Archivo de la etiqueta: 18 de julio

Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La fosa que fue trinchera y chiquero, pero ya es memoria

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica recupera de una fosa común en Grau, Asturias, los restos de 37 fusilados en una antigua granja de cerdos

eldiario.es / Adrián Álvarez Cueto / 29/03/2022

El trabajo empezó hace tiempo, pero durante meses estuvo suspendido porque las instalaciones de una vieja granja impedían reabrir la brecha zigzagueante que los republicanos cavaron rodeando el río Cubia. Esa trinchera en El Rellán, en el concejo asturiano de Grau, serviría más tarde de fosa para enterrar a los represaliados. El alcalde, José Luis Trabanco (IU), llevaba en su programa la exhumación de la fosa, y el pueblo estaba volcado con ella: decenas de familias esperaban encontrar allí a sus padres, tíos o abuelos, fusilados en 1937. Los voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) han exhumado los restos de casi 40 personas, pero creen que puede haber más.

 

Volver a la trinchera

Primero fue una línea de defensa, una cicatriz dibujada a fuerza de palas republicanas en un territorio herido. Un refugio para la batalla al que finalmente las balas llegaron más tarde, pero a quemarropa.

 

Inventariar la tragedia

Las balas se desentierran ocho décadas después de la trinchera devenida fosa común para comodidad de los verdugos. Se cataloga cada hueso, cada proyectil que, ya sin cuerpos, busca ser parte de la tierra.

 

Los que están, los que faltan

Entre la exhumación de 2021 y esta, los voluntarios de la ARMH han rescatado 37 cuerpos. Puede haber más, han visto restos hacia el interior de la trinchera, pero no hay tiempo para excavar más, al menos por ahora.

 

Objetos y fantasmas

Peinarse, mirar la hora, acariciar un anillo… Gestos que nos devuelven a los desaparecidos que se esfumaron con sus cosas, con las que llevaban ese día y que quizá ayuden a identificarlos.

 

Tesoros de los muertos

Por ejemplo, este mechero y la hebilla hallados en la fosa. El mechero se fabricó de manera casera con el casquillo de un rifle Mauser. La hebilla estaba hecha de plata con filigrana de oro y las letras RM grabadas.

 

Reconstruir lo olvidado para fraguar el ayer y el mañana

La tablet escanea una parte de la fosa para crear un modelo tridimensional. Lo enterrado en 1937 se digitaliza para escudriñarlo, para estudiarlo. El pasado es rescatado para ser memoria y para ser futuro.

 

Las certezas por venir

Ahora llegará el tiempo de los forenses, de hacer análisis de ADN para saber si esos que salen de El Rellán son los mismos a quienes buscan los familiares que aguardan al borde de la fosa conteniendo las lágrimas.

 

El homenaje

Sean los suyos o no, son decenas los que se acercan a la fosa para honrar a las víctimas, para agradecer también a los voluntarios de la ARMH que llevan días dejándose la espalda y las rodillas para hurgar en el barro.

 

Una espera demasiado larga

María Luisa espera encontrar a su padre, al que vio por última vez siendo una niña. Deposita, acompañada por el alcalde de Grau, flores sobre las zanjas. Una ofrenda a la tierra con la esperanza de que devuelva lo que le arrebataron 85 años atrás.

___

Fotografías: Adrián Álvarez Cueto

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/fosa-trinchera-chiquero-memoria_3_8871902.html#foto9

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

«No sé si mi padre estará aquí, quisiera que sí»

Las familias acuden a la excavación para hallar a sus antepasados y los voluntarios creen que encontrarán los restos de veinte personas más

elcomercio.es / M. Rivero / 25/03/2022

El recuento total se quedó ayer en treinta cuerpos tras la aparición de los restos humanos de trece personas más en la fosa común de El Rellán, en grado, en la zona que ocupaba ‘La Gochera’; no obstante, podrían ser bastantes más los represaliados por el franquismo que se localicen durante las próximas semanas. «Hasta 50», anunciaron desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Allí, los voluntarios llevan una semana a pie de trinchera -los ejecutores se ahorraban así cavar sepulturas- «dejándose rodillas, manos y lumbares» para desentrañar el misterio que envolvió en 1937 la desaparición de algunos de ellos. A falta aún de la exhumación definitiva, el traslado de los restos y de las pruebas de ADN, varias decenas de posibles familiares de las víctimas llenaron ayer de flores y lágrimas las tumbas.

Sabino Fernández Fernández, durante el acto.

«Esto se tenía que haber hecho hace cuarenta años, porque el fascismo sigue matando», sostuvo, emocionado, Sabino Fernández Fernández, que acudió a la fosa con la esperanza de encontrar a su padre de una vez por todas. Los huesos «están tirados de cualquier manera. Por si fuera poco, con piedras encima», aclaró el arqueólogo Serxio Castro.

Se aliviaba un poco el pesar de María Luisa Flórez Álvarez al dejar una ofrenda floral sobre las zanjas en memoria de su padre Cástor. «Estuvo en la cárcel de Grado, no sé si estará aquí, quisiera que estuviera, la última vez que le vi tenía 11 años y me acuerdo perfectamente de él», narró, desconsolada. El barro de la trinchera en sus zapatos.

Los voluntarios, durante los trabajos.

La magnitud del descubrimiento ha sido una sorpresa para todos. «Es más grande de lo previsto» y requerirá, seguro, una tercera campaña. Ya en el mes de agosto fueron localizados y exhumados 17 cuerpos -los tres últimos al quitar el tocón de un árbol-; sin embargo, hubo que esperar al derribo de una antigua granja porcina para desvelar «el horror» que alberga El Rellán.

Entre los objetos recuperados durante la prospección constan varios casquillos de ametralladora y pistola (utilizadas para el ‘tiro de gracia’), una caja con una brocha y una maquinilla de afeitar, un cepillo de dientes envuelto, un trozo de peine, varias monedas, restos de zapatos e incluso pedazos de madreñas, suspensorios o una gafas con su funda. Objetos cotidianos que, en palabras del voluntario David Ramírez, «te hacen conectar» con las víctimas.

___

Fotografía destacada: María Luisa Flórez realiza una ofrenda floral junto al alcalde, José Luis Trabanco, y Mari Luz Rodríguez. / VALLINA

Fuente:https://www.elcomercio.es/asturias/siero-centro/flores-represaliados-fosa-rellan-20220325001955-ntvo.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La ARMH pide al Banco de España que monetarice los lingotes de oro nazi que custodia en su cámara acorazada

Reclama que se dediquen a señalizar y “conmemorar el daño del ejército nazi a la sociedad española”.

nuevatribuna.es / 21/03/2022

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicita que desde los órganos de Gobierno del Banco de España se tome la decisión de monetizar los lingotes de oro nazi que custodia en su cámara acorazada y se dediquen íntegramente a “conmemorar el daño del ejército nazi a la sociedad española”.

Esos lingotes podrían servir, a juicio de la ARMH, a señalizar por toda España los lugares de la represión hoy convertidos en Paradores Nacionales, Plazas de Toros y otras instalaciones, a colocar monumentos de reconocimiento a las víctimas y a conmemorar a los hombres y mujeres que lucharon contra la dictadura. “Es importante reparar y dar a conocer la historia. Hubo un nazismo español, incluso las juventudes nazis tenían dos sedes en Madrid a principios de los años cuarenta. Y hay que dar a conocer la realidad y reparar a las víctimas”, señala el colectivo.

Desde hace décadas, el Banco de España custodia, en su cámara acorazada, 38 lingotes de oro que llevan impreso el escudo del Tercer Reich. La investigación internacional acerca de oro expoliado a los judíos consideró que ese oro no tenía esa dicha procedencia y por eso han permanecido en las dependencias del Banco central español.

El golpe de estado del 18 de julio recibió un trascendental apoyo de la Alemania nazi que ayudó a Franco por considerar que la instauración de una dictadura fascista en España era un gran paso para su proyecto europeo. Después, por petición de Franco los líderes nazis deportaron a 9.700 republicanos españoles a los campos nazis de concentración, donde cerca de 5.000 murieron asesinados.

“La presencia de esos lingotes es una muestra más de la cercanía de las autoridades franquistas con la Alemania nazi, algo que el dictador Francisco Franco trató de ocultar tras el final de la Segunda Guerra Mundial, momento en el que escondió su pronunciada identidad fascista para disfrazarla de mero anticomunismo”, afirma la ARMH.

La Asociación de víctimas del franquismo también pide al Gobierno que “haga públicos los documentos de la estrecha relación del franquismo con el nazismo que esconde a la sociedad como secretos oficiales”.

Para Emilio Silva, presidente de la ARMH, “la ocultación de esa documentación a la sociedad es una forma de continuismo con la ocultación de sus estrechos vínculos con el nazismo que hizo Franco para sobrevivir tras el final de la Segunda Guerra Mundial. El encubrimiento del nazismo español atenta contra las víctimas del franquismo y del nazismo”.

La asociación incide que con la recuperada democracia y más de cuatro décadas después de la muerte del dictador “se sigue desconociendo en España el sufrimiento que generaron los tres ejércitos fascistas, español, alemán e italiano, para derrocar una república democrática”, al igual que se mantienen las miles de fosas de desaparecidos, en los campos de concentración y centros de represión “borrados sin contemplaciones”.

___

Fotografía destacada: Cámara acorazada del Banco de España

Fuente:https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/armh-pide-banco-espana-que-monetarice-lingotes-oro-nazi-que-custodia-camara-acorazada/20220321183217196669.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

17.000 kilómetros para recoger el anillo y el reloj que los nazis arrebataron a un prisionero español

Manuel y su hijo quieren emprender un viaje a España desde Australia para recoger los efectos personales que dos investigadores han rescatado y que pertenecen a su tío, superviviente del campo de concentración de Neuengamme

eldiario.es / Carlos Hernández / 20/03/2022

Marzo de 2022, Melbourne, Australia

El timbre de la puerta suena insistentemente. Es la casa de una familia española: los Montes. Hace ya 60 años que Manuel y su esposa Herminia abandonaron su patria y se instalaron en este país buscando un futuro mejor para sus dos hijos: Mari Trini y Manuel.

Ellos formaron parte de la llamada ‘Operación Canguro’, acordada entre el régimen franquista y las autoridades australianas. El país oceánico necesitaba de mano de obra y su gobierno buscaba fuera de sus fronteras trabajadores que fueran “blancos y católicos”. La precaria situación económica en España llevó a cerca de 8.000 compatriotas a hacer las maletas y trasladarse para siempre al otro extremo del planeta.

Ha pasado mucho tiempo, demasiado tiempo. Manuel tiene ahora 88 años y vive solo desde que Herminia emprendió su último viaje. Vive solo, pero sus hijos están muy pendientes de él. De hecho, no tiene dudas de que el que llama a la puerta es el mayor, Manuel. Lo que no se imagina es la noticia que está a punto de darle.

Campo de prisioneros de Sandbostel, Alemania, 29 de abril de 1945

Gabriel Álvarez Arjona sigue sin creerse lo que está viendo. Varios vehículos militares estadounidenses acaban de entrar en el campo. La pesadilla ha terminado. Atrás quedan 24 meses de cautiverio y dos grandes guerras. Todo había empezado nueve años antes.

La sublevación franquista le sorprendió en su ciudad natal, Madrid. Gabriel no dudó en dejar la brocha de pintor y alistarse como voluntario en las MAOC, Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas, para defender la democracia republicana y evitar que la capital cayera en manos de los rebeldes. Tres años de combates más tarde, Gabriel se vio obligado a escapar a Francia junto a otro medio millón de españoles.

Tras pasar por varios campos de concentración franceses, el madrileño logró establecerse en la localidad de Le Mans, donde reinició su trabajo como pintor-decorador. La paz apenas le duró un año, porque en junio de 1940 la ciudad fue ocupada por las tropas nazis. Aún así, Gabriel continuó ejerciendo su oficio hasta que en mayo de 1943 fue detenido por orden de las autoridades colaboracionistas francesas. En el informe policial se le acusó de ser el alma de un grupo de agitadores, financiado por México, entre los que había comunistas españoles y anarquistas de París.

Reverso del reloj de bolsillo que los nazis requisaron a Gabriel. | Arolsen Archives

De nada le sirvieron los testimonios y los documentos que presentó para intentar rebatir los cargos. Fue considerado un enemigo y un peligro para el Reich. En noviembre fue enviado al campo de internamiento para presos políticos de Voves, un recinto controlado directamente por el gobierno colaboracionista de Vichy. Las condiciones de vida no eran excesivamente malas y los prisioneros llegaron a organizar actividades culturales, educativas y deportivas, además de tejer una red de resistencia clandestina. Gracias a ella se produjeron varias evasiones que culminaron la noche del 5 al 6 de mayo de 1944.

Cuarenta y dos internos huyeron por un túnel de 148 metros que llevaban tres semanas excavando. Gabriel no estaba entre los fugados y pagó un alto precio por ello. Las SS se hicieron cargo del campo, lo cerraron y trasladaron a los prisioneros a los campos de concentración de Buchenwald y Neuengamme. A este último recinto fue a parar Gabriel.

Allí le quitaron todas sus pertenencias, entre ellas un reloj de mano y dos preciados anillos. Después recibió el traje rayado, un triángulo rojo invertido que le distinguía como deportado político y el número 32.040. Los 10 siguientes meses padeció hambre, malos tratos, falta de higiene y tuvo que trabajar como un esclavo. Pero lo peor aún estaba por llegar.

Ante el imparable avance de las tropas británicas, los nazis trasladaron a unos 9.500 deportados desde Neuengamme hasta el campo de prisioneros de Sandbostel. Un tercio de ellos perecieron en aquella marcha de la muerte o en los días posteriores a la llegada a su nuevo destino. Gabriel fue víctima, testigo y superviviente de ese terrible periplo.

Madrid, 2022

Jesús e Isabel llevan desde 2019 promoviendo y organizando la colocación de stolpersteine en recuerdo y homenaje a los madrileños deportados a los campos de concentración nazis. Se trata de unos adoquines, coronados con una placa dorada con los principales datos de la víctima, que se colocan en la acera, frente a su último domicilio conocido.

Sabedores de que el archivo internacional Arolsen, el más importante sobre la represión nazi, conserva objetos personales de algunos deportados españoles, Jesús e Isabel decidieron colaborar en la entrega de esas pertenencias a los herederos de los prisioneros madrileños. Coordinados con el historiador Antonio Muñoz, localizaron a los descendientes de algunos de ellos. Sin embargo, una búsqueda se convirtió muy pronto en una misión casi imposible. Arolsen tenía dos anillos y un reloj de bolsillo que los nazis le requisaron a su llegada a Neuengamme a un español llamado Gabriel Álvarez Arjona.

El reloj de bolsillo y los dos anillos que los nazis arrebataron a Gabriel Álvarez Arjona. |Arolsen Archives

La investigación sobre Gabriel les acababa llevando siempre a callejones sin salida. Sabían que había fallecido en Francia, muy probablemente, en los años 60, pero ¿cómo encontrar a sus familiares más directos? En 1939 el madrileño aparecía en los registros franceses como viudo sin hijos y no constaba que tras la liberación hubiera tenido descendencia, así que tuvieron que ampliar el foco.

Gabriel tuvo dos hermanas; una no tuvo hijos, pero la otra dio a luz un niño y dos niñas. El camino pareció aclararse hasta que los distintos archivos consultados desvelaron que ninguno de los tres sobrinos había tenido descendencia. Todo parecía perdido cuando un documento reveló que una sobrina adoptó un niño en plena posguerra, en 1940. Su nombre era Manuel Montes Expósito y su existencia abría una nueva vía de investigación para encontrar a los descendientes de Gabriel.

Los archivos permitieron reconstruir la vida de Manuel. Se casó con Herminia Martínez y tuvo dos hijos. Sin embargo, entre 1960 y 1965 el rastro documental de la familia se desvaneció. A punto de arrojar la toalla, tiraron del hilo genealógico de Herminia y dieron con una de sus hermanas. Ella fue la que les aportó la clave: “Emigraron a Australia en los años 60”.

Jesús e Isabel compartieron sus avances con otros investigadores. Uno de ellos, Unai Eguia, conocía a un español que residía en Australia y que había sido locutor en un programa radiofónico dirigido a los emigrantes españoles. Solo unos días después Unai era entrevistado en el espacio Pan y chocolate, de la emisora de radio de Brisbane 4EB. Durante una larga hora aportó los datos de que disponía, habló de Gabriel, de sus anillos y de su reloj e hizo un llamamiento a la colaboración de los oyentes españoles para dar con Manuel.

Marzo de 2022. Melbourne, Australia

Manuel Montes Expósito apenas puede creer lo que le está contando su hijo Manuel. Le están buscando de España para entregarle los objetos personales que los nazis arrebataron a su tío Gabriel en Neuengamme. Él nunca llegó a verle en persona porque creció en la España franquista mientras su tío, tras la II Guerra Mundial, permanecía en su forzado exilio francés. Todo su contacto se produjo a través del correo postal. Aún así se estableció entre ambos una fuerte relación. Por eso aún conserva, con todo el cariño, la última fotografía que le envió desde Le Mans en septiembre de 1960. En el reverso, con una letra algo temblorosa, Gabriel se la dedica a “vosotros Herminia y Manolo con todo mi corazón”. El exprisionero de Neuengamme tenía solo 62 años, pero las secuelas de su dura vida se deducen en su despedida: “no os la (he) enviado antes pues (he) estado paralise”.

“Yo ni sabía que ese tío abuelo mío había estado en un campo de concentración nazi”, confiesa Manuel hijo a Eldiario.es. “Mi padre nunca me lo contó ni me habló de ello hasta el día en el que le di la noticia de que le estaban buscando desde España, a través de ese programa de radio”. La verdad es que ni siquiera sabía que había habido españoles encerrados en esos campos“.

Manuel Montes y su hijo Manuel en Melbourne. | Cortesía de Manuel Montes Martínez

Manuel hijo tenía solo dos años cuando dejó España y su hermana Mari Trini algo menos de seis meses. Ambos se han criado y educado en Australia donde, a diferencia de lo que ocurre en nuestro país, siempre se ha estudiado y reivindicado su historia reciente: “En la escuela se enseña la participación de los australianos en la guerra. Aquí es muy importante saber. Hay un día al año en el que se conmemora a las víctimas y a los soldados que cayeron en la II Guerra Mundial. Es un día muy grande. ¿Pero eso también lo hay en España? ¿No?”.

A pesar de que la memoria empieza a jugarle malas pasadas, a Manuel Montes Expósito le genera una enorme emoción pensar que muy pronto tendrá en sus manos los anillos y el reloj de su tío Gabriel. “Le hace mucha ilusión y a mí también —afirma Manuel hijo— Estos hechos no se pueden olvidar. Si la salud de mi padre lo permite, viajaremos a España en los próximos meses”.

La entrega de los objetos personales robados por los nazis no será el único motivo de esa visita. Jesús e Isabel están organizando la colocación de una stolperstein en recuerdo de Gabriel Arjona. Un adoquín de memoria que se emplazará frente al domicilio en el que ese luchador antifascista y víctima del nazismo vivió en Madrid antes de comenzar su dramático periplo en 1936.

Manuel padre y Manuel hijo recorrerán más de 17.000 kilómetros para recoger un reloj de bolsillo, dos anillos y reencontrarse por fin con su tío Gabriel.

___

Fotografía destacada: Retrato de Gabriel Álvarez Arjona, en la foto que envió a su sobrino Manuel en 1960.

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/17-000-kilometros-recoger-anillo-reloj-nazis-arrebataron-prisionero-espanol_1_8838769.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

La ARMH pide a la Diputación de Ciudad Real aclarar el gasto en publirreportajes sobre memoria histórica

La asociación, que no acepta subvenciones públicas para llevar a cabo exhumaciones, no entiende que se gasten recursos en hacer «propaganda»

abc.es / 15/03/2022

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha solicitado a la Diputación de Ciudad Real información acerca del gasto que supuso para la misma la campaña de publicidad informativa sobre el proyecto ‘Mapas de Memoria’, que apareció en diversos medios de prensa escrita a nivel nacional. La asociación quiere conocer cómo se justifica la inserción publicitaria de promoción de las labores que lleva a cabo el proyecto Mapas de Memoria, financiadas con dinero público.

Por esa razón, la ARMH ha solicitado por registro una relación de todos los medios de comunicación en los que fue insertada la citada campaña, así como el gasto económico qué supuso la inserción en cada uno de ellos. Y además ha solicitado el informe técnico previo a la partida económica o el modo en que se haya justificado el hecho de llevar a cabo esa inversión en una labor de mera difusión.

«La ARMH entiende que en una provincia con tantas fosas comunes que no han sido exhumadas, a pesar de que el presidente de la Diputación de Ciudad Real, José Manuel Caballero, prometió que en 2019 no quedaría ninguna, la prioridad debe ser dotar de recursos actuaciones dirigidas a garantizar el derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a las garantías de no repetición para las víctimas de la represión franquista. Es difícil entender que alguien haya considerado prioritario invertir dinero público de ese proyecto en hacer promoción del mismo y dedicar recursos tan necesarios a gastarlos en mera propaganda, cuando las actuaciones en materia de memoria en la provincia de Ciudad Real suelen tener suficiente cobertura por parte de los medios de comunicación», afirman en un comunicado de prensa.

La ARMH ha llevado a cabo diversas exhumaciones en el territorio ciudadrealeño. La última de ellas tuvo lugar en Manzanares el pasado mes de mayo. Para llevarlas a cabo no ha solicitado ningún tipo de subvención porque ha llevado a cabo los trabajos con los recursos propios de la asociación y la labor de personas voluntarias.

___

Fuente:https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/abci-armh-pide-diputacion-ciudad-real-aclarar-gasto-publirreportajes-sobre-memoria-historica-202203151248_noticia.html

 

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

‘La chirigota fusilada’ durante la represión: el ‘terror caliente’ en el Carnaval de Cádiz

El historiador gaditano, Santiago Moreno, desgrana lo sucedido con algunos de los comparsistas señalados y perseguidos de la murga de Puertatierra, en esta cruenta etapa histórica

lavozdelsur.es / Carmen Marchena / 06/03/2022

Dos semanas después de la sublevación militar del 18 de julio de 1936, dos cuerpos sin vida aparecieron en la actual plaza de Viudas de CádizJosé Rincón, un vecino del casco antiguo, pudo reconocerlos. Eran los cadáveres de Guillermo Crespillo Lavié y Manuel Peña Warletta, ambos vecinos del barrio de San José. El primero de ellos había sido director de chirigotas, entre las que destaca El frailazo y sus trajabuches (1932), y dos hijos del segundo –Manuel y Emilio– habían formado parte de murgas del barrio de extramuros.

La historia de la conocida como ‘Murga de Puertatierra’ o ‘La chirigota fusilada’ nos llega gracias al trabajo del historiador gaditano, Santiago Moreno, quien tras un estudio exhaustivo de testimonios orales, documentos históricos y biográficos ha esclarecido la represión que sufrieron los comparsistas y autores del Carnaval de Cádiz, durante el llamado ‘terror caliente’, periodo que va desde la toma de la ciudad por los golpistas, hasta las primeras semanas de 1937 cuando se inicia la justicia militar.

De Crespillo y Peña aún se desconoce si tuvieron vinculación política. Moreno advierte que décadas atrás, durante las fechas carnavalescas, obreros y jornaleros del barrio San José peregrinaban hacia el casco antiguo para cantar sus coplillas en la calle. Asimismo, revela que dichos repertorios se caracterizaron por su “alto contenido de reivindicación social”. En este contexto destacan dos autores: Juan Sevillano y Manuel León de Juan, que escribieron en agrupaciones de renombre en aquella época.

Fotografías de época de Manuel León de Juan y Juan Sevillano.

Moreno apunta que ambos autores comenzaron su andadura carnavalesca al unísono. “Un adolescente, Juan Sevillano, colaboraba en el coro Los Molineros (1908) y Manolo León hizo lo propio en 1912 con Los molineros holandeses”. Hubo otras agrupaciones en las que compartieron autoría como Los dalmacios, Los esclavos rojos Los profesores cómicos. Y tras la proclamación de la Segunda República colaborarían en la elaboración de la chirigota El frailazo y sus tragabuches, conocida popularmente por Los frailes. Aunque Moreno aclara que hoy día se sabe que la autoría de esta última era únicamente de León.

El frailazo y sus tragabuches… Con la iglesia y la derecha reaccionaria hemos topado

La chirigota fue registrada el 1 de febrero de 1932 en el Ayuntamiento de Cádiz y aunque no existen testimonios fotográficos que lo atestigüen, una pequeña nota informaba de la indumentaria de la agrupación: traje de frailes y un componente, Manuel Candorcio Picón, vestido de Hermano Prior. De sus letras tampoco queda rastro en el Archivo Histórico Municipal de Cádiz. Lo que sí constata Moreno es que en sus filas iban algunos componentes de la murga de Puertatierra.

Solicitud de registro de la chirigota a nombre Guillermo Crespillo (uno de los hombres que aparecen muertos en la Plaza de Viudas) y autorización del Ayuntamiento Republicano de Cádiz de su registro.

Actuaron el 6 de febrero de 1932 en el Concurso Municipal de Agrupaciones del Teatro Cómico. Moreno advierte que “él éxito les debió de acompañar”, pues fueron convocados para una nueva actuación, el lunes de Carnaval, en el patio del ayuntamiento. Los frailes se hicieron con el segundo premio, pero algo no fue del gusto de algunos de los allí presentes. Santiago Moreno revela que “la prensa local comenzó a dar noticias sobre el ‘mal gusto’ de la agrupación”. El Diario de Cádiz, por ejemplo, se hizo eco, el 8 de febrero, en su edición de tarde de que, “por orden expresa del alcalde, recién habían salido a la calle con su indumentaria religiosa, fueron llevados al ayuntamiento, donde se les obligó a dejar el disfraz”, agrega Moreno en su estudio.

Periódicos de tirada nacional como La Vanguardia también relataron lo ocurrido: “Viéronse pocas máscaras de buen gusto, circulando muchas comparsas y chirigotas. Por orden del alcalde fue disuelta una comparsa que ridiculizaba a una comunidad religiosa”. A continuación, Moreno plantea qué sucedió con Los frailes si efectivamente lograron pasar la censura en letras y tipo. En este sentido, explica que “la derecha reaccionaria de la ciudad fue la que presionó a los gobernantes republicanos hasta lograr que la agrupación tuviera que ir por las calles de la ciudad sin sus ‘hábitos’ carnavalescos”.

Curiosamente, agrega en su estudio, el periódico La Información había publicado el día anterior un artículo sin firma titulado Señor gobernador, señor alcalde, ¿para qué sirven los bandos?. Cuenta Moreno que en sus primeras líneas “daba a entender que provenía de Acción Ciudadana, partido político fundado a finales de 1931 y que aglutinaba a las derechas monárquicas gaditanas con personalidades como Ramón de Carranza o José María Pemán“. La persona firmante se mostraba escandalizada tras comprobar que la agrupación tenía permiso para actuar y ante la inacción de la policía municipal “ante la insistencia de  denuncia de un querido amigo nuestro”. Finalmente expresaba su deseo de que se “hiciera justicia” por el agravio que suponía la actuación de dicha agrupación para la población católica.

Sus plegarias fueron escuchadas, pues tras la actuación de Los frailes en el ayuntamiento, en la mañana del lunes 8, tuvieron que salir a la calle sin sus disfraces de monjes. Al mismo tiempo, aclara Moreno, apareció en escena otra agrupación vestida de paisanos. “Creemos que es indudable la conexión entre la chirigota de Los Frailes y esta otra. En ella aparece el propio Juan Sevillano con otros dos hermanos suyos, José Antonio, así como los hijos de dos ‘frailes’, como José Candorcio Pérez y Joaquín Naranjo Cortés“, informa el historiador, que llega a dos hipótesis: si los comparsistas, por presiones gubernamentales, quisieron jugar al despiste con las autoridades, o si bien, dicha agrupación vestida de paisanos era simplemente una antología de murgas anteriores del barrio de San José.

Iglesia de San José en los inicios del s.XX.

Santiago Moreno recuerda que el barrio de San José jugó un papel relevante con las primeras noticias del Golpe de Estado. “La tarde del sábado 18 de julio, los obreros declararon la huelga general, levantaron barricadas con la idea de cortar el paso hacia la ciudad de tropas sublevadas venidas de San Fernando, y se asaltó y prendió fuego a la iglesia con la idea de atraer a las tropas acuarteladas en la Puerta de Tierra”, pero “la superioridad de fuerzas militares hicieron inútil toda resistencia”, y el barrio fue tomado a la mañana siguiente, para dar comienzo seguidamente a una “dura represión”.

Sobre este contexto, según el historiador, la tradición oral ha indicado que con la sublevación militar y posterior Guerra Civil, “se mandaría apresar a todos aquellos ‘monjes’ que en los carnavales de 1932 desafiaron el ‘buen gusto’, humillando en plena calle a la Iglesia Católica’. De muchos de ellos no se ha encontrado documentación, bien por la destrucción de documentos ejercida a finales de los 70, comienzos de los 80, o la posibilidad de que huyeran o se escondieran, aprecia Moreno.

Crespillo y Peña, los primeros de la caza de comparsistas

Los dos hombres encontrados en la actual plaza de Viudas, por aquel entonces Francisco García de Arboleya, explica que posiblemente fueran detenidos de manera conjunta y trasladados a la comisaría de la calle Virgili, próxima al lugar donde aparecieron muertos. La represión acababa de empezar y los golpistas todavía no tenían el control total de los movimientos de la administración, por lo que el documento elaborado por los doctores Manuel Reyes García Fernando Venero Sañudo que realizaron la autopsia, se considera de gran valor.

Moreno destaca una referencia a los ropajes de los cuerpos: “Se dibuja un par de hombres humildes con sus trajes de mahón, alpargatas por calzado e incluso gorra de visera tan típica en la clase obrera de entonces”. Los tatuajes descritos de Manuel Peña lo vinculan con el mar. Y, por último, la descripción de las heridas y la causa del fallecimiento. “Lesiones por arma de fuego en región craneal, con ausencia de otras lesiones corporales. El número de orificios y sus característicos ‘tatuajes de deflagración’ hacen pensar en que las víctimas pudieron no ser fusiladas convencionalmente, sino ejecutadas a boca de jarro -arma apoyada en la piel- o a quemarropa -arma muy próxima a la piel- con dos disparos sucesivos. Uno de ellos en la nuca, a modo de ejecución sumaria, y otro en la sien, como era usual en el tiro de gracia para acortar la agonía o asegurar la muerte”. En el estudio también se desprende que los sujetos, “muy posiblemente”, estuvieran inmovilizados y que fueron ejecutados por la espalda.

El 3 de agosto se firmaron los certificados de defunción, en los que se indicaban “atracción cerebral” como motivo de muerte. Moreno revela que este motivo de muerte era muy utilizado en otros lugares en poder de los sublevados. Los cuerpos fueron enterrados en el cementerios de San José. El siguiente documento que el historiador pudo encontrar data de enero de 1937, entendiéndose que se dio carpetazo al asunto a mediados de agosto.

“Cuando surgieron los juicios sumarísimos de urgencia el caso se volvió a abrir por el capitán de Infantería, Ángel Fernández Morejón. Lanzó una providencia a la Guardia Civil, a la Guardia Municipal y a la Comisaría de Vigilancia, con fecha de 4 de enero, para que informaran sobre los datos que sabían o podían obtener de dichas muertes”, explica Moreno. Entre los días 6 y 13 llegaron negativas de estos centros y todos coincidían en que “la búsqueda de los que cometieron las muertes habían sido ‘infructuosas’, esclarece el historiador. Finalmente, el general Queipo de Llano, con máximo responsable de la II División Militar, cerró la causa en Sevilla en febrero de 1937, quedando sus muertes sin resolver y sus verdugos “libre de toda culpa”.

La reaparición de los Caleseros (1934), en el centro, Manuel León. Murga de Puertatierra

En los meses siguientes a los asesinatos, se vivió un continuo acoso que acabó prácticamente con muchas familias. Manuel Peña dejó viuda y siete hijos. Guillermo Crespillo dejó sin un hijo a su padre y a su madre, Juan Crespillo Ana Lavié, quienes ya con una edad, casi pierden a otro de sus hijos, el chirigotero Francisco Crespillo, que era forjador del astillero de Matagorda desde 1914. Moreno señala que fue despedido en cuanto los militares se hicieron con el centro de producción y que fue readmitido a los pocos días de aparecer muerto su hermano Guillermo. Francisco fue encausado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas (TRP).

El ‘hermano prior’ de la chirigota El frailazo y sus tragabuches, Manuel Candorcio Picóntambién fue encausado por el TRP a principios de los 40. Su padre y hermano, José Candorcio Pérez y José Candorcio Picón, este último guardia municipal, fueron detenidos el mismo día del entierro de Crespillo y Peña. Fueron ingresados en la prisión provincial y se abrió una causa contra José padre, el día 15, por encontrarle un revolver marca Lafuset. El 26 de septiembre fue llamado a declarar y según indicó, expresa Moreno, no era la primera vez que era detenido. Negó poseer una pistola, pero admitió haber pertenecido a Izquierda Republicana. Él creía que había sido detenido por “embriaguez”.

Según expone el historiador, las declaraciones de los guardias que lo detuvieron no coincidían. Uno alegaba posesión de revolver sin carga, otros indicaron que ocurrió en unas batidas por extramuros y que el revolver era viejo e inútil, otro de los agentes habló de unos cacheos por el barrio de San Severiano. El Juez volvió a llamar al agente que más interés había mostrado en inculpar a Candorcio, el guardia civil, Pedro Sánchez. Era principios de noviembre y sus acusaciones fueron más severas, afirma el Moreno. Candorcio Pérez fue llamado al penal de El Puerto de Santa María, donde se encontraba recluido. El director de la prisión confirmó su salida de la prisión el 19 de octubre, pero en la capital se desconocía su paradero, avisa Moreno. Finalmente, el gobernador civil, a 17 de enero de 1937, indicó que le había sido aplicado “el bando de guerra” el día que salió del centro penitenciario. Su hijo José fue depurado y depuesto de su plaza como guardia municipal, el 30 de julio de 1934, aunque el historiador matiza que en algún momento lograría salir de la cárcel, porque en su expediente personal solicitó la reposición de su plaza en 1978.

 Los tiempos cambian (1933).

Otro caso de familiares de integrantes que salían en las murgas de Puertatierra fue el de Joaquín Naranjo y su esposa Rosa Jordán, quienes perdieron a Joaquín, uno de sus dos hijos, que a pesar de no ingresar en prisión hasta el 11 de enero del 37, desapareció cuando fue enviado al penal de El Puerto el 23 del mismo mes. Al día siguiente amaneció muerto en los fosos de Puerta de Tierra.

Santiago Moreno asegura de que del resto de comparsistas de los que ha recabado información puede afirmar que sobrevivieron, aunque para lograrlo recurrieron a “distintas artimañas”, como alistarse en el frente, fue el caso de Manuel González Sánchez o Pedro González Baone. De Manuel León se desconoce si sufrió represalias y de Juan Sevillano se conoce algún dato, a través de testimonios familiares. “La Guardia Civil fue a buscarlo muchas veces, pero las vecinas avisaban y lo escondía ‘La Busa’ en un baúl que tenía en su casa”.

___

Fotografía destacada: Retratos de Manuel León de Juan (izquierda) y Juan Sevillano (derecha), autores de la murga de Puertatierra, junto a un cartel de la chirigota de ‘Frailazo y los tragabuches’

Fuente:https://www.lavozdelsur.es/ediciones/cadiz/chirigota-fusilada-durante-terror-caliente-represion-en-carnaval-cadiz_273193_102.html?fbclid=IwAR19b0Ubz_VNPUHTL9iY0Eg9e-S8MB_YXcQLqZuOlnRcCbcZdaK8_JFuHQ0

 

Publicado por ARMH
Copyright © ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTORICA. 2015 Todos los derechos reservados
Dirección: Apartado de correos 7, 24400 Ponferrada (León) España.
ARMH · ASOCIACIÓN DECLARADA DE UTILIDAD PÚBLICA Nº Reg. Nac de Asociaciones del Mº Interior 167.252 | POLÍTICA LEGAL
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad