Archivo de la etiqueta: crímenes del franquismo

Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La policía paraliza la exhumación de una fosa común de la Guerra Civil

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica trabajaba en la recuperación de los restos de tres personas asesinadas en Piloña en 1937.

nortes.me / 28/09/2022

La policía judicial ha ordenado la paralización de la búsqueda iniciada este lunes en una fosa común localizada en Piloña y en la que se trataba de recuperar tres cuerpos, entre ellos, el del bisabuelo del gaitero José Ángel Hevia.

Se trata de los restos de los asturianos Alfredo Velasco Rueda, bisabuelo de Hevia, Laureano Corrales Oro y Paciente Huerta Peón, asesinados el 22 de noviembre 1937, ha informado la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Las labores de búsqueda de la fosa que ya ha permitido recuperar algunos restos, se habían iniciado en el paraje El Corralín, en Piloña, donde una prospección con un detector de metales ayudó a encontrar varios casquillos de bala hace dos años.

En concreto, se recuperaron cinco casquillos de fusil, un cargador, clavos de hierro y una cuchara.

Un momento de la excavación- Foto: Luis Sevilla

La ARMH está a la espera de la decisión del juzgado de Infiesto para saber si puede seguir con la búsqueda.

Sin embargo, ha lamentado que la última paralización de una excavación por orden judicial se prolongó durante quince meses.

___

Fotografía destacada: Un momento de la excavación. | Foto: Luis Sevilla

Fuente:https://www.nortes.me/2022/09/28/la-policia-paraliza-la-exhumacion-de-una-fosa-comun-de-la-guerra-civil/?fbclid=IwAR1jZvkZseJRMIxoKu1YN73sUxkNgqkAxARhX8ZIwj87jIl0Wf33ttZUbI0

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La ARMH inicia la búsqueda de una fosa común en Piloña

Tratará de recuperar los cuerpos de tres personas asesinadas en noviembre de 1937: Alfredo Velasco Rueda, Laureano Corrales Oro y Paciente Huerta Peón.

tercerainformacion.es / 25/09/2022

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) inicia mañana las labores de búsqueda de una fosa común en el paraje El Corralín de Piloña. Allí espera encontrar los restos de tres personas: Alfredo Velasco Rueda, Laureano Corrales Oro y Paciente Huerta Peón, asesinados el 22 de noviembre de 1937.

En una prospección en el año 2020 fueron localizados varios casquillos de balas junto al lugar en el que los testimonios ubican la fosa. En ella se recuperaron los objetos metálicos que se pueden ver en la imagen que se adjunta. Se trata de 5 casquillos de fusil Mauser – 7×57, un cargador, clavos de hierro y una cuchara. Además de esto, el detector daba mucha señal cerca de las ubicaciones exactas donde se cree que pueden hallarse los restos de estas personas represaliadas.

Alfredo Velasco Rueda

Era natural de Santa Eulalia de Cabranes (Asturias). Nació en 1884. Estaba casado con Consuelo Vega, también natural de Santa Eulalia de Cabranes, con la que tenía 12 hijos. Era carretero de profesión y estaba afiliado a la U.G.T. de Cabranes. Por lo que respecta a su desaparición, según los datos aportados por su familia, esta se situaría el 22 de noviembre de 1937, día en el que fue asesinado, cuando tenía 53 años. Su hija pequeña, Asunción, relata respecto al momento de la detención que no sabía quiénes eran, y que lo buscaron por toda la casa y no lo encontraron porque estaba escondido con sus hermanos, pero decidió entregarse. Alfredo fue detenido junto a otras personas, entre ellos Jesús Mulero, un tal Benito, y Laureano Corrales, aunque parece ser que uno de ellos logró escapar. A todos ellos les subieron en un camión para, supuestamente, trasladarlos a Infiesto a un presunto juicio. La detención no fue llevada a cabo por personas uniformadas, ni por militares, ni policías, sino que los encargados eran un grupo de civiles que operaban con impunidad, entre ellos un vecino de un pueblo cercano.

Laureano Corrales Oro

Fue detenido el mismo día que Alfredo, y fusilado también el mismo día, el 22 de noviembre de 1937 en Infiestu (Piloña), a la edad de 31 años. Era natural de Santa Eulalia de Cabranes (Asturias), nacido en 1906 y sus padres se llamaban José y Genoveva. En su certificado de defunción, expedido el 10 de agosto de 1941 y por tanto fuera de plazo, aparece la misma literatura que en el certificado de defunción de Alfredo Velasco Rueda, fallecido “a consecuencia de la lucha nacional contra el marxismo”. Para el caso de Laureano contamos con una fuente oral, es decir, con los datos aportados por Urbano Huerta Madiedo, quién relataba que “el finado desapareció en Infiesto siendo represaliado por los franquistas”. Una vez consultado el Expediente (completo) de la Inscripción Fuera de Plazo del Acta de Defunción, nos hemos topado con una información que descoloca de alguna manera todos nuestros datos. Este certificado de defunción señala que Laureano Corrales Oro falleció en Infiestu y que su cadáver fue enterrado en el cementerio de Infiestu. Por tanto, se puede conjeturar sobre cómo es posible que a Alfredo lo fusilaran y lo dejaran tirado al lado de la carretera que va de Cabranes a Infiestu y a Laureano lo llevaran a fusilar y enterrar al cementerio de Infiestu. No obstante, es posible que dicho expediente esté falseado y que los restos de Laureano no estén en el cementerio de Infiestu, sino que estén junto a los de Alfredo, es decir, que el camión pararía para que estas personas fueran asesinadas a medio camino entre Cabranes e Infiestu. Además, esto se puede contrastar con el dato que mencionamos más adelante, es decir, respecto a lo siguiente: “Un hijo de Alfredo, José Velasco Vega, tras conocer la noticia de la detención de su padre, recorrió 10 kilómetros caminando (la distancia desde Santa Eulalia de Cabranes a Infiesto) para recabar información sobre lo sucedido y llevarle algo de comida y abrigo. Aun así, José llegó antes y no había ni rastro del camión ni de los detenidos. Preguntó entonces a comerciantes que conocían a su padre, pero nadie había visto llegar ningún camión ni sabía nada de lo ocurrido. Según el propio hijo de Alfredo, los habrían hecho desaparecer a medio camino entre Santa Eulalia e Infiestu. Este testimonio se completa con otras fuentes orales de personas del entorno que han señalado que fusilaron a alguien en la curva de la Trambarría, situada en Bargaéu (Piloña), y en ese mismo sitio dichas fuentes orales señalan que ahí mismo hay una fosa con uno o más cuerpos”.

Paciente Huerta Peón

Era natural de Carabaño (Asturias). Según los testimonios orales recogidos, los datos aportados por la familia de Alfredo y algunas coincidencias llamativas, Paciente pudo haber sido asesinado y enterrado en un lugar muy próximo a Alfredo y a Laureano. Las coincidencias que nos hacen pensar que esta persona pueda estar enterrada en este lugar vienen marcadas por lo siguiente. En primer lugar, la familia siempre nos había comentado que a Alfredo y Laureano los detienen junto a varias personas, una de ellas natural de Carabaño; en los datos aportados por el Archivo Histórico Provincial de Asturias, este Paciente aparece como natural de Carabaño y lugar de su muerte en Infiestu (Piloña); en la Causa General de Cabranes y Piloña aparece su nombre, inscrito como Paciente, natural de Carabaño, paradero actual “fallecido”, y aparece en el mismo grupo que Alfredo Velasco Rueda y Laureano Corrales Oro (además de más personas ajenas a esta fosa); además, Alfredo, Laureano y Paciente son casi los únicos que en la casilla de paradero actual aparece la palabra “fallecido”.

___

Fotografía destacada: Una prospección con un detector de metales ayudó a encontrar varios casquillos de bala en la zona / ARMH

Fuente:https://www.tercerainformacion.es/articulo/memoria-historica/25/09/2022/la-armh-inicia-la-busqueda-de-una-fosa-comun-en-pilona/

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Genoveva entierra a su hermano Luis, asesinado por falangistas cuando tenía 18 años

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica entrega los restos de Luis Vega González, 86 años después de que fuera asesinado.

nuevatribuna.es / Andrea Vicario / 25/09/2022

Se llamaba Luis Vega González, de profesión segador, tenía 18 años y era natural de Noceda del Bierzo en León. Fue a principios de septiembre de 1936 cuando en su destino se cruzaron los verdugos, siendo asesinado por falangistas y arrojado su cuerpo en una fosa común encontrada en la localidad leonesa de Cospedal de Babia.

Este sábado, su hermana Genoveva, de 90 años, ha podido enterrarle gracias a la labor realizada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que lleva más de 20 años localizando y exhumando fosas comunes del franquismo y ayudando a cientos de familiares de víctimas a encontrar sus cuerpos para poder sepultarles dignamente.

Acto en el cementerio de Noceda. (Fotos: ARMH)

86 años después de la ejecución de Luis, su hermana ha depositado sus restos en el panteón familiar en el cementerio de Noceda. Unos restos que fueron exhumados por la ARMH hace un año en el páramo conocido como Entrerríos en Cospedal. Según informa la asociación, las labores de excavación y extracción de huesos han sido dirigidas por el arqueólogo Serxio Castro y muestran “evidentes signos de violencia”, algo que fue notificado en el cuartel de la guardia civil de Villablino, “que archivó la denuncia en ese mismo instante”, aseguran.

Según el testimonio de la familia y de otros informantes, siempre se tuvo conocimiento de la existencia de esta fosa. Junto al cadáver de Luis han aparecido los restos de otro hombre. La información que maneja la ARMH es que ambos fueron asesinados por falangistas una vez tomada la zona de San Emiliano por los sublevados. Otras personas apuntan que ambos hombres podrían estar participando en un intento por cruzar hacia la zona republicana en Asturias, y fueron interceptados, asesinados y sus cuerpos ocultados en esa fosa.

Acto en el cementerio de Noceda. (Fotos: ARMH)

Del otro joven enterrado con él todavía se desconoce su filiación, aunque el ARMH tiene alguna pista y está trabajando sobre ella para darle una identidad y devolverlo a su localidad de origen.

La ceremonia de enterramiento, cuyas imágenes han sido facilitadas por la ARMH, ha sido “un sencillo acto” con familiares, amigos y voluntarios de la asociación. En las fotografías, la mujer que aparece con bastón es Genoveva.

La ARMH inicia el próximo lunes la búsqueda de otra fosa común en la localidad asturiana de Piloña.

Acto en el cementerio de Noceda. (Fotos: ARMH)

___

Fuente:https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/genoveva-entierra-hermano-luis-asesinado-falangistas-cuando-tenia-18-anos/20220924151541203136.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Víctimas del franquismo quieren comparecer en el Senado para hablar de Memoria Histórica

Para el presidente de la ARMH, Emilio Silva, “las víctimas del franquismo no han sido debidamente escuchadas por las instituciones democráticas y ese es un efecto más de la impunidad de los crímenes del franquismo”.

diario16.com / Eva Maldonado / 22/09/2022

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que inició en el año 2000 las exhumaciones científicas de desaparecidos por la represión franquista, ha registrado en el Senado una petición dirigida a todos los grupos políticos. En él reclama la comparecencia, ante la Comisión Constitucional, de víctimas del franquismo para que sean escuchadas dentro del proceso de tramitación del Proyecto de Ley de Memoria Democrática. El texto presentado es el siguiente:

El Proyecto de Ley de Memoria Democrática se encuentra en proceso de tramitación en el Senado donde existe la oportunidad de que incluya las herramientas necesarias para terminar con la impunidad del franquismo y reparar a las víctimas de la dictadura, algo que todavía no garantiza su articulado aprobado en el Congreso de los Diputados.

Se trata de una ley que llega con décadas de retraso después de que hayan muerto olvidados y desatendidos por las instituciones públicas cientos de miles de familiares de las personas detenidas, torturadas, asesinadas y cuyos cadáveres fueron escondidos por quienes a partir del golpe de Estado del 18 de julio de 1936 iniciaron la construcción de una dictadura mediante un ilimitado uso del terror y la violencia.

Pocos familiares directos de esos desaparecidos viven hoy y con ellos la democracia recuperada tras la muerte del dictador ha establecido una enorme e impagable deuda. El poco trabajo y espacio político que han dedicado las cámaras parlamentarias a la desaparición de al menos 114.226 personas que no se encontraban en ninguna guerra debería marcar la elaboración de una ley que repite la expresión “verdad, justicia y reparación” pero que es su texto actual ni garantiza la investigación y la difusión de la verdad; ni crea herramientas para que se juzguen crímenes terribles; ni tiene previsto indemnizar a las víctimas.

Por eso, para acompañar el proceso de tramitación y mejorar su respuesta a las demandas de las víctimas, queremos reclamar que se nos deje comparecer ante la Comisión Constitucional del Senado para explicar la dimensión del terror y la violencia franquista y la pervivencia de sus consecuencias en el presente de decenas de miles de familias.

Cuando se van a complir veintidós años de la primera exhumación científica de desaparecidos por la represión franquista, desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, declarada de utilidad pública, queremos exigir a los grupos parlamentarios del Senado que se organicen para garantizar la presencia de hijas, nietos o bisnietas de esos desaparecidos con el fin de conocer la realidad de sus familias, de explicar la transmisión generacional de las consecuencias de la violencia fascista y de plantear qué le exigen a las instituciones para terminar con la discriminación entre víctimas de distintas violencias.

Para el presidente de la ARMH, Emilio Silva, «las víctimas del franquismo no han sido debidamente escuchadas por las instituciones democráticas y ese es un efecto más de la impunidad de los crímenes del franquismo. Han estado marginadas de las instituciones durante décadas, muriendo en silencio y desamparadas por el Estado y ya es hora de que su voz se escuche cuando se está elaborando una ley que no garantiza su derecho a que se conozca la verdad, a que los crímenes que padecieron sean investigados y juzgados y a que el Gobierno las indemnice como ha hecho, por ejemplo, con las víctimas del terrorismo». Y añade: «Un Senado que hizo una comisión para investigar la desaparición de ciudadanos españoles en América Latina ha mirado para otro lado ante la desaparición de al menos 114.226 personas detenidas ilegalmente y asesinadas por los golpistas de 1936».

____

Fotografía destacada: Víctimas del franquismo quieren comparecer en el Senado para hablar de Memoria Histórica

Fuente:https://diario16.com/victimas-del-franquismo-quieren-comparecer-en-el-senado-para-hablar-de-memoria-historica/

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La ARMH exige a la Fundación Unicaja que “deje de ocultar los crímenes franquistas”

La asociación denuncia que en el texto que figura en su web sobre una exposición de ‘La Desbandá’ se “oculta quiénes eran los asesinos y quienes los asesinados”.

nuevatribuna.es / 13/09/2022

La recién inaugurada exposición de ‘La Desbandá en Málaga llega con polémica. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha exigido a la Fundación Unicaja que acoge la muestra que “abandone la equidistancia” en la narrativa de los hechos, por utilizar un lenguaje “aséptico” que lo que hace “es encubrir y ocultar a la sociedad quiénes fueron los verdugos”.

La ARMH hace referencia al texto de presentación de la exposición “La Desbandà. 1937. De Málaga a los Pirineos”, que figura en la web de la Fundación, en el que no se encuentra ninguna referencia a la violencia franquista que se ejerció contra civiles en plena guerra civil española.

La conocida como ‘La Desbandada’ o ‘La Desbandá’ en andaluz, fue un ataque perpetrado por las tropas franquistas y fascistas italianas en febrero de 1937 que provocó la huida masiva de la ciudad por la carretera de Almería. Hubo miles de víctimas civiles bombardeadas por aviones y buques de guerra. La masacre supuso el episodio más cruento de la contienda en Málaga y uno de los más execrables del bando sublevado.

___

Fotografía destacada: Responsables de la muestra durante la presentación de la exposición “La Desbandà. 1937.  De Málaga a los Pirineos”. (Imagen: Fundación Unicaja)

Fuente:https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/exposicion-desbanda-oculta-masacre-franquista/20220913125758202740.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Antonio Jiménez Cubero: “A las vencidas había que matarlas de hambre”

La represión de género en Cazalla de la Sierra (Sevilla) es ejemplo de la magnitud de la violencia ejercida por el régimen franquista hacia las mujeres republicanas. Cubero lo detalla en una investigación inédita.

elsaltodiario.com / María Serrano / 03/09/2022

Casi un millar de víctimas dejó la represión del golpe de estado franquista en Cazalla de la Sierra. De ellas, más de medio centenar corresponde a mujeres vejadas, rapadas, fusiladas… Un dato escalofriante que pone de manifiesto la magnitud de la represión de género en un solo pueblo de la Sierra Norte de Sevilla. Antonio Jiménez Cubero ha profundizado en la herida oculta de una represión silenciada: “Si en 2010 recopilé datos de un centenar de mujeres represaliadas desde el golpe de estado, la cifra se triplicaba cuando hace años accedí a los archivos locales con historias espeluznantes”, relata a El Salto.

Muchas mujeres en Cazalla de la Sierra estaban organizadas en el Sindicato de Mujeres del Hogar

Su investigación, titulada Crónica local de la Infamia, hace justicia al título. “Cazalla, junto a Constantina y Guadalcanal fue uno de los pueblos de la comarca de la Sierra Morena sevillana donde la represión de la mujer tuvo mayor impacto”. Querían dar un golpe de efecto: “Tras la llegada de la II República, las mujeres protagonizaron todos los ámbitos de su vida, tanto en lo personal como en lo laboral, algo que tuvo mucho que ver con la saña de los verdugos franquistas, llegado el momento de la represión”. En Cazalla, además, muchas estaban organizadas en el Sindicato de Empleadas del Servicio Doméstico. Allí aprendían “a leer, a echar cuentas y a escribir para que los patronos no las engañasen”.

“La huelga de las trabajadoras de varios gremios en el verano de 1936, agitaría mucho las tintas”. Pedían mejoras salariales, dejar de vivir esclavizadas en horario, sueldo, descansar un día a la semana. Muchas de aquellas jóvenes y mayores sufrieron la venganza a finales de aquel primer verano de guerra.

Prohibido a las mozas dormir en casa del patrón

Es curiosa la lectura de la carta de reivindicaciones del sindicato, en la que exigían medidas como prohibir que “las sirvientas se quedaran por la noche a dormir en casa de los patronos”. De los 134 señoritos que fueron convocados para la huelga, solo acudieron dos a la protesta: “Nada volvería a ser lo mismo después de aquella huelga”. El cierre del sindicato llevó a la incautación de las fichas de 99 afiliadas: “El libro de registros sirvió para castigar a más del 90% de aquellas mujeres, identificadas con sus nombres y apellidos”, señala Cubero.

Carmen Benítez, apodada La Manchá y sus dos hijas Dolores y Antonia fueron algunas de aquellas mujeres valientes vinculadas al sindicato. Un consejo de guerra las condenó en 1941 a doce años de cárcel. El motivo, “un batiburrillo de cargos que iba desde el auxilio a la rebelión a su carácter revolucionario, pasando por la violencia y demás perversidades”, rezaba en el informe. No hubo piedad tampoco para Josefa Pérez Rico, una de las principales impulsoras de la huelga del sindicato. Josefa fue fusilada por venganza, probablemente junto a su marido, en agosto de 1.936, tan solo dos meses después de aquella manifestación.

Los testimonios que Cubero ha recopilado durante décadas hablan de mujeres muy jóvenes, como Isabel Acevedo León, que apenas hacía unos meses había cumplido los diecinueve años: “Trabajaba de niñera en casa del alcalde republicano Manuel Martín de la Portilla, quien le recomendó huir con él y los suyos”. Isabel quiso buscar a sus hermanos en aquellos días de incertidumbre y se topó “con una columna”. No dudaron en pelarla y pasearla por el pueblo. Acabó en pocas horas asesinada y arrojada a la fosa común.

Pura Sánchez, investigadora de la represión sobre las mujeres: “No trataron nunca de aniquilarlas a todas, sino de infligirles castigos ejemplares”

Pura Sánchez es otra de las investigadoras dedicadas al estudio de la represión sobre las mujeres. Y cuenta a El Salto cómo los represores “no trataron nunca de aniquilarlas, de terminar con todas, sino de infligirles castigos ejemplares, tanto por su crueldad como por la selección de las víctimas”. El concepto de represión silenciada y la necesidad de supervivencia de todas ellas hacía que el régimen tuviera claro que a “esas vencidas había que matarlas de hambre”, sentencia Sánchez.

Rafaela Martín Pozo fue fusilada a los 64 años, también durante aquel verano caliente, el 20 de agosto de 1936. Cubero señala que se trata de “un ejemplo de asesinato por ser familia de”. El informe de la jefatura local de Falange de Cazalla, cuatro años después, señala que “se desconoce la actuación que tuvo durante el Movimiento, aunque por ser familiar de personas de extrema actuación (…) fue detenida y sancionada”. En el Registro Civil de Cazalla consta su fallecimiento cinco años después como “fallecida en choque con la Fuerza Pública”.

Trabajadoras del sindicato de la fábrica de sillas “López-Cepero”. Estas trabajadoras confeccionaban los asientos de las sillas con aneas. | Fuente: Archivo Municipal de Cazalla de la Sierra

¿Cómo se llega a todas estas historias después de ochenta años de silencio? Jiménez Cubero argumenta que los testimonios orales de aquellas mujeres que sí sobrevivieron al régimen pudieron aportar algo de luz a toda esta historia local. Y a día de hoy, ¿qué parte de población lo recuerda? “Hay una parte de la población que sí es consciente de lo que pasó, pero otra parte significativa de la misma no, fundamentalmente debido a la falta de compromiso con la verdad de las autoridades educativas de la llamada Transición, que hicieron todo lo posible por ocultar a las nuevas generaciones criadas en esta supuesta democracia los horrendos crímenes y violencias de la dictadura franquista”.

Cubero expone también otras historias que dejan sin habla, como es el caso investigado por el historiador José María García Márquez, de una mujer de Cazalla a quien apodaban ‘La Trunfa’: “Después de ser detenida por una de las patrullas mixtas de guardias civiles y falangistas en el otoño de 1.936, le dieron una paliza y, sin dejar de maltratarla, la introdujeron en un cuarto del cortijo; las fuerzas locales la intimidaron tendiéndola en el suelo, obligándola a remangarse y exhibir sus partes genitales”. Esta violencia corporal pretendía degradar su integridad como mujeres hasta el extremo.

Los casos no se quedan ahí. Hubo más, mucho más, una vez finalizada la guerra, para todas aquellas mujeres que se atrevían a volver a Cazalla: “Familias enteras de mujeres fueron acusadas por venganza y el chivatazo de muchos vecinos.

Pese a que el conocimiento de los casos de violencia sistemática hacia la mujer se ha ido ampliando en más de una década de investigación, Cubero cree que es imposible saber la magnitud exacta de aquel terror

La familia González Delgado vivió la detención de seis hermanas frente a Juez Militar, sin dejar ni a la más pequeña, Daniela González que tenía solo trece años. Un mes después de la detención, el Juzgado Militar nº 62 les abrió Auto de Procesamiento –Causa 9377/39- por “auxilio a la rebelión”. Todas las hermanas permanecieron en prisión desde agosto de 1941 hasta bien entrado el año. Luego fueron absueltas, aunque la huella de aquellos días quedó en la memoria de todas ellas.

Cubero señala que, en más de una década de investigación local, el conocimiento de los casos de violencia sistemática hacia la mujer se iba multiplicando con el hallazgo de expedientes, de Consejos de Guerra en los archivos. “No se puede saber la magnitud exacta de aquel terror”, sentencia a El Salto. Sin embargo, los testimonios orales han rescatado del olvido muchos de aquellos casos silenciados. La voz de algunas supervivientes, como las maestras Carmelina Tirado Pérez y Rosario González Espino han dado una “muestra de los horrores que vivieron aquellas mujeres republicanas en Cazalla” que nunca pudieron contar su historia.

___

Fotografía destacada: Documento del Sindicato de Empleadas del Servicio Doméstico afecto a la CNT (SESD-CNT). | Fuente: Foto del Archivo Municipal de Cazalla de la Sierra.

Fuente:https://www.elsaltodiario.com/memoria-historica/antonio-jimenez-cubero-cuando-vencidas-habia-que-matarlas-de-hambre?&utm_medium=social&utm_campaign=web&utm_source=whatsapp

 

Publicado por ARMH