Pero el sufrimiento que padecieron lo requiere. Y la memoria es el ejercicio que nos corresponde a las generaciones que hoy debemos recoger el testigo de quienes sobrevivieron para dejar testimonio “porque nadie lo creería”.

Hoy, setenta y cinco años después, vuelven a escucharse algunos discursos que se parecen mucho a los que dieron origen a la mayor barbarie cometida por seres humanos contra otros seres humanos. Sirvan estas líneas como un discreto recuerdo a la memoria de esos canarios que padecieron uno de los mayores horrores de los que ha sido capaz el ser humano. Poco importa su ideología, condición o credo. Ninguna razón justifica el sufrimiento del que fueron víctimas por el solo hecho de ser o pensar de manera diferente. El autoritarismo, la identidad, la bandera, la raza o la religión son los argumentos que, todavía hoy, setenta y cinco años después, siguen siendo utilizados para construir discursos que solo conducen al odio. La Historia nos avisa. Hoy, en su memoria, tenemos la oportunidad de recoger el testigo, recordarlos para no olvidar su historia y que su sufrimiento no resulte en vano. “Ha sucedido, y por consiguiente, puede volver a suceder” (Primo Levi, superviviente de Auschwitz).

 (Nota: la exposición en memoria de los canarios de Mauthausen, prevista para este 5 de mayo, ha sido suspendida a la espera de determinar su viabilidad en una fecha adecuada. El libro, a cargo de LeCanarien Ediciones, se encuentra también a la espera de que la situación permita su publicación).

En memoria de los canarios de Mauthausen-Gusen (1945-2020)

___

Texto y fotografías: Eduardo Cabrera

Fotografía destacada: Entrada al campo de Mauthausen. EDUARDO CABRERA

Fuente:https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/liberacion-concentracion-exterminio-Mauthausen-Gusen-mayo_6_1023707620.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Ana Messuti: “Venceremos la impunidad: 10 años es poco para hacer justicia por 40 años de crímenes franquistas”

La abogada de la Querella Argentina se queja del escaso apoyo de España en el proceso judicial: “A partir de 2016 se ordenó a la Justicia española no colaborar con la jueza argentina”

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 02-05-2020

“Diez años es poco para hacer justicia por 40 años de crímenes”. Algunas frases pueden resumir el esfuerzo trabajado en la denominada Querella Argentina. Como hace la abogada Ana Messuti, que hace una década era parte de las primeras demandas en el único juicio abierto en el mundo contra los crímenes del franquismo.

Las víctimas precisaban un giro de timón. Doblegar la impunidad del régimen franquista. “Necesitábamos un Garzón argentino”. Y ahí, en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 1 de Buenos Aires, estaba la jueza María Servini de Cubría, que abrió el proceso 4591/2010 por delitos de “genocidio” y crímenes contra la humanidad cometidos en España desde 1936 a 1977.

Una causa que sigue viva, “abierta y activa”, recuerda Messuti en esta entrevista con eldiario.es. Y esto constituye, en sí, “toda una proeza”. Porque la Justicia argentina apenas” cuenta con colaboración del Estado español. O “incluso peor”, atina, que en momentos “había prohibido” toda ayuda. El diagnóstico, tras un largo camino lleno de obstáculos y victorias como la exhumación de Timoteo Mendieta, mira al cambio de Gobierno en el país como giro de bisagra con una meta clara: “En algún momento se vencerá la impunidad del franquismo”.

El 14 de abril de 2010 estaba en Buenos Aires en el inicio de la Querella Argentina. ¿Cómo recuerda aquel día?

La pregunta suena como si me encontrara casualmente allí, pero no. Ya desde hace un año por lo menos, nos reuníamos en Buenos Aires el equipo de abogados que nos ocuparíamos de esa querella. Fue durante mi estadía en Buenos Aires en ese período que decidimos presentar la querella. Teníamos la idea, el querellante –Darío Rivas–, la voluntad de presentarla, pero faltaba el detonante. Y este se presentó en la figura de Carlos Slepoy, el admirado luchador por los derechos humanos, que poco antes, en un diario argentino había dicho, refiriéndose a la reacción de la justicia española ante la iniciativa de Baltasar Garzón: “Necesitamos un Garzón argentino”. Es decir, compartíamos la misma idea: que la justicia argentina se ocupase de las víctimas del franquismo como la justicia española se había ocupado de las víctimas de los militares argentinos.

¿Y cómo fue aquella jornada?

El día de la querella fue un día muy esperado, fue el día que nos habíamos fijado para presentarla ante la Cámara Federal de la Capital, donde sería turnada al juzgado que se ocuparía de ella. Habíamos trabajado sin parar en elaborar esas 92 páginas, basándonos en los autos del juez Garzón de finales de 2008. Pocos días antes habían pasado a firmarla, y sumarse a Darío Rivas e Inés García Holgado, los dos primeros querellantes individuales, unos 10 representantes de asociaciones de derechos humanos argentinas y una española: la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que había enviado su representante.

Los abogados de la Querella Argentina, Carlos Slepoy y Ana Messuti. | EFE

Tras una década de lucha contra la impunidad del franquismo desde Argentina. ¿Cuál es el diagnóstico del proceso?

Son difíciles los aniversarios, porque llaman también a una rendición de cuentas, a un balance. Y eso puede ser muy desalentador, o menos. Los que somos conscientes, en mi caso por el contacto que he tenido con los querellantes, de todo el tiempo pasado y silenciado, y comparamos, nos decimos: diez años es poco para hacer justicia por 40 años de crímenes, o más. Ya una causa que tuviese unos 340 querellantes más unos tantos denunciantes podría llevar, tan solo en la fase de instrucción, unos 10 años sin sorprender a nadie.

Una causa que además se ocupe de crímenes cometidos a miles de kilómetros de distancia, hace muchos años, en el caso de algunos crímenes más, en otros menos, ya que el arco temporal que abarca, de 1936 a 1977 es amplio. Que apenas en contados casos ha podido contar con la colaboración del país del lugar donde se cometieron los crímenes, incluso peor, que llegado determinado momento, no sólo no podía contar con esa colaboración sino que se había prohibido toda colaboración con esta causa, y a pesar de ello siguiera abierta y activa, y con proyectos importantes para su avance, resulta toda una proeza.  Y el diagnóstico, dado el cambio de gobierno en el país que debe colaborar, debería ser positivo, es decir,  que en algún momento se vencerá la impunidad del franquismo.

¿Qué hitos destaca en estos diez años?

Hay muchos momentos que pueden considerarse hitos, también ello depende del observador, del momento, de lo que cada uno pide a la causa. Hay hitos de carácter judicial, otros de carácter social y otros de carácter internacional.

Por ejemplo, de carácter judicial, en referencia a los casos de tortura y privación de la libertad producidos en el tardofranquismo, la jueza Servini pidió la detención preventiva internacional de unos 18 imputados con fines de extradición para poder tomarles declaración indagatoria. Las órdenes de detención aún están vigentes.

Si bien el Gobierno negó las demás extradiciones, los casos de dos de los imputados de torturas se presentaron a la Audiencia Nacional, que también las denegó. Pero el “paso por la Audiencia”, el hecho de que estas dos personas, tuviesen que asistir, no a la entrega de premios por su desempeño profesional, sino a un acto judicial para decidir si serían extraditados para ser juzgados como autores de crímenes internacionales, ya era un avance.

Como lo fue la toma de declaración a víctimas.

Otro hito que puede considerarse de carácter judicial, son las declaraciones que muchas víctimas pudieron hacer por primera vez ante un juez penal. Muchas se produjeron en Buenos Aires, cuando viajaron para ese efecto unas 13 personas, entre ellas Ascensión Mendieta. Pero otras fueron tomadas por jueces españoles, en presencia de la jueza argentina, durante la visita que hizo en 2014. La visita en sí fue todo un acontecimiento, sobre todo porque estuvo en varios sitios emblemáticos, desde Guernica hasta la Audiencia Nacional.

Aún más importante fue el hecho de que, una vez partida a Buenos Aires la jueza, nuestros querellantes declararan ante un juez penal español, que los escuchaba, con mejor o menor disposición, pero en cumplimiento del Tratado de Cooperación que vinculaba a ambos países.

¿Y los logros sociales?

Entre los de carácter social podemos referirnos a la incorporación a la querella de una asociación como La Comuna y la posterior constitución de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CeAQUA), que le dieron un gran impulso en el ámbito regional, municipal e internacional. Y me parece importante no olvidar la enorme repercusión social que ha tenido en todo el mundo el documental El silencio de otros, que no sólo ganó el Goya sino muchos premios internacionales, y se proyectó en las Naciones Unidas, en Nueva York.

Y en el ámbito internacional, las visitas de querellantes a organismos de derechos humanos de Ginebra (ONU) y Bruselas (Parlamento europeo), las recomendaciones hechas por dos Relatores especiales sobre derechos humanos de las Naciones Unidas al Gobierno de España de que no pusiera trabas a la causa argentina. Para nombrar lo esencial.

Un hito muy especial, porque reviste carácter social, judicial e internacional a la vez, es la exhumación del padre de Ascensión Mendieta.

¿Colabora España, el Estado y sus instituciones, incluidas las judiciales, con la Querella Argentina?

No se puede dar una negativa total a esta pregunta. Las primeras comisiones rogatorias que solicitaban las tomas de declaraciones fueron admitidas y se les dio curso, bien aceptando la presencia de la jueza argentina en juzgados españoles, bien cuando la jueza ya había partido, la toma directa de declaraciones testimoniales en varios juzgados españoles. Fue a partir de octubre de 2016, con la instrucción de obligado cumplimiento que emitió la Fiscal General del Estado ordenando no colaborar con la jueza argentina porque no actuaba “en interés de la justicia”, que se interrumpió abruptamente esta colaboración.

Esto lo he vivido personalmente, porque a pesar de tener cita en el Juzgado de Oviedo para que declarara Gerardo Iglesias, me negaron el acceso al juez y toda explicación que era más que debida por respeto al declarante, que había tenido que superar problemas de salud para desplazarse.

El ex secretario general del PCE Gerardo Iglesias acompañado por la abogada Ana Messuti en la rueda de prensa después de que la Fiscalía pidiera suspender declaraciones en España por la Querella Argentina. | EFE

¿Para qué está sirviendo en cuanto a reparación a las víctimas, sirve el solo hecho de presentar una querella, de dar ese paso?

Ello depende de cada una de las víctimas. Algunas se conforman con haberse presentado, sí. Pero es muy injusto decir “se conforman”. Son ellas precisamente quienes nos dan una muestra de conciencia jurídica, de que es importante recurrir al derecho cuando hay asesinatos, asesinos y asesinados. Que ninguna reparación es suficiente porque si bien se puede hasta cierto punto reparar lo sufrido, no se puede deshacer el hecho de haber hecho sufrir de esa manera, y la única forma que tenemos es que se pronuncie la justicia y califique a lo irrevocable como crimen, que diga con todas sus letras: ese hecho, que no se puede deshacer, ha sido un crimen.

Y precisamente porque no se puede deshacer es un crimen. Por otra parte, el hecho de presentar la querella no es individual, es un hecho de carácter social, porque no se trata de crímenes aislados los contemplados en la querella sino de crímenes contra la humanidad, que pertenecen a un mismo contexto. La querella individual que se incorpora a la causa se añade a la querella madre, aquella presentada hace 10 años, y a partir de entonces todo lo que se logre con cada una, es un logro para todas, y todo lo que se logre con la querella en general, será un logro de cada una de ellas.

¿Y ve cercano el inicio de algún proceso judicial, de sentar en el banquillo a algún acusado?

Para ello debemos esperar que se tome declaración indagatoria a algún imputado.

Chato Galante, Sol Luque, Ana Messuti, Carlos Slepoy y Cecilio Gordillo, en Andalucía en 2013. | JUAN MIGUEL BAQUERO

Carlos Slepoy decía que cada paso es una pequeña grieta en el muro de la impunidad del franquismo. ¿Cuánto de resquebrajada está esa muralla?

Tenía toda la razón: cada paso es un avance. Digo esto porque mi visión no es de una muralla sino de un camino o de una travesía. O todos caminamos juntos, o navegamos en el mismo barco, pero cada pequeña cosa que hagamos bien, sin duda ayudará a derrumbar la muralla, llegar a la meta, o desembarcar en buen puerto.

Como Slepoy, otros actores principales como Darío Rivas, primer querellante, han desaparecido estos años. ¿Qué recuerdo tiene de Darío?

Darío era un caballero español. Una persona cuya victimización había durado su vida entera, porque así vivió la pérdida de su padre, sumada a la de su país, su pueblo, su familia cercana. Pero la figura de Darío también tuvo otro significado para la querella. Darío ya había exhumado los restos de su padre, ya le había hecho un homenaje institucional en Castro de Rei, donde su padre había sido alcalde, no tenía intención de presentar querella contra los asesinos, que ya no estaban vivos, y, sin embargo, comprendió que debía presentarse. Porque no había que reclamar algo personal, particular, para ser querellante, había que tener la voluntad de luchar contra la impunidad de los crímenes, había que hacer decir a la justicia lo que debe decir, para ser justicia y no injusticia disfrazada de justicia.

La última perdida ha sido Chato Galante…

Es una inmensa pérdida, desde todos los puntos de vista.

Chato fue víctima de Billy el Niño. ¿Cómo un presunto torturador franquista no acabe respondiendo ante un tribunal y sigue libre y disfrutando medallas policiales pensionadas?

Se pueden dar respuestas desde el punto de vista jurídico. Uno podría hablar mucho de las posturas dogmáticas de un derecho que atiende sólo los argumentos que lo cierran a la normativa internacional, de un derecho que no mira la realidad de los hechos, que no ve algo tan grave como crímenes contra la humanidad, y sólo es capaz de ver delitos aislados, para beneficiarlos de la prescripción y la amnistía. Pero hay algo mucho más grave, que esas posturas respondan a una voluntad política de impunidad.

¿Alguna posible novedad futura con respecto al proceso abierto contra Billy el Niño?

No tenemos noticias concretas.

Otro de los nombres propios entre los acusados es el exministro Martín Villa. Lleva la jueza María Servini varios años intentando tomar declaración indagatoria. ¿Ocurrirá?

Predecir el futuro no es mi fuerte: no podemos hablar aún de acusados, se trata de imputados, porque aún no se ha podido tomar ninguna declaración indagatoria. Y para ser precisos, no es solo la jueza que intenta tomar esa declaración, sino el mismo Martin Villa que ha manifestado en varias ocasiones su intención de declarar.

Ascensión Mendieta. | ARMH

Sin duda uno de los nombres propios de estos años es Timoteo Mendieta. ¿Qué ha significado para la Querella Argentina?

Timoteo Mendieta, el padre de Ascensión, ha significado un primer logro tanto jurídico como social, e incluso internacional. Desde el primer aspecto porque no hubiera sido posible sin el auxilio judicial internacional prestado por los jueces de Guadalajara, principalmente el juez decano. Y eso para la situación de falta de cooperación que denunciamos, es una excepción muy importante.

Desde el aspecto social, la solidaridad, eficiencia y abnegación de la ARMH y sus socios y profesionales ha sido ejemplar, impresionante. Y también la importancia de este caso reside en que no sólo se exhumaron los restos de Timoteo sino de otras 39 personas. Como era la voluntad de Ascensión: “quiero que los saquen a todos”. Y dije que también había sido un logro internacional, porque el nombre de Timoteo y de Ascensión se universalizaron, como la justicia que habían logrado.

Y para usted, ¿qué ha significado ese proceso, ayudar a Ascensión Mendieta a resolver esa herida que parecía irreparable?

Los años dedicados a este caso, por los que no descuidé otros, fueron difíciles, porque los vivía siempre con el temor de que Ascensión se nos fuera sin que hubiésemos podido entregarle a su padre. Hasta que en uno de sus cumpleaños, ya pasados los 90, me dijo al oído: “Hija, no te sientas comprometida. Has hecho lo que has podido”. Más tranquila, sí, pero me seguí sintiendo comprometida, y cuando después de la segunda exhumación y consiguiente análisis de ADN le anunciamos la buena nueva, sentí que había valido la pena todo lo hecho, por lo que significaba para la causa, por supuesto, pero también para que Ascensión nos iluminara con su sonrisa maravillosa.

___

Fotografía destacada: La abogada Ana Messuti. | © DIETMAR POST/ PLAYLOUD.ORG

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Messuti-Querella-Argentina-Necesitabamos-Garzon_0_1016299182.html

Publicado por ARMH