Archivo de la categoría: Últimas noticias

Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Los últimos ejecutados en Zaragoza

El siniestro ceremonial volvió a ponerse en marcha en la madrugada del 10 de mayo de 1950, cuando cinco reclusos fueron llevados a capilla antes de ser conducidos ante el piquete de ejecución. Según se tiene constancia, aquella fue la última vez que los fusiles segaron la vida de presos políticos en el zaragozano cementerio de Torrero.

blogs.publico.es / Amadeo Barceló / 10-05-2020

Todo había comenzado un año antes; a principios de 1949 el Comité Nacional de la CNT en el exilio se propuso acabar con una partida de guardia civiles infiltrados en la zona los Monegros, aunque el verdadero objetivo era mucho más ambicioso: atentar contra un tren de la línea Madrid-Barcelona en el que, según las informaciones que manejaba la organización, viajaría un grupo de personalidades del régimen. Se especulaba que el propio Franco podría estar entre ellos.

Documentación falsa de Fabián Nuez

El plan se confió a un grupo de libertarios residentes en Francia con experiencia en combate. Antiguos milicianos de columnas anarquistas como la Durruti, soldados condenados a muerte o expresos políticos se contaban entre ellos. José Ibáñez, prófugo del servicio militar en España atendido en Francia por la Solidaridad Internacional Antifascista (SIA), era uno de los miembros más jóvenes del grupo. El otro era Ángel Fernández, un niño de la guerra que había crecido entre campos de refugiados y colonias escolares. Fernández, quien acababa de aprobar el examen de ingreso como mecánico en una escuela militar de aviación de la OTAN, militaba en las Juventudes Libertarias y accedió a la propuesta de varios veteranos amigos de su padre; su cometido se limitaría a conducir el vehículo que debía llevar al grupo anarquista desde el otro lado de la frontera hasta Sástago, unos kilómetros río arriba de Zaragoza. Ese era el lugar escogido para atentar contra el convoy.

Provistos de armas, explosivos y documentos españoles de identidad falsos, en la primavera de 1949 los once anarquistas llegados desde la ciudad de Lyon y el departamento del Aveyron entraron en España por el Puerto de Urdiceto. Caminaron en dirección sur guiándose por el curso del río Cinca hasta que lo abandonaron para dirigirse a la localidad de Hoz de Barbastro. Allí asaltaron el Ayuntamiento, obteniendo un botín formado por sellos y membretes para falsificar documentos o 22.000 pesetas en metálico. Robaron también una camioneta de reparto que les permitió proseguir su camino más deprisa. Sin embargo, estos hechos pusieron en alerta a las fuerzas de orden público.

Viajando por vías secundarias llegaron a Sástago, donde se reunieron con un enlace de RENFE y recibieron las primeras malas noticias: sus objetivos no iban a viajar en un convoy especial, sino que los vagones estarían unidos a otros ocupados por pasajeros civiles. El plan se derrumbaba, porque una cosa era acabar con altos cargos franquistas y otra muy distinta provocar la muerte colateral de centenares de personas: “no éramos guerreros, éramos simplemente libertarios” recuerda Ángel Fernández, quien había decidido continuar con el grupo a pesar de haber terminado con su tarea como chófer.

Ángel Fernández

Para entonces ya los buscaban y dieron con ellos. Una pequeña leva compuesta por el alcalde de Alborge y varios falangistas los descubrió cerca del paso de la barca. El calendario señalaba al 27 de mayo cuando se produjo un tiroteo junto al Ebro: “a los disparos de los franquistas replicó Capdevilla con una ráfaga de metralleta. Todos salieron corriendo menos uno que quedó tendido en el suelo”. Tres días después de resultar herido, el alcalde Enrique Laborda, fallecía.

Tras el incidente y ante la certeza de que la persecución iba a redoblarse los libertarios acordaron dividirse. El último en incorporarse a la expedición, Sánchez Triviño, huyó por su cuenta y fue detenido cuatro días después. Otro tanto ocurrió con Alfredo Cervera, este a punto de cruzar clandestinamente a Francia. José Ibáñez corrió idéntico destino en Valencia. Los turolenses Fabián Nuez, Rogelio Burillo y Jorge Camón deambularon durante mes y medio hasta que fueron abatidos en una emboscada en Caspe.

Mientras, los cinco restantes –Ángel Fernández entre ellos- caminaron río abajo durante varios días. Sin perder de vista el Este decidieron pernoctar en una paridera en ruinas entre Caspe y Fraga. Uno de ellos debía montar guardia, pero el cansancio le pudo y se quedó dormido. Al amanecer del 6 de junio fueron localizados por guardias del puesto de Fraga. Comenzaba el suplicio: “nos pusieron de pie contra el muro en ruinas siguiendo dándonos golpes por todas partes. Todos teníamos las caras ensangrentadas y el cuerpo dolorido”, escribió Fernández en sus memorias autoeditadas. Fueron llevados al cuartel de la Guardia Civil de Caspe donde les esperaba el temido coronel Enrique Eymar. En todo momento su obsesión fue saber cuáles eran sus enlaces dentro de España o en qué lugares iban a refugiarse. Las palizas que recibieron durante el interrogatorio fueron de tal calibre que dejaron secuelas entre los detenidos durante semanas.

Tras pasar por la cárcel de Huesca se les trasladó a la Prisión Provincial de Zaragoza, de la que saldrían para ser sometidos a Consejo de Guerra el 19 de marzo de 1950. La sentencia fue demoledora: siete de los ocho detenidos fueron sentenciados a muerte.

Documentación falsa de Rogelio Burillo.

Después de pasar 55 días encerrados en celdas de aislamiento, a la una de la madrugada del miércoles 10 de mayo del año 1950 se escucharon pasos en la galería. Cinco hombres fueron sacados de sus celdas y llevados a capilla antes de ser conducidos a la tapia del cercano cementerio. Entretanto, Fernández hablaba a través de la pared con Ibáñez, su vecino de celda: “le dije que el carcelero me ordenó prepararme para más tarde”, a lo que este contestó: “lo mismo me ha dicho a mí”. Los dos jóvenes libertarios quedaron esperando su encuentro con la muerte, pues por el momento nadie les comunicó que sus condenas habían sido conmutadas. Continuaban esperando cuando escucharon el estruendo de la descarga de fusilería y los tiros de gracia, pues tal y como apostilla el historiador Iván Heredia: “desde las celdas de la cárcel los reclusos podían escuchar perfectamente cada disparo, sonido que retumbaba en sus cabezas una y otra vez convirtiéndose en un verdadero martirio”. El ceremonial de la muerte continuó con el traslado de los cadáveres al depósito y su posterior sepultura en la fosa común. José Capdevilla, Alfredo Cervera, Mariano LLovet, Roger Ramos y Manuel Ródenas acababan de convertirse en los últimos ejecutados en la ciudad de Zaragoza.

El aciago final del grupo tuvo lugar dentro de un periodo de grave crisis de la lucha antifranquista y coincidió con una caída de guerrilleros urbanos sin precedentes, “la mayor que ha sufrido el movimiento a lo largo de toda su historia” recordaba Luis Andrés Edo. La resistencia de Facerías, Quico Sabaté o Ramón Vila, Caraquemada no fue más que el canto del cisne de la generación de combatientes libertarios que no abandonaron la lucha después de la Guerra Civil.

José Ibáñez Sebastián fue encarcelado en el penal de Ocaña, del que no saldría hasta 1970. Murió en 1996 en la más absoluta indigencia. Por su parte, Ángel Fernández recuperó la libertad en 1964 y rehízo su vida en Toulouse. En octubre de 2010 fue inaugurado el Memorial a las Víctimas de la Guerra Civil y la Posguerra del Cementerio de Torrero en recuerdo de otros tantos hombres y mujeres ejecutados en Zaragoza. Ángel Fernández había cumplido 85 años cuando supo que, entre las 3.543 placas del Memorial, no constaban las de sus compañeros. Desde su residencia en el sur de Francia emprendió una nueva misión y, esta vez, todo salió bien: hace siete años que los nombres de los cinco guerrilleros anarquistas ejecutados el 10 de mayo de 1950 se muestran junto a los de miles de asesinados en Zaragoza durante el franquismo.

___

Fotografía destacada: El grupo de militantes de CNT, en el Dueso.

Fuente:https://blogs.publico.es/dominiopublico/32790/los-ultimos-ejecutados-en-zaragoza/

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Piden retirada póstuma de las medallas al ex-policía torturador “Billy el Niño”

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica pide al Gobierno la retirada póstuma de sus condecoraciones al torturador, José Antonio Gonzalez Pacheco.

El colectivo que destapó el caso de sus medallas pensionadas presentó 263.700 firmas al ministerio del interior en junio de 2018 para tal fin.

La ARMH pide que la retirada de las condecoraciones sea acompañada de una declaración de condena institucional y de reconocimiento a sus víctimas.

tercerainformacion.es / 08-05-2020

La Asociación para la Recuperación de la Memoria ha registrado una petición, Tras conocer la noticia del fallecimiento de José Antonio González Pacheco, ex policía franquista y torturador, conocido popularmente como Billy el Niño, queremos solicitarle al Gobierno de España que de manera póstuma le sean retiradas las medallas que ostentaba. De ese modo esperamos que se haga con ello una declaración de condena, desde las instituciones democráticas, de quien cometió sucesivas y numerosas violaciones de Derechos Humanos.

Lamentablemente, pese a las evidencias y denuncias de numerosos testigos, González Pacheco ha sido protegido y premiado, durante cuarenta años de democracia, en los que ha disfrutado de una pensión especial proveniente de condecoraciones que ningún Gobierno de la democracia le retiró en vida; un hecho despreciable que ha supuesto para sus víctimas tener que pagar con sus impuestos una pensión especial a quien las torturó y pisoteó sus derechos.

Cuando en abril de 2018 destapamos la existencia de una primera medalla pensionada, concedida por Rodolfo Martín Villa el 13 de junio de 1977, diversas investigaciones periodísticas consiguieron destapar cuatro medallas más, que habían supuesto un incremento de su sueldo y de su pensión de jubilación. Como consecuencia del rechazo social hacia ello, el 19 de junio de 2018 registramos en la sede del Ministerio del Interior 263.700 firmas de ciudadanos y ciudadanas que exigían la retirada de las condecoraciones y pensiones especiales al torturador Sánchez Pacheco, algo que no ha ocurrido transcurrido casi dos años desde esa solicitud.

Por ello, y lamentando que no haya sido una sentencia judicial la que haya resuelto las consecuencias de sus crímenes, queremos recordar y renovar la solicitud para que le sean retiradas las condecoraciones de manera póstuma y esa decisión se acompañe de una declaración de condena política por sus delitos y de respeto, disculpa y reconocimiento del Estado a sus víctimas y a todos los hombres y mujeres que en este país se jugaron la vida, la juventud, el futuro y tantas cosas por combatir al fascismo y por el regreso de la democracia y que no han sido condecorados en cuarenta años de democracia.

https://tercerainformacion.es/sites/default/files/archivos/justificantefirmado_20017194373_prensa.pdf

___

Fuente:https://tercerainformacion.es/articulo/memoria-historica/2020/05/08/piden-retirada-postuma-de-las-medallas-al-ex-policia-torturador-billy-el-nino?fbclid=IwAR1OvPgWleOE06-9OxzSuoV_1hbRZp-nYQLnLbrHx7pSPeL1gpY2eHWccIs

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Los Chikos del Maiz donan la indemnización por un concierto censurado en Salamanca a la Asociación de Memoria Histórica

El grupo ha hecho efectiva la donación de 500 euros a la ARMH de Salamanca

elnortedecastilla.es / 06-05-2020

Hace unos meses, el Ayuntamiento de Salamanca decidió censurar el concierto que tenían previsto ofrecer el grupo Los Chikos del Maiz en una sala municipal. Con todas las entradas vendidas la concejala de Cultura decidió que el concierto no tuviera lugar por el contenido de algunas letras de las canciones del grupo.

Al conocer la noticia el grupo tomó dos decisiones: buscar una sala, en la que se llevara a cabo el concierto ese mismo día; y donar la indemnización que tenía obligación de darles el ayuntamiento de Salamanca -si se suspendía el evento-, a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

El concierto se celebró el mismo 10 de enero, como estaba previsto, y la donación de los 500 euros de la indemnización se ha hecho efectiva, «por lo que queremos mostrar nuestro agradecimiento y explicar que ese dinero será dedicado a la labor que llevamos a cabo de ayuda a las familias de los desaparecidos de la dictadura, a generar conocimiento de las violaciones de derechos humanos del franquismo y a atender a familias que sufrieron y sufren las consecuencias de los diversos delitos cometidos por los franquistas y que llevan décadas en democracia desamparadas por el Estado» aseguran desde la asociación.

___

Fotografía destacada: Integrantes del grupo en una foto de archivo. / EFE

Fuente:https://www.elnortedecastilla.es/salamanca/chikos-maiz-donan-20200506125430-nt.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Republicanos deportados a los campos de exterminio nazis: el ensañamiento de Franco

Cuando estudiaba tercero de BUP, allá por el inicio de los años ochenta, la profesora de historia nos hizo redactar un trabajo en el que contábamos la historia de uno de nuestros abuelos durante la guerra civil. El trabajo fue muy emocionante para nosotros, aunque años después me contó la profesora que algunos padres habían protestado a la dirección del centro, porque a ver qué interés tenía ella en saber dónde habían estado esos abuelos en la guerra y qué intenciones tenía.

blogs.publico.es / Emilio Silva Presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica / 05-05-2020

Más allá de los temores al pasado, tan presentes en esos años, el trabajo fue muy interesante y por delante de todos los alumnos pasaron: salvoconductos para salir de España, viejas fotografías, alguna carta… La profesora, que había comenzado a enseñarnos historia contemporánea de España, empezando por la transición y alejándose en el tiempo, estaba entusiasmada.

Una de las compañeras salió a la pizarra, para explicar su caso, con un álbum de fotos en la mano. Lo abrió y empezamos a ver imágenes de los campos de concentración nazis: cuerpos amontonados, cámaras de gas, soldados alemanes. La verdad es que no entendíamos qué tenía que ver aquello con lo que nos había pedido la profesora. Lo que más sabíamos del Holocausto provenía fundamentalmente de la serie que con ese nombre había emitido TVE en la primavera de 1979 y que tuvo un fuerte impacto social.

Nuestra perplejidad terminó cuando nuestra compañera llegó a la última fotografía del álbum y nos contó la historia de su tío abuelo, de cómo había cruzado la frontera hacia el final de la guerra, se había unido a la resistencia, había sido deportado, liberado y había muerto en Francia sin regresar a España.

Aquella fue la primera vez que tuve noticia de que algunos republicanos españoles habían sido deportados a campos de concentración nazis, algo que nos puso un poco el cerebro del revés, pero que nos permitió hacer una conexión de los vínculos del franquismo con el nazismo, más allá de la participación alemana en nuestra guerra.

A pesar de lecturas de ensayos y novelas sobre la guerra y la dictadura, tardé varios años en volver a encontrarme con ese tema y fue a través del programa de La 2 de TVE que se llamaba Línea 900. En la primavera del año 2000 se emitieron tres programas, con tres títulos muy ilustrativos: Viaje al infiernoEl complot de la esperanza y El deber de recordar. Numerosos testimonios de deportados narraban sus vidas.

Cuatro años después, cuando se habían puesto en marcha las exhumaciones científicas de fosas comunes de desaparecidos por la represión franquista, y se empezaban a denunciar en juzgados los crímenes de la dictadura, me senté en un bar de la localidad francesa de Perpignan, junto a la librería Torcatis, muy vinculada al exilio español, junto a Matías Arranz. Era burgalés, había luchado junto a las Brigadas Internacionales, tenía un familiar en una fosa común en el pueblo de Milagros y había permanecido internado en un campo nazi, desde enero de 1941 hasta mayo de 1945. Impresionaba pensar lo que habían visto sus ojos; guerras, deportación y más de cuatro años dentro de un horror que no somos capaces de imaginar, hasta ser liberado en Gusen.

Entonces ya conocía los estudios de Benito Bermejo y Sandra Checa, había leído a Montserrat Roig y asistido a dos conferencias de Mariano Constante. Pero estar frente a un ser humano que había soportado, desde el inicio de la guerra española, todo lo que había vivido me producía una intensa mezcla de impresión, emoción y agradecimiento. Matías, de pequeña estatura y enorme fortaleza, participaba en organizaciones y actos sobre la deportación, pero siempre rechazó que le hiciéramos un homenaje en su pueblo, teniendo en cuenta que la comarca de Aranda de Duero, de donde él era originario, es quizá la zona de España en la que más fosas comunes se han exhumado. Matías había regresado a Mauthausen pero desconfiaba todavía de España. Por eso, cuando leemos la palabra liberados, en el caso de los republicanos españoles, tenemos que escribir varias comillas, porque a partir de ese 5 de mayo de 1945 siguieron siendo presos del exilio.

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, el dictador Francisco Franco inició un rápido proceso de desnazificación; censuró y cortó metraje de su película Raza, escondió libros escritos por grandes poetas de la época, editados como regalo de exaltación para los cumpleaños de Adolf Hitler, y manejó un discurso alejado del fascismo y centrado en el anticomunismo.

¿Se puede decir que Franco se mantuvo neutral en la Segunda Guerra Mundial cuando gestionó la deportación de esos miles de compatriotas? ¿No es intervenir en la guerra el envío de la División Azul, la gestión del wolframio, España convertida en refugio de nazis? Franco fue explícito al solicitar la deportación de los republicanos españoles a los campos de exterminio nazis; algo que quedó diluido bajo una enorme operación de marketing y propaganda.

La historia y la memoria de la deportación son fundamentales para el conocimiento del pasado y para poder apartar la propaganda franquista de lo que han sido hechos reales. Tenemos el deber de ofrecer gratitud y reconocimiento a esos hombres y mujeres que fueron los primeros en Europa en enfrentarse al fascismo y que lucharon contra él dentro y fuera nuestras fronteras. Y no es comprensible que el Estado español los haya dejado ir muriendo sin reconocimiento público.

El pasado 27 de enero se conmemoró en el Senado, como se hace desde hace años, el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto. En el acto, el presidente de las Comunidades Judías Españolas aprovechó para hacer un alegato defendiendo y justificando la política actual de Benjamín Netanyahu. La presencia de la memoria de los republicanos fue marginal, cuando forman el grueso de los deportados españoles y deberían ser centrales en la ceremonia en el Senado de su país. Algunos familiares de esos republicanos buscaban invitaciones al acto, como si fueran convidados de piedra y no protagonistas del mismo.

La debilidad de la memoria antifascista en la España actual tiene que ver con el diseño de la cultura política que han permitido las élites, con las que en la transición colaboraron las fuerzas parlamentarias de izquierda. El deber de la sociedad civil, de quienes defienden y propugnan valores verdaderamente democráticos, es poner en el centro de nuestras referencias morales a quienes más se esforzaron por defender la democracia.

La creación de la sección Triángulo Azul, bajo el paraguas de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, debe servir para fomentar el conocimiento del pasado, denunciar el papel del franquismo en las deportaciones de republicanos españoles, y dar espacio público e institucional a sus descendientes, a quienes fueron criados y educados por las personas que vivieron esos terribles hechos, para que tengan voz en los actos de conmemoración y den testimonio de lo que sufrieron, lucharon y defendieron sus familias. Algunos de esos familiares ya han presentado denuncias, con la abogada Ana Messuti, para que sean presentadas en la querella argentina contra el franquismo. Un paso más para acotar la impunidad de la dictadura y evitar que las violaciones de derechos humanos que cometieron los fascistas españoles no hayan sido un crimen perfecto.

El honor de quienes dieron la vida entera o parte de ella por evitar la victoria del fascismo debe ser un referente. Nuestra democracia jamás será ejemplar hasta que tenga sus vidas y sus luchas como ejemplo.

___

Fuente:https://blogs.publico.es/dominiopublico/32712/republicanos-deportados-a-los-campos-de-exterminio-nazis-el-ensanamiento-de-franco/?fbclid=IwAR0OqwIw1lgV7dQLqemU6FYb7lTyodyGE1OMSRvLaOcHmrayYZiND7lvqOw

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Las pruebas de la responsabilidad franquista en la deportación de españoles a campos nazis, a 75 años de su liberación

Este martes se conmemora el 75º Aniversario de la liberación de Mauthausen y se homenajea a todas las víctimas españolas del nazismo; dos tercios de los 9.300 españoles deportados a los campos de concentración perecieron en ellos

Un documental para recordar a las víctimas españolas de los campos nazis y señalar con el dedo a sus verdugos

eldiario.es / Carlos Hernández / 04-05-2020

El 5 de mayo de 1945 una unidad del Ejército estadounidense liberó el campo de concentración nazi de Mauthausen, llamado “el campo de los españoles” debido al gran número de compatriotas que sufrieron y/o perecieron tras sus alambradas. La liberación no fue un acto premeditado y tuvo poco de épico. Un pelotón de 23 hombres, liderado por el sargento Kosiek, se topó por casualidad con el recinto mientras realizaba una misión rutinaria de reconocimiento. Los SS habían huido y dejado la custodia de decenas de miles de famélicos prisioneros a un asustado grupo de policías de Viena que no tardaron ni un segundo en rendirse.

Los libertadores apenas estuvieron cuatro horas en el recinto porque recibieron la orden de regresar a su base con los cuatro únicos prisioneros estadounidenses y británicos que había en el campo. El resto de los “liberados”, un ejército de hombres y mujeres enfermos, desesperados y hambrientos, quedaron abandonados entre un océano de cadáveres. Afortunadamente, la organización clandestina internacional, creada por los propios prisioneros españoles durante su cautiverio, se hizo con un arsenal de armas y mantuvo un cierto orden hasta que, casi 24 horas después, llegó el grueso de las tropas estadounidenses. La pesadilla había terminado.

Mauthausen fue el último campo de concentración nazi en ser liberado. Su importancia histórica para nuestro país no fue reconocida hasta el pasado año. Desde 2019, el 5 de mayo es considerado oficialmente el Día de Homenaje a los españoles deportados y fallecidos en campos de concentración y a todas las víctimas españolas del nazismo. Más de 9.300 de nuestros compatriotas, de los cuales al menos 300 eran mujeres, sufrieron años de cautiverio en los campos de la muerte de Hitler.

5.500 de ellos perecieron en ellos de la misma forma que los judíos, los gitanos, los soviéticos, los testigos de Jehová o los homosexuales: en la cámara de gas, ahorcados, apaleados, en macabros experimentos médicos, devorados por los perros, de hambre, de todo tipo de enfermedades… Mauthausen y su letal subcampo de Gusen son el símbolo de la deportación española porque por ellos pasó el 80% del total: más de 7.500 hombres y mujeres. El resto se repartió por Dachau (756), Buchenwald (636), Ravensbrück, Bergen Belsen, Auschwitz, Flossenbürg, Natzweiler, Neuengamme, Sttuthof, Sachsenhausen…

Deportados por Franco, Hitler y Pétain

Investigadores y asociaciones de Memoria Histórica coinciden en denunciar que el olvido que han sufrido estas víctimas españolas del nazismo por parte de nuestra democracia obedece a una única razón: también son víctimas del franquismo. La documentación que se conserva en los archivos demuestra que estos hombres y mujeres acabaron en los campos nazis por obra y gracia de un triángulo político formado por Francisco Franco, Adolf Hitler y Philippe Pétain, el líder de la Francia colaboracionista. Sin embargo, en la graduación de responsabilidades el dictador español aparece destacado en primer lugar. Estas son algunas de las pruebas.

1. El contexto. El régimen franquista nació de la mano de Hitler. Agentes del partido nazi alemán participaron, aunque no de forma decisiva, en la preparación del golpe de Estado del 18 de julio. El Ejército alemán sí fue decisivo en el triunfo de Franco en la posterior guerra que acabó con la democracia republicana. Berlín y Madrid mantuvieron una estrechísima relación y una colaboración permanente en la represión de los disidentes políticos.

2. El 31 de julio de 1938 la Gestapo y la policía franquista firmaron un acuerdo de colaboración que incluía el intercambio de información y la entrega mutua de detenidos.

3. En 1939, Paul Winzer, comandante de las SS, dirigió cursos de adiestramiento de la policía política española.

4. En el mismo momento en el que Alemania completó la invasión de Francia, en junio de 1940, el entonces ministro de la Gobernación franquista, Ramón Serrano Suñer, envió a Berlín listados de dirigentes republicanos refugiados en ese país. Agentes de la policía española cruzaron la frontera para colaborar con la Gestapo y los colaboracionistas franceses en la persecución de estos opositores. Varios de ellos, como el presidente de la Generalitat Lluís Companys o los exministros Joan Peiró y Julián Zugazagoitia, fueron llevados a España, encarcelados, torturados, juzgados y fusilados.

5. En esos momentos había cerca de 250.000 refugiados españoles en Francia. Según consta en los telegramas enviados a Serrano Suñer por los diplomáticos españoles, las autoridades alemanas preguntaron a los embajadores y cónsules franquistas qué debían hacer con esos hombres, mujeres y niños. La respuesta de Madrid fue siempre la misma y se resume en el telegrama que Serrano Suñer envió el 9 de julio de 1940 a su cónsul en Hendaya: “Cabría designar nominativamente las personas que ese Ministerio desee sean traídas a España de entre la masa de refugiados, desinteresándonos totalmente del resto“. El régimen franquista, por tanto, daba un cheque en blanco a Hitler para hacer lo que quisiera con ellos. Menos de un mes después, el 6 de agosto, llegaban a Mauthausen los primeros españoles.

6. Aunque las deportaciones ya habían comenzado, la Embajada de Alemania en Madrid dirigió varias cartas al Ministerio de Asuntos Exteriores preguntando expresamente por un grupo de civiles españoles que se encontraban en un campo de refugiados de la localidad francesa de Angulema: “Rogarle que comunique si el Gobierno español está dispuesto a hacerse cargo de 2000 (dos mil) españoles rojos que actualmente se hallan internados en Angoulême (Francia)”, decía la misiva. La Embajada mandó tres cartas más en la misma línea. No consta cuál fue la respuesta. O fue verbal o, si fue por escrito, debió ser posteriormente destruida. Aún así, sabemos cuál fue el sentido de la misma porque el Ejército nazi subió a los españoles de Angulema a un tren de ganado y los envió al campo de concentración de Mauthausen.

Carta enviada por la Embajada nazi en Madrid al Ministerio de Asuntos Exteriores

7. El grueso de los españoles que acabaron deportados a los campos de concentración nazis se habían alistado en unidades del Ejército francés y fueron capturados por las tropas alemanas junto a cientos de miles de soldados galos, holandeses o británicos. Todos ellos, tal y como marcaban las leyes internacionales, fueron considerados prisioneros de guerra y encerrados en campos en los que se respetaban, más o menos, los derechos humanos.

Aunque, tal y como se ha dicho, las primeras deportaciones empezaron en agosto de 1940, el proceso se oficializó en el mes de septiembre. Serrano Suñer visitó Berlín, donde se reunió con Hitler, con Himmler y con el jefe del Departamento Central de Seguridad del Reich (RSHA), Reinhard Heydrich. El 25 de septiembre, el día que el cuñado de Franco y hombre fuerte del régimen finalizó su visita, la RSHA cursó una orden a todas las oficinas de la Gestapo en la Europa ocupada. En ella se ordenaba a sus agentes que acudieran a los campos de prisioneros de guerra para sacar de allí a los españoles, y solo a los españoles, y los enviaran a campos de concentración. La orden se ejecutó inmediatamente.

Primera página de la orden de la Oficina del Seguridad del Reich en la que ordenaba a la Gestapo sacar a los españoles de los campos de prisioneros de guerra y enviarlos a campos de concentración

8.El régimen franquista estuvo informado sobre lo que ocurría en Mauthausen. El cónsul español en Viena, Guillermo Pecker y Cardona, mantuvo una fluida comunicación con los oficiales de las SS que dirigían el campo de concentración. En los archivos alemanes se conservan los mensajes que intercambió con ellos para pedir datos sobre los prisioneros e incluso recibió los objetos personales de algunos de los asesinados.

9. Franco podía decidir sobre la suerte de los prisioneros. En el verano de 1941 el dictador atendió la petición de dos familias de deportados que tenían contactos en la cúpula del régimen. Joan Bautista Nos Fibla y Fernando Pindado fueron liberados de Mauthausen en el mes de agosto y enviados a España, donde se les prohibió hablar de lo que habían visto en el campo de concentración. Hubo, al menos, otras tres peticiones de liberación cursadas desde Madrid, pero llegaron demasiado tarde. La respuesta de Berlín fue la siguiente: “El mencionado prisionero ha fallecido en Mauthausen”.

Respuesta a la petición de libertad de un prisionero español en la que se comunica que ha fallecido en Mauthausen

10. Contexto final. Hitler no actuó nunca, de forma colectiva, contra ciudadanos de naciones aliadas sin el permiso de sus líderes. No lo hizo ni siquiera en su obsesiva persecución de la comunidad judía. En enero de 1943 Berlín dio un plazo de tres meses a Italia, Portugal, España y otras naciones amigas para repatriar, si querían, a “sus judíos” y así evitar que acabaran en las cámaras de gas de los campos de exterminio. La falta de interés de las autoridades españolas ante esta oportunidad de salvar vidas fue solo una de las numerosas acciones de la complicidad franquista con el Holocausto que ya detalló eldiario.es en una amplia información.

Estas víctimas, estos olvidados de nuestra Historia, no podrán recibir este año un homenaje presencial. La pandemia ha provocado que se suspendan los actos previstos en España y en Mauthausen para conmemorar este 75º aniversario de la liberación. Aún así, la recientemente creada sección Triángulo Azul de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha organizado un homenaje-coloquio virtual, este martes a las 20.15 horas, en el que participarán familiares de los deportados e investigadores como Benito Bermejo, que se podrá seguir en el canal de Youtube de la ARMH.

El domingo, día 10 a las 11 horas, se celebrará una ceremonia virtual internacional organizada por el Comité Austriaco de Mauthausen en el que participarán supervivientes y asociaciones de todo el planeta, que se podrá seguir desde la web de los organizadores.

___

Fotografía destacada: Ramón Serrano Suñer (derecha), artífice de la deportación de españoles a los campos de concentración nazis

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/responsabilidad-franquista-deportacion-espanoles-barbarie_0_1023648522.html

Publicado por ARMH
Memoria Histórica | |
Publicado por ARMH

Un centenar de familiares de víctimas españolas en campos nazis se unen en el colectivo ‘Triángulo azul’

El grupo, que se integra dentro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, se marca el objetivo “de mantener viva la memoria” de los deportados y “promover su divulgación” y “reconocimiento público”.

publico.es / Alejandro Torrus / 04-05-2020

La unión hace la fuerza. Alrededor de un centenar de descendientes de republicanos españoles que sufrieron los campos de exterminio nazis han creado el grupo Triángulo azul- Memoria de los españoles deportados a campos nazis. El colectivo, que se ha dado a conocer este lunes, se integra dentro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que preside Emilio Silva.

El manifiesto fundacional del colectivo, al que ha tenido acceso Público, señala que el “único fin” de la misma es “mantener viva la Memoria de los más de 9.300 españoles deportados a campos de concentración nazis entre 1940 y 1945″, que, en su inmensa mayoría, eran republicanos que habían combatido contra Franco en la Guerra Civil española.

“Los deportados españoles a campos de concentración nazis no sólo son víctimas del nazismo sino también del franquismo; víctimas, en definitiva, del totalitarismo, del odio y de la intolerancia que caracterizan a los regímenes autoritarios“, señala el manifiesto, que recuerda que alrededor de 5.500 españoles fueron asesinados en los campos de exterminio nazis con el “beneplácito del gobierno del dictador español Francisco Franco”.

El manifiesto fundacional señala que el “único fin” de la misma es “mantener viva la Memoria de los más de 9.300 españoles deportados a campos nazis”

Este grupo de familiares de deportados a los campos nazis anuncia también que sus objetivos pasan por divulgar la Memoria de las víctimas españolas en campos nazis, por “fomentar el reconocimiento público” de los supervivientes; y, por “combatir el discurso del odio con su ejemplo vital para seguir reivindicando que algo así no vuelva a suceder nunca más”.

En este sentido, el colectivo se compromete a luchar para “preservar los lugares de la Memoria y sus archivos históricos”; a “colaborar en pie de igualdad con otras asociaciones y entidades” con las que compartan objetivos y, especialmente, “con el Comité Memorial de Gusen”. Asimismo, también señalan que “presionarán” a los diferentes gobiernos y autoridades administrativas en esta tarea.

Descendientes de deportados a campos nazis

Entre los familiares que se han integrado a este grupo se encuentran, entre otros, los descendientes de las víctimas de campos nazis como Francisco López GarcíaJosé Fernández PachecoEnrique Calcerrada GuijarroPedro Díaz ClementeJuan de DiegoJuan Antonio García AceroFernando SalcedoEmiliano Pérez DoradoJosé Egea Pujante y los hermanos Agapito y Crescencio Cuesta Sánchez.

Asimismo, fuentes del colectivo destacan que también se ha unido al grupo el prestigioso historiador, Benito Bermejo, cuyas investigaciones han sido claves para conocer la realidad de las víctimas españolas en los campos nazis.

Por último, el manifiesto fundacional elogia la labor realizada por la ARMH desde hace dos décadas en la lucha por la verdad, la justicia y la reparación y realiza un “llamamiento” para que todas las personas que compartan los principios fundacionales se unan al proyecto que representa el Triángulo Azul de la ARMH.

Fotografía destacada: Prisioneros de Mauthausen saludan a la 11ª División Acorazada de los EE UU por su liberación.

Fuente:https://www.publico.es/politica/centenar-familiares-victimas-espanolas-campos-nazis-unen-colectivo-triangulo-azul.html

Publicado por ARMH