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Exhumación Concud-El Chantre

Exhumación: Concud- Masia el Chantre
Fuente: Investigación ARMH

A petición de la familia de Félix González Moreno, vecino de Liria (Valencia), muerto en combate y de las familias de Cirilo Hernández Gonzalo y Aquilino Martínez Gonzalo, vecinos de Adobe (Guadalajara), casualmente en la zona el día de la toma de la Masía El Chantre, la Asociación inició la investigación de las circunstancias de la aparición de una fosa en dicha Masía en 2013, a raíz de unas obras, hecho del que se tuvo conocimiento a través de la prensa.

El 14 de febrero de 2013 se produjo el hallazgo de unos restos humanos durante las obras, realizadas con máquina retroexcavadora, de retirada de una terrera, junto a una nave agrícola. En ese momento, y a petición de los trabajadores que había allí presentes, se avisó a la Policía Judicial, personándose en el lugar del hallazgo, al ver que los restos podían pertenecer a una fosa de la guerra civil es notifica doal juzgado y posteriormente se toma la decisión de avisar a los responsables de Patrimonio de la Diputación General de Aragón (DGA).

La Asociación consiguió tanto el informe judicial del hallazgo como información testimonial por parte de los responsables de Patrimonio. Ambas fuentes dejan entrever que no fue retirada la totalidad de los cuerpos allí inhumados y que dicha intervención fue realizada sin mediar un procedimiento arqueológico. Es por ello que la ARMH decide solicitar la reapertura de la fosa para realizar las tareas de excavación necesarias y recuperar los restos que allí podrían permanecer. También fuimos informados de que varias cajas con los restos removidos por la máquina excavadora estaban en custodia de Patrimonio . Posteriormente, y previa reclamación, nos entregaron en custodia las 5 cajas, que contienen objetos personales y restos mezclados sin orden ni condiciones de conservación adecuadas.

Pese a que algunos testimonios nos comentaban que allí no quedaban restos humanos después de la intervención realizada por la DGA en 2013, pudimos comprobar que no era así. Ya en las primeras catas realizadas aparecieron numerosos restos humanos y objetos personales fuera de contexto, todo ello mezclado y esparcido en diferentes niveles. Nuestra intervención fue realizada siguiendo, en todo momento, las pautas de metodología arqueológica vigente y solamente se pudieron recuperar in situ 3 cuerpos, que se encontraban parcialmente en conexión.

Podéis ver fotografías de los trabajos en nuestro álbum

Exhumación Concud (Teruel)

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Exhumación Celeiros – Chandrexa de Queixa

Exhumación: Celeiros – Chandrexa de Queixa (Ourense)
Fuente: Investigación ARMH

Voluntarios y voluntarias de la ARMH participaron en los trabajos de prospección en el cementerio de Celeiros, con el fin de recuperar los restos de Benigno Fraga Pita “Alejandro”, guerrillero antifranquista muerto a manos de la Guardia Civil en Candedo, el 27 de abril de 1949. Gracias a la causa depositada en el Archivo Militar de Ferrol se pudo localizar el lugar donde posiblemente se enterró a Benigno Fraga.

Benigno fue comisario político de la II Agrupación, miembro del Comité Provincial del PCE de A Coruña y enviado a Ourense para fundar la II Agrupación. Nacido en As Somozas, A Coruña, en 1892, trabajó como maestro armero en los arsenales de Ferrol,ejerció como secretario de Organización del PCE en Ferrol, y descubierta su pertenencia al Partido Comunista, tuvo que huir. Al incorporarse a la Guerrilla fue cuando el partido lo envió a Ourense, donde asentó su base en A Edreira.

Los trabajos localizaron, después de varias catas manuales, dos entierros diferenciados en la parte derecha de la puerta de la iglesia. Ambos entierros sin caja y uno de ellos enterrado con orientación diferente. Los restos se han trasladado al laboratorio de Ponferrada para su estudio antropológico y su posterior análisis genético.

Podéis ver fotografías de los trabajos en nuestro álbum

Exhumación Celeiros

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Exhumación Cementerio de León

Exhumación: Cementerio de León
Fuente: Investigación ARMH

«Mujer, maestra y progresista» Genara Fernández García tenía 38 años y sólo quería ser maestra. Pero régimen le prohibió ejercer. Para desempeñar cargos tiene aptitud, pero no es persona de confianza para el nuevo estado español, señala el informe que dieron de ella a los tres días de ser detenida en diciembre de 1939.

La historia de su persecución empieza en verano de 1936 cuando huye a Asturias dos semanas después de producirse el golpe de estado, cuando las tropas nacionales llegan a la comarca de Omaña. En agosto de 1937 regresa a León después de intentar huir en un barco interceptado por las tropas nacionales. Desposeída de su trabajo como maestra empieza a trabajar como taquillera en un cine de León, el Cine Mary.

Unos «panfletos subversivos» fueron finalmente la coartada del régimen para condenarla a muerte. Con esta prueba según el expediente del consejo de guerra, que favoreció su detención el día 17 de diciembre de 1939 y el encarcelamiento en la prisión provincial de León el 20 del mismo mes. En febrero de 1940 se celebró el consejo de guerra y es condenada a muerte. En el expediente se leen testimonios como este: Se la conoce aquí con el apodo de la ‘Pasionaria’ por su afán de intervenir, chillar y propagar y ser acaso la única (no sé si había otra) mujer afiliada a partidos de izquierda. Después de pasar por diferentes cárceles desde León a Santa Cruz de Tenerife y de la isla a Valladolid en poco más de cinco meses, Genara es ejecutada en el campo de tiro de Puente Castro el 4 de abril de 1941.

A raíz de un artículo de la periodista leonesa Ana Gaitero, los familiares de Genara se pusieron en contacto con la Asociación, Según apuntan los libros de enterramiento, a partir de 1940 se enterraba a algunos represaliados o personas que morían en la cárcel en esta zona civil del cementerio de Puente Castro.

El 31 de mayo voluntarios y voluntarias de la Asociación iniciaban los trabajos de búsqueda de la tumba de Genara en el Cementerio civil de León.  El equipo procedió a la apertura de la fosa número 6 que según nuestro estudio previo correspondería con la tumba de Genara, aunque existían discrepancias con los planos antiguos de las sepulturas del cementerio civil. En la en la sepultura sondeada apareció el esqueleto de una mujer de mediana edad. Según los cálculos previos, en la fosa contigua, es decir la número 8, deberían estar los restos de un hombre de mediana edad, como así fue. No obstante, será el ADN el que resuelva la identidad definitiva del cuerpo exhumado en la fosa número 6.

https://www.diariodeleon.es/articulo/sociedad/queremos-genara-descanse-cirujales-junto-padre-madre/201901110400011820864.html

Podéis ver fotografías de los trabajos en nuestro álbum 

Exhumación Cementerio León

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Piden a la Agencia de Protección de Datos dictamen sobre derecho a la verdad víctimas franquismo

ARMH: instamos a la Agencia de Protección de Datos a dictaminar si las víctimas de la dictadura tenemos derecho a conocer y dar a conocer públicamente información sobre los represores de la dictadura franquista y de los hechos que cometieron para violar los derechos de las personas perseguidas por el franquismo.

tercerainformacion.es / 19-06-2019

Comunicado Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH)

Ante el caso de censura ejercido por la Universidad de Alicante con respecto a la retirada del nombre de un miembro del tribunal militar que juzgó ilegalmente al poeta Miguel Hernández, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha solicitado a la Agencia de Protección de Datos un dictamen a través del cual señale si el derecho a conocer la verdad y a que se conozca la verdad que tienen las víctimas de la dictadura franquista choca con el derecho al olvido o no tiene límites a la hora de generar conocimiento acerca de violaciones de derechos humanos, como dictan diversas revoluciones de la Organización de Naciones Unidas.

Para el presidente de la asociación, Emilio Silva, “se trata de un caso claro de censura, ya que el derecho a la verdad prevalece por encima de la protección de datos de quiénes formaron parte de un régimen sostenido sobre la violencia, la persecución física, social y penal por causas ideológicas y la colaboración con un régimen antidemocrático”.

El texto presentado ante la Agencia de Protección de Datos es el siguiente:

Hemos tenido una noticia de la que la Universidad de Alicante ha retirado de dos artículos en su página web el nombre del alférez Antonio Luis Baena Tocón que fue secretario judicial en la causa militar contra el poeta Miguel Hernández con la que fue ilegalmente condenado, ilegalmente detenido y murió en prisión.

El borrado llevado a cabo por la Universidad de Alicante es una consecuencia de una reclamación de derecho al olvido de un descendiente de ese represor algo que choca con el derecho de las víctimas de la dictadura a conocer y a dar a conocer la verdad de lo ocurrido con las violaciones de derechos humanos de quién es dieron un golpe el 18 de julio 1936 y se beneficiaron de él al menos hasta el 20 de noviembre de 1975.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Asamblea General de la ONU han reconocido en diversas ocasiones la verdad como un derecho que asiste a las víctimas de las violaciones de derechos humanos en dictaduras.

Entendemos entendemos que en esta situación han entrado en conflicto diversos intereses y que por estar implicada en ello la Agencia de Protección de Datos debería llevar a cabo un dictamen que resuelva para este y otros casos si existen límites para que las víctimas de violaciones de derechos humanos den a conocer de manera telemática en Internet los hechos y los nombres de los responsables de tales vulneraciones represivas.

Al respecto la ONU asegura que:

“Cuando un período caracterizado por abusos generalizados o sistemáticos de los derechos humanos llega a su fin, las personas que han sufrido bajo el régimen anterior se encuentran en condiciones de hacer valer sus derechos y de comenzar a superar su pasado. Cuando hacen oír sus voces ahora libres, es probable que formulen cuatro tipos de peticiones al Estado de transición. Esto es, la verdad, la justicia, reparaciones y reformas institucionales para prevenir la repetición de la violencia”.

Por tanto, instamos a la Agencia de Protección de Datos a dictaminar si las víctimas de la dictadura tenemos derecho a conocer y dar a conocer públicamente información sobre los represores de la dictadura franquista y de los hechos que cometieron para violar los derechos de las personas perseguidas por el franquismo.

Se adjunta la petición presentada por registro.

 

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Fotografía destacada: El poeta y dramaturgo Miguel Hernández

Fuente:https://www.tercerainformacion.es/articulo/memoria-historica/2019/06/19/piden-a-la-agencia-de-proteccion-de-datos-dictamen-sobre-derecho-a-la-verdad-victimas-franquismo

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Los historiadores, contra el ‘borrado’ en la condena de Miguel Hernández: “Es lamentable, otro impedimento para estudiar el franquismo”

Catedráticos califican la eliminación del nombre del secretario judicial del consejo de guerra del poeta como “censura”, “explica muy bien la historia de nuestro país”.

“La libertad de expresión, de investigación y de cátedra son fundamentales y solo bajo motivos muy excepcionales cabe establecer limitaciones”, expresa Ismael Saz

La Universidad de Alicante accede a la petición de un familiar y borra de su web el nombre de un miembro del tribunal que condenó a muerte a Miguel Hernández

eldiario.es / Belén Remacha / 18-06-2019

Es “lamentable, un disparate” cuestiona “la profesión y el trabajo del historiador” y atenta “contra la libertad de cátedra y de expresión”.  Son algunas de las formas con las que distintos historiadores se refieren al “borrado”, de varios artículos académicos firmados por el catedrático de lengua española Juan Antonio Ríos Carratalá, del nombre del secretario judicial que participó en el consejo de guerra que condenó a muerte al poeta Miguel Hernández.

Ha accedido a ello la Universidad de Alicante (UA) tras la petición de un hijo del alférez implicado, Antonio Luis Baena Tocón, que se amparaba en la Ley de Protección de Datos Europea, como adelantó este martes El País. De esa forma, desaparece su nombre de la Historia y quedan solo las iniciales de Baena Tocón en varios artículos de Ríos Carratalá alojados en páginas web. Las razones de la petición tenían que ver con el honor: “Lo presentan como verdugo y fue una víctima más”, escribía al periódico.

“Desde hoy [Baena Tocón] disfruta del ‘olvido digital’ en mis trabajos publicados en la web de la UA. Estoy triste y muy dolido, pero seguiré reivindicando el derecho a la memoria histórica”, ha resumido el experto en su página de Facebook. Una compañera de profesión, la Profesora Titular en Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, Ana Martínez Rus se muestra, al margen de esa consecuencia, “indignada. Es lamentable. Cuestiona nuestra profesión y es otro impedimento más para hacer Historia sobre el franquismo”.

Según Martínez Rus, las formas de la UA hacen que “se niegue la realidad que está en esos documentos. Lo siento por quien tenga un familiar que haya participado de ella, pero tenemos que asumir de una vez el pasado traumático de este país, con rigor, pedagogía y divulgación. Y duele que la Universidad no lo pelee”. Ella define además la “paradoja” de que ahora el nombre de Baena Tocón se va a difundir mucho más en una suerte de Efecto Streisand: “Esos trabajos están publicados de mucho antes, yo los he consultado. Por esta decisión, se va a dar el efecto contrario. El interesado quería velar por el honor de su padre, pero ahora está en todas las webs”.

Martínez Rus enumera todo lo que entra en juego y se pone en tela de juicio con la resolución de la UA: “La libertad de cátedra y de expresión; el rigor científico; la práctica historiográfica; el derecho a la información. Abre un precedente: a todos nos pueden meter en un pleito. Y no solo sobre la guerra civil, esto se puede ampliar a otras épocas. Todo el mundo es descendiente de alguien y tiene un apellido. También, aunque sería quizá más raro, a que haya familiares que no quieran que sus nombres aparezcan como represaliados, y acabemos desconociendo la magnitud. Esto abre la caja de pandora, nos deja desamparados”.

“Es un caso de censura”

Desde la Asociación de Historia Contemporánea son igual de tajantes. A su presidente, el catedrático de la Universidad de Valencia Ismael Saz le parece “censura académica, un caso especialmente grave”. “Atenta contra la libertad del investigador”, insiste, “trabajamos hablando de personas, no de entelequias. Con víctimas y con victimarios”

Saz es duro con la Universidad de Alicante, a la que afirma “no entender. Me resulta inconcebible una resolución acerca de cómo tiene que hacer su trabajo un académico. Los derechos a la libertad de expresión, de investigación y de cátedra son absolutamente fundamentales y solo bajo motivos muy excepcionales y justificados cabe establecer algún tipo de limitación”. Los especialistas de la UA también se han levantado contra su institución: mañana miércoles hay convocada una reunión de la Junta de Gobierno en la que esperan que el rectorado dé explicaciones y aluden defender “la libertad de investigación y cátedra”, en declaraciones a El País.

Otra catedrática en Historia Contemporánea por la Universidad de Salamanca, Josefina Cuesta Bustillo es algo más cauta porque, opina, “lo nuevo es que lo que entra en conflicto con la práctica historiográfica es la ley protección de datos. Pero siempre ha habido mecanismos: siempre se nos han negado documentos, o se ha tenido que esperar 25 años a la muerte de la persona que buscabas. Antes, lo hacía la censura. Y cuanto más próximo es el hecho, más complicado, claro”. “Luchamos por el derecho a la verdad, pero ahora está aprobado el derecho al olvido”, sintetiza.

Tanto Ismael Saz como Ana Martínez Rus mencionan, al margen del asunto de Miguel Hernández, que sea algo sistémico. “Llega apenas 10 días después de la sentencia del Supremo reconociendo al dictador desde el 36. Y de que se deniegue la exhumación. El franquismo sigue levantando ampollas porque ganó una guerra, duró mucho, y durante la transición no hubo una ruptura. Se nota. Pero llueve sobre mojado, no es un hecho puntual: siempre ha habido una dificultad en el acceso a las fuentes, a los archivos militares y eclesiásticos. Algo como esto explica muy bien la historia de nuestro país. Es un poso sociológico”.

Este mismo martes ha trascendido que la base de datos de memoria histórica ‘Todos los nombres’ también ha recibido una solicitud de borrado del nombre de Antonio Luis Baena Tocón. La petición ha sido igualmente presentada, como ha ocurrido en el caso de la UA, por el hijo de Baena Tocón.

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Fotografía destacada: Josefina Manresa y Miguel Hernández en torno a 1937

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/historiadores-Miguel-Hernandez-lamentable-dificultad_0_911309734.html

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La matanza de Valderas la Roja o la Moscú de España en el verano de 1936

Cerca de un centenar de vecinos (puede que más), apenas armados, perecieron víctimas de las tropas franquistas que ocuparon el pueblo, procedentes de Benavente.

elsaltodiario.com / Félix Población / 17-06-2019

La villa leonesa de Valderas, con poco más de mil quinientos habitantes, está situada en la comarca de Tierra de Campos, y sorprenderá a quien la visite por su patrimonio histórico. También, por lo muy a ojo que tiene la información disponible acerca todos y cada uno de sus no pocos edificios monumentales. Lo percibirá el viajero en cuanto se ponga a pasear por sus calles y plazas. Una serie de carteles facilitan esa labor.

Empezando por las plazas, la que más llama la atención es la de los Caños o de Santa María del Azogue (de zoco, mercado, az-zuaq), por la iglesia del mismo nombre, que data del siglo XII, aunque fue reformada en el XVI y XIX. En su interior, de tres naves, con bóveda de crucería y ábside cuadrado, hay un retablo mayor del siglo XVI de un supuesto discípulo de Berruguete y otros cuatro retablos barrocos más del XVII, como también es de ese siglo el órgano ubicado en la nave derecha. La torre de la iglesia parece la del homenaje de un castillo, quizá por haberse asentado el templo en origen sobre una antigua fortaleza.

En la misma y espaciosa plaza encontramos, junto a un estrecho edificio modernista de insólita factura en la villa, el que llaman Antiguo Consistorio, cuya sobria arquitectura data también del siglo XVIII. Pese a su nombre, no llegó esa construcción a tener función municipal alguna, pues sólo servía para que la corporación municipal se asomase a sus balcones durante los festejos locales. Flanquean la fachada dos torres con chapiteles y el suficiente encanto como para creerse la leyenda de dama valderense María de Hazas (o Zarzas) y el rey godo Witiza, que mandó destruir las armas para convertirlas en herramienta de campo, frente a la oposición de esa señora. A la leyenda que leo le faltan detalles para dotarla de interés. En la parte central de la fachada del edificio hay emplazado un escudo con las armas de la villa. Lo ilustra un brazo que sostiene una bandera rescatada del fuego, a modo de símbolos de los asedios sufridos por la localidad y su resurgir tras cada uno de ellos.

En uno de los edificios de la Plaza de los Caños nació un ministro, que lo fue de la Gobernación con Alfonso XIII, y que como tal propició la llegada del llamado Tren Burra a Valderas, un ferrocarril de vía estrecha que comunicaba las localidades de Medina de Rioseco y Palanquinos. Desconozco la razón del calificativo, aunque lo más posible es que obedeciera a la lentitud de su marcha.

Otros lugares que ocuparán la curiosidad del viajero serán la Plaza San Juan y la iglesia del mismo nombre. En la primera se celebraba el mercado a partir del siglo XVI, cuando había dejado ser libre y se regulaba mediante precios y tributos la compraventa. Era entonces una plaza porticada, con muchas posadas y figones en sus soportales y con muy sabroso condumio en el menú a base de bacalao, cordero y escabeche. Todavía hoy es afamado el bacalao al ajoarriero de Valderas, aunque no tuve oportunidad de probarlo, con encontrarse entre los restaurantes uno llamado La meca del bacalao. Se cuenta que hasta de Flandes venían gentes al que se consideraba uno de los más importantes mercados del reino.

Como curiosidad reseñable de la iglesia de San Juan, reformada en el siglo XVI sobre su original construcción medieval con base y contrafuertes de piedra y muros de ladrillo, lo que más sobresale de su interior de tres naves es la gran bóveda de la capilla mayor y el piso de madera. Debajo de éste se encuentran los enterramientos de los fieles más notables con sus respectivas inscripciones. Más cerca del altar y las capillas laterales encontramos los nombres de lo que más pagaron por ser inhumados en el sacro recinto, entre los que figura un tal capitán Bartolomé Costilla Cépeda, fallecido en 1666.

Siguiendo el callejeo por la villa, nos sorprenderá el gran Palacio de los Castrojanillos, situado en una calle que por su estrechez dificulta la perspectiva de su monumental conjunto de dos plantas, levantado en 1791 por Manuel Díaz Pernia, caballero de la Orden de Santiago, cuyo escudo figura en la portada de dos cuerpos, enmarcada por columnas de granito. Se dice que aquí durmió Napoleón Bonaparte durante la guerra de la Independencia, aunque hay quien asegura que lo hizo en el seminario.

El seminario de Valderas es otro edificio imponente, fundado en 1738 y erigido seminario conciliar durante el reinado de Fernando VII. De estilo post-herreriano, fue gestionado por los padres carmelitas calzados y albergó a gran número de alumnos provenientes de toda la comarca, hasta el año 1952 en que el obispo de León Luis Almarcha vendió la institución a los carmelitas descalzos, que instalaron en el edificio un colegio bajo la dirección del padre Albano García, historiador y cronista de la villa de Valderas. En 1970 se cerró el colegio por traslado del seminario de los carmelitas descalzos a un nuevo edificio cerca de la ciudad de León. En 1974 lo compró el Ayuntamiento, que lo rehabilitó con poca pericia al destruir gran parte de la obra arquitectónica, sin llegar a establecer un uso posterior. En la actualidad está ocupado por el Hogar del Pensionista, una residencia de ancianos de nombre Edad Dorada, una biblioteca municipal y la Oficina de Turismo.

Otro monumento a destacar es el llamado Arco de los Arrejes, que data del siglo XII, es de estilo mudéjar en ladrillo y yeso, y tiene como gran aliciente el haber conservado durante más de ocho siglos su rastrillo original, uno de los más antiguos y de los pocos que se pueden ver en España. Se trata de una de las primeras puertas de entrada a la villa por la zona sur, junto a la puerta de San Isidro que llevaba al antiguo barrio judío.

LA OTRA HISTORIA SIN MEMORIA

Desde el Arco de los Arrejes desembocamos en una plaza recoleta, llamada de los Cestos, en cuyo centro hay una especie de murete con una inscripción a nombre del Ayuntamiento de Valderas: “A todos los que sufrieron las consecuencias de una guerra que nunca debió existir (1936-1939)”. En 2005, gobernando el Ayuntamiento el PSOE, se decidió eliminar el monumento a los caídos por Dios y por España y erigir en su lugar, en la plaza que llevaba el nombre de Calvo Sotelo, este murete muy poco vistoso con una frase que da a entender un similar reparto de culpas y víctimas en la contienda entre republicanos y facciosos.

La frase en cuestión no ha sido fácil de pergeñar en una localidad donde todavía es un «tema sensible», se nos dice en la información publicada el mismo año de la propuesta municipal, tres décadas después del fallecimiento del dictador y dos años antes de que se aprobara la llamada Ley de Memoria Histórica con el primer gobierno de Rodríguez Zapatero (PSOE). Sin embargo, bajo esa frase híbrida se camufla una de las páginas represoras más cruentas llevadas a cabo por las tropas golpistas en la provincia. Tal parece que se tratara de dar un escarmiento a la que los ejecutores de esa masacre llamaban la Moscú de España o Valderas la roja.

Lo cuenta con detalle Miguel García Bañales en su libro Valderas. Memoria de un exterminio. Por tal se ha de considerar la matanza de cerca de un centenar de personas, al menos, en una población que en 1936 tenía 3.300 vecinos. En total, según el citado autor, 178 valderenses pasaron por las cárceles y centros de detención franquistas, en cuanto llegaron a la localidad el 24 de julio de 1936, procedentes de Benavente, 300 militares felones a los que no pudo hacer frente un contingente de 150 vecinos mal armados y sin apenas municiones. Derrotados sin apenas resistencia, los facciosos llevarán a cabo una auténtica masacre. Muchas de las víctimas siguen enterradas en fosas sin nombre.

En esa localidad leonesa se vivió durante la segunda República una dura disputa entre los sectores reaccionarios, representados por la oligarquía caciquil y el clero, y los jornaleros, víctimas de una dura explotación, según cuenta García Bañales. El alcalde, Victoriano López Rubio, y el sindicalista Falconerín Blanco Fernández, ambos asturianos, hicieron valer los derechos de los trabajadores frente a la resistencia de los propietarios, por lo que las huelgas por parte de unos y los acosos por parte de otros eran hasta tal punto frecuentes que cuando López Rubio decidió cambiar el nombre de la calle Padre Isla por el de Lenin se produjeron algunos incidente y la villa pasó a llamarse en la crónicas conservadoras la Moscú de España o Valderas Roja, terminología acaso influyente para la posterior matanza.

Pero si la izquierda se hacía notar en la localidad, también lo hizo el fascismo a partir de 1933, con el triunfo de las derechas en las elecciones de noviembre, teniendo como líderes al sacerdote y profesor Marcelino Macho y al capellán castrense y de las JONS Nemesio García. Las amenazas de los grupos fascistas obligaron al alcalde y al sindicalista citados a abandonar el pueblo, siendo sustituido el primero por Gregorio García, que un día resultó herido de muerte en la calle al salir del Ayuntamiento por las agresiones de esos grupos. No se registraron detenciones a partir del 18 de julio. La autoridad republicana se limitó a mantener vigiladas las viviendas de aquellos vecinos proclives por su ideología a apoyar la sublevación.

La vida cotidiana siguió funcionando en Valderas con normalidad, según cuenta García Bañales, hasta que los tres centenares de militares golpistas llegaron al pueblo, posiblemente al reclamo del calificativo con el que fue indentificada la villa en la prensa conservadora provincial. Entre los que defendían la legalidad republicana sólo se salvaron los que huyeron al monte, después de una corta resistencia para la que no contaban ni con armas ni con munición suficiente. Los golpistas registraron la Casa del Pueblo y cada una de las viviendas de la localidad. Los vecinos detenidos serán distribuidos por las cárceles de Benavente, Astorga y San Marcos (León).

Se cuenta que Falconerín, el sindicalista asturiano de curioso nombre o apodo, detenido posiblemente en otra localidad de la comarca, falleció a consecuencia de las torturas, y que a Victoriano, el exalcalde, le grabaron las letras F y E en las mejillas y un INRI en la frente. También se cree que le cortaron los testículos y que murió lapidado. Los fusilamientos se iniciaron en el mes de octubre y se calcula que fueron ejecutadas en torno a noventa personas, cuyos restos están repartidos en fosas comunes en las provincias de Zamora y León. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica cifró hace unos años el total de desaparecidos en 117.

En 2015 se celebró un homenaje a las nueve personas identificadas y nuevamente inhumadas con la debida dignidad, cuyos restos fueron hallados cerca de Valderas en 2012. El salón de plenos del Ayuntamiento acogió a cientos de personas que quisieron reunirse para recordar a las víctimas. La alcaldesa Silvia Blanco (PSOE) intervino en el acto para agradecer el trabajo de la ARMH y pedir que esas personas y todo lo que vivieron “no caigan en el olvido”. También dijo que ese momento fue uno de los mejores durante su gestión al frente del municipio. Podría haber recurrido la alcaldesa socialista a una de las frases que dijo una de las víctimas antes de morir: “Que esto nadie lo borre, que no os engañe nadie”. Se llamaba Pacífico Villa Pastor y fue asesinado el 9 de octubre de 1936. Otros nombres recuperados del olvido son los de José Gómez Chamorro, de 34 años, y Andrés Carriedo Callejo, de 59 años.

También es conocido el caso del maestro de Villaornate, Tomás Toral Casado, natural de Valderas, que fue asesinado a los 36 años en Villadangos del Páramo, el 17 de octubre de 1936. En esa pequeña localidad los falangistas requisaron las armas de caza del vecindario, según documento aportado por Susana Toral Cabau, nieta del maestro, por cuya digna memoria lucha con un recuerdo o anécdota sumamente identificativo de su personalidad: el del día que Tomás Toral entregó un par de zapatos nuevos, de los dos que tenía, a un pobre que pasaba por la puerta de su casa.

La historia de todas estas víctimas del franquismo es la que falta en el callejero valderense. No se encontrará en ningún cartel esa referencia porque la única frase alusiva a la Guerra de España elude expresamente hacer constancia de esa masacre contra el vecindario republicano. Sólo en el cementerio hay una sepultura que recuerda los nombres de las víctimas identificadas. Maxi Barthe, vicepresidente de la Fundación Fermín Carnero, con sede en la villa, dijo en aquel homenaje de 2015 que sólo el olvido es muerte y para que la muerte de esas víctimas no se duplique con la del olvido le falta a Valderas dar nombre e identidad, entre los vivos y para general conocimiento de quienes visitan el pueblo, a todos aquellos vecinos asesinados por defender la legalidad constitucional republicana.

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Fotografía destacada: El maestro de Villaornate, Tomás Toral, fue una de las víctimas

Fuente:https://www.elsaltodiario.com/los-nombres-de-la-memoria/la-matanza-de-valderas-la-roja-o-la-moscu-de-espana-en-el-verano-de-1936

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Asubíos de Molembir Teatro
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Teatro: Asubíos de Manuel Lourenzo. Grupo Molembir Teatro

Estreno de la obra Asubíos de Manuel Lourenzo. La pieza fue escrita para el grupo Molembir Teatro y se encuadra en una reflexión de la Memoria Histórica durante la guerra civil y la represión franquista.

Sipnosis: Dos jóvenes, milicianos republicanos, se esconden en los montes de O Valadouro. Huyen de la guerra. En la carballeira donde se encuentran se enfrentan al miedo de la espera. Una joven de una aldea próxima intenta ayudarlos.

Elenco
Dirección: Carlos Colmenero
Intérpretes: Jose Losada, Josafat José y Susana Abellán. El petirrojo: Uxía García
Escenografía: Mónica Borrás y Pablo Mella
Vestuario y atrezzo: Molembir Teatro

Estrenada el 5 de abril en el Forum Metropolitano da Coruña dentro del ciclo de Paisaxes da Memoria organizado por la ARMH  y Concello de A Coruña

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Correspondencia carcelaria
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Habitar a palabra: correspondencia carcelaria

Habitar a palabra invita a participar en el territorio de la Memoria a través de los recuerdos de los presos políticos y las cartas.

Comienza el ciclo Habitar a Palabra con la lectura de la correspondencia carcelaria de condenados a muerte en la guerra civil y en la represión franquista. En la lectura estaremos acompañados de familiares e investigadores. Además, la convocatoria está abierta a la participación de todos los vecinos para leer, comentar o acompañarnos en esta reunión.

· Todo el acto será grabado en video para posteriormente recogerlo en un Documental.

· Acto realizado en la Casa Museo Casares Quiroga . El espacio está intervenido con los testimonios de los presos políticos presos en la cárcel de A Coruña.

· El ciclo se complementa con las siguientes actividades :

Miércoles 20 de Marzo: Mesa redonda y presentación del libro “Les temps des cerises” de Ángel Cardin. Testimonios de Ángel Cardín expreso político a través de su libro.

El libro es un relato-testimonio, basado en papeles de la época, de la vida en la Prisión de Caranza de marineros del norte de España en los últimos años del franquismo. La obra repasa los diversos tipos de presos, los juicios a los que son sometidos, las duras condiciones de vida en la cárcel así como los castigos sufridos. Ángel Cardin vivió en primera persona la situación durante casi dos años, entre 1968 y 1970.
Sus reflexiones se amplían sobre la evolución de la justicia militar hasta hoy en día y las circunstancias socioeconómicas de Ferrol.
Se habla de la Construcción Naval y sus problemas, de la Ría y su dedicación a la Marina, de los sucesos del 10 de marzo de 1972 ( en que fueron ametrallados los obreros de Bazán resultando dos muertos y 60 heridos ) y del papel de la Prisión de Caranza en los mismos; también de presos conocidos que pasaron después por allí como Miláns del Bosch .
Un último capítulo, de puesta al día 47 años después, intenta un repaso de la trayectoria de algunos presos y sobretodo de valorar la evolución actual de la Justicia Militar que presenta muchas lagunas, después de 40 años de democracia .

· Ángel Cardín es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Bilbao, amplió sus estudios en la Universidad de París. Fue profesor en las Universidades de Madrid y Galicia, ejecutivo en varias empresas y director en Galica Banco Público. Cardín es un histórico luchador por la democracia por lo que sufrió represalias desde que era muy joven.

Miércoles 27 de Marzo : Conferencia de Xesús Alonso Montero sobra las cartas de los presos condenados a muerte.

Xesús Alonso Montero publicó en el año 2009 el libro Cartas de republicanos gallegos condenados a muerte (1936-1948) de gran impacto desde el punto de vista de recuperación de la memoria histórica. En el libro recoge ciento veinte cartas de republicanos gallegos escritas después de que recibiesen la noticia que habían sido condenados a pena de muerte. Es el momento en el que algunos deciden despedirse, por escrito, de los suyos: de los padres, de los hermanos, de la esposa, de la novia, de los amigos… En algunos casos, especialmente entre comunistas, del Partido. Ningún género literario expresa con mas emoción el drama de la guerra civil (y de sus consecuencias) que este tipo de cartas escritas por los republicanos en un momento en que toda esperanza estaba perdida. Hay, además, despedidas que son especialmente conmovedoras; otras de un cierto nivel literario; y todas y cada una, un documento histórico que nos hace deplorar las que ya se perdieron para siempre y las que, por torpeza o incuria nuestra, aun no fuero exhumadas. Un libro clave en proceso de construcción de la memoria republicana de Galicia que, además, constituye el primer corpus epistolar de este género, territorio y periodo que se publica.

· Xesús Alonso Montero catedrático de Literatura gallega y miembro de la Real Academia Gallega y del Consello da Cultura Galega, es sociolingüista, ensayista, traductor y conferenciante. Autor de numerosos estudios sobre escritores gallegos. Es director del Centro de Estudios Rosalinianos y de la “Revista de Estudios Rosalinianos” ademas de autor de cientos de trabajos sobre Rosalía Castro.. Ha recibido varios premios y galardones entre los que destacan: premio Galicia de Periodismo (años 1986 y 1990), premio Nacional de Periodismo Julio Camba (1988), premio Otero Pedrayo (1989) y el Premio Trasalba en (2000).

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Exposición Miquel González en Museo Casares Quiroga
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Exposición Memoria perdida de Miquel González

EXPOSICIÓN “MEMORIA PERDIDA” DE MIQUEL GONZALEZ:

· El proyecto fotográfico “Memoria Perdida” de Miquel Gonzalez inicia el ciclo de actividades que organiza la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) en A Coruña durante los meses de febrero y marzo bajo el título Paisajes de la Memoria.

· Actualmente, los cuerpos de 114.000 personas desaparecidas durante la guerra civil y la represión franquista siguen en fosas comunes en las cunetas, en las afueras de las ciudades y pueblos, en los barrancos o en descampados. Memoria Perdida, del fotógrafo Miquel Gonzalez, muestra las imágenes de las ubicacioness de estas fosas y de las zonas donde se produjeron los fusilamientos en las que muchas de ellas aún no fueron excavadas o homenajeadas.

. Esta ausencia de memoria llevó al fotógrafo Miquel González a esos escenarios de violencia para que el pasado invisible había aflorado para hacerse preguntas y sugerir respuestas.

· Completa la exposición a realización de visitas guiadas

. Como complemento habrá una conferencia de la profesora Josefina Cuesta Bustillo, catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca, un referente, con numerosas investigaciones y publicaciones, sobre la Historia y Memoria. En esta ocasión nos acercará a los Lugares da Memoria. ¿Por qué? ¿Para qué?

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Ciclo Paisaxes da Memoria

Ciclo Paisaxes da Memoria
Organiza ARMH y Concello da Coruña

A Coruña desde 14 de febrero hasta 5 de abril de 2019

Actividades incluidas en el ciclo:

-Exposición “Memoria Perdida” de Miquel Gonzalez
-Habitar la palabra: correspondencia carcelaria
-Teatro: Asubíos de Manuel Lourenzo. Grupo Molembir Teatro

En próximo artículos iremos ampliando información de cada una de las actividades.

Foto: San Juan de Ortoño, Miquel González

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