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Políticas de la memoria y fracturas democráticas: pugnas, silencios y bloqueos en torno a la dictadura en el presente

Voces situadas 5

Jueves, 13 de diciembre, 2018 – 19:00 h / Edificio Nouvel, Sala de Protocolo

museoreinasofia.es / 10-12-2018

Han transcurrido más de cuatro décadas desde el fin de la dictadura franquista, pero parece que sigue habiendo asuntos no resueltos que insisten en interrogar sus efectos sobre nuestro presente.

El derecho a la libertad de expresión (incluido en el artículo 20 de la Constitución de 1978) o la Ley de la Memoria Histórica (aprobada en 2007) son en ocasiones cuestionadas en medio de un complejo contexto marcado por casos judiciales, como los relativos al monumento a los Caídos de Pamplona o las polémicas en torno a la reciente exhumación del dictador del Valle de los Caídos y su posible enterramiento en la Catedral de la Almudena.

En esas coordenadas, Voces Situadas 5 propone debatir sobre las políticas de la memoria, entendiéndolas como un territorio en pugna ante los sucesos traumáticos de una historia reciente que ocasionó miles de víctimas aún no reconocidas, ni identificadas ni reparadas por el Estado democrático.

En el encuentro intervienen el fotógrafo, editor y documentalista Clemente Bernard, las investigadoras sobre arte y memoria Isabel Cadenas y Lee Douglas, la profesora especializada en derechos humanos, Mª Eugenia Rodríguez-Palop y uno de los fundadores e impulsores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva.

Participantes

Clemente Bernard. Fotógrafo y documentalista independiente nacido en Pamplona. En su obra, centrada en las temáticas sociopolíticas de su entorno cultural más cercano, destacan los documentales El sueño de Malika y Donde habita el recuerdo, sobre las exhumaciones de fosas de la guerra civil española.

Isabel Cadenas. Escritora, documentalista sonora e investigadora. Doctora en Estudios Culturales por New York University y profesora de Historia Cultural en New York University-Madrid y Tufts-Skidmore Spain. Tanto su investigación como su creación giran en torno a la construcción de formas subversivas de la memoria, desde una perspectiva feminista y materialista.

Lee Douglas. Investigadora en arte conceptual y político de América Latina para el Departamento de Colecciones del Museo Reina Sofía. Especializada en antropología visual, sus proyectos examinan relecturas del pasado y futuros imaginables a raíz de rastros materiales de la violencia política. Ese es el tema del libro que escribe en la actualidad, Worlds of Absence.

Mª Eugenia Rodríguez-Palop. Jurista, profesora, investigadora, militante feminista, ecologista y especialista en derechos humanos. Titular de filosofía del Derecho y miembro del Instituto de Estudios de Género, ambos de la Universidad Carlos III de Madrid. Es codirectora del Máster en derechos humanos y democratización de la Universidad Externado de Colombia. Ha publicado varios libros en coautoría, como Claves para entender los nuevos derechos humanos (2011).

Emilio Silva. Periodista, sociólogo y presidente desde su fundación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, un colectivo que lleva años buscando los lugares en los que fueron enterradas las víctimas de la represión en la zona franquista durante la Guerra Civil y la Dictadura.

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Fotografía destacada: Exhumación de los restos de 46 personas excarceladas de la prisión privincial de Burgos (24 septiembre,1936). Fosa común en las inmediaciones de la carreta de Madrid. Villamayor de los Montes (Burgos), 2004. Foto: Clemente Bernard

Fuente:https://www.museoreinasofia.es/actividades/voces-situadas-5?fbclid=IwAR3xIzXNXW42YmwHZh_LasgCtu9zQ29lYspjlUgHX8UMylx8jSCTGy1U6vQ

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Los recuerdos desdibujados por la represión franquista

El libro «Para hacerte saber mil cosas nuevas», que se presenta este miércoles a las 18.00 horas en Puertollano, rescata la memoria de 4.000 ciudadrealeños ejecutados por la dictadura de Franco.

abc.es / Mariano Cebrián / 10-12-2018

«No sé cómo empezar, pues soy analfabeta. En mi vida he tenido varios traumas. El primero, haberme criado sin padre; y, el segundo, no haber podido estudiar por falta de medios económicos». Así comienza el relato de las memorias de Mercedes Velasco Pedrero escritas por su hija Paloma Rivero Velasco, nieta de Maximiliano Velasco Sánchez, uno de los 4.000 ciudadrealeños que se llevó por delante la represión franquista y que fue condenado a pena de muerte por garrote vil en 1942 por el delito de «adhesión a la rebelión tras un juicio sumarísimo», como en otros muchos casos.

El único recuerdo de su padre que guarda Mercedes son los tres años que pasó con él bajo la cama de su hogar, escondidos siendo inocentes y sin poder llamarlo papá, «sólo chache Maxi», para que nadie sospechara, cuenta a ABC Paloma. Así, hasta que alguien lo delató, se lo llevaron a la cárcel de Ciudad Real y ya jamás lo volvió a ver. «En prisión -relata- fue el único sitio donde lo pudo llamar por su nombre, pero ya no pudo besarlo ni abrazarlo».

Esta y otras historias son las que rescata del olvido el libro «Para hacerte saber mil cosas nuevas», editado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en colaboración con la Diputación de Ciudad Real. El origen de este trabajo está en una investigación iniciada en el año 2000 por el grupo que se llamó entonces «Todos los nombres de la represión de posguerra en Ciudad Real», dentro del departamento de Antropología de la universidad, bajo la dirección de María García Alonso.

El proyecto continuó en el tiempo sin recursos económicos hasta que en 2017 la Diputación de Ciudad Real se implicó para crear«Mapas de memoria», dirigido por el catedrático Julián López García, también del departamento de Antropología de la UNED. «Este último impulso es el que ha posibilitado terminar una investigación que se inició hace más de diez años», señala a ABC Jorge Moreno, uno de los antropólogos participantes en este trabajo.

Ahora, todo este trabajo, que recoge las historias, la documentación de archivos y materiales que los represaliados enviaban desde la cárcel -fotografías, cartas y poemas-, sale a la luz en forma de libro, bajo el título «Para hacerte saber mil cosas nuevas», prologado por el conocido hispanista Ian Gibson. Una obra que, tras el éxito de su primera presentación el 3 de noviembre en Ciudad Real ante más de mil personas, ahora será presentada este miércoles en Puertollano, a las 18.00 horas, en el Auditorio Pedro Almodóvar.

Maximiliano Velasco Sánchez, con su mujer y dos de sus hijos– Paloma Rivero

Una de esas asistentes al acto de presentación fue Paloma, que es una de las que cuenta además en el libro el testimonio de su progenitora, Mercedes, y la historia de su abuelo Maximiliano Velasco. Los recuerdos de esta mujer son los de una vida escuchando a una madre que no podía olvidar que con tres años le arrebataron a su padre injustamente. La historia de Maximiliano comienza con un matrimonio normal, acomodado gracias a la tienda de comestibles que tenían en Ciudad Real y en la que compraba todo el mundo. Pero, cuando estalló la Guerra Civil, todo cambió: los jornaleros no tenían trabajo y él les daba de comer.

Según narra su nieta, «la injusticia que vio le llevó a adquirir un posicionamiento que no gustaba a las clases pudientes y al clero, que dejaron de ir a la tienda del ‘rojo’, por lo que comenzó a arruinarse. Cuando ya no pudo más, se fue de voluntario a la guerra sin despedirse siquiera de su familia». Una herida por disparo lo dejó cojo e hizo que regresara antes de lo previsto a su hogar, donde no le quedó más remedio que esconderse durante tres años, tras los cuales fue delatado por el casero de su piso y entró en prisión, donde murió por garrote vil.

Los restos de Maximilliano yacen en una fosa común en el cementerio de Ciudad Real, donde los investigadores creen que podría haber hasta 1.000 represaliados del franquismo. Ahora, el nombre de la inmensa mayoría de ellos ocupa un lugar en la memoria colectiva gracias a este libro, que recoge estos testimonios. «Con este trabajo -señala Jorge Moreno-, lo que se ha pretendido y se ha conseguido es, por un lado, saber cuantitativamente casi todos los nombres y apellidos de las víctimas. Y, por otro lado, conocer cómo, dónde y cuándo murieron, su estado civil, su profesión o su ideología».

«Tenían la necesidad de contar sus testimonios»

El antropólogo de la UNED, y uno de los autores del libro, resalta el arduo trabajo de campo llevado a cabo durante varios años, recorriendo pueblo a pueblo de la provincia de Ciudad Real, analizando todos los registros de defunción, los registros penitenciarios y el archivo militar para ver los juicios llenos de irregularidades por los que se sentenció a pena de muerte a los represaliados del franquismo. Pero, sobre todo, Jorge Moreno destaca el trabajo directo con los familiares de esas personas que, a su juicio, «tenían la necesidad de contar sus testimonios».

Vintila y Fidela Vera, junto a la fotografía de sus padres y tíos asesinados – Jorge Moreno Andrés

Entre ellos, destacan personalidades de toda índole y de varias profesiones liberales de la provincia, cuya labor ha salido a la luz, en algunos casos, gracias a este trabajo. Uno de ellos es el poeta de Membrilla Jesús Menchén, más conocido por su pseudónimo Roger de Flor; o Luis Quirós Arias, escritor y político de Izquierda Republicana en Tomelloso; José Carlos Infantes, uno de los líderes de la revolución de 1934, y Fernando Piñuela, alcalde de Ciudad Real al principio de la II República y también de Murcia.

«Espero que nuestro trabajo, aunque no sirva para cerrar heridas, ayude a consolar a las familias y valga de homenaje a los 4.000 defensores de la democracia que fueron víctimas del fascismo en la provincia de Ciudad Real. Este reconocimiento, a pesar de que llega casi 80 años después, puede ayudar porque las familias han vivido con ello de puertas adentro», afirma Jorge Moreno.

«Un libro puede parecer una cosa nimia, pero es muy importante a nivel emocional. Puede ser uno de los pocos recuerdos que tengamos de nuestros familiares muertos, ya que muchos no tienen ni siquiera una fotografía o un lugar donde llevar flores a sus seres queridos», afirma Paloma Rivero Velasco, quien cree que «la sociedad española ya está preparada para hablar de nuestro pasado y reconciliarnos con él».

Recuerdos y más recuerdos desdibujados son el nexo de unión que tienen todos estos familiares, quienes se lamentan por no tener los restos de sus antepasados ni un lugar donde poder llorarlos. Mientras tanto, Paloma Rivero Velasco quiere recordarlos a todos ellos, como comienza la biografía de su abuelo Maximiliano, con unos versos de Miguel Hernández: «Tristes guerras si no es el amor la empresa./Tristes armas si no son las palabras./Tristes hombres si no mueren de amores».

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Fotografía destacada: Vidal Fernández de Espartero, uno de los 4.000 represaliados por la dictadura franquista – Jorge Moreno Andrés

Fuente:https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/abci-recuerdos-desdibujados-represion-franquista-201812101032_noticia.html

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Una clase magistral de Memoria Histórica a los políticos del futuro

El antropólogo forense Francisco Etxeberria reclama mayor compromiso de la Justicia en la reparación de las víctimas del franquismo.

elpais.com / Peio H. Riaño / 30-11-2018

“Hubo un día que me hice mayor y dejé de seguir mirando para otro lado”. El antropólogo forense Francisco Etxeberria se dirige a unos 40 alumnos de la Facultad de Políticas de la Universidad Complutense. Es un hombre contenido, prudente y quienes lo conocen aseguran que ecuánime. También es el español que más pruebas acumula contra los atropellos franquistas durante la guerra civil y dictadura. Hace 20 años que se comprometió en la exhumación de restos en fosas comunes, con la esperanza de que algún día algún juez le pidiera todo lo catalogado, para abrir diligencias contra los culpables de la represión de las tropas de Franco. Por si acaso, el médico —que un día dejó a los muertos para dedicarse a las víctimas— avisa: “No he venido a hablaros de metatarsos y metatarsianos, sino de memoria, crítica y Estado”.

Y no tiene muchas cosas buenas que decir. “No soy optimista, pero lo que no hagamos entre todos no lo hará nadie”, reclama a los estudiantes. La primera lección de la mañana es que el Estado no es ajeno a ninguno, que todos tienen algo que aportar. “Si las víctimas tienen el derecho a la memoria, el resto tenemos deberes y tendremos que aplicarnos el cuento”, dice al grupo para aclarar que no hace falta esperar a una Ley de Memoria Histórica para actuar, que hubo ayuntamientos como el de Oyarzun (Guipúzcoa) que ya repararon la memoria de los asesinados en 1979, con un monumento a las víctimas.

Más abierto y emocional de lo que acostumbra, el responsable de limpiar las consecuencias de las cloacas (los restos de Lasa y Zabala) dice no conocer fosas de huesos, que todas las que ha abierto son de huesos y carne. “La carne la ponen las víctimas, con derechos desatendidos”. A los pies de los trabajos de los arqueólogos e investigadores que rescatan los restos siempre se reúnen las familias. Una vez, una mujer, en una fosa de Soria, les llevó los pantalones agujereados por las balas del asesinado. Su abuelo. A su madre le dejaron llevárselos a la viuda.

“Nosotros podemos convertir esto en prueba. Generamos información para conocer la verdad. Estamos en condiciones de acreditar sin exagerar nada. La justicia debería ejercer la tutela y la reparación, porque son actos simbólicos que se necesitan. A las víctimas les falta el reconocimiento judicial y social”, cuenta el máximo responsable de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que practicó el análisis forense de los restos de Víctor Jara, de Salvador Allende y de los de Miguel de Cervantes. También investiga las torturas en el País Vasco entre 1960 y 2015. Ha documentado más de 4.000 en prisiones.

Cambió hospitales por fosas y reclama algo de compromiso a la Justicia. Recuerda que las 15 intervenciones judiciales en las más de 500 fosas abiertas han acabado todas archivadas, porque el crimen ha prescrito. Es decir, lo que hace su equipo y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica no es oficial. En España son 20 años. Por este motivo, el Tribunal Supremo sentenció que “la posibilidad del enjuiciamiento queda excluida”.

Lo que más le molesta de la dichosa sentencia es que a las víctimas de la represión franquista se les llama “los afectados”. “Es un insulto, como si se tratara de un tsunami. Me da pena que el Supremo se exprese de esta manera”, añade. Por eso reclama una fiscalía especial para la Memoria histórica y una comisión de la verdad, para responder a la víctima, que tiene “derechos pendientes de atender”. “A mí no me corresponde reparar ni administrar justicia”. Su trabajo es reunir las pruebas de la verdad en el campo, para que nadie pueda decir —como ha dicho el ministro de Justicia Grande-Marlaska— que todo lo que no esté asentado en una verdad judicial, no vale. “Según esto durante el franquismo no se asesinó”, señala Etxeberria.

El último aviso a los estudiantes es que no se puede construir el pasado desde los intereses del presente. Porque eso es “hacer trampa”. Y zanja categórico: “Uno debe ser imparcial en su trabajo, pero me pregunto si uno puede ser neutral. Y mi respuesta es: no”. Para muchos, Etxeberria debería ser el responsable de exhumar a Franco, pero como él mismo dice, no se necesita a un forense, sino una empresa funeraria.

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Fotografía destacada: Francisco Etxeberria (izquierda), junto con Txema Urquijo, durante la conferencia. ÓSCAR RODRÍGUEZ

Fuente:https://elpais.com/cultura/2018/11/30/actualidad/1543568826_957685.html

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LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA BUSCA EL CUERPO DEL PASEADO FRANCISCO ALONSO, EN LA CURVA DE GERAS
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Francisco ya puede descansar con Nicolasa

El ADN confirma que los restos exhumados en Geras son los del carnicero de San Andrés paseado en la Guerra Civil.

diariodeleon.es / Ana Gaitero / 28-11-2018

A Francisco le arrebataron la vida y a Nicolasa el corazón (y al padre de sus dos hijos). Ochenta y un años después de que aquel hombre de 27 años que se ganaba la vida como carnicero de San Andrés, como lo hacían su padre y sus hermanos, se convirtiera en una de las más de 100.000 personas desaparecidas en España a consecuencia de la represión franquista.

La búsqueda de Francisco Alonso llega a su fin tras 81 años. RAMIRO

Francisco Alonso, oyó la familia, fue paseado, acusado de comunista, tras la caída del frente norte en León en 1937. Pero poco se sabía de la historia con certeza, aparte de un certificado de defunción que su madre consiguió en La Pola de Gordón.

Pasaron los años y aquel día, frente a la tumba de Nicolasa, cuando se removieron sus restos del cementerio viejo de Trobajo del Camino al nuevo, Luis prometió que buscaría a su padre para enterrarlos juntos.

Hoy ya puede cumplir ese sueño. Después de que los pasados 20 y 21 de septiembre se exhumaran los restos que Salomé señaló en la curva de Linares, en Geras de Gordón, la confirmación del ADN acaba de cerrar el círculo.

Los restos, encontrados por personas voluntarias de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (Armh) corresponden a los de Francisco Alonso. Después de dos pruebas genéticas, porque la primera muestra no era suficiente, los laboratorios han corroborado lo esperado.

Su hijo Luis «no tenía ninguna duda», aseguraba ayer tras conocer el resultado tras más de dos meses de espera. «Después de que hablamos con aquella mujer, con lo que nos contó y cuando aparecieron los restos, yo sabía que era mi padre», añadió.

Luis está tranquilo desde el día en que aparecieron los restos del esqueleto que durante 81 años han estado enterrados en la curva de Geras que sube hacia el puerto de Aralla. Para su hija Camino Alonso, que ha librado la batalla de la búsqueda durante casi diez años, han sido dos meses de zozobra. «Me puse a llorar, porque aunque estuviéramos seguros en este tiempo es cuando te planteas los ‘y si’…», comenta Camino.

Una de las primeras personas a quien se lo quiso comunicar fue a Salomé, la mujer que ha conservado la memoria de aquellos acontecimientos transmitida oralmente por otras mujeres. Las indicaciones que dio sin hablar, arrojando un pañuelo sobre el lugar donde estaba enterrado Francisco, no pudieron ser más precisas. Ahora Francisco y Nicolasa ya pueden descansar juntos. Como le dijo su nuera el pasado día 1 en el cementerio, «ya no queda nada para que te traigamos a tu compañero».

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Fotografía destacada: Luis Alonso el pasado septiembre en la exhumación de los restos de su padre. ÓSCAR RODRÍGUEZ / ARMH 

Fuente:http://www.diariodeleon.es/noticias/sociedad/francisco-ya-puede-descansar-nicolasa_1295627.html

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Muere Francisco Aura, uno de los últimos supervivientes de Mauthausen

Este exiliado republicano pasó cuatro años en el campo de concentración austríaco después de vivir con 17 años la Guerra Civil española.

elpais.com / Cristina Vázquez / 27-11-2018

Francisco Aura Boronat, uno de los últimos supervivientes del campo de exterminio nazi de Mauthausen, -donde perdieron la vida unos 7.000 españoles-, ha fallecido este martes en Alcoi, su ciudad natal, a solo un mes de cumplir los 100 años, según ha confirmado el Ayuntamiento. Este miliciano republicano, que vivió con 17 años la Guerra Civil española y más tarde la Segunda Guerra Mundial, estuvo en un campo francés antes de ser deportado a Mauthausen, donde permaneció más de cuatro años.

Aura llegó a Mauthausen con 23 años y en su convoy viajaban 400 españoles, de los que 268 fueron exterminados.Trabajó en la cantera y logró sobrevivir porque lo mandaron a hacer una carretera fuera de ese infierno. Una vez liberado en 1945, Aura todavía residió ocho años más en Francia por miedo a la represión franquista. Fue además uno de los 22 alcoyanos deportados a un campo nazi y el último superviviente valenciano de la barbarie.

“Nos convirtieron en hombres endurecidos. La supervivencia en Mathaussen se veía como algo difícil de superar. Te convertían en una bestia, a ir al trote en todo momento, a dormir de cualquier manera…”, contaba el propio Aura en una entrevista a EL PAÍS en agosto del año 2000.

“Los supervivientes de Mauthausen tuvimos que volver a aprender a reir y a llorar. La dureza con la que allí se vivía nos lo hizo olvidar. La recuperación también fue difícil, sobre todo para quienes no pudieron superar la perdida de control absoluto. En el campo de concentración se pasaba tanta hambre que hubo compañeros que murieron al no poder frenar el ansia de comer de golpe”, exponía 18 años atrás, cuando contaba con 81 años.

El Ayuntamiento de Alcoi tenía previsto llevar a cabo un homenaje al fallecido el próximo mes de diciembre con motivo de su cumpleaños. Su alcalde, el socialista Antonio Francés, ha expresado sus condolencias a la familia, y ha anunciado que el acto previsto con motivo de su centenario se mantendrá. Además se organiza una exposición sobre la vida de este superviviente del horror nazi.

Aura ha dedicado parte de su vida a hacer divulgación sobre los campos de concentración, luchando contra la desmemoria de las personas para evitar que la historia volviera a repetirse, recuerdan desde el Consistorio alicantino.

Alrededor de su persona se han publicado el libro Francisco Aura Boronat. Resistència y dignidad frente a la desmemòria, de Paco Blay, Angel Beneito y Natxo Lara, y una novela gráfica de Jordi Peidro Esperaré siempre tú regreso, traducida al alemán, de la que también se hizo un corto audiovisual gracias a la colaboración de la Red de Escuelas Asociadas de la Unesco y el Ayuntamiento de Alcoi.

Según Antonio Francés, “Paco era ejemplo de todo aquello bueno que tiene el ser humano y dedicó la vida a recordar a la sociedad la parte más oscura de la historia de la humanidad para que nunca volviera a suceder”. El primer edil de Alcoi ha insistido en que este superviviente, “ejemplo de dignidad y resistencia, nos mostró que la capacidad de perdonar no tiene nada que ver ni con el olvido ni con la impunidad”, ha señalado.

La ciudad de Alcoi puso su nombre en 2014 a uno de los puentes de la ciudad alicantina. “Solo espero que este puente se convierta en un símbolo de la paz y la concordia, y sirva de recuerdo para lo que ocurrió”, dijo el día de la inauguración el propio Aura.

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Fotografía destacada: Paco Aura, uno de los últimos supervivientes del campo de concentración de Mauthausen, en su casa de Alcoy. /Foto cedida por el Ayuntamiento

Fuente:https://elpais.com/politica/2018/11/27/actualidad/1543326442_547687.html

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Así se cebó la represión franquista con los ferroviarios

El gobierno rinde homenaje a las víctimas de Franco en el ferrocarril, que afectó a casi 83.000 profesionales afectados con sanciones, cárcel, exilio o penas de muerte.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, preside en Atocha el acto de reposición de la memoria de trabajadores sometidos a procesos de depuración.

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 22-11-2018

En la ‘fosa de los ferroviarios’ del monte Costaján yacen tirados más de medio centenar de trabajadores asesinados por el franquismo. Sus huesos cubiertos de tierra son un ejemplo de la represión de Franco en el ferrocarril español: casi 83.000 profesionales afectados con sanciones, cárcel, exilio o internamiento en campos nazis. Y penas de muerte.

La violencia franquista azotó al sector desde 1936 y alcanzó 1977. Pasadas cuatro décadas, el Gobierno de España rinde homenaje a los obreros sometidos a procesos de depuración. El “acto de reposición de la memoria y honor de los ferroviarios víctimas de la guerra civil y del franquismo” celebrado en la Estación de Atocha (Madrid), ha estado presidido por el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, junto a la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, y el presidente de Renfe, Isaías Táboas.

El oficio del tren estaba en el punto de mira de los golpistas. Como un gremio combativo al que silenciar y por la propia importancia en la maquinaria de guerra. Ahora, una escultura conmemorativa recuerda en Atocha a los ferroviarios víctimas violaciones de derechos humanos en la dictadura de Francisco Franco.

En el homenaje han participado familiares de ferroviarios afectados como Gabriela Cañas, hija de Marina Pita de la Vega, ferroviaria obligada a excedencia por casarse, o Juan Machuca, hijo de José, que fue encarcelado, y sobrino de Rafael Machuca, fusilado. “Es un acto que teníamos pendiente para reponer la memoria y la dignidad de los ferroviarios represaliados”, ha afirmado Ábalos. Para el ministro se trata de un acto de valor tras “40 años de democracia y 11 años de la Ley de Memoria Histórica” y ha mostrado su sorpresa porque todavía “haya gente que no entienda esto”.

Violencia como un plan premeditado

El “objetivo” de los rebeldes era “anular a los trabajadores ferroviarios, eliminar a los sindicatos y crear una situación de terror para que no osaran actuar políticamente”, explica Miguel Muñoz, miembro de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. El plan golpista trató al sector como “un caso singular”.

Antonio Donoso y Antonio Hernández, ferroviarios represaliados por el franquismo.

Y la violencia respondía a un plan premeditado. “En las zonas donde Franco asentó rápido el poder cuando se sublevó, inmediatamente aplicó la represión, demostrando que esta idea ya la tenían preparada antes del golpe de Estado, incluso manejando listados de trabajadores”, expone Muñoz en conversación con eldiario.es.

Los números dan luz a la estratégica aplicación franquista de la pedagogía del terror. La depuración afectó a 82.831 trabajadores del tren, un 88% de las plantillas de las diferentes empresas ferroviarias. Un 26% quedó afectado por sanciones diversas, 6.782 fueron separados del servicio y despedidos y 6.500 sancionados con traslados de residencia, según los datos de la investigación de Francisco Polo, doctor en Historia Contemporánea por la Universidad Autónoma de Madrid.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, junto a familiares de víctimas del franquismo, en Atocha.

Por estas cifras, el Consejo de Administración de Renfe y Adif, presidido por el ministro de Fomento, han firmado un texto “en memoria” de los obreros de líneas férreas “afectados por los procesos de depuración del franquismo”. La declaración sirve “para considerar nulas las sanciones y reponer el honor de los ferroviarios represaliados”, subraya Miguel Muñoz.

El trabajo histórico comenzó a rodar en el año 2004, a propuesta de los sindicatos representados en Renfe. “Pero cuando el PP llegó al Gobierno lo congeló totalmente”, afirma el representante de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Las “primeras purgas”, desde el 36

“Las compañías ferroviarias privadas, y luego Renfe tras su creación en 1941, aplicaron la Ley de Responsabilidades Políticas” creando incluso “tribunales específicos”, señala Muñoz. Los obreros “tienen que demostrar que no son culpables”, quedando expuestos a los “diversos capítulos” represivos: “encarcelamientos, juicios sumarísimos, fusilamientos, exilio”.

Las “primeras purgas” arrancan tras el fracaso del golpe de Estado que provoca la guerra civil. Los golpistas ponen en marcha “un proceso sistemático de información para identificar a todos los trabajadores que habían llevado a cabo actuaciones sindicales o pertenecían a sindicatos o partidos obreros”, refiere.

La “situación más dramática” cayó sobre “casi 6.800″ ferroviarios con penas “desde meses de prisión a cadenas perpetuas”. Y más: “casi un centenar de ellos fue condenado a muerte”. O el exilio, los trabajos forzados como esclavos del franquismo en la construcción de líneas férreas y el internamiento en campos de concentración como Mauthausen.

Exhumación en una de las ‘fosas de los ferroviarios’ en Aranda de Duero, en 2011. | ÓSCAR RODRÍGUEZ – ARANZADI

De las fosas a la represión de género

Las grandes fuerzas sindicales en la época, el socialista Sindicato Nacional Ferroviario y la anarquista Federación Nacional de la Industria Ferroviaria, fueron diezmados. De casi 30.000 afiliados cada uno, a poco más de varias decenas. En los años 60 las organizaciones obreras empiezan a sacar la cabeza y, como antes, “sus militantes fueron represaliados mediante encarcelamientos, despidos y sanciones”.

La “brutal represión” en el ferrocarril compartió rasgos generales con el resto de las industrias españoles. Aunque con una “naturaleza singular debido al valor estratégico que tenía en el devenir militar”, recuerda Miguel Muñoz, y porque había sido “un sector muy combativo”, con varias huelgas durante el periodo republicano

El afán vengativo trajo además formas sutiles de exclusión, como la “presunta culpabilidad que inhabilitaba socialmente”. La estigmatización también tenía rastro de género. “Las ferroviarias fueron objeto de una represión específica por su género ya que sus salarios fueron menores, se establecieron disposiciones para poder ingresar en la empresa o desempeñar determinados oficios”, según la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. “También fueron obligadas a coger una excedencia forzosa cuando contraían matrimonio”, especifican.

El castigo al tren fue poliédrico. Y las fosas comunes son el espejo oculto y el paradigma del genocidio estratégico de los golpistas. Como la tumba ilegal que todavía guarda a 59 trabajadores del tren en el monte Costaján (Aranda de Duero, Burgos). Todas los ferroviarios víctimas del franquismo quedan ahora representados en la “memoria” de Atocha.

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Fotografía destacada: Trabajadores del tren. | FUNDACIÓN DE LOS FERROCARRILES ESPAÑOLES

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Gobierno-homenaje-ferroviarios-victimas-franquismo_0_838516481.html

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Diccionario biográfico del franquismo: una guía de los “protagonistas y cómplices” del yugo de Franco

El libro ‘Diccionario del franquismo. Protagonistas y cómplices, 1936-1978′, de Pedro L. Angosto, biografía cada actor necesario en la dictadura de Franco.

400 retratos de “los personajes más significativos” del régimen franquista para entender “el hecho histórico que más ha condicionado la vida de los españoles”.

La obra rompe “el silencio sobre la historia del franquismo”, como escribe en el prólogo el historiador Josep Fontana en “unos de sus últimos textos”.

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 21-11-2018

Cada cara al sol. Cada nombre, partícipe. Cada actor necesario en la ejecución del yugo de la dictadura. Es el retrato polifacético que deja el libro Diccionario del franquismo. Protagonistas y cómplices, 1936-1978, del historiador Pedro Luis Angosto. Casi 400 biografías de “los personajes más significativos del franquismo” como una guía para entender “el hecho histórico que más ha condicionado la vida de los españoles”.

La dictadura de Francisco Franco ha viciado el acontecer del pueblo español. Marcando el paso de la memoria durante 40 años, y llenando de fango el camino en el que chapotea la democracia.

Pero “en España  una parte grande de la población sigue ignorando qué pasó durante ese periodo”, dice el autor. Un desconocimiento latente “desgraciadamente, pese a lo mucho que se habla y sobre todo lo mucho y bien que se ha escrito”, refiere Pedro L. Angosto, licenciado en Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad Autónoma de Madrid y Doctor en Historia por la  Universidad de Alicante.

Por eso ha confeccionado “un libro asequible a todo el mundo” que proporciona “información sobre la mediocridad y la perversidad de quienes mandaron en España a sangre y fuego”. Una suerte de fotografías de los personajes “que tanta incidencia tienen todavía en nuestro devenir”, subraya.

El perfil de los “cómplices”

Las páginas de Diccionario del franquismo ( Editorial Comares) quieren aclarar la vida y obra de quienes construyeron el franquismo. El perfil de los “cómplices” que “contribuyeron a su perpetuación, eliminando así la libertad de los españoles”. Porque “conocer sus trayectorias vitales es perentorio para reconstruir nuestra historia y edificar un futuro democrático y justo”.

Adolf Hitler y Francisco Franco en Hendaya (Francia) el 23 de abril de 1940, con el Embajador español en Alemania, general Eugenio Espinosa de los Monteros (centro) y un interprete. | EFE

“Empecé a seleccionar a los personajes biografiados dependiendo de su peso en la trama golpista y en el posterior desarrollo de la dictadura”, cuenta Pedro Angosto a  eldiario.es Andalucía. “Es posible, pese al tiempo dedicado, que falten nombres, pero creo que cualquier persona que se acerque a este libro tendrá una idea clarísima de quiénes fueron los inventores de esa monstruosidad que fue la dictadura franquista”, expone.

Y los nombres van más allá del Ejército. “Los militares fueron el brazo ejecutor, pero  cómo olvidar a los cardenales Gomá y Pla y Deniel, a Nicolás Franco, que tanto tuvo que ver con su designación como Jefe del Estado y Caudillo de España, o a Juan March y Francesc Cambófinanciadores del golpe“, explica el historiador.

Entre los biografiados “los hay de una crueldad increíble como el propio FrancoQueipo de LlanoYagüe, Conesa o El Algabeño, de una crueldad insaciable, física, corporal, irracional y extrema”, dice el autor. Y luego estaban otros sujetos “más teóricos, los incitadores, muchos de ellos altos dignatarios de la Iglesia, de la burguesía o la nobleza, pero también hay intelectuales como Eugenio D’Ors, uno de los armadores ideológicos del fascismo español”.

Criminales amnistiados

Pero solo un manto de silencio cayó sobre estos “cómplices” y ejecutores del franquismo. “Pese a los crímenes de Lesa Humanidad que se cometieron, ni un sólo alto cargo de la dictadura ha sido juzgado, ni siquiera acusado dentro de nuestras fronteras”, refiere Angosto. Esta amnistía, el “pacto de silencio” que surge de la Transición, “se está resquebrajando”, apunta: “no hay día en que no tengamos noticia del descubrimiento de una nueva fosa con cientos de cadáveres, y esa ruptura necesaria terminará por afectar al régimen”.

Trabajo arqueológico en la fosa de Puerto Real (Cádiz). | JUAN MIGUEL BAQUERO

La materia prima para ejecutar la obra han sido “documentos de primera mano” aliñados con “abundantes declaraciones y escritos de los propios biografiados”. “Numerosas investigaciones” históricas como base para conocer a los coautores “de aquel régimen que mantuvo a España y a su sociedad bajo el yugo de una de las dictaduras más largas de la Europa del siglo XX”.

Una etapa oscura que baña al presente. Una dictadura que nace de un  genocidio fundacional y acaba aplicando la  pedagogía del terror hasta el último día. Bañando con su rastro mucho más allá de “los años que siguieron a la muerte de Franco”.

Sin contar la historia “nunca lograremos acabar con ese vacío”, apunta Pedro L. Angosto. Y sin difusión, “nuestra labor historiográfica continuará rodeada de silencio mientras los medios ultras continúan imponiendo la monstruosa ‘historia oficial'”.

Romper “el silencio” del franquismo

El diccionario biográfico de la dictadura rompe, desde dentro, “el silencio sobre la historia del franquismo”, como escribe en el prólogo el historiador Josep Fontana .En el “pacto de la Transición”, dice, está la clave de esta España desmemoriada. Como una ley de Punto Final con una herramienta necesaria: “una especie de neutralidad que ha favorecido la aparición de un revisionismo histórico que pretende demostrar que la guerra civil no fue más que un enfrentamiento entre dos bandos igualmente culpables”.

Portada del libro ‘Diccionario del franquismo. Protagonistas y cómplices, 1936-1978′ de Pedro L. Angosto. | EDITORIAL COMARES

Y esa falsa equidistancia “explica escándalos” como el protagonizado por la Real Academia de Historia con el Diccionario Biográfico Español al  dulcificar la figura del dictador Francisco Franco: “inteligente y moderado”, “valeroso y católico”. En las mismas páginas donde  los “perdedores” eran Manuel Azaña, Juan Negrín o Dolores Ibárrurila Pasionaria, y canoniza aMariano Rajoy o Rodrigo Rato. La versión digital del proyecto – financiado con dinero público: 6,5 millones de euros– ya rectifica y califica a Franco como “dictador”.

“Confieso que nunca he entendido que se pueda valorar del mismo modo una República que formó maestros, abrió escuelas y creó bibliotecas públicas en los pueblos, y un régimen militar que asesinó maestros, cerró escuelas y quemó libros”, señala Fontana. En “uno de sus últimos textos“, recuerda Pedro L. Angosto.

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Fotografía destacada: Portada del libro ‘Diccionario del franquismo. Protagonistas y cómplices, 1936-1978′ de Pedro L. Angosto. |EDITORIAL COMARES

Fuente:https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/Diccionario-biografico-franquismo-protagonistas-Franco_0_835016689.html

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Un grafiti y la rocambolesca huida de dos estudiantes condenados a trabajos forzados en el Valle de los Caídos

Un grafiti y la rocambolesca huida de dos estudiantes condenados a trabajos forzados en el Valle de los Caídos.

elpais.com / Fran Serrato / 21-11-2018

Unos amigos se reúnen en un restaurante vasco en Bleecker Street, en Nueva York. Durante la cena reciben una noticia que llevan tiempo esperando: Franco ha muerto. Los comensales, un grupo de españoles exiliados en Estados Unidos, piden champán, pero los camareros se lo niegan. “Tenía varias botellas en el frigorífico, así que fuimos a mi casa. Estuvimos tres días celebrándolo”, rememora Nicolás Sánchez-Albornoz 43 años después. El historiador participó en las reivindicaciones estudiantiles contra la dictadura, por las que fue detenido y condenado a trabajos forzados en el Valle de los Caídos. Logró escapar junto al ya fallecido Manuel Lamana. Ambos han recibido este martes un homenaje de los alumnos de la Universidad Complutense.

“Viva la Universidad Libre”, pintaron en 1947 unos estudiantes en la fachada de la facultad de Filosofía y Letras, hoy de Ciencias Políticas y Sociología. No era más que un gesto, pero el franquismo lo consideró un ataque. La acción fue ideada en su día por la Federación Universitaria Escolar (FUE), a la que pertenecía Sánchez-Albornoz, que entonces tenía 19 años. “Nos detuvieron a 14 personas en Semana Santa, cuando estábamos de vacaciones. Fue algo premeditado”, reconoce. Tras pasar por varios centros penitenciarios, el historiador llegó a Cuelgamuros, donde protagonizó una rocambolesca fuga en agosto de 1948.

Paco Benet, un antropólogo español que estudiaba en París, alentó a dos jóvenes estadounidenses (Barbara Probst Salomon y Barbara Mailer) a acometer un plan tan descabellado como eficaz. La idea inicial era rescatar al anarquista Manuel Amit y al pintor Juan Manuel Díaz Caneja, condenados también a trabajos forzados en el Valle de los Caídos. Pero Amit no se fiaba del plan y Caneja fue trasladado a la cárcel de Ocaña (Toledo). Fueron sustituidos por Sánchez-Albornoz y Lamana, que eligieron un domingo para escapar, ya que ese día se prolongaban las horas de los recuentos. Salieron en coche campo a través hasta El Escorial y de ahí rumbo a Barcelona, donde se apeó Benet. Las chicas prosiguieron su viaje solas en el vehículo, mientras los fugados cruzaron los Pirineos a pie sorteando un sinfín de dificultades: la intensa lluvia, el hambre, la desorientación y el tobillo roto de Sánchez-Albornoz. Tras unas semanas perdidos, llegaron a París. Y de ahí, a Argentina.

“Un gesto simbólico”

“La pintada fue un gesto simbólico, aunque de una repercusión enorme. Si nos detuvieron es porque veníamos incordiando desde hacía mucho tiempo con propaganda de todo tipo”, explica Sánchez-Albornoz. Y continúa: “Quienes realizaron la pintada fueron unos estudiantes de Químicas que ya no están”. En 2017, la entonces presidenta de la comunidad, Cristina Cifuentes, declaró bien de interés cultural la facultad, pero borró la pintada (para evitar un “desfavorable efecto llamada”).  Este martes, aniversario de la muerte de Franco, el grafiti ha sido reproducido en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología por dos estudiantes de Bellas Artes. El acto ha sido organizado por LUISA, una asociación de estudiantes de Izquierdas en Somosaguas, y ha servido para homenajear a estos dos activistas y a “todos aquellos que lucharon contra la dictadura”.

En nombre de Lamana, que murió en 1996 en el exilio argentino, ha acudido su hija Maruja, que ha recordado que, pese a la distancia, no podían “hablar de todo” lo que querían cuando escribían por carta a su abuela, que vivía en Madrid. La mujer ha rememorado “la historia de papá”, que el propio protagonista cuenta en Diario a dos voces. “En el libro describe que lo había perdido todo, su vida normal y a su familia, que se quedó acá. Él nunca pudo volver”, ha insistido Maruja, que regresó a España a finales de los años setenta huyendo de la dictadura de Videla. La hija de Lamana ha pedido a los jóvenes que sigan luchando por la dignidad, la justicia y la memoria: “No quiero olvidar ni que nada de esto se olvide. Ustedes son la conciencia de lo que implica el fascismo, que aún no está erradicado”. Luego se ha fundido en un abrazo con Sánchez-Albornoz, visiblemente emocionado, mientras un centenar de adolescentes le aplaudían y le daba las gracias por resistir al franquismo.

Memoria histórica

“La memoria histórica no son solo los huesos, son también las trayectorias olvidadas. Los jóvenes tenemos un pacto con el pasado para recuperar los testimonios que quedaron atrapados bajo las losas del dolor y el terror”, ha destacado la estudiante Paula Turrión durante la lectura de un manifiesto. Le ha secundado su compañero David Luceño: “A los jóvenes se nos ha negado el derecho de conocer nuestra propia historia”. A unos metros, con los ojos llorosos, Sánchez-Albornoz, asentía. Luego acertó a decir: “Veo que el germen de la rebelión no ha muerto, continúa”.

Hijo de Claudio Sánchez-Albornoz, ministro durante la II República y embajador en Lisboa cuando estalló la Guerra Civil, Nicolás ha vivido más de media vida fuera de su país. Pasó su infancia entre Portugal y Francia y, de mayor, tuvo que exiliarse primero en Argentina y, con la llegada de Videla al poder, en Estados Unidos. No volvió a España hasta 1991, cuando fue nombrado primer director del Instituto Cervantes. Una lucha que rememora en su libro Cárceles y exilios y que Fernando Colomo llevó al cine en 1998 con Los años bárbaros.

Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), ha recalcado que los homenajeados “se jugaron la vida para que ahora pudiésemos estar aquí”. Ha comparado su búsqueda de la dignidad con el viaje que hace el ánade salvaje y que explica en su discurso de jubilación don Gregorio, el profesor de la película La Lengua de las mariposas: “En primavera, el ánade salvaje vuelve a su tierra para las nupcias. Nada ni nadie lo podrá detener. Si le cortan las alas, irá a nado. Si le cortan las patas, se impulsará con su pico. Ese viaje es su razón de ser”.

Ahora esperan que la próxima fuga del Valle de los Caídos sea la de los restos del dictador.

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Fotografía destacada: Nicolás Sánchez-Albornoz y Maruja Lamana, hija de Manuel Lamana, este martes en la Complutense. KIKE PARA

Fuente:https://elpais.com/politica/2018/11/21/diario_de_espana/1542756018_752823.html

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La anomalía de España con el fascismo: cuatro décadas de homenajes a la dictadura de Franco

En España perviven espacios públicos en honor a la dictadura franquista, y el propio Franco yace en un mausoleo que sirve de peregrinación y exaltación fascista.

No hay monumentos a Hitler en Alemania o Austria, ni a Mussolini en Italia, mientras España mantiene un “lugar de peregrinaje para su dictador”, señala el historiador Paul Preston.

El Parlamento Europeo ha señalado recientemente a España por la Fundación Francisco Franco, Falange y Hogar Social, con el voto en contra del PP.

eldiario.es / Andrés Gil / 19-11-2018

Benito Mussolini murió colgado a manos de los partisanos. Adolf Hitler se suicidó en su búnker antes de que le pudiesen detener las tropas soviéticas. Pero Francisco Franco murió en la cama y fue enterrado en un mausoleo construido por mano de obra republicana y esclava. Y su sombra llega hasta hoy, 43 años después de su muerte, con una nueva celebración de su obra en el Valle de los Caídos.

En Portugal, se inaugurará en el próximo abril –no por casualidad, coincidiendo con el 45 aniversario de la Revolución de los Claveles– un museo en recuerdo a los que lucharon contra la dictadura de Salazar; Grecia tiene su símbolo de lucha contra la dictadura, el torpedero que simboliza la resistencia a los coroneles; Albania abrió un museo dedicado al espionaje de la dictadura de Enver  Hoxha; y el museo del genocidio camboyano es conocido en medio mundo… Pero España tiene el Valle de los Caídos y el 20N.

El historiador británico Paul Preston, hispanista y biógrafo de Franco califica la situación española como “anomalía en Europa”, al mantener un “lugar de peregrinaje para su dictador”. Preston calcula que de los más de 250.000 visitantes anuales del Valle, muchos son devotos de Franco y creen que “fue un benefactor para España. En Austria y Alemania no se encuentran monumentos a Hitler; ni en Italia, a Mussolini”.

No obstante, el cuerpo del dictador italiano yace en una cripta familiar en el cementerio de su localidad natal, Predappio, donde se congregan de tanto en tanto seguidores suyos.

El mausoleo del Valle contiene restos de casi 34.000 personas, de los bandos franquista y republicano. Franco calculó que el monumento estaría construido en cinco años, pero se tardó 18, y lo levantaron casi 20.000 trabajadores, muchos de ellos prisioneros políticos y de guerra.

Mientras el Valle de los Caídos se estaba construyendo, generales nazis afrontaban los juicios de Núremberg. Los lugartenientes de Hitler afrontaban la justicia, mientras que en España los torturadores franquistas aún están en la calle en virtud de la ley de amnistía. En Alemania no hubo seguimiento al régimen nazi, mientras que en España Franco legó en el rey Juan Carlos la jefatura del Estado. En Alemania existe un museo del Holocausto; en España, el Valle de los Caídos.

Spain’s Foreign Minister Serrano Suner, left, the Spanish Head of State General Francisco Franco and Italy’s Premier Benito Mussolini, right, photographed in Italy on March 5, 1941, during their recent meeting. AP PHOTO / GTRES

España nunca fue liberada, ni se constituyó, como otros muchos países europeos, sobre la victoria del fascismo. España no fue parte de esos ejes sobre los que se construyó Europa tras la Segunda Guerra Mundial: la lucha contra el fascismo y el Estado del Bienestar pactado entre socialdemócratas y democristianos frente al modelo soviético y estadounidense.

La evolución española fue opuesta: al margen de las cifras de muertes en la Guerra Civil –se calcula que las tropas franquistas ejecutaron a 200.000 personas, cuatro veces más que las republicanas–, Preston cifra en The Spanish Holocoust que unos 20.000 republicanos fueron asesinados tras la guerra, mientras miles morían en prisión o en campos de concentración.

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, no obstante, calcula que hay 140.000 cuerpos de víctimas del franquismo en fosas comunes o sin identificar.

Jaime Alonso, vicepresidente de la Fundación Francisco Franco, explicaba a Politico: “Puedes compara a Franco con De Gaulle o Churchill. Puedes compararlo con Napoleon, sin ninguna duda. O con Cromwell en Inglaterra o Kemal Atatürk en Turquía, con todos aquellos que han preservado la nación de ser destruida”.

La anomalía española ha hecho que en lugar de perseguir los crímenes del franquismo, una ley de amnistía permite que torturadores como Billy el Niño se paseen por las calles; y que se facilite que la Fundación Franco, una organización dedicada a la loa y exaltación del dictador y su dictadura siga abierta en 2018.

La Fundación Francisco Franco, que incluso ha recibido dinero público, ha sido señalada recientemente en el Parlamento Europeo –a instancias de Podemos y BNG, a través del GUE y Verdes/EFA–, que ha pedido su prohibición –como la del resto de organizaciones profascistas– por extensión, al ser una entidad que exalta una dictadura.

La resolución del Parlamento Europeo sobre la violencia neofascista señala a organizaciones, partidos y asociaciones españolas, con el voto en contra del PP, que votaron a favor del texto consensuado, pero en contra de las enmiendas sobre la Fundación, el Valle y Hogar Social, que se han incorporado posteriormente. El Parlamento, en su texto, pedía al Gobierno español que acabe con la herencia simbólica del franquismo y que prohíba a entidades como la Fundación Francisco Franco por su exaltación del dictador.

Franco y Hitler hacen el saludo fascista durante su reunión en Hendaya en 1940 HEINRICH HOFFMANN / NARODOWE ARCHIWUM CYFROWE

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Fotografía destacada: Franco y Hitler hacen el saludo fascista durante su reunión en Hendaya en 1940 HEINRICH HOFFMANN / NARODOWE ARCHIWUM CYFROWE

Fuente:https://www.eldiario.es/politica/anomalia-Espana-homenajes-dictadura-Franco_0_837466932.html

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Emilio Silva: “La familia de Franco está tratando de tú a tú a un Gobierno democrático, y eso es inconcebible”

El presidente de la ARMH analiza el futuro del Valle de los Caídos con o sin Franco, crítica la falta de “voluntad política” del Gobierno de Sánchez para poner en marcha las exhumaciones de víctimas de la dictadura e insta a los poderes públicos a situar a los luchadores antifranquistas en el lugar que se merecen.

publico.es / Alejandro Torrús / 20-11-2018

Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), es uno de los rostros más conocidos del movimiento memorialista. Periodista y guionista de profesión, la vida le dio un vuelco en el año 2000. Consiguió, tras remover cielo y tierra, exhumar los restos de su abuelo, que se encontraba en una fosa común en Priaranza del Bierzo (León) tras ser fusilado por falangistas durante la Guerra Civil. Pero Silva no se quedó ahí. La apertura de aquella fosa mostró que eran cientos, sino miles, los ciudadanos que seguían buscando a sus familiares. Ciudadanos y ciudadanas como Isabel González, que en aquel momento tenía 83 años, y que se acercó a Emilio Silva pidiendo ayuda. Quería encontrar los restos de su hermano.

Emilio Silva se aventuró entonces en la creación de la ARMH, una organización clave para comprender el resurgir de la memoria a partir de la década del 2000 y de todo un movimiento que exige al Estado verdad, justicia y reparación. Entonces, fueron cientos de ciudadanos los que acudieron a la ARMH para exhumar a sus seres queridos, muchos de ellos, incluso, derivados desde las instituciones públicas. Ahora, acaba de recibir el Premio Mónico Vicente 2018 por su labor contra el olvido y la impunidad de los crímenes del franquismo.

En esta entrevista con Público, Silva analiza el futuro del Valle de los Caídos, crítica la falta de “voluntad política” del Gobierno de Sánchez para poner en marcha las exhumaciones e insta a los poderes públicos a situar a los luchadores antifranquistas en el lugar que se merecen.

Hoy es 20-N y en teoría es el último que Franco estará enterrado en el Valle de los Caídos. ¿Cree que será así y el Gobierno conseguirá completar la exhumación de Franco?

Bueno, lo que tenía que haber hecho el Gobierno es dar una única opción a la familia y si la familia no acepta pues tomar la decisión correspondiente. El marco de lo que discutimos debería marcarlo el Gobierno y no la familia, que es lo que ha pasado ahora cuando ha elegido el nicho de La Almudena. Otra cosa es la estabilidad o duración que vaya a tener este Gobierno y la falta de decisión que estamos viendo. La familia de un dictador está tratando de tú a tú a todo un Gobierno y eso me parece inconcebible. El Gobierno tiene osarios y puede decidir. Debería haber ofrecido una solución a la familia y si no la acepta… pues tendría que actuar.

“Si hay voluntad política, se pueden hacer cosas y no se entiende que el Gobierno no esté buscando ya a los miles de desaparecidos que siguen en fosas”

¿Hay una voluntad real de sacar a Franco del Valle de los Caídos?

Hay voluntad, pero tampoco es una gran voluntad. La vicepresidenta Carmen Calvo les dijo a PP y Cs el pasado 13 de septiembre en el Congreso, cuando se debatía la exhumación de Franco, que no podían ponerse de perfil en este asunto. Me acordé de cuando Carmen Calvo era ministra de Cultura en el Gobierno de Zapatero y la televisión pública pagó miles de euros a la nieta del dictador por acudir a un programa a bailar. Y en aquel momento la ministra se puso de perfil. Las posturas hay que mantenerlas antes y después, digo yo.

No veo en este Gobierno mucha voluntad política de afrontar con fuerza el tema de la Memoria. Y eso se ve en el resto de medidas que afectan a la Memoria Histórica. Han pasado muchos meses desde que llegaron a La Moncloa y con la excusa de los presupuestos este Gobierno no ha actuado todavía en nada. Dicen que hay que esperar a tener los Presupuestos, pero, fíjate, el rescate del Aquarius tampoco estaba contemplado y se rescató. Si hay voluntad política, se pueden hacer cosas. No se entiende que el Gobierno no esté buscando ya a los miles de desaparecidos que siguen en fosas.

Sin embargo, el presidente del Gobierno y la ministra de Justicia han anunciado a bombo y platillo la reforma de la Ley de Memoria e incluso el ministro del Interior ha hecho lo propio con la retirada de condecoraciones a torturadores…

Es cierto que han agitado la bandera de la Memoria. Hemos escuchado todo lo que van a hacer, pero aún no hemos visto lo que han hecho. Nosotros, nada más llegar el PSOE al poder, le mandamos al Gobierno una serie de peticiones en las que dejábamos claro que la prioridad eran las exhumaciones porque hay una generación que biológicamente va desapareciendo y unos cuantos meses es mucho tiempo para ellos.

El Gobierno de Zapatero también agitó la bandera de la Memoria y después sacó una Ley de Memoria, pero detrás no había una voluntad política decidida. La comunidad autónoma que mejor ha hecho las cosas en este sentido ha sido el País Vasco y no tiene una Ley de Memoria. Han exhumado fosas, digitalizado miles de documentos, grabado cientos de testimonios y no tienen Ley. Tienen voluntad política y, por ahora, a Sánchez, como a Zapatero, le falta voluntad política. La misma Ley de Memoria que aprobó Zapatero fue incumplida por su Gobierno desde su aprobación.

¿En qué incumplía la Ley de Memoria el Gobierno de Zapatero?

El Valle de los Caídos no lo tocó en cuatro años. Un ejemplo. Un colaborador de la asociación y profesor de la Universidad de Houston, Scott Boehm, se metió en un autobús de la Fundación Francisco Franco y se fue con ellos al Valle. La experiencia quedó reflejada en un artículo de Público.  Allí hicieron todas las exaltaciones que les dio la gana y nadie hizo nada, a pesar de lo que dice la Ley.

“Al Gobierno de Sánchez, como al de Zapatero, le falta voluntad política”

Además, también se incumplió en el tema del callejero franquista. Si yo incumplo hoy una ley, los poderes del Estado van a venir a obligarme a que la cumpla. Sin embargo, el Gobierno de Zapatero no hizo nada para que muchísimos ayuntamientos e instituciones públicas cumplieran con lo establecido en esta Ley. Se generó mucho ruido, pero no había una verdadera voluntad política detrás… y por ahora tengo dudas de que este Gobierno tenga una voluntad determinada. Vemos un discurso… pero no vemos un curso.

¿Con sacar a Franco del Valle es suficiente para ‘desfranquistizar’ el lugar?

Debería ser el principio de algo más importante. Hay miles de familias que tienen que tener derecho a sacar a sus familiares de ahí. Y hablamos de gente muy mayor otra vez. Gente que no puede seguir esperando… Pero el monumento, más allá de que esté Franco o no, va a estar marcado porque, ahora mismo, tal y como está, es un canto al negacionismo de los crímenes del franquismo.

Hay que incorporar un relato al espacio que permita contar la realidad de la dictadura. Se puede hacer a través, por ejemplo, de una exposición permanente. El Valle de los Caídos puede ser un lugar de referencia para colegios e institutos. Nosotros, en el año 2002, propusimos a todos los partidos políticos con representación parlamentaria que se instalara allí una exposición sobre los presos que estuvieron trabajando en el Valle. Cuántos fueros, por qué trabajaron allí, en qué condiciones…

Ahora mismo, ¿qué cuenta el Valle a los visitantes?

Pues el relato que quiso Franco. Lo que el visitante encuentra allí es lo mismo que diseñó Franco. En cualquier museo te dan explicaciones. En este caso, no. El Estado guarda silencio, como si no fuera con él. Ya no hay audioguías, no te dan ningún folleto explicativo, no hay paneles informativos… No hay nada. El Estado se ha callado y ha dicho que el Valle es un lugar neutral para no explicar qué es verdaderamente. Durante años fue peor y el Estado mantuvo la narrativa franquista, pero ese relato ya no se sostiene por ninguna parte, por lo que han decidido mantener silencio.

Si el Valle está por desfranquistizar… ¿cómo está el Estado?

Igual. Por desfranquistizar. Para poder hacerlo tendría que haber una cultura antifascista que no fuera sólo un relato ideológico sino que estuviera asentada en los espacios públicos. Ejemplos. Acabamos de vivir cómo ha celebrado el Congreso de los Diputados el 40 aniversario de las elecciones de 1977 y en estos actos no se mencionó ni una vez a las personas que habían luchado contra la dictadura.

“Las personas que se enfrentaron al franquismo no tienen el lugar que merecen en esta democracia”

Otro ejemplo. Hace poco se hizo una exposición en los alrededores del Congreso de los Diputados sobre los 40 años que cumple la Constitución y era un relato vergonzoso. Las personas que se enfrentaron al franquismo no tenían ni un espacio…

El rey sí que estaba. Y en varias ocasiones.

Sí. Estaba el rey emérito y también el actual desfilando en los Juegos Olímpicos de Barcelona. En ese resumen que hicieron no estaba la gente que se jugó el tipo por la democracia. No conseguiremos desfranquistizar del Estado hasta que esa gente esté en el sitio que le corresponde. Por no hablar de los monumentos que aún quedan… como el Arco de la Victoria en Madrid.

El relato y la experiencia vital de estos luchadores tiene que estar incorporado al relato oficial del país. Mientras tanto, estaremos viviendo en un país que tendrá la Memoria que, por acción u omisión, dejó la dictadura.

Con voluntad política, ¿cuánto tiempo se puede tardar en exhumar todas las fosas que hay en el Estado?

Si la Ley de Memoria Histórica hubiera tenido una verdadera voluntad política este tema ya estaría resuelto. Desde el año 2000 hasta ahora se han exhumado cerca de 8.300 cuerpos con muy pocas ayudas. Y lo han hecho asociaciones como la nuestra, que somos homirguitas al lado de todo un Estado, que tiene muchos más recursos.

Nunca terminé de entender por qué la Ley de Memoria no hizo todo lo posible para acabar con el problema de los desaparecidos. Una encuesta de la época de Zapatero mostró que el 70% de los ciudadanos veía con buenos ojos las exhumaciones… Es muy difícil de comprender. Si el Estado se pone a trabajar de verdad en este asunto, en cuatro o cinco años se acabaría con las fosas.

¿Por qué cree usted que no se ha hecho ya?

Operan varios factores. Por una parte, una falta de voluntad política. Las fosas sacan a la luz el mayor horror del franquismo. Son un espejo de lo que somos y hemos sido y esa es la parte más dura. Por otro, las fosas han sido el camino por el que se ha abierto el debate de la impunidad de la dictadura y se ha acudido a los tribunales para exigir justicia. Fueron el detonante y el Estado no quería enseñar eso. Es una forma de proteger lo que queda de franquismo en este Estado.

“Las fosas sacan a la luz el mayor horror del franquismo. Son un espejo de lo que somos y hemos sido. No exhumar es una forma de proteger lo que queda de franquismo”

Por otro lado, creo que tiene mucho que ver con el origen familiar de algunos de los responsables de la Ley de Memoria Histórica, como es el caso de María Teresa Fernández de la Vega. Además, creo que también influye el hecho de que si el Estado hubiera resuelto el tema de las fosas, todo este movimiento social estaría enfocado a otra petición o a solucionar otro problema. A veces, es mejor para ellos dejar un obstáculo para que avancemos y sigamos peleando con el obstáculo.

Por último, creo que opera una gran falta de humanidad. Recuerdo cuando nos reunimos con el Gobierno de Zapatero y me acompañó Isabel González, una mujer de 83 años que buscaba a su hermano. Hubo un momento en el que el asesor nos dijo que dejáramos el tema de las fosas. Me enfadé mucho. Nos quedamos petrificados. Le pedí que se lo dijera  a Isabel, que le pidiera que dejara de buscar a su hermano cuando es el Estado el que tenía que haberlo exhumado, pero no ahora, en el mismo 1976.

Hay mucha gente todavía en este país que considera que en las fosas hay gente que combatió con Franco y contra Franco, pero no es así. ¿Las víctimas franquistas del conflicto fueron reparadas?

Por supuesto. El Estado franquista invirtió mucho dinero en reparar a los suyos, además de muchas confiscaciones de bienes que cuando no se hicieron a punta de pistola se hicieron después a golpe de sumario. Se adjudicaron miles de plazas de funcionarios a víctimas de la “violencia marxista”. Se otorgaron becas para que pudieran estudiar y se les dio facilidades para acceder a una vivienda o hacerse con la licencia de estancos, loterías y gasolineras. Además, Franco también ordenó exhumar a los suyos e mandó instruir la conocida como Causa general, que responsabilizó al “terror rojo” de 100.000 asesinatos, y después, como las cifras estaban infladas, también está la teoría de que no pudieron llenar el Valle de los Caídos solo con los suyos y fue entonces cuando recurrió también a las fosas de los rojos.

Pero como en este país la historia ha estado silenciada aún tenemos que escuchar que se tienen que reparar a las víctimas de los dos bandos y cosas por el estilo. Nosotros hemos pedido una investigación seria y exhaustiva de todas las medidas que el franquismo hizo para reparar a los suyos. Pero el Estado no ha hecho nada y con su desidia termina abonando el terreno para que se piense que se tiene que reparar igual todavía a las víctimas de ambos bandos o que en las cunetas hay franquistas y republicanos.

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Fotografía destacada: Emilio Silva, presidente y cofundador de la ARMH.- EFE

Fuente:https://www.publico.es/politica/emilio-silva-familia-franco-tratando-gobierno-democratico-inconcebible.html

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