Archivo de la categoría: Exhumaciones

En esta sección se muestran los libros de visita con las firmas y textos recogidos durante cada exhumación

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Exhumación Sena de Luna

La fosa común se encontraba en un punto del camino que unía la población Cubillas de Arbás cruzando el Paraje Matamala hacia el desaparecido pueblo de Láncara de Luna. En concreto, en el margen izquierdo sentido de descenso del citado camino, junto a una pronunciada curva, hoy apenas visible dado el prácticamente nulo tránsito actual. Su localización era bastante precisa debido a la investigación llevada a cabo por las familias de varias de las víctimas y de los propios vecinos de Casares de Arbás y poblaciones cercanas.

Sergio Alonso González – natural de Casares de Arbás (León) tenía 22 años casado con Belarmina Cañón. Afiliado a la CNT y al Sindicato de Campesinos de Casares. Se incorporó al 6º Batallón Asturias. Su pareja, Belarmina Cañón Morán, sufrió una terrible represión por su militancia política, incluido un posible robo de bebé en el Campo de Concentración de San Marcos.

Laurentino Cañón Morán – natural de Casares de Arbás (León) de 25 años, jornalero y afiliado a la CNT. Sus hermanas, Belarmina, María y Tomasa sufrieron una dura persecución política.

Lisardo Febrero Rodríguez – natural de Casares de Arbás, no conocemos su fecha de nacimiento, también estaba afiliado a la CNT. Su hermana Celestina, de 18 años, fue condenada a 14 años y 8 meses por auxilio a la rebelión y trasladada a la Cárcel de Saturrarán.

Tomás Rodríguez Martínez – natural de Casares de Arbás de 23 años y jornalero. Afiliado a la CNT.

Lorenzo Rodríguez Martínez – natural de Casares de Arbás de 38 años y labrador. Afiliado a la CNT.

A finales de junio comenzaron las labores de búsqueda, llevando a cabo catas con una máquina en una zona escarpada y de difícil acceso, donde han señalado algunos de los testimonios, como las hijas de algunos de ellos que subían a dejar flores en ese lugar desde poco después de que los asesinaran. Durante los trabajos se encontraron algunos casquillos de Mauser que aportaban una pista de que en esa zona pudieron llevarse a cabo los asesinatos y que al no ser muy numerosos descartaban que en aquel lugar pudiera haberse llevado a cabo alguna acción de guerra.

El segundo día aparecieron los primeros restos humanos en la zona junto a algunos objetos, como restos de calzado y trozos de tela. En un primer momento y debido a la mala conservación de los restos, que se encontraron dentro de uno de los regueros que baja por la montaña, se apreciaban los restos de dos personas. A medida que avanzaron los trabajos se constató que la fosa contenía un numero de entre 5 y 6 víctimas. Pese a la dificultad de acceso a la zona los familiares se acercaron a ver como se desarrollaban los trabajos, allí se les informó de las futuras dificultades de identificación que se prevén debido a la mala conservación de los restos.

Ahora queda pendiente la limpieza y análisis antropológico de los restos para poder determinar finalmente el número de individuos y si es posible obtener alguna información más. También se limpiarán los objetos encontrados, entre ellos una boina con etiqueta Elosegui, un lápiz, un mechero y numerosos restos de tela de diferentes características.

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Exhumación Mojados (Valladolid)

La ARMH inició la mañana del dos de abril de 2024 la exhumación de una fosa en la localidad vallisoletana de Mojados. Estos trabajos se iniciaban días después de la proposición de Ley de Concordia de Castilla y León.

A petición familiar se intentaba localizar el cuerpo de Pedro de la Calle Esteban. Nacido en Alcazarén, Valladolid, el 23 de febrero de 1888. Estaba casado con Romana Burgos y tenían dos hijas: Ángela y Lucía. Era pastor, socialista y miembro de la Casa del Pueblo de Mojados, donde residía.

Su hija Ángela recordaba que la primera vez que fue detenido lo trasladaron al calabozo del Ayuntamiento, lugar en donde recibió una paliza. La segunda detención se produjo cuando estaba en su domicilio escogiendo garbanzos junto a sus dos hijas. En esa ocasión fue trasladado caminando desde el terreno de labranza hasta el pinar, lugar en donde fue colgado de un pino después de sufrir vejaciones y mofas por parte de sus ejecutores.

Fue asesinado el 25 de agosto de 1936. En su certificado de defunción figura como causa de la muerte: Detención ilegal con ejecución extrajudicial. Congestión – ilegible – y asfixia. Según recuerda la familia su cuerpo apareció ahorcado en un pinar cercano.

De la Calle fue asesinado por falangistas de Alaejos, Ataquines y Mojados. Fuerzas paramilitares fascistas que operaban con total impunidad en la comarca y que llevaban a cabo ese tipo de crímenes.

Su hija Ángela ya se dirigió al Ayuntamiento de Mojados el 23 de marzo de 2006 solicitando que el Ayuntamiento pusiera todos los medios posibles para la exhumación de su padre por ser este enterrado en el “cementerio pequeño” en tierra y sin ninguna identificación, pero no recibió la ayuda solicitada. Ahora es su nieto el que ha retomado el deseo de su madre.

Finalmente y después retirar manualmente unas 45 toneladas de tierra durante el primer día, se localizaron los primeros restos humanos. Debido a los numerosos entierros posteriores en la zona civil del cementerio se encontraron restos correspondientes a una persona, removidos y en posición no anatómica. Finalmente se concluyó que al ser los únicos restos de adulto varón que aparecieron podrían ser los de Pedro de la Calle, que en el momento de su asesinato tenía 48 años.

Tras finalizar la exhumación se volvió a llenar con tierra el hueco de la excavación y se dejó la zona restaurada. La exhumación se llevó a cabo, como siempre, con recursos de la asociación y la inestimable ayuda de los voluntarios y voluntarias que se unieron a los trabajos de excavación y retirada de tierra.

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Exhumación Belalcázar (Córdoba)

La ARMH llevó a cabo en noviembre de 2023 la prospección y búsqueda de una fosa en la localidad cordobesa de Belalcázar, donde se esperaba encontrar las cuerpos de 11 personas, asesinadas en 1939 por la Guardia Civil.

Gracias a la web www.todoslosnobres.org y el inestimable trabajo de Julio Guijarro, investigador e historiador de la terrible represión franquista en la provincia de Córdoba, pudimos cuantificar las víctimas ejecutadas e inhumadas en el cementerio de Belalcázar entre las fechas 16 de mayo de 1939 y el 13 de enero de 1950. Los 11 hombres buscados en esta ocasión fueron víctimas de un proceso represivo a través juicios militares en en la propia “plaza” de Belalcázar que desembocaron en una sentencia a muerte.

Sus nombres eran: Francisco Ballester Flores, Luis Fernández Calderón, Pedro Rodríguez Gallego, Antonio Rodríguez Múgica, Pablo Triviño Rojas, Antonio Ortiz Sánchez, Antonio Castaño Pizarro, Luciano Medina Tejero, Blas Ortiz Perea, Santiago Rodríguez Martín y José Valentín Paredes.

En cumplimiento de las sentencias que sufren las víctimas, condenas a muerte, son ejecutadas en días diferentes el 15 de mayo y el 4 de junio de 1939, pero según la diligencia de enterramiento se elige el mismo lugar para enterrar a los dos grupos de asesinados: en una fosa a la derecha de la Capilla de dicho Cementerio.

A primera hora de la tarde aparecieron los restos de dos cuerpos con evidencias de violencia. Lamentablemente, durante la prospección de la zona indicada en los documentos de la época y en la que podían encontrarse varios enterramientos relacionados con los fusilamientos, no aparecieron más fosas. La fosa localizada con los restos de dos personas no coincidiría con la buscada, con un número mayor de víctimas.

Automaticamente, comenzamos una investigación y un llamamiento público para intentar localizar a las familias de estas dos personas que no habían sido reclamadas. Por el momento, se hará el análisis antropológico y se tomarán las muestras de ADN para una futura identificación.

Para intentar determinar la existencia de más fosas comunes se amplió durante dos días la zona de búsqueda pero el resultado fue negativo. Como en casos anteriores los cambios y las construcciones en el cementerio pudieron eliminaron cualquier posibilidad de recuperar los restos de las 11 personas que estábamos buscando.

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Exhumación Bertoa-Carballo (A Coruña)

La ARMH inició el 19 de septiembre la exhumación de una fosa común en el cementerio de Bértoa, perteneciente al concello de Carballo. En ella se esperaba encontrar los restos de: Francisco Miguel Fernández Díaz, Juan Boedo Pardo, de Pedro Pinilla Calvete y de su padre Pedro Pinilla Fraga.

La ARMH ya tenía contacto con dos de las familias pero llevaba tiempo tratando de localizar algún familiar de Pedro Pinilla Calvete o de Pedro Pinilla Fraga, para que pudiera asistir a la exhumación y se pudieran tomar muestras de ADN para una posible identificación genética de los restos. Finalmente y gracias a la reconstrucción del árbol genealógico se consiguió localizar a parte de la misma. 

Durante los trabajos de búsqueda se encontraron cuatro cuerpos, todos ellos con evidencias de muerte violenta. En un primer momento la prospección dio resultados negativos ya que en la zona se encontraban numerosas sepulturas que habían sido removidas en años anteriores. Finalmente unos metros más hacia el interior del cementerio aparecieron las cuatro víctimas alineadas en entierros individuales. Que las víctimas aparecieran enterradas individualmente en ataúdes de diferente tipo confirmó lo que se notificó en su día a Syra Alonso, viuda de Francisco Miguel, cuando intentaba localizar el cuerpo de su marido. Según testimonios orales estos ataúdes fueron costeados gracias a la contribución de varios vecinos del pueblo y con la ayuda del párroco Don Narciso.

Se recuperaron varios proyectiles en cada uno de los cuerpos, confirmando así una muerte violenta y el ensañamiento contra las víctimas, ya que uno de los cuerpos tenía cinco proyectiles en diferentes partes de su cuerpo. 

Tras la aparición, durante los días que duraron los trabajos de la última familia que faltaba, se completó así la posibilidad de identificar a las cuatro víctimas. Algunos familiares pudieron estar presentes durante los trabajos y vivir con una tremenda emoción el descubrimiento de los restos y el proceso de recuperación de los mismos. 

Los restos fueron trasladados al laboratorio de la Asociación en Ponferrada, donde ya se han limpiado y próximamente se tomarán muestras de ADN para que puedan ser identificados genéticamente.

El Concello de Carballo colaboró en todo momento con el equipo de la exhumación para facilitar su labor. Algunos vecinos se acercaron para mostrar su solidaridad con las familias y ofrecer cualquier tipo de ayuda al equipo de la exhumación.

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Exhumación Primout (León)

La Asociación inició la búsqueda el 11 de agosto en el cementerio de Primout de los restos de Tomás Fernández Castro, conocido como el Capitán Fantasma, un guerrillero antifranquista asesinado por la Guardia Civil en junio del año 1940. 

Tomás Fernández nació en Ablaña, Asturias, el 11 de febrero de 1913, hijo de Elisa y Eduardo, casado en el momento de su muerte con Adonina Vázquez García con la que tuvo, por lo menos, un hijo llamado Justo Tomás. De profesión minero y afiliado al PSOE de Olloniego.

En mayo-junio de 1940, Tomás Fernández participa en una nueva expedición a Portugal de una veintena de guerrilleros, entre ellos César Ríos Rodríguez. Fue asesinado cerca del pueblo de Primout en mayo de 1940, protegiendo la retirada de sus compañeros.

Los trabajos se desarrollaron durante tres días en los que el equipo de la ARMH formado por voluntarios y familiares movieron unas 9 toneladas de tierra hasta llegar a sus restos. Esto se debió a que el recuadro, que se considera zona civil del Cementerio de Primout, había perdido su suelo original y había sido colmatado con grandes cantidades de tierra. Como el espacio era reducido la extracción y la reposición del terreno se tuvo que hacer manualmente. 

Finalmente el cuerpo de Tomás Fernández fue encontrado boca abajo y con signos de violencia justo en la entrada del actual recinto. Los restos ya han sido analizados por el antropólogo forense Gonçalo Carnim y solamente queda pendiente realizar el contraste de ADN con la familia.

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Exhumación Ribadeo (Lugo)

La Asociación inició la búsqueda en el cementerio de la localidad lucense de Ribadeo de una fosa común con los restos de dos asesinados el 23 de julio de 1936. Se trataba de localizar a dos de las siete personas que fueron asesinadas ese día por los golpistas: Manuel Mon Miranda y Justo Fernández Suárez.

El conocimiento histórico de lo ocurrido fue posible gracias a las investigaciones de Xosé Miguel Suárez Fernández. La recogida de testimonios junto con la búsqueda de la ubicación de los entierros fue realizada por Miguel Freire.

El 18 de julio de 1936 en cuanto se tuvo conocimiento de la sublevación del ejército el gobierno municipal de Ribadeo organizó a través de un comité de guerra la requisa de armas y vehículos para hacer frente a las fuerzas sublevadas, operaciones en las que participaron algunos vecinos. Varios carabineros del puesto participaron en la defensa de la villa al mando del Teniente Ramón Lorenzo Fernández y el alférez Antonio Trujillo Rodero, ambos sometidos posteriormente a consejo de guerra y ejecutados en Lugo.

Los trabajos de búsqueda se iniciaron el 4 de julio, a lo largo de la mañana y después de realizar varios sondeos de manera manual se decidió emplear medios mecánicos ya que el terreno estaba inusualmente seco y compactado. Gracias a la ayuda de una pequeña retroexcavadora se pudo localizar los dos enterramientos individuales y empezar la excavación con el método arqueológico.

En este caso las sepulturas estaban localizadas con la numeración 129 y 130, gracias al registro del libro de enterramientos, contrastado con las lápidas todavía existentes, se pudo triangular la posición de las fosas. Los restos óseos aparecieron en un estado de conservación bastante deteriorado pero los objetos encontrados en una de las sepulturas ayudaron a confirmar que el cuerpo localizado en la sepultura número 130 corresponde a Manuel Mon Miranda. Manuel pertenecía al cuerpo de carabineros y aparecieron en buen estado de conservación las insignias de su uniforme.