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Contundente crítica de la ARMH a las deficiencias del Anteproyecto de Ley de Memoria Democrática del gobierno

La Asociación Para la Recuperación de La Memoria espera que el gobierno aclare cómo tiene que hacer un familiar para reclamar la búsqueda de un desaparecido.

La ARMH prepara una “versión comentada” del anteproyecto que enviará a los grupos parlamentarios y organismos nacionales e internacionales de DDHH

La memoria se debe hacer con la narración de las víctimas y también de los verdugos, porque hay que aprender de lo que hicieron los fascistas españoles para convertirlo en vacuna”

kaosenlared.net / 17/09/2020

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) considera insuficientes las medidas que figuran en el Anteproyecto de Ley de la Memoria Democrática para garantizar los derechos de los familiares de las personas desaparecidas por la represión franquista.

El texto presentado ayer por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, no aclara qué tiene que hacer la familia de una persona desaparecida para dirigirse al Estado y obtener la reparación a la que tiene derecho. “La comunicación del Gobierno ha sido algo confusa porque han dicho que quizá lo hagan los ayuntamiento, o las Comunidades Autónomas, la Fiscalía que se anuncia para investigar los crímenes de la guerra y el franquismo o las asociaciones”, explica Emilio Silva.

La ARMH, que no optará a las subvenciones para exhumaciones anunciadas por el Gobierno, rechaza el modelo con el cual se pretenden subvencionar las exhumaciones y recuerda el informe sobre España del Relator de la ONU para la Verdad, la Justicia y la Reparación, Pablo de Greiff, cuando explica que: “El modelo vigente de “privatización” de las exhumaciones, que delega esta responsabilidad en las víctimas y asociaciones, alimenta la indiferencia de las instituciones estatales y conlleva dificultades metodológicas, de homologación y oficialización de la verdad”.

La ARMH insiste en que el Estado debe atender directamente a los familiares, porque es la institución la que puede darles la condición oficial de víctimas y no las asociaciones que con toda su buena voluntad llevan años ayudándolas.

“Esperamos que en el proceso parlamentario se aclaren los procedimientos de la ley y que se pongan a disposición de las familias los servicios de atención a la ciudadanía que existen en todas las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de España”, explica Silva y añade que “el Gobierno podría empezar mañana mismo a atenderlas, podría poner a disposición las familias a los forenses del Estado, los laboratorios públicos de ADN, los departamentos de universidades públicas o los archivos con información sobre la represión”.

Con respecto a la Fiscalía que pretende crear el gobierno para investigaciones de la Guerra Civil y de la dictadura, el texto no aclara suficientemente cuáles serán sus competencias penales y si se creará un marco jurídico para que la Ley de Amnistía no sea un impedimento para las investigaciones. Así mismo, muestra su preocupación por que a esa Fiscalía puedan llegar casos que ya formaron parte de la Causa General, ordenada por las autoridades franquistas, que conllevó la simulación de miles de juicios militares y el asesinato por fusilamiento de más de 55.000 opositores al golpe de Estado del 18 de julio de 1936.

Por otra parte, la ARMH tampoco comprende la propuesta de fechas conmemorativas del Gobierno y las considera “fallidas”. “Pretende celebrar el 8 de mayo como Día del Exilio, cuando lo que el 8 de mayo de 1945 ha significado para cientos de miles de exiliados republicanos españoles, más allá de su desahogo por la derrota del nazismo, es que les quedaban 30 años más de exilio y por lo tanto no entendemos celebrar esa fecha. Por eso hemos propuesto la fecha del 22 de febrero, día de la muerte del poeta Antonio Machado que representa el drama de los cientos de miles de personas forzados a abandonar su tierra y todo lo que perdió nuestra sociedad con su partida”, explica Silva.

“Tampoco entendemos que se quiera conmemorar el 31 de octubre como día de las víctimas del franquismo. Argumenta el Gobierno que ese día de 1978 las dos cámaras enviaron a referéndum el texto de la Constitución, un texto que no condenaba la dictadura, que no citaba a las víctimas ni a quienes lucharon contra ella, elaborado por unas cámara cuyos plenos no han sido capaces de condenar la dictadura 45 años después de muerto el dictador”.

La ARMH propuesto al Gobierno por registro oficial la fecha del 12 de diciembre para conmemorar a las víctimas de la dictadura, porque fue el día de 1946 en el que la Asamblea General de la ONU condenó duramente al fascismo español, definiendo la dictadura franquista como un régimen despreciable al que la sociedad internacional debía combatir. “La memoria se debe hacer con la narración de las víctimas y también de los verdugos” explica Silva, “porque hay que mirar lo que hicieron los fascistas españoles, incluyendo los sectores más reaccionarios de la iglesia católica y los empresarios sin escrúpulos; por eso el término memoria democrática nos plantea algunas dudas”.

La Asociación prepara en estos momentos una versión comentada del texto del anteproyecto de ley, que espera enviar a todos los grupos con representación parlamentaria, a la vicepresidenta del Gobierno, a la Secretaría de Estado de la Memoria Democrática, al Defensor del Pueblo y a los organismos internacionales que han participado en este proceso: el Grupo de Trabajo contra la Desaparición Forzada e Involuntaria, al Relator Especial para la Verdad, la Justicia y la Reparación, ambos de la ONU, y a otros organismos que han exigido al Estado español la garantía de derechos para las víctimas de la dictadura y la derogación de la Ley de Amnistía.

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Fuente:https://kaosenlared.net/contundente-critica-de-la-armh-a-las-deficiencias-del-anteproyecto-de-ley-de-memoria-democratica-del-gobierno/

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Esperan que el Gobierno haya fichado al forense Etxeberría para implantar el modelo vasco de exhumaciones

En Euskadi existe un Instituto que atiende a las familias, investiga y elabora un informe de la persona que buscan y en caso de que haya evidencias, exhuma e identifica genéticamente los restos

diario16.com / Eva Maldonado / 17/09/2020

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) celebra que el gobierno haya fichado al forense Francisco Etxeberría y espera que sea para implantar el modelo vasco de exhumaciones ya que en Euskadi existe un Instituto que atiende a las familias, investiga y elabora un informe de la persona que buscan y en caso de que haya evidencias exhuma e identifica genéticamente los restos.

La ARMH le pide a la nueva ley de memoria que acabe con el modelo de las subvenciones y actúe sabiendo que en una democracia “los derechos humanos no se subvencionan, los derechos humanos se garantizan”.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) celebra que el Gobierno haya fichado a un experto como Francisco Etxeberría para asesorar en cuestiones de memoria histórica y especialmente en la búsqueda de personas desaparecidas por la represión franquista.

«Esperamos» -expresa su presidente Emilio Silva– «que sea para implantar el modelo del Gobierno Vasco en la búsqueda de personas desaparecidas, al que tanto ha contribuido Etxeberría, y que sin necesidad de una ley autonómica lleva más de quince años atendiendo a las familias de las personas desaparecidas”.

“LOS DERECHOS HUMANOS NO SE SUBVENCIONAN, LOS DERECHOS HUMANOS SE GARANTIZAN”

El modelo del gobierno vasco consiste en la creación de un instituto de memoria, que atiende directamente a las familias, como en el caso de otras víctimas; que realiza una investigación individualizada de las personas desaparecidas, y que en caso de tener evidencias del lugar en el que podrían encontrarse enterradas lleva a cabo las exhumaciones, las identificaciones, y las entregas de los restos.

Etxeberría formó parte del equipo que se ocupó de la primera exclamación científica de una fosa de desaparecidos por la represión franquista, en Priaranza del Bierzo, en el año 2000. Aquel hito, del que el próximo mes de octubre se cumplirán veinte años, dio lugar a la creación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Para la ARMH el forense vasco “puede ser una gran aportación a las políticas de memoria del Gobierno, entendiendo que su papel es el de un técnico pero que por su amplio conocimiento debe ser determinante en las decisiones políticas que lleve a cabo el Ministerio de la Presidencia”, argumentan desde la asociación.

La ARMH, que lleva a cabo las exhumaciones e identificaciones de desaparecidos con recursos propios, ha anunciado que en caso de que el Gobierno repita el modelo de las subvenciones del gobierno de Zapatero no se presentará a la convocatoria de las mismas “porque no queremos participar de un modelo que discrimina a las víctimas del franquismo si no van a ser atendidas directamente por el Estado y creemos que los derechos humanos no se subvenciona, los derechos humanos se garantizan”, concluye Silva, nieto de la primera víctima de la represión franquista identificada por un prueba de ADN.

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Fuente:https://diario16.com/esperan-que-el-gobierno-haya-fichado-al-forense-etxeberria-para-implantar-el-modelo-vasco-de-exhumaciones/

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El anillo enterrado devuelve la memoria de Eugenio Insúa

Una alianza grabada en 1931 permite a la familia Insúa encontrar a su antepasado represaliado en El Espinar (Segovia)

elpais.com / Juan Navarro / 13/09/2020

Eugenio Insúa sonríe. Luce una rosa en el ojal de su traje negro. A su lado, su esposa, Irene Serrano y Bartolomé, porta un ramo de flores. Una fotografía del 1 de junio de 1931, cuando se casaron en Madrid, muestra un anillo dorado en la mano derecha de él. Una alianza sentimental cercenada por las balas el 25 de julio de 1936, cuando Eugenio, de 29 años, y otros 11 republicanos combatían el alzamiento fascista en El Espinar (Segovia). Acabaron en una fosa común del cementerio local, fusilados tras una emboscada. Sin identificación. Pero su hija Rosa María luchó por su memoria. Tiene 84 años y por fin ha terminado de transitar una senda iniciada hace décadas. El viernes, sacó fuerzas para acudir a las exhumaciones porque, tras días de pico y espátula en la indigna sepultura, apareció un anillo con una fecha grabada: 1-6-931. El anillo de Eugenio.

Este hallazgo, a falta de las pruebas de ADN, ha aliviado a una familia que nunca perdió la fe. Rosa María contiene la emoción al narrar qué sintió cuando la alhaja llegó a sus manos. Un alivio y unos nervios que le quitaron el sueño. Pensaba en su madre y en su hermano, que murieron sin saber qué pasó con Eugenio.

Ángela Herrera Insúa, de 53 años, es una de las nietas del represaliado. Ha asistido, con otros familiares, a las labores iniciadas el 1 de septiembre por los voluntarios de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), para quienes los Insúa solo tienen alabanzas: “Hay corazones buenos, ni de izquierdas ni de derechas”, dice.

Rosa María sostiene la fotografía de la boda de sus padres. OLMO CALVO

El viacrucis empezó tras la dictadura, cuando la esposa del represaliado reclamó documentación para reconstruir el pasado. En su cabeza, el recuerdo vívido de su huida hacia Francia, previo paso por Barcelona. Crió en sendos campos de refugiados a sus dos hijos: el ya fallecido Juanito, con tres años entonces, y Rosa María, de seis meses. La invasión nazi sobre Francia (1940) la devolvió a una España donde humeaban las cenizas de la Guerra Civil y donde murió en 1993.

Los registros incluían a su marido como “desaparecido”, una versión que Irene se negaba a asumir, y escudriñó cualquier legajo histórico que aclarara la verdad. La esposa apenas si sabía que su marido, junto a otros empleados de la Casa de la Moneda, donde trabajaba, acudió a defender la sierra de Madrid el 21 de julio de 1936, al poco de estallar la contienda.

Las fechas encajan porque el 24 su hijo Juanito cumplía tres años y Eugenio volvió fugazmente con los suyos. Retornó a la montaña el 25: su último día vivo. Uno de sus compañeros de trabajo le confirmó a Irene que se había quedado viuda. Ángeles cuenta que una mujer de El Espinar, Maruja, de 95 años, les ha descrito este crudo episodio durante las jornadas que han pasado en las exhumaciones. Maruja les contó que los franquistas estaban informados de las operaciones republicanas. Un chivatazo y una emboscada bastaron para cubrir de sangre la Plaza Mayor de El Espinar.

Una vez reconstruida la muerte, querían saber qué fue de los cadáveres. Mariano Maricalva, de 92 años e hijo del enterrador de entonces, les mostró ese terreno del cementerio, rodeado de tumbas que honraban a los soldados franquistas con un “Caídos por Dios y por España”. El historiador local Jesús Vázquez les aclaró las dudas que aparecían. El registro de Maricalva recopila los sepelios con caligrafía angulosa y tinta azul: el 26 de julio de 1936 se inhumó a 12 personas, once de ellas catalogadas como “individuos de las milicias marxistas”. La ARMH ha constatado que al poco se arrojó a otras cinco víctimas, algo que han confirmado al hallar los restos de 17 individuos. Marco González, vicepresidente de la asociación, alaba a esos “12 o 13 voluntarios” que dedican sus vacaciones a sanar las cicatrices de la memoria y reclama al Estado que se implique en esta lucha.

La voz de Ángeles Herrera Insúa se entrecorta mientras narra el calvario familiar: “Mi abuela murió sin saber dónde estaba su marido. Queríamos que nuestra madre supiera dónde estaba su padre”. Su tono se eleva al preguntarse cómo aún hay gente en las cunetas. “Es una vergüenza que ningún Gobierno haya hecho nada”, denuncia. Todo con miedo sobre la salud de María Rosa, que se hizo las pruebas de ADN por si se dilataba la búsqueda: “Mi madre estaba acojonada por morirse sin recuperar a su padre”. La impresión por la ansiada noticia ha sido tal que la anciana solo acudió a la fosa cuando todos los indicios apuntaban a que allí yacía, boca abajo y atado a otros cadáveres, Eugenio Insúa. La mujer pasó la mañana del viernes con la mirada atenta, en una silla mullida y una muleta a su lado. Pronto le devolverán el anillo de su padre. Y suspira: “Se acabó”.

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Fotografía destacada: Rosa María Insúa, hija de Eugenio, el miliciano enterrado en la fosa común de El Espinar. FOTO: OLMO CALVO | VÍDEO: ATLAS

Fuente:https://elpais.com/espana/2020-09-12/el-anillo-enterrado-devuelve-la-memoria-de-eugenio-insua.html

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Del monte Pindo a la cámara de gas

Familiares y vecinos de Manuel Rodríguez, deportado al campo de Mauthausen en enero de 1941 y gaseado en el castillo de Hartheim, le rinden homenaje el domingo en Dumbría

laopinioncoruna.es / R. Prieto / 11/09/2020

La huida del franquismo y del nazismo acabó para muchos jóvenes en las cámaras de gas. En esa lista de víctimas del exterminio están más de un centenar de gallegos, entre ellos el coruñés Manuel Rodríguez Louro, de Dumbría. Familiares y vecinos le rendirán homenaje en su tierra natal pasado mañana en un acto organizado por la ARMH, en el que se presentará un libro sobre su periplo desde su huida al monte Pindo hasta su muerte en Hartheim

Tras las alambradas, cientos de cuerpos escuálidos se enfrentaban a diario a trabajos forzosos en las canteras, hambruna, noches a temperaturas bajo cero en los barracones, experimentos médicos? Más de 5.000 españoles murieron entre 1940 y 1945 en campos de concentración nazis. De los casi 200 gallegos deportados, más de la mitad no sobrevivieron a los horrores del exterminio. Algunos de los que no acabaron en las cámaras de gas y los hornos crematorios tardaron décadas en regresar a su tierra tras ser declarados apátridas, pero la mayoría nunca volvieron.

El coruñés Manuel Rodríguez Louro, Marrolas, es una de las miles de víctimas del holocausto nazi. El joven marinero de Dumbría huyó de las tropas franquistas en la primavera de 1937 con otros muchos vecinos al monte Pindo. El periplo de su escapada finaliza el 16 de septiembre de 1941 en el castillo de Hartheim (Austria), donde fue gaseado. 79 años después de su fallecimiento, familiares y vecinos le rendirán homenaje este domingo con el descubrimiento de una placa y la presentación del libro Manuel Rodríguez Louro. Do monte Pindo a Mautahusen, de Francisco Fernández Naval. El acto, promovido por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), comenzará a las 11.00 horas en el Centro Bitácora de Ézaro con la presentación de la obra sobre la vida del joven marinero coruñés y a las 12.00 se procederá a la apertura de la placa en su memoria en la Casa da Pedra.

La convocatoria contará con la participación, entre otros, de familiares de Manuel Rodríguez, el escritor Francisco Fernández, la investigadora de la ARMH Carmen García-Rodeja, y el alcalde de Dumbría, José Manuel Pequeño Castro.

Desde hace varios años la ARMH, colectivo originario del Bierzo leonés promotor de las primeras exhumaciones de víctimas del franquismo, trabaja en la investigación y dignificación de los gallegos deportados en campos de concentración. Manuel Fernández Louro, nacido el 15 de mayo de 1916 en el lugar de A Torre, parroquia de Ézaro, luchó junto a los aliados en la Segunda Guerra Mundial, pero fue apresado y llevado a Mauthausen donde sufrió los horrores del exterminio hasta su muerte.

“Estos deportados españoles fueron olvidados durante muchos años. No así en toda Europa donde son considerados como héroes y homenajeados cada año en sus villas natales”, lamentan desde el colectivo. En Galicia, la ARMH ha realizado numerosos actos de divulgación y reconocimiento, promovió la presentación de una veintena de casos para incluir en la querella argentina contra el franquismo abierta que investiga Argentina y contribuyó a la celebración en 2018 del homenaje en el Parlamento de Galicia con la participación de todos los grupos políticos.

Tras su huida al monte Pinto con otros jóvenes, el grupo escapa por mar y llega a Bristol en octubre. Pero en Inglaterra les niegan la entrada y son deportados a la España republicana. Tras la derrota, Rodríguez Louro, junto con su hermano Joaquín, Manuel Piñeiro y Miguel Ferrer pasan la frontera. Piñeiro muere en el campo de concentración de Agde-Herault. Miguel e Joaquín consiguen embarcar en el Winnipeg, el barco fletado por Neruda. Manuel es confinado en el campo de Argelès-sur-Mer. Posteriormente es movilizado en los batallones de trabajo del Ejército francés.

Tras la derrota de Francia y la ocupación alemana, Manuel, con otros miles de prisioneros españoles es confinado en el stalag de Trier y, desde allí, el 25 de enero de 1941 es deportado al campo de exterminio de Mauthausen. Cuatro años después de iniciar la subida al monte Pindo, termina su huida del nazismo y la lucha diaria por sobrevivivir a los trabajos forzados y a la hambruna: el 16 de septiembre de 1941 fue gaseado en el castillo de Hartheim.

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Fotografía destacada: Cartilla del pósito de pescadores de O Pindo de Manuel Rodríguez Louro. // ‘Nomes e Voces’

Fuente:https://www.laopinioncoruna.es/galicia/2020/09/11/monte-pindo-camara-gas/1533438.html

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Nietos y voluntarios ante una fosa: “Es el Estado el que debería encargarse de los desaparecidos. Los derechos humanos no se subvencionan”

“El Gobierno no necesita esperar a aprobar una ley, puede tomar las medidas necesarias ya y poner los recursos del Estado al servicio de la búsqueda de los desaparecidos. Es urgente, porque las víctimas se están muriendo sin reparación”, señala la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica desde una exhumación

La nueva ley de memoria suprimirá la Fundación del Valle de los Caídos y cerrará el grifo de dinero a los benedictinos

eldiario.es / Olga Rodríguez / 10/09/2020

Mientras en Madrid se filtraba el borrador de la nueva Ley de Memoria que ultima el Gobierno, aquí en El Espinar (Segovia) un grupo de personas voluntarias de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) proseguía su tareas en el cementerio. Buscan a diecisiete hombres jóvenes, entre ellos Eugenio Insúa, trabajador de la Casa de la Moneda, que en julio de 1936 vino desde Madrid con otros compañeros a la sierra de Guadarrama a intentar detener el golpe de Estado, sin uniforme y sin apenas armas. La búsqueda la hacen a petición de su hija Rosa María, de 84 años, con un estado de salud delicado.

“Rosa quiere enterrar a su padre junto a su madre, lleva años peleando por hacerlo y ya no le queda mucho tiempo”, explica a elDiario.es Emilio Silva, presidente de la ARMH. “Esa falta de tiempo de muchas de las víctimas es precisamente lo que nos hace reclamar al Gobierno urgencia en la ayuda a las familias de las personas desaparecidas, para la que no necesita esperar a aprobar una ley. Puede tomar las medidas políticas necesarias ya y poner los recursos que el Estado tiene al servicio de la búsqueda y las identificaciones. Nos cuesta entender que puedan existir razones para que el Estado no abra una oficina de atención a las familias de estos desaparecidos”, añade.

Restos de personas desaparecidas en la fosa de El Espinar, Segovia ARMH

Una oficina de atención a las víctimas 

Es una petición que las familias afectadas llevan tiempo reclamando. Un lugar oficial, del Estado, al que puedan acudir para aportar los datos de sus personas desaparecidas, para reclamar su búsqueda, su identificación, para que dejen de deambular sin apoyo público. Un lugar también en el que puedan obtener información, atención, reparación. Hay aún más de 110.000 personas desaparecidas por el franquismo en España.

Hasta ahora, salvo alguna excepción, las exhumaciones han sido realizadas por asociaciones como la ARMH, integrada por personas voluntarias y financiada a través de socios, con la colaboración del sindicato de electricistas noruego, muy concienciado con esta causa.

En esta fosa de El Espinar han aparecido por el momento 12 cuerpos, la mayoría boca abajo, desordenados, señal del maltrato recibido en el propio enterramiento.

Ángela, nieta de Eugenio Insúa, con otros familiares en El Espinar ARMH

Los nietos de Eugenio Insúa siguen con atención los trabajos de exhumación y también reclaman al Estado el compromiso hasta ahora ausente.

“Mi abuelo era un trabajador con conciencia social, vino a defender la democracia, la república, con su mono de trabajo, no lo hizo por gusto, sino porque había un golpe de Estado. Él y otros como él trataron de evitar el fascismo. No se los ha reconocido, ni a los que murieron en los campos de concentración. La transición pasó y estas cosas están todavía muy pendientes”, lamenta Irene Herrera, nieta de Insúa, en conversación con elDiario.es. Y añade: “El Estado tendría que encargarse de esto, tiene que cuidar a quienes queremos encontrar a nuestros desaparecidos”.

Entre las personas voluntarias que trabajan en esta búsqueda hay dos arqueólogos –Nuria Maqueda y Serxio Castro–, una forense procedente de Portugal –Luisa Marinho– y un agente forestal, experto en detección de metales, David Ramírez. Todos emplean sus días de vacaciones para realizar las exhumaciones. Eso explica que se efectúen más en verano que en invierno.

La búsqueda de los desaparecidos en España depende aún de este tipo de cuestiones logísticas. Por eso la ARMH insta al Estado a hacerse cargo y rechaza las subvenciones ofrecidas a principios de verano por el Gobierno.

Los arqueólogos Nuria y Serxio, de la ARMH, en la fosa ante los restos de dos cuerpos boca abajo Olga Rodríguez

“Los derechos humanos no se subvencionan”

“Los derechos humanos no se subvencionan, aquí tendría que estar el Estado totalmente involucrado”, indica el vicepresidente de la ARMH, Marco González. “Si el Estado quisiera, aquí podrían estar trabajando institutos toxicológicos, forenses, universidades, estudiantes de historia y antropología social que están deseando ir por pueblos a recoger un gran banco de testimonios”.

“La pena es que esta tarea la estemos haciendo los ciudadanos. Lo ideal es que asociaciones como la nuestra no tuvieran que existir. El día en que nosotras podamos decir: ‘Chicos, se acabó porque de esto se encarga el Estado’, será maravilloso. Es muy duro que tengamos que hacerlo los ciudadanos porque nadie lo hace”, indica Malena García, voluntaria desde hace diez años, curtida en exhumaciones.

Otra de las carencias que se tiene es la relacionada con un banco de ADN. El Estado no recoge muestras de las familias de desaparecidos, son ellas las que tienen que solicitarlo a las asociaciones, que no disponen de recursos suficientes. En el caso de esta fosa en El Espinar la ARMH conoce solo algunas de las posibles identidades de los enterrados. Buena parte de ellos eran chavales muy jóvenes, sin hijos, y por tanto una vez fallecidos sus padres, no hay familia con la que poder contrastar la huella genética.

“Buscamos a familiares de algunos, pudieron ser trabajadores de la Casa de la Moneda, como Eugenio Insúa. En todo caso, es probable que procedieran de Madrid, llegarían a esta zona en los días posteriores al golpe de Estado. Fueron de los primeros en intentar detener el fascismo en Europa en 1936”, explican desde la ARMH.

Un informe de la asociación señala que Insúa y sus compañeros fueron sorprendidos y tiroteados mientras almorzaban en la plaza del pueblo por guardias civiles y falangistas que dispararon desde las ventanas de un edificio.

VÍDEO | Marco González, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

 

Exhumar es también romper el silencio impuesto

La exhumación de una fosa con personas desaparecidas implica localizar y retirar los huesos, pero es también la representación concreta de la ruptura del silencio impuesto. Así está ocurriendo aquí y así lo siente Malena García. “Me sigue impresionando el sonido. Cuando llegas todo el mundo está muy callado. Tú te pones a trabajar, te metes en la fosa, llega más gente, empieza el murmullo, sigues trabajando, sube el murmullo, vienen familias, gente del pueblo, y empiezan a hablar de lo que no han hablado nunca, entre ellos comparten historias. La exhumación es retirar los cuerpos pero es esto también: es romper el silencio”.

En El Espinar se está rompiendo el silencio a medida que los trabajos de la ARMH avanzan. Otra de las nietas del desaparecido Eugenio Insúa, Ángela, habla claro al pie de la fosa: “Esto es algo que tendría que haber hecho cualquiera de los Gobiernos que ha habido. Ya son muchos años de democracia para que nuestro país haya mirado hacia otro lado, ignorando a las familias. Una gente de forma voluntaria está entregando su tiempo, sus vacaciones y su conocimiento, están siendo nuestros ojos, nuestra voz. Con un cariño que no hemos recibido nunca están sacando los restos de mi abuelo. Es una labor que tendría que estar haciendo el Gobierno, no particulares”, señala Ángela.

Este jueves los arqueólogos de la ARMH encontraban en la fosa un anillo de bodas con la fecha exacta del matrimonio de Eugenio Insúa, lo que confirma que sus restos están aquí. Alejandro, su nieto, ha besado la alianza cuando Carlos, minero prejubilado y voluntario de la asociación, se la ha entregado. El nieto no ha ocultado sus lágrimas y ha dado las gracias en nombre de su madre. También los arqueólogos se han emocionado. Llevan tantas semanas involucrados en este proyecto que ya lo sienten como propio.

Imagen de la boda de Insúa y el anillo de compromiso con la fecha exacta de la boda, aparecido esta semana en la fosa

“Si te preguntan por él, di que murió de enfermedad” 

“Cuando mataron a mi abuelo Eugenio, mi abuela emigró con sus hijos a Barcelona, donde fueron muy bien acogidos. Después tuvieron que huir a Francia. Mi madre recuerda la playa, los barracones. Después volvieron a España porque entraban los nazis. Y aquí mi abuela siempre le decía a mi madre: ‘Si te preguntan por tu padre di que murió de una enfermedad”, relata Irene, nieta de Eugenio Insúa.

Cuando llegó la Transición el tío de Irene, que vivía en Francia pero veraneaba en España, empezó a indagar. Conoció al enterrador de El Espinar y éste le contó que en el cementerio había una fosa con milicianos. “Y cuando fuimos creciendo dos de mis hermanos averiguaron más cosas, tuvieron la necesidad de saber, hablaron con el hijo del enterrador, con historiadores locales. Mi madre sigue viva y quiere esta exhumación”.

Personas voluntarias de la ARMH, en la fosa de El Espinar Olga Rodríguez

Irene lamenta que el Gobierno no haya escuchado a las familias y asociaciones a la hora de elegir una fecha para el Día del Exilio, establecida finalmente el 8 de mayo, que coincide con el Día de la Liberación de Europa.

“Se reclamaba que el Día del Exilio fuera el día de la muerte de Antonio Machado, y yo considero que no podría ser más acertada esa elección, con un hecho concreto vinculado a nuestro país, no sé por qué se ha elegido una fecha que no tiene un ingrediente de nuestra propia historia, habría que escuchar a quienes somos familias, porque si no, tenemos fechas vacías de contenido”, subraya.

Esta posición es compartida por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que indica que el 8 de mayo de 1945 los liberados de los campos nazis o los exiliados en otros países continuaron sin poder regresar a España y recuerdan que la dictadura prosiguió 30 años más. “Es una fecha simbólica para los países que se liberaron del fascismo, pero España, lamentablemente, tuvo su propia historia y ese día no supuso la liberación de España”, recuerdan desde la ARMH.

Mariano Maricalva, enterrador e hijo del enterrador que trabajaba en El Espinar en 1936 Olga Rodríguez

“Te vamos a sacar, ya estás fuera”

A falta de impulso oficial hasta ahora, y a la espera de conocer los pormenores de la nueva Ley de Memoria y qué supondrán realmente en la práctica, personas como Marco, Nuria, Malena o Emilio llevan años convirtiéndose en rescatadores de nuestra historia, en buscadores de huesos, en recuperadores de personas olvidadas cuyos relatos explican nuestro país. “La experiencia de seguir una historia desde el inicio es impactante”, cuenta Malena.

“Cuando comienzo una investigación y leo la historia, los informes, veo las fotos, esa persona va tomando forma en mi mente, es como ir leyendo una novela pero conociendo el final. Y después, tras esa investigación, bajo a la fosa y encuentro sus huesos, los limpio y pienso: ‘Eres tú, estás aquí, te vamos a sacar, te vamos a sacar al fin, ya estás fuera”, explica.

VÍDEO | Voluntarias de la ARMH, en la fosa de El Espinar

 

 

El trajín prosigue en el cementerio de El Espinar. Es evidente que en el pueblo se ha despertado la curiosidad. En un simple día de diario decenas de curiosos se asoman por aquí para ver qué hacen ‘esos de la fosa’. Algunos se aproximan tímidamente. Otros prefieren observar desde la distancia. Uno de los que se acerca es “hijo de uno muy de derechas, que dicen que pudo hasta haber matado a alguno de estos”, dice. “Tremenda familia tengo”, añade dejando claro que no comulga con la posición de sus progenitores y demás antepasados.

¿Es aquí lo de la fosa?, pregunta una mujer joven a un par de voluntarias de la ARMH.

–Sí.

Y la mujer rompe a llorar de inmediato.

Disculpad, me emociono. Es que es algo de lo que se habla tan poco…

Se llama Mónica Arribas y relata que algunos de sus familiares estuvieron presos en Navarra. Ninguno de los que están en la fosa es pariente suyo, pero eso no resta su capacidad de empatía.

Mónica Arribas, vecina de El Espinar Olga Rodríguez

Emilio Silva, presidente de la ARMH, está acostumbrado a estas reacciones. “Es un tema que permanece tan oculto, tan contenido, tan poco hablado, que cuando irrumpe viene cargado de una gran emoción. Estas reacciones dan buena medida de cuánta gente está con la cabeza agachada. Yo mismo me avergonzaba porque no entendía que mi padre, huérfano de padre, me dijera que tenía que ocultar algo. Eso lleva al razonamiento de que ‘si hay algo que ocultar es porque mi familia ha hecho algo que hay que ocultar’. Eso es lo que transmite el silencio impuesto”, explica Silva, quien en el año 2000 logró exhumar la fosa de su abuelo, en Priaranza del Bierzo, un acto que supuso el inicio de las exhumaciones realizadas con técnicas especializadas.

Mónica Arribas prosigue, aún emocionada: “Quería pasarme para mostrar mi agradecimiento, esto es bueno para cualquier país democrático. Y además, sé que por aquí ha venido gente a decir cosas ofensivas”, señala.

Ante sus palabras varios voluntarios de la ARMH intercambian miradas y continúan desempolvando huesos, sin decir nada, pero probablemente conscientes de que abajo, en el pueblo, se está hablando mucho de lo que aquí está pasando. El silencio se ha roto no solo en torno a la fosa. En El Espinar se intercambian recuerdos hasta ahora encerrados. En torno a una exhumación siempre pasan cosas: se mueve el engranaje de la historia.

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Fotografía destacada: Voluntarios de la ARMH en la fosa de El Espinar, donde han hallado ya doce cuerpos, entre ellos probablemente el de Eugenio Insúa

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/nietos-voluntarios-fosa-deberia-encargarse-desaparecidos-derechos-humanos-no-subvencionan_1_6213042.html

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El emotivo hallazgo de la alianza de boda de un fusilado por las tropas fascistas

El anillo identifica a uno de los fusilados que su familia lleva años buscando

cadenaser.com / Javier Álvarez / 10/09/2020

Durante la exhumación de la fosa localizada en el cementerio de la localidad segoviana de El Espinar se ha encontrado este jueves por la mañana una alianza de matrimonio cuya fecha coincide con el día de la boda de Eugenio Insúa e Irene Serrano y Bartolomé, cuya familia ha promovido que se lleve a cabo la exhumación.

Fotografía de la boda de Eugenio e Irene / Asociación de la memoria histórica

La alianza ha aparecido junto a uno de los cuerpos descubiertos y tras ser limpiada ha dejado ver la fecha del 1 de junio de 1931 la misma que puede leerse en el acta matrimonial Eugenio Insúa e Irene Serrano y Bartolomé. Su hija, Rosa María, que tiene 84 años ha luchado para la exhumación y la familia ha expresado “su profunda emoción” por el hallazgo.

Acta Matrimonial de Eugenio Insua

Nueve días después del alzamiento fascista, Eugenio Insua fue asesinado en El Espinar (Segovia) el 25 de julio de 1936, junto a un grupo de hombres que, sin formación militar, trataron de frenar el golpe de Estado. El día antes de la matanza Eugenio había bajado a Madrid para celebrar el tercer cumpleaños de su hijo.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) lleva a cabo desde el pasado 1 de septiembre, las labores de exhumación en el cementerio de la localidad segoviana de El Espinar.

Prueba de ADN

La aparición de la alianza es una evidencia de la posible identificación de sus restos, pero la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica tiene previsto solicitar una prueba de ADN para verificarlo genéticamente.

La exhumación se lleva a cabo con los fondos que aportan los socios y socias de la asociación, con un grupo de voluntarios llegados de diferentes puntos del Estado, alguno de los cuales ha dedicado a ello sus días de vacaciones, y con una forense que ha viajado como voluntaria desde la ciudad portuguesa de Coímbra.

Oficina para acompañar a las familias

La asociación reclama que “el Gobierno ponga en marcha una oficina que atienda a las familias, que las escuche, las acompañe y las repare, como hizo el ejecutivo de Felipe González en 1994 cuando puso en marcha una oficina para atender a las familias de los muertos de la División Azul. ¿O acaso las familias de las víctimas de la dictadura franquista van a seguir siendo víctimas de segunda clase?”, señalan en un comunicado.

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Fotografía destacada: Fotografía de la boda de Eugenio e Irene / ARMH

Fuente:https://cadenaser.com/ser/2020/09/10/tribunales/1599739196_865241.html

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