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El último superviviente del campo de concentración de Gurs

Unos barracones al pie de los Pirineos franceses fueron la ‘cárcel’ de miles de refugiados de la Guerra Civil. Luego pasaron por allí comunistas, gitanos… y 3.907 judíos que acabarían gaseados en Auschwitz.

A sus 100 años, Luis Ortiz Alfau regresa al campo para relatar aquel horror.

elmundo.es / Ander Izaguirre / 06-03-2017

No es un bosque natural: lo plantaron en 1950 para cubrir la llanura de Gurs, para ocultar una vergüenza. Es una masa oscura de robles muy altos, de 20 o 30 metros, que levantan las ramas como brazos agitándose en el cielo, contra las nubes grises, contra la mancha azul de los Pirineos. Han crecido eficaces contra la memoria: entre los árboles, Luis Ortiz Alfau no encuentra vestigios del campo de concentración al que lo trajeron en abril de 1939.

Del campo no queda casi nada, el cementerio y poco más, pero me gusta el barracón -dice Luis, y señala un pabellón de madera medio oculto entre los robles. Es una réplica de los barracones de los presos, construida durante los empeños recientes por recuperar la historia de Gurs.

Entre 1939 y 1945, en este campo de concentración encerraron a 63.929 personas -milicianos, gudaris, comunistas, judíos, gitanos, putas, extranjeros en general-, y de todas ellas ya no queda nadie más que Luis. O al menos, no queda nadie con fuerzas para asistir al homenaje anual.

Luis tiene 100 años. Han pasado 78 desde que encerraron aquí a este republicano bilbaino, que pasó por las peores derrotas de la Guerra Civil -incluyendo el bombardeo de Gernika o la huida bajo la nieve de Cataluña a Francia-, que fue encerrado en Gurs, que después sobrevivió a los campos de concentración de Deusto y Miranda de Ebro y al trabajo esclavo en el Pirineo navarro, que pagó sobornos en la posguerra para que eliminaran su ficha de desafecto al franquismo -porque con esa ficha no conseguía ningún empleo-, que se tuvo que callar toda la vida y que por fin, a los 87 años, empezó a hablar en público.

Yo he estado hibernando como los osos. Y sabes que los osos, cuando se despiertan, tienen mucha hambre y están muy activos, ¿no?

Sólo Luis acude al homenaje anual a los 63.929 presos de Gurs: “No queda nadie más, tengo que venir y dar testimonio”

Un barracón de Gurs Josu Chueca / Archivo Departamental de los Pirineos Atlánticos

Más que un oso, Luis parece un pajarito: un hombre que no llega al metro sesenta, delgado, de movimientos muy ágiles, que achina los ojos y acerca el oído para escuchar mejor. Hoy ha venido desde Bilbao en el coche de un amigo, y por la noche volverán: 500 kilómetros.

-Es que no queda nadie más, así que tengo que venir y dar testimonio.

VASCOS RECHAZADOS POR VASCOS. Gurs fue un campo muy grande sobre el terreno -80 hectáreas y hasta 18.000 personas recluidas al mismo tiempo, cifra que lo convertía en la tercera localidad más poblada de los Bajos Pirineos, solo por detrás de Pau y Bayona-, y ha sido un campo muy pequeño en los libros de Historia. Gurs, el campo del que casi nadie habló durante medio siglo, resume la escalada del horror europeo: enlaza el bombardeo de Gernika con el exterminio de Auschwitz.

Lo construyeron a todo correr, en solo 42 días, para acoger -para encerrar- a refugiados republicanos de la Guerra Civil española.

En la primavera de 1939, el Gobierno francés levantaba campos por todo el país para redistribuir a los más de 250.000 refugiados que se apiñaban en playas mediterráneas como la de Argelès-sur-Mer. Las autoridades francesas aceptaron la petición del Gobierno vasco en el exilio: enviar a los refugiados vascos a un campo en las provincias vascas.

Pero allí no los quisieron.

El diputado labortano René Delzangles pidió al ministro francés de Asuntos Exteriores «la repatriación general» de los refugiados «porque Francia no debe convertirse en el vertedero de Europa». El ayuntamiento de Bayona también exigió que se rechazara a los ciudadanos españoles que habían pasado a Francia a partir del 18 de julio de 1936. Y Jean Ybarnégaray, diputado por Mauleón, primer presidente de la Federación Internacional de Pelota Vasca, luego ministro de la Familia Francesa en el régimen filonazi de Vichy, reclamaba «medidas de extrema urgencia», ante la «intolerable amenaza» que constituía «la presencia de cuatro millones de extranjeros y en particular de 250.000 milicianos españoles».

“Venían a buscar a los judíos en camiones y se los llevaban… nos dieron su ropa, porque ya no iban a necesitar nada”

Vista panorámica del campamento Josu Chueca / Archivo Departamental de los Pirineos Atlánticos

Al final los acogieron en el distrito de Olorón (región del Bearne), gracias a las gestiones del alcalde Jean Mendiondou, diputado de la Izquierda Independiente. El 4 de abril de 1939, Mendiondou recibió en la estación de tren a los primeros refugiados y les estrechó la mano. En la primera semana llegaron más de 4.000 vascos, todos hombres jóvenes, todos soldados, militantes del PNV, del PSOE, del PC, de Izquierda Republicana: perdedores de la guerra. Los enviaron al pueblo de Gurs, donde habían despejado un inmenso campo cenagoso, habían construido 328 barracones y habían rodeado todo con alambradas y garitas de vigilancia.

Luis Ortiz Alfau fue uno de los primeros en llegar.

-Ni siquiera habían terminado los barracones, ni había cocinas ni nada. El Gobierno vasco nos mandaba unas sardinas, unos embutidos, y con alguna cosa más que nos daban los franceses, nos teníamos que apañar. Para dormir, nos metíamos bajo una chapa de cinc. Y para lavarnos, nos ponían agua en las cubetas donde luego hacían el cemento los obreros.

LUIS VUELVE AL BARRACÓN. En la entrada al campo, un hombre da a Luis una pegatina y él se la pone en la solapa: es el triángulo azul con el que los nazis marcaban a los republicanos españoles en los campos de exterminio, un triángulo con la S de Spanier. El hombre es Raymond Villalba, presidente de la asociación Tierra de Memorias y Luchas, hijo de presos españoles que se conocieron en Gurs.

Cuenta Villalba que el año pasado el cónsul español y las autoridades francesas inauguraron un monumento dedicado a los republicanos y a los brigadistas muertos en Gurs, y que al final del acto alguien gritó «¡Viva la República! ¡Viva la Tercera!». Debieron de molestarse, dice Villalba, porque este año han eliminado del programa oficial la pausa y el minuto de silencio que siempre se hacían en memoria de los españoles.

Después de los discursos de las autoridades, Villalba acompaña a Luis por el bosque. Pasan junto a la plataforma de cemento de unas antiguas cocinas y la base de unas cisternas. Cuando llegan a la réplica del barracón -un cobertizo de 24 metros por seis, donde se apiñaban 30 refugiados-, Luis invita a pasar a las personas que les han seguido, como si estuviera de nuevo en su casa.

-No tuvimos nunca ni un camastro, dormíamos en el suelo. Yo conseguí un clavo y lo metí aquí, en esta viga, para colgar el macuto.

-¿En esa viga?

-Sí, sí, mi sitio era justo este. Me acuerdo muy bien: entrando por la puerta, el cuarto a la derecha. ¡Yo dormía aquí!

“Se me empañan los ojos cuando veo que meten a los refugiados en campos como hicieron en Gurs. Seguimos igual que hace 80 años”

Luis Ortiz en sus años de trabajos forzosos Archivo de Luis Ortiz

A finales de la primavera de 1939, Gurs ya albergaba a 18.000 personas: además de los vascos, había republicanos de diversas partes de España y brigadistas internacionales. Se apiñaban para dormir de treinta en treinta, sin ropa limpia, sin jabón: llegaron las pulgas, los piojos, las ratas. Se extendió la sarna. Y el estreñimiento, porque la comida era muy pobre -pan, caldo negro, patatas, lentejas-. Hubo casos de escorbuto por falta de vitaminas, hubo tuberculosis por la humedad y el frío, hubo anemias, paludismo, sífilis, diarreas, reúmas. Con las lluvias, el campamento se convirtió en un barrizal.

-Muchos no tenían ni zapatos -dice Luis-. Se ataban sacos a los pies, para ir de un lado a otro. Íbamos con unas camisas rotas, llenas de agujeros, y nos tapábamos con mantas viejas. Una cosa terrible. Teníamos unos grifos de agua fría, y ahí te lavabas. Pero lavarte con qué, si no había ni jabón.

Los refugiados sufrían un régimen carcelario, encerrados entre alambradas, y necesitaron meses de protestas para que les permitieran recibir visitas -solo los domingos, solo un rato, todos en una misma barraca vigilada por guardias.

-Nuestro barracón estaba cerca de la carretera. Una suerte, porque los domingos venían chicas en bicicleta desde los pueblos cercanos y nos gritaban desde el otro lado de la valla: «¿Os hace falta algo?». Cogíamos un papel y un lápiz y escribíamos: «Me llamo fulanito, estoy en el barracón número tal, necesito jabón, hojas de afeitar, pasta de dientes». Lo tirábamos con una piedra al otro lado. Entonces el domingo siguiente te llamaban por los altavoces: «Luis Ortiz Alfau, tiene visita». Y esa gente de la zona nos traía jabón o pasta de dientes o lo que fuera. Una vez me trajeron unas pastillas de chocolate. ¡Chocolate! Con eso eras capitán general.

Un domingo llamaron a Luis al barracón de visitas.

-No me lo podía creer. Había un señor, monsieur Morin, que venía a sacarme con un contrato de trabajo.

La familia de Luis, desde Bilbao, había contactado con las personas de Francia que intentaban sacar a los refugiados de los campos, con una oferta oficial de alojamiento o empleo. Luis se fue a trabajar de administrador a la fábrica de Morin.

Según la ficha que guarda el Archivo Histórico de Euskadi, Luis Ortiz Alfau salió del campo el 27 de junio de 1939 «reclamado por su familia».

EL EXTERMINIO JUDÍO. Salió unos meses antes de que llegaran las nuevas oleadas de presos, en una transformación cada vez más monstruosa de Gurs.

A principios de 1940, con los nazis ya en Holanda y Bélgica, las autoridades francesas metieron en Gurs a 14.875 personas, casi todas mujeres, muchas judías: habían huido del Tercer Reich, pero Francia las consideró «peligrosas para la defensa nacional» porque eran alemanas o austriacas. Aprovechando el ambiente, también encerraron a comunistas y anarquistas franceses, republicanos españoles y nacionalistas vascos. En los documentos se referían a todos ellos como «indeseables».

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Fotografía destacada: Fotografía por Mauro Saravia

Fuente:http://www.elmundo.es/papel/historias/2017/03/06/58bd49bc268e3e873d8b4664.html

 

 

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Muere a los 103 años la maestra republicana que defendió la educación pública frente a Primo de Rivera, Franco y Wert

Alejandra Soler luchó contra las leyes educativas de la dictadura de Primo de Rivera y Franco y salió a la calle, con casi 100 años, para unirse a la ‘primavera valenciana’ en protesta contra la conocida como ‘ley Wert’.

publico.es / Alejandro Torrús / 03-03-2017

Valencia. Febrero de 2012. Miles de estudiantes salen a la calle en defensa de la educación pública. El movimiento pasa a conocerse como ‘la primavera valenciana’. El entonces jefe superior de Policía de Valencia, Antonio Moreno, comparece en rueda de prensa y califica de “enemigo” a los manifestantes. Entre aquellos miles de jóvenes en lucha, considerados como enemigos, se encuentra una mujer de 98 años, Alejandra Soler, que ya lleva a sus espaldas una vida en lucha por la educación pública contra los dictadores Primo de Rivera y Francisco Franco y que no dudó en salir a protestar con la ‘ley Wert’.

Alejandra Soler ha fallecido esta semana (el miércoles) a la edad de 103 años. Como legado deja una vida de lucha por la educación pública que quiso compartir hasta el final con los más jóvenes: “Mi lucha es para que el saber sea asequible para todas las clases sociales. El saber no puede ser monopolizado por una clase social”, señaló Soler en una entrevista concedida a Público en 2014. 

“La ley ‘Wert’ es una concesión a la educación fuera del Estado y a favor de las élites. Quieren que la gente piense menos y tenga los oídos menos abiertos”

Soler, que fue condecorada con la Alta Distinción de la Generalitat valenciana en 2016 y nombrada hija predilecta de València, comenzó su lucha estudiantil durante la dictadura de Primo de Rivera. Con apenas 14 años se afilió a la Federación Universitaria Escolar (FUE) y su objetivo era tumbar la nueva ley educativa de la dictadura, conocida como ‘ley Callejo’, en honor a su promotor Eduardo Callejo. “Me afilié porque era una joven batalladora. No podía consentir esa ley educativa. Querían hacer de la educación pública una enseñanza dogmática muy influenciada por la Iglesia Católica“, señalaba.

De la lucha contra la ‘ley Callejo’ a la de la ‘ley Wert’ pasaron 85 años, pero Soler identificó claramente que, pese al tiempo transcurrido, la batalla era la misma: “La ley ‘Wert’ es una concesión a la educación fuera del Estado y a favor de las élites. Quieren que la gente piense menos y tenga los oídos menos abiertos. Ese era el objeto último de la ‘ley Callejo’ y ese es el objetivo de la ‘ley Wert’. Están hipotecando el cerebro español“, denunciaba la mujer en 2014.

Los tiempos de la República

El 14 de abril de 1931 fue uno de los días más felices de la longeva vida de Alejandra Soler. Tenía 17 años. Estaba en València. “Me volví loca. Salí a la calle gritando. Todos estábamos como locos. Era maravilloso. Entonces los comunistas eran grupos muy pequeños y dogmáticos. Recuerdo que salieron a la calle gritando ‘Viva los soviet y abajo la República’. Casi los matamos”, recordaba Soler con una sonrisa en la boca.

“Mi lucha es para que el saber sea asequible para todas las clases sociales. El saber no puede ser monopolizado por una clase social”

Soler, de hecho, se afilió al PCE tras la fallida revolución de octubre de 1934. Apenas dos años después, una parte del ejército, con el general Mola, Franco y Queipo de Llano al frente, se levantó en armas contra la República: “Durante la guerra estuvimos defendiendo a la República. Y esto es muy importante. Defendimos la República y no una transformación en un régimen que estuviera más a la izquierda (en referencia a Estado comunista). Nos jugamos la vida por la República y no había ningún peligro de llegar a esa situación. Eso lo utilizó Franco para justificar su golpe de Estado”

De un campo de concentración francés a Leningrado

Con la victoria de Franco en la Guerra Civil, Alejandra Soler cruzó la frontera francesa en 1939 y fue a pasar a un campo de concentración. Su marido, a otro. El reencuentro entre ambos se produjo en Leningrado, hoy San Petersburgo. Ella quería vivir en la URSS y allí se convirtió en la maestra de los niños de la guerra. Pero la vida aún le depararía más sorpresas.

Al poco de llegar a Leningrado el ejército nazi inició el asedio a la ciudad y Alejandra y su marido buscaron refugio en el sur. De su memoria no se borrará nunca la crueldad de la histórica batalla de Stalingrado ni la desilusión que supuso conocer la URSS de Stalin: “Sigo siendo comunista y siempre lo seré, pero lo que se hizo no se puede tolerar”.

“El mundo cambiará”

En aquella entrevista en 2014, Soler señalaba a Público que sentía mucha rabia porque sabía que moriría pronto y mantenía intacta la “magnífica curiosidad de saber lo que va a pasar”. “Estamos en un momento histórico. Se está viviendo el final de una época histórica y va a acontecer un cambio en la vida de la gente. Están intentando mantener el statu quo, pero ya no se puede seguir así. No hay salida económica, ni política, ni intelectual, ni científica”, aseguraba Alejandra, que decía entonces: “El mundo no cambiará mañana, pero cambiará”.

Alejandra no ha vivido lo suficiente para ver el cambio que deseaba, pero su lucha hace que ese momento esté más cerca. Su legado sirve de ejemplo. Descanse en paz.

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Fotografía destacada: Alejandra Soler recibió la Alta Distinción de la Generalitat.- EFE

Fuente:http://www.publico.es/politica/muere-103-anos-maestra-republicana.html

 

 

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«Los propios curas no nos dejan sacar a mi abuelo del Valle de los Caídos»

Maribel Luna lleva diez años de batalla judicial para recuperar los restos de su abuelo materno, Aquilino Baragaño.

elcomercio.es / O. Villa / 01-03-2017

Ayer era un día señalado en Oles. Maribel Luna y su madre, Agradable Baragaño, aguardaban con impaciencia «y poca esperanza, la verdad», el fallo del Tribunal Supremo, porque consideran que si se exhumase a Francisco Franco y se le sacase del Valle de los Caídos «sería mucho más fácil que nos dejasen sacar de allí los restos de mi abuelo Aquilino». Agradable, además, celebraba precisamente ayer su octogésimo tercer cumpleaños. Nacida el 28 de febrero de 1934, apenas tenía tres años recién cumplidos cuando su padre, el «anarquista» ‘Quilimín’, un minero langreano de Lada, encuadrado en el Batallón Higinio Carrocera, recibió un disparo en la cabeza en las cercanías de Quintoños (Salas). De allí fue trasladado a un pequeño hospital de Salas y, ya en manos del bando nacional, falleció. Fue enterrado en una fosa común, pero su cadáver aún no descansaría en paz.

Para cuando el monumento del Valle de los Caídos fue inaugurado ya habían pasado dos décadas de la contienda fratricida y, según relata Maribel, «muy poca gente quiso que sus muertos fuesen llevados allí, así que Franco abrió fosas comunes por toda España para llenar el Valle».

Ahora hay en el monumental cementerio que custodian los benedictinos 33.847 cuerpos de combatientes de ambos bandos, «2.234 de ellos, asturianos, aunque solo nosotros hemos peleado por recuperar a mi abuelo», indica Maribel Luna. Recuerda que «el año pasado, el juez autorizó a una familia de Zaragoza a sacar de allí a dos hermanos (Manuel y Antonio Ramiro Lapeña), pero los propios curas no nos dejan sacar a mi abuelo del Valle de los Caídos, igual que a ellos». En realidad, y en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, «el Valle de los Caídos tiene que funcionar con las mismas normas que un cementerio público, así que cualquier persona puede pedir llevarse los restos de un familiar directo que tenga allí». El problema es que el caso del Valle de los Caídos está impregnado de consideraciones de carácter político que lo hacen especial y que, por el momento, ha hecho que todos los cuerpos se hayan quedado donde están, muchos de ellos en cajas comunes en malas condiciones, si bien ese no es el caso de Aquilino Baragaño, «que está perfectamente identificado», recuerda Maribel Luna, que lleva en esta batalla desde 2007.

Por eso, ayer era un día importante, porque «exhumar a Franco y a Primo de Rivera era el primer paso para poder sacar del Valle de los Caídos, porque una vez abiertas sus tumbas, sería más difícil que nadie se oponga a que salgan los demás, que se devuelva los cuerpos de los muertos republicanos a sus familias», según expresa Luis Miguel Cuervo, de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, que también confiesa que la decisión del Supremo «era lo esperado; es siempre lo mismo, porque hay muchísimos intereses políticos y religiosos». En todo caso, «veremos con nuestros abogados qué otras opciones tenemos, si acudir a otras instancias judiciales españolas o europeas, si presionar a los partidos políticos, lo que sea. Lo que tengo claro es que Maribel va a seguir luchando». Y Maribel está más que dispuesta. «Hemos pasado por la Audiencia, el Constitucional, el Supremo, Estrasburgo, la ONU… Estamos pendientes de lo que diga el Tribunal de los Derechos Humanos. No pararé hasta traer a mi abuelo Aquilino a casa». Ella siente que se lo debe a ‘Quimilín’, muerto por la sinrazón de la Guerra Civil a sus escasos 26 años. Y que se lo debe, sobre todo, a su madre, Agradable Baragaño, «la neñina, a la que llaman así porque es pequeña de tamaño, como el abuelo, y que siempre quiso traerle de vuelta». En su cumpleaños de ayer, tras 80 años sin su padre, aún no ha podido ser.

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Fotografía destacada: Maribel Luna muestra una foto de su abuelo Aquilino Baragaño, en su casa de Oles. / ALICIA G. OVIES

Fuente: http://www.elcomercio.es/politica/201703/01/propios-curas-dejan-sacar-20170301000414-v.html?ns_campaign=rrss&ns_mchannel=boton&ns_fee=0&ns_source=fb&ns_linkname=politica

 

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Los restos de Franco permanecerán en el Valle de los Caídos por orden del Supremo

El Mausoleo está financiado con dinero público.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) lamenta que el Tribunal Supremo haya decidido desproteger a las víctimas de la dictadura franquista. 

nuevatribuna.es / 28-02-2017

El Tribunal Supremo ha rechazado este martes el recurso interpuesto por el exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y los abogados Manuel Ollé y Eduardo Ranz, para exhumar los restos de Franco y de Primo de Rivera del Valle de los Caídos y que también había sido reclamado por organizaciones como la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

Que el Estado obligue a las víctimas de la dictadura a sostener con sus impuestos la tumba del dictador es una forma de maltrato, algo que jamás se consentiría con respecto a víctimas de otros delitos graves como el terrorismo, afirma el presidente de la ARMH

Las reacciones a este fallo no se han hecho esperar. Para Emilio Silva, presidente de la ARMH, “una vez más, las víctimas de la dictadura franquista siguen desprotegidas por el Estado democrático y discriminadas por los poderes públicos que jamás consentirían la construcción de monumentos dedicados a enaltecer a quienes hayan cometido graves crímenes. Que el Estado obligue a las víctimas de la dictadura a sostener con sus impuestos la tumba del dictador es una forma de maltrato, algo que jamás se consentiría con respecto a víctimas de otros delitos graves como el terrorismo”, ha dicho Silva, nieto de un desaparecido por la represión franquista.

La ARMH lamenta que el Supremo haya decidido no sacar los restos de Franco “de un monumento que se sostiene con fondos públicos y se dedica a mantener la memoria de un dictador, calificado de genocida por diferentes organismos del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos”.

Silva ha recordado que “todavía no existe un censo público de las miles de personas que fueron trasladadas allí. Hay muchas familias que desconocen que los restos de uno de sus seres queridos fueron extraídos sin permiso por el ejército franquista y trasladados allí”, afirma. Y añade: “El Valle de los Caídos es una vergüenza para España, para Europa, y se trata de un síntoma más de la fragilidad de la cultura democrática de la democracia española, y de las mentiras que se han contado desde la versión oficial de la transición cuando se dice que los españoles con reconciliamos en 1978. No puede haber reconciliación cuando un Estado democrático enaltece a un dictador y abandona a miles de defensores de la democracia en las cunetas”.

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Fotografía destacada: Valle de los Caídos

Fuente:http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/restos-franco-permaneceran-valle-caidos-orden-supremo/20170228171031137218.html

 

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Avenida Utrera Molina versus calle Otto Engelhardt: el lento avance de la memoria histórica

La familia del que fuera cónsul alemán, ejecutado por golpistas, pide que Sevilla dedique una calle a quien “trajo la luz” a la ciudad.

El rótulo que homenajeaba al exministro de Franco Utrera Molina quedó sin retirar hasta casi un año después del acuerdo plenario.

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 22-02-2017

Parte de la simbología franquista se eterniza en España sin aparentes problemas.  Yugo y flechas en fachadas, estatuas… hasta un equipo de fútbol. En las antípodas subsiste la lenta reparación a las víctimas. Es la memoria inacabada. En Sevilla, como ejemplo, queda dibujado el caso de la avenida Utrera Molina frente a la calle Otto Engelhardt.

El rótulo dedicado al exministro de la dictadura seguía intacto casi un año después de que el Ayuntamiento aprobara esta medida en aplicación de la ley de Memoria Histórica. El descuido fue denunciado por IU y el Ayuntamiento enmendó el pasado lunes el olvido. Al mismo tiempo, la familia del cónsul alemán que trajo la luz y revolucionó el transporte público en la ciudad pide una calle a su nombre. ‘Don Otto’ fue ejecutado por los golpistas en 1936. La solicitud lleva la firma de su nieta, Ruth Engelhardt.

El homenaje al que fuera director de la Compañía Sevillana de Electricidad y de Tranvías de Sevilla está avalado por la Dirección General de Memoria Democrática de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache. Una petición que apoyan numerosas asociaciones memorialistas y las delegaciones sindicales de UGT, CCOO y el Sindicato Andaluz de Trabajadores.

Otto, ejecutado por oponerse “al fascismo”

Como personaje antagónico al alto cargo de Franco aparece ‘don Otto': “defensor de las libertades y los derechos humanos, que trajo la luz a la ciudad de Sevilla, así como la modernización del transporte urbano y con sus actuaciones como cónsul honorario alemán, fue garante de la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial”, escribe Ruth Engelhardt.

El que fuera cónsul alemán, en el laboratorio ‘Sanavida’. | FAMILIA ENGELHARDT

El lugar elegido para rotular una vía con su nombre es “el tramo de la calle Ronda de Triana” donde estuvieron “las cocheras de los tranvías”. Queda la decisión en manos del Ayuntamiento de Sevilla.

Otto tenía 70 años y una prolífica biografía truncada a balazos. Asesinado a manos rebeldes “por manifestar abiertamente sus ideas liberales y pacifistas y su oposición al fascismo”. Nacido en la Baja Sajonia, estudió ingeniería y ya en España fue asiduo colaborador de periódicos como El Liberal de Sevilla que dirigía su amigo José Laguillo.

Uno de los hitos de su intensa vida llegó el 13 de junio de 1931. Otto Engelhardt devolvía a su país todas las condecoraciones recibidas tras la ‘Gran Guerra’. Un año después, la República le concede la nacionalidad española y renuncia a la alemana. Sus fervientes críticas al incipiente nazismo sirvieron para estar vigilado por la Alemania de Hitler y, a la postre, para firmar su sentencia de muerte. En la última etapa de su vida, y antes de la ejecución en septiembre del 36, llegó a fundar el laboratorio Sanavida en San Juan de Aznalfarache. Desde allí comercializó medicamentos para el tratamiento de la epilepsia, el insomnio, trastornos nerviosos… y un remedio célebre: Ceregumil.

El antes y el después: de avenida Utrera Molina a José María Javierre.

“Un personaje de infausto recuerdo” para Sevilla

En esta realidad tenaz de la memoria inacabada, a la que poco importan las décadas transcurridas desde la guerra civil, resiste una porción considerable de la parafernalia simbólica del franquismo. Caso de la avenida dedicada a José Utrera Molina.

El exministro de Franco Utrera Molina.

La placa recordaba al ministro de Franco en una transitada zona del barrio San Pablo-Santa Justa, junto a un conocido centro comercial y un polígono industrial. IU, en un comunicado, lamentaba el fin de semana “que el Ayuntamiento siga sin quitar el rótulo casi un año después de aprobarse su retirada”. El lunes, operarios municipales suprimían ese rótulo de la vía pública “que se quedó atrás”, según fuentes municipales.

Ahora reza “avenida José María Javierre” donde antes ponía “avenida Utrera Molina”. En una vía dedicada al sacerdote, periodista y escrito, en reconocimiento a su defensa de la libertad de prensa y a su lucha contra la censura en tiempos de la dictadura. “Incomprensiblemente”, decía IU, un letrero franquista permaneció intacto durante meses en uno de los márgenes de la avenida.

La edil de IU Eva Oliva ha recriminado la “dejadez” municipal como una “grave ofensa” para las víctimas del franquismo. “Hablamos de un personaje de infausto recuerdo para muchos, que fue gobernador civil durante un periodo de la dictadura y que reprimió con especial intensidad a quienes entonces luchaban por las libertades democráticas en nuestra ciudad”, recuerda.

A Utrera Molina, imputado en la denominada Querella Argentina contra los crímenes del franquismo, la Diputación de Sevilla retiró la medalla de oro de la provincia. En sus alegaciones, el suegro de Alberto Ruiz Gallardón se declaró “falangista”, elogió al dictador e hizo apología a favor “de una España grande y limpia”. Un alegato interpretable “como exaltación de la dictadura” y que entra en colisión con la ley de Memoria Histórica, según las servicios jurídicos de la institución.

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Fotografía destacada: Otto Engelhardt, en Villa Chaboya, su casa de San Juan de Aznalfarache. | FAMILIA ENGELHARDT

Fuente:http://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Avenida-Utrera-Molina-Otto-Engelhardt_0_614889191.html

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La Asociación de Memoria Histórica critica que el rey Felipe celebre la refundación franquista de una academia militar

Felipe de Borbón ha conmemorado la refundación, en 1942, de la Academia General Militar de Zaragoza.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica censura que se celebre un centro que formó “a los mandos militares de una sangrienta dictadura”.

La entidad memorialista reprocha la participación en el mismo acto de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 21-02-2017

Felipe de Borbón ha celebrado la refundación en 1942, durante el franquismo, de la Academia General Militar de Zaragoza. Y esto supone, según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que el Jefe del Estado celebre “hitos de la dictadura”. La entidad memorialista critica también la participación de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

Con su presencia, el rey Felipe, Cospedal, el presidente de Aragón, Francisco Javier Lambán y el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, Jaime Domínguez, “conmemoraron” este lunes la reforma que hizo Franco a “una academia destinada a formar a los mandos militares de una sangrienta dictadura”. Asistieron además la presidenta de las Cortes aragonesas, Violeta Barba, el delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcaide, y el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve.

Este “gran centro de formación”, tras la guerra civil española, estuvo destinado a formar a “unas fuerzas armadas cuyo principal objetivo era mantener las leyes represivas, participar y proteger a quienes cometían violaciones de derechos humanos y mantener el uso de la fuerza para que continuara secuestrada la democracia”, apunta la Asociación de Memoria Histórica en un comunicado. Casa Real y el Ministerio de Defensa, a preguntas de eldiario.es, prefieren no realizar declaraciones.

Felipe de Borbón, en la celebración de la reforma del centro militar. | EFE

“Don Felipe presidió el acto”, dice Casa Real

Como informa la Casa Real: “don Felipe  presidió el acto que se ha celebrado en la Academia General Militar para conmemorar el 75 aniversario de la tercera época de la institución”. La primera época, dice la institución, “tuvo lugar entre los años 1882 y 1893, la segunda entre 1927 y 1931, y la tercera desde 1942″. Es decir, se celebró la de 1942.

La jefatura del Estado y el Ministerio de Defensa “no deberían participar en actos que conmemoren hitos de la dictadura franquista”, subraya la ARMH. Y propone la asociación: “sería mucho más honroso desde un punto de vista democrático que dentro de la Academia Militar de Zaragoza se instalara un monumento dedicado a todos los militares que murieron defendiendo el Gobierno elegido democráticamente contra el que los franquistas iniciaron una terrible guerra”.

En el acto de aniversario intervino el general jefe de la Academia Militar, Luis Lanchares, que resaltó la larga tradición del centro “en su permanente aspiración de dar a España los mejores oficiales”. Lanchares recordó que Zaragoza es sede de la escuela castrense desde su segunda época, ya que se creó en el  Alcázar de Toledo y se reabrió en la capital aragonesa en 1927, siendo director de esa época el general Francisco Franco.

La asociación de Memoria Histórica refiere cómo “en su pasado discurso navideño el monarca se refirió a los conflictos de la sociedad española con el pasado de la dictadura”. Decía Felipe de Borbón: “Son tiempos para profundizar en una España de brazos abiertos y manos tendidas, donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas”. La asociación presentó una queja al Defensor del Pueblo, que rechazó la denuncia de las víctimas del franquismo.

Aquella afirmación del rey Felipe es “poco coherente”, destaca la ARMH, con la “conmemoración de un hito de la dictadura franquista”. La celebración queda agravada, sostienen, “por llevarse a cabo en un país en el que todavía hay 114.226 personas civiles asesinadas por la represión orquestada por el general Franco, que permanecen desaparecidas en fosas comunes y caminos”.

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Fotografía destacada: El rey Felipe, Cospedal y el Jefe de Estado Mayor en la Academia Militar de Zaragoza. | EFE

Fuente:http://www.eldiario.es/sociedad/Asociacion-Memoria-Historica-Felipe-dictadura_0_614888966.html

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Pravia desentierra la memoria olvidada en la fosa de ‘La Canalona’

El próximo mes de mayo serán rescatados los cadáveres de Manuel y Ángel Fernández Suárez, hermanos asesinados la Nochebuena de 1937.

elcomercio.es / Bárbara Menéndez / 21-02-2017

Los dos hijos de Manuel Fernández Suárez por fin van a poder dormir tranquilos después de tantos años en lucha para conseguir la exhumación de la fosa donde hace ya casi ochenta años enterraron juntos a su padre y a su tío, de apenas 31 y dieciséis años respectivamente, tras ser asesinados por dos falangistas. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), entidad que ya ha logrado recuperar más de 1.300 cuerpos, espera poder realizar tan deseada operación en mayo.

La Nochebuena de 1937 toda la familia Fernández se sentaba a la mesa para celebrar tan señalada fecha que acabaría de la peor manera posible. En mitad de la cena, un grupo de falangistas locales irrumpió en el hogar para llevarse a Manuel y a su hermano Ángel frente a la horrorizada mirada de la mujer y los dos hijos del primero. Aunque los familiares esperaban que en el peor de los casos los dos hermanos estuviesen detenidos por unos días, tras el arresto se les dirigió directamente al lugar donde fueron asesinados, en lo que hoy es la carretera de Agones a Villafría.

Los responsables del crimen obligaron después a un vecino de la zona a enterrar los cadáveres en una cuneta, lo que se conoce como la fosa común de ‘La Canalona’. Este hombre siempre tuvo identificados a los dos hermanos, por lo que pronto comunicó a la familia todo lo que había sucedido y el lugar exacto donde descansaban sus cuerpos. «Este vecino falleció hace poco, pero gracias a su aviso nadie duda de que allí están los cadáveres y se ha podido agilizar todo el proceso», destaca Luis Miguel Cuervo, miembro de la ARMH de Asturias.

Los asesinos obligaron a enterrar los cuerpos a un vecino, quien identificó el lugar exacto

El mismo equipo operativo desenterrará también los restos de la fosa de Bañugues

Tanto es así, que los dos vástagos de Manuel siempre llevaron flores a este punto para recordar la memoria de su padre y su tío. Ahora, gracias al trabajo del grupo de arqueólogos y auxiliares voluntarios de la asociación, podrán trasladar estos homenajes al cementerio de Pravia, donde previsiblemente volverán a ser enterrados, pero esta vez honrando y respetando su memoria.

Doble exhumación

El equipo de exhumaciones se trasladará desde Ponferrada y permanecerá en Asturias todo el tiempo que sea necesario para completar el encargo. No obstante, Luis Miguel Cuervo apunta que «para abaratar costes de traslado y material, el mismo grupo ejecutará la exhumación prevista para las mismas fechas en la fosa común del cementerio de Bañugues». Como ya se publicó en este periódico, aquí se encuentran a su vez los cuerpos de cuatro mujeres, vecinas de Candás, que fueron asesinadas en el Cabo Peñas en julio de 1938.

Si todo va según lo previsto, lo que Cuervo espera «siempre que no ocurra nada raro», a principios de mayo se ejecutará primero la exhumación de la fosa de Pravia y acto seguido la de Bañugues. En el primer caso, la entrega de los restos a los familiares, que por la inmediatez del episodio y según como reflejan desde la ARMH «están realmente nerviosos», se realizará en el Ayuntamiento de Pravia de manos de la corporación municipal.

«Por descontado hay que destacar la activa colaboración de los familiares, pero también la de ambos Consistorios, el de Pravia y el de Carreño, que se han involucrado al máximo en todo el proceso», admite Luis Miguel Cuervo. Ahora sólo queda esperar que todo se desarrolle según lo marcado para que los cuerpos de Manuel y Ángel Fernández Suárez puedan descansar al fin en paz junto al resto de su familia.

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Fotografía destacada: Lugar en el que están enterrados los cuerpos. / LVA

Fuente:http://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/201702/21/pravia-desentierra-memoria-olvidada-20170221001512-v.html

 

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El último grito de libertad del rector Alas

Se cumplen ochenta años del asesinato del hijo de Clarín, fusilado contra un muro de la cárcel de Oviedo y rematado en el suelo. La ciudad organiza actos de homenaje.

lavozdeasturias.es / Pablo Batalla Cueto / 19-02-2017

Su fusilamiento, el 20 de febrero de 1937 en el Oviedo sitiado, sigue lacerando la memoria histórica de los asturianos con la viveza del mal gratuito y absurdo, tal como el asesinato de Federico García Lorca sigue conmoviendo la de los españoles en su conjunto. En aquella desgraciada España en guerra contra sí misma, se solía morir luchando o como castigo a haberlo hecho o a profesar unas determinadas ideas, pero al rector Alas sus asesinos lo mataron, tras un juicio-farsa en el que no se le acusó de ningún delito, más por ser hijo de su padre que por ninguna otra cosa. La burguesía y la Iglesia ovetense quisieron, disparando a Alas, fusilar in absentia al escritor que, cuatro décadas antes, había despertado sus iras elevando al Olimpo de la literatura universal un retrato ácido y mordaz del Oviedo provinciano, pacato y mezquino que ellos representaban. «Aquella sociedad no perdonaba la pluma cruel que había retratado a sus padres», dice Leopoldo Tolivar, nieto del rector Alas.

Cuentan que antes de morir, Alas gritó, con voz nerviosa pero enérgica: «¡Mujeres que me escucháis al otro lado de esta tapia! ¡Que ésta sea la última sangre vertida! ¡Que sirva para aplacar los odios y las venganzas! ¡Viva la libertad!», y que justo entonces esas mismas mujeres -las esposas de Javier Bueno, Amador Fernández, Vallina, Belarmino Tomás, Mulero, Oliveira y una maestra de Tineo llamada Teresa Vázquez, que penaban en una dependencia carcelaria anexa- escucharon unas descargas que fueron insuficientes. A Alas hubo que descerrajarle un tiro de gracia en la cabeza para apagar definitivamente la llama del librepensamiento cocinado en las calderas del krausismo, de la Institución Libre de Enseñanza y de la Junta de Ampliación de Estudios.

Leopoldo García-Alas García-Argüelles había nacido en Oviedo en 1883, había estudiado derecho, había obtenido la cátedra de Derecho Civil en 1920, había sido nombrado rector de la Universidad de Oviedo en 1931, había sido diputado republicano-socialista en las primeras Cortes republicanas, había sido subsecretario de Justicia con Álvaro de Albornoz. Era, dice su nieto, «un referente claro de aquella utopía que fue la República: era profundamente republicano» y no simpatizaba con la derecha, pero tampoco con la izquierda revolucionaria. Condenó la Revolución de Octubre, pero ello importó a sus asesinos lo mismo -es decir, nada- que el clamor de algunos destacados afines al bando fascista.

«Siempre se ha comportado con exquisita corrección, dedicándose única y exclusivamente a su labor de enseñanza», decía el muy franquista Sabino Álvarez-Gendín, que lo sustituyó como rector. «No he encontrado en las explicaciones del señor Alas extremismos de carácter político y social», decía el canónigo magistral de la Catedral. «No le he oído hacer en la cátedra ninguna manifestación política», afirmaba el presidente de la Federación de Derecho de la Federación de Estudiantes Católicos de Oviedo. De nada sirvió nada de esto y el 20 de febrero del 37 el patio de la Cárcel Modelo de Oviedo amaneció con el pavimento manchado por la sangre necesaria de Alas.

La desfranquistización pendiente

Ochenta años: un número redondo que parece obligar a un homenaje en condiciones, y quizá a aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para saldar algunas cuentas pendientes con los asesinos de Alas. La Universidad de Oviedo, tal como denunciaba recientemente Comisiones Obreras, sigue reconociendo a Francisco Franco como rector honorífico, título que se otorgó al sátrapa en cuanto ganó su guerra contra el progreso, en 1939. También reclama el sindicato que se retiren algunos vestigios y símbolos franquistas que la Universidad sigue exhibiendo: un escudo de la dictadura en la puerta lateral del paraninfo; un monumento a los fallecidos del bando sublevado en las ruinas de la capilla de San Sebastián; una placa en el aula magna en honor al ya citado Álvarez-Gendín, que sustituyó a Alas como rector, por ser supuestamente el alma de la reconstrucción de la Universidad tras los estragos causados en ella por el Octubre asturiano y la guerra, honor que en realidad corresponde al propio Alas; y también las vidrieras del techo de la sala de la biblioteca central y del descansillo del acceso al segundo piso del Rectorado, ornadas asimismo con simbología facciosa. Leopoldo Tolivar comparte esta reivindicación: «No estaría de más», dice, «que se cumpliera la ley y se retiraran de una vez esos todos esos símbolos».

Comisiones Obreras ha organizado un coloquio sobre la figura del rector Alas al que acudirán, el lunes 20 de febrero, los exrectores Juan Vázquez y Alberto Marcos Vallaure; el actual, Santiago García Granda; el profesor de historia contemporánea Jorge Uría, director de un grupo de investigación sobre memoria histórica, y el responsable de CCOO en la Universidad, Ignacio Loy. El alcalde de Oviedo, Wenceslao López, presidirá el acto.

En cuanto a homenajes, la ciudad de Oviedo va a rendirle a su antiguo rector al menos uno: la colocación de una placa conmemorativa del asesinato en la antigua cárcel, exactamente en el lugar en el que se llevó a cabo el fusilamiento. En ella se reconocerá no sólo a Alas, sino «a todos los que perdieron la vida en defensa de sus ideas». La inauguración está prevista para las 12:30 en los jardines del Archivo Histórico y estará abierta a todos los vecinos que deseen tomar parte en ella.

Ochenta años después de su muerte, la figura del rector Alas, opina su nieto, sigue teniendo una extraordinaria validez en la España contemporánea. «Mi abuelo representaba», dice, «la honradez, la rectitud, el criterio idealista por encima de los intereses particulares, el europeísmo…». La libertad, en suma.

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Fotografía destacada: LEOPOLDO GARCÍA-ALAS GARCÍA-ARGÜELLES, EN UNA FOTO TOMADA EN MADRID, EN 1936

Fuente:http://www.lavozdeasturias.es/noticia/cultura/2017/02/18/viva-libertad/00031487440981148213973.htm

 

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Regreso a Candás 80 años después

En julio de 1938 fueron enterradas allí cuatro mujeres, de las que solo dos están identificadas, que trabajaban en la industria conservera.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica quiere exhumar una fosa en el cementerio de Bañugues.

elcomercio.es / Alicia García Ovies / 15-02-2017

Julio de 1938. Diez cuerpos aparecen en la costa de Bañugues. Entre ellos, cuatro mujeres que son enterradas en el cementerio de la localidad gozoniega. Sin nombres, ni documentos de identidad. Solo la única seguridad de que son conserveras de la fábrica de Candás, como se deduce de la bata de una de ellas. Casi ochenta años después, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica trabaja para exhumar la fosa común en la que descansan sus cuerpos el próximo mes de mayo.

La petición les llegó hace casi dos meses de las nietas de dos de las fallecidas. «La historia se fue contando de padres a hijos. Fueron los propios vecinos de Bañugues quienes las recogieron. Desde entonces, nunca les han faltado las flores», explica Luis Miguel Cuervo frente a la fosa común. Así fue como consiguieron hacerse una idea de lo que había ocurrido aquel verano de hace 79 años. Al parecer, un camión habría salido de la sede que Falange tenía en Candás. En él irían cuatro hombres y seis mujeres. «Se sabe que los llevaron al Cabo Peñas y que los mataron con arma blanca», explica.

Los cuatro hombres fueron enterrados en el cementerio de Luanco, al igual que una de las mujeres. La otra se encuentra en Viodo. En Bañugues se enterró el cuerpo de las otras cuatro candasinas. La investigación realizada por los miembros de la asociación y la información de las nietas les ha permitido conocer la identidad de dos de ellas. Son María Fernández Menéndez, conocida como María ‘la Papona’, y Rosana Muñiz-Vitre González. Esta última habría sido detenida tras defender a su yerno cuando estaba recibiendo una paliza.

La identidad de las otras dos mujeres es más confusa, según apunta Cuervo. Una de ellas podría ser Rita Fernández Suárez, aunque todavía no han conseguido localizar a su familia. «La cuarta respondería al nombre de Daría o Sinforosa», afirma Cuervo.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica trabaja ahora para conseguir todos los permisos necesarios, así como ayuda económica del Principado, para llevar a cabo la exhumación.

«Si todo sale bien, en seis meses podríamos entregarles los restos a sus familiares. Han decidido que las cuatro se entierren juntas en Candás», cuenta.

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Fotografía destacada: Luis Miguel Cuervo, ante la cruz que señala la fosa común. / A. G.-O.

Fuente:http://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/201702/15/regreso-candas-anos-despues-20170215001500-v.html

 

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Las víctimas del franquismo reprochan al PSOE que se acuerde ahora del Valle de los Caídos

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) no entiende los motivos por los que el PSOE defiende ahora en una proposición no de ley sacar los restos de Francisco Franco de su tumba del Valle de los Caídos. Algo que no hizo el partido cuando estaba en el Gobierno, según recuerdan las víctimas franquistas a los socialistas en una carta registrada en el Congreso.

elboletin.com / Gustavo García / 16-02-2017

En esta misiva la asociación pregunta al portavoz del PSOE en la Cámara baja, Antonio Hernando, qué ha llevado a su partido a presentar una proposición no de ley que tiene por “objeto” reactivar la aplicación de la Ley 52/2007, más conocida como Ley de Memoria Histórica. Y más aún cuando gran parte de lo que se pide ahora no lo hicieron los socialistas durante su etapa en La Moncloa.

“¿Cuáles fueron las dificultades u obstáculos que tuvo su Gobierno para asumir la responsabilidad plena de la búsqueda de desaparecidos de la represión franquista, sin hablar de subvenciones ni voluntariado?”, pregunta este colectivo de víctimas a Hernando, que tiene otra pregunta para el portavoz parlamentario.

“¿Qué obstáculos encontraron para no sacar del Valle de los Caídos los restos del dictador Francisco Franco y de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange, el partido al que pertenecían los pistoleros que asesinaron a miles de personas civiles?”, señala la  ARMH, que lamenta que no se acaba “con la aberración política que supone que las víctimas de la dictadura paguen con sus impuestos el mausoleo del dictador”.

La Asociación por la Memoria Histórica espera que los socialistas ofrezcan “una respuesta lo más documentada posible” a estas cuestiones “para conocer con transparencia por qué la Ley de la Memoria no responsabilizó al Estado de la búsqueda urgente de los hombres y mujeres desaparecidos por la represión franquista y ha dejado morir en estos años a miles de familiares sin haber enterrado dignamente a sus seres queridos”.

Desde finales de 2004, cuando tuvo lugar su única reunión con representantes del Gobierno, este colectivo reclama “la responsabilidad plena del Estado en la búsqueda de desaparecidos y no las subvenciones o ayudas que convierten los derechos humanos en posibilidades que al final garantizan voluntarios”. Asimismo las víctimas recuerdan que también llevaron ante el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos los primeros casos de desaparecidos españoles bajo la dictadura del general Franco. Frente a esto “lo más que ha ofrecido el Estado son unas subvenciones, algo que ningún Gobierno les ofrecería a víctimas de graves delitos como el terrorismo o la violencia machista”.

La Fundación Nacional Francisco Franco ya emitió la semana pasada un comunicado en el que califica de “abyecta” la proposición no de ley del PSOE para intentar exhumar los restos mortales de Franco del Valle de los Caídos. En él anunciaba que irá a los tribunales, tanto nacionales como internacional, si esto se llevara a cabo, ya que considera que se cometería “un delito de profanación de cadáver fijado en el artículo 525 del Código Penal”.

 

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Fotografía destacada: Valle de los Caídos

Fuente:http://www.elboletin.com/smartphone2/nacional/145708/victimas-franquismo-psoe-valle-caidos.html

 

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