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Cuando el asesino falangista es de la familia

La narradora gallega Susana Sánchez Arins presenta ‘Dicen’, un ejercicio de memoria coral sobre la represión franquista en la que sus protagonistas denuncian públicamente a un miembro de su familia: el falangista Manuel García Sampayo.

publico.es / Juan Losa / 22-03-2019

«Las vidas no empiezan cuando nacemos. Ni terminan en nuestra muerte». La narradora gallega Susana Sánchez Arins (Vilagarcía de Arousa, 1974) indaga en Dicen (De Conatus, 2019) en esa desmemoria obligada que impuso el franquismo. Una posguerra de represión y miedo personalizada por la historia del tío abuelo Manuel García Sampayo, un falangista y asesino que hizo de la vileza una forma de vida. Memoria histórica conservada en formol a través de las mujeres que conformaron aquella familia; el dolor y la humillación custodiados durante décadas a través de cuchicheos en cocinas gallegas.

“A las mujeres se les rapaba, se les quitaban los hijos o se las violaba”

“A veces olvidamos que el primer control represivo venía en aquellos años del cabeza de familia, del padre, del hermano mayor o del marido. Si no entendemos esto, no entenderemos por qué la dictadura duró 40 años”. Sánchez Arins hace acopio de lamentos mascullados entre paisanas para evidenciar lo que muchas ya conocían, a saber: que lo personal es político y que la fórmula funciona también al revés. “La tradición oral es prácticamente la única que le dejaron a la mujer, ellas se convirtieron en las portadoras de todo lo que ocurrió durante la Guerra Civil”, explica la narradora. Una tradición que, en este caso, ha sabido recomponer en este relato dando voz a las historias que escuchó durante décadas a las mujeres de su familia.

Tras el paseo, la cárcel o el exilio, emergieron otras violencias que, todavía hoy, apenas fueron reconocidas; violencias específicas con el escarnio y el estigma por bandera. “A las mujeres se les rapaba, se les quitaban los hijos o se las violaba, por no hablar de esa vuelta al hogar, esa vuelta a lo privado”. Un ostracismo que sometió durante décadas a las mujeres de Dicen, pero cuyo silencio obligado la narradora ha sabido rescatar a base de conversaciones, poemas, cuentos y referencias ensayísticas; una escritura secuencial y sin mayúsculas –la autora se niega a escribir franco con letra capital– como única vía para recomponer un pasado hecho de elusiones.

“La reparación se puede hacer poniendo nombres y apellidos a los verdugos y a las víctimas”

“Empecé a investigar sobre Manuel García Sampayo y me encontré con muchas lagunas de conocimiento, entendí que la única forma de continuar narrando era inventar, pero no quería ficcionar nada y además me interesaba reflejar todos esos silencios”, apunta la autora. Poco a poco la figura de Manuel va emergiendo y su currículum sanguinario –tantos años silenciado– se torna real, como si el mutismo de la posguerra hubiera pretendido borrar las tropelías de Manuel. «Si fue malo con la familia, cómo sería con los de fuera», murmuran a modo de mantra las mujeres de esta memoria coral. Gracias a Sánchez Arins sabemos que estamos ante uno de los más grandes represores de la zona de las Rías Bajas.

“Fue una persona vil, trató mal a sus padres, a sus hermanas y a su entorno más próximo. Creo que el momento histórico que le tocó vivir propició que ese tipo de personas sacaran a relucir su vileza porque se veían impunes”. Y vaya si lo hizo. Pistola al cinto, el tío abuelo Manuel, orgulloso falangista, dio rienda suelta a su iniquidad a sabiendas de que los vencedores siempre escriben la historia. O, en su defecto, siempre pueden dictar a su antojo las pertinentes zonas de sombra.

«Los sublevados pueden dormir tranquilos, nada va a perturbar su sueños aunque se malogren las amnistías, los pactos de silencio y los perdones gubernamentales. Ya se encargaron ellos de quemar informes, romper cartas, engullir testimonios, ahogar declaraciones judiciales, eliminar delaciones ante autoridades, avisos de fugas ajenas, declaraciones de fascismos propios, para que hoy, cuando nosotras rastreemos archivos y bibliotecas, mostradores de notarías, cajones y hemerotecas de periódicos que existieron, no encontremos nada. Nada», escribe Sánchez Arins.

Pero no todo quedó perdido. Dicen es, en ese sentido, la justicia poética de quienes no pudieron escribir su historia y la condena –también poética– de quienes pretendieron acallar la historia y no lo consiguieron gracias, entre otras, a las abuelas de este relato. “La única forma de superar un trauma como fue el de la guerra es hablar de él, creo que este libro lo consigue, la reparación se puede hacer de muchas maneras y una de ellas es poniendo nombres y apellidos a los verdugos y a las víctimas”.

*La presentación tendrá lugar este viernes 22 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid a las 19 horas. Acompañarán a la autora los escritores Suso de Toro y Silvia Bardelás

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Fotografía destacada: Vecinos de Sobrado dos Monxes durante una visita de Franco en 1938.- BNE

Fuente:https://www.publico.es/culturas/memoria-historica-dicen.html

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El entierro de los 14 asesinados en el pozo de Tenoya llega 82 años después

La Asociación para la Memoria Histórica de Arucas dará sepultura este domingo a los cadáveres exhumados. 6 de los 7 republicanos identificados desaparecieron en torno al Día del Padre de 1937.

canarias7.es / Jesús Quesada / 20-03-2019

Los 14 hombres asesinados por la represión franquista a los que pertenecen los huesos recuperados en el pozo de Tenoya serán enterrados este domingo, 24 de marzo, en el cementerio municipal de Arucas, 82 años después del Día del Padre de 1937, en el que los falangistas sacaron de sus casas a entre 60 y 67 republicanos de este municipio que jamás aparecieron.

Solo siete de los 14 civiles asesinados en ese pozo -todos presentaban impacto de bala en el cráneo- se han identificado con el ADN de los restos óseos exhumados en 2017. Los siete son de Arucas. Seis desaparecieron entre los días 17, 18 y 19 de marzo de 1937 y el otro lo había hecho el 19 de julio de 1936.

Pese al mal estado de conservación de los cadáveres, totalmente desmembrados, el Servicio de Genética Forense de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria extrajo ADN de 14 húmeros derechos y de piezas dentales adheridas a las mandíbulas para cotejarlas con su base de datos de familiares de desaparecidos en la isla.

Los primeros dos republicanos identificados, durante el proceso de comprobación de la calidad del ADN, fueron José Sosa Déniz y Domingo Gómez Rodríguez, dos vecinos de Las Chorreras desaparecidos la noche del 18 al 19 de marzo de 1937.

El primero es el padre de Pino Sosa, la fundadora de la Asociación para la Memoria Histórica de Arucas, que tenía solo 40 días de vida cuando los falangistas se llevaron a este jornalero. El segundo era hojalatero y tesorero del Círculo del PSOE. Y como los otros cuatro identificados desaparecidos sobre el Día del Padre de 1937, estaban casados.

Pedro Roque Alemán, vecino de La Goleta de 47 años y albañil, era el mayor de esos cuatro, un año más que Juan Torres Montesdeoca, obrero agrícola detenido como él el 18 de marzo de 1937. El día 17 lo fue Lorenzo Santana Medina, albañil de 42 con pasado como edil. El día 19 desapareció Francisco Santana González, de 27 años y presidente de sociedad.

El séptimo identificado es Miguel Sánchez Santana, portero del Matadero Municipal, desaparecido el día después de que estallara la Guerra Civil.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que barajaba acudir al acto del domingo en Arucas, descartó esta semana su asistencia.

Solo la falta de muestras de ADN de descendientes explica que siete de los 14 cadáveres del pozo de Tenoya, y 15 de los 24 del pozo de Llano de Las Brujas, sigan sin ser identificados.

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Fotografía destacada: Lápida común con los nombres de los republicanos identificados de entre los exhumados del pozo del Llano de Las Brujas. Juan Carlos Alonso

Fuente:https://www.canarias7.es/siete-islas/gran-canaria/el-entierro-de-los-14-asesinados-en-el-pozo-de-tenoya-llega-82-anos-despues-BA6839993

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La Asociación para la Recuperación de la Memoria ve “blandura política” del Gobierno en la exhumación de Franco

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha acusado este viernes al Gobierno de “blandura política” tras anunciar la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que los restos del dictador Francisco Franco serán finalmente exhumados del Valle de los Caídos el día 10 de junio y vueltos a enterrar ese mismo día en el panteón de Mingorrubio en el cementerio de El Pardo, de titularidad estatal.

lavanguardia.com / EUROPA PRESS TELEVISIÓN / 15-03-2019

“Si uno considera que es un deber democrático sacar a Franco del Valle de los Caídos habrá que hacerlo ya, no entendemos por qué hay que esperar hasta el 10 de junio, salvo que tenga que ver con los calendarios electorales”, ha afirmado el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva.

La asociación considera que el Gobierno está lanzando una “bronca política” ya que en caso de no ganar las próximas elecciones “acusarán al nuevo Gobierno de querer conservar el franquismo donde está”.

Otra de las decisiones que han afeado las víctimas del franquismo tiene que ver con el nuevo destino de los restos del dictador. “No es comprensible que la gente lleve años pidiendo que se saque a Franco del Valle de los Caídos porque estamos pagando la tumba de un dictador con dinero público, y ahora se vaya a llevar a la tumba de Mingorrubio, que también es propiedad del Estado”, ha censurado.

La asociación ve en este gesto una clara “falta de voluntad política”. “A nadie se le ocurriría que las víctimas del terrorismo pagaran con sus impuestos la tumba de un terrorista”, ha señalado Silva.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha recordado que en España hay 114.000 personas civiles “tiradas en cunetas” y ha asegurado que no se podrá hablar de conciliación hasta que se haga justicia.

“La mejor conciliación para este conflicto es la justicia y lo que está haciendo el Gobierno es dejarlo en manos del poder legislativo y ejecutivo. Nadie entendería que un crimen terrorista o cualquier asesinato se resolviera en la esfera política y no en la judicial, en este caso pasa y tiene que ver con una política de ocultación”, ha finalizado Silva.

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Fotografía destacada: Óscar Rodríguez ARMH

Fuente:https://www.lavanguardia.com/vida/20190315/461040345233/la-asociacion-para-la-recuperacion-de-la-memoria-ve-blandura-politica-del-gobierno-en-la-exhumacion-de-franco.html utm_campaign=botones_sociales&utm_medium=social&utm_source=whatsapp

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‘La Luna’, la feminista republicana ejecutada por Franco como castigo para todas las mujeres

Carmen Luna fue una de las muchas mujeres que representaron el feminismo naciente de la II República con el que el franquismo quiso acabar.

“Mi madre quería la libertad para la mujer”, cuenta Dalia R. Luna, que tiene 100 años y vive en el pueblo de Francia al que logró exiliarse en la dictadura.

El franquismo impuso una doble represión sobre las mujeres frente a las bases emancipadoras que había empezado a instaurar el periodo republicano.

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 13-04-2019

“Mi madre era una rebelde, pero no para matarla”. Así arranca Dalia Romero Luna a hablar de Carmen Luna. Una mujer que además de ser su madre fue una de las muchas que representaban el naciente feminismo republicano con el que el golpe de Estado perpetrado por las tropas franquistas en 1936 quiso acabar. Una de las que buscaron torcer el curso patriarcal de la historia y acabaron encontrándose con la represión y el castigo y el sumisa y devota de Franco.

“Mi madre quería la libertad para la mujer”, cuenta Dalia, una “viejita” que ya ha cumplido un siglo de vida y atiende la llamada de eldiario.es desde su casa en Mallemort, un pueblo cercano a Marsella. Allí acabó exiliada. “A mí no me mataron porque me escapé a zona republicana”, dice. Dalia tenía 18 años en 1936, el año en que empezó la guerra y en el que los rebeldes ejecutaron a su madre como castigo ejemplarizante.

La República quiso transformar el país y cambiar el discurso social. También para las mujeres, que rompieron los rancios esquemas que precedían al nuevo modelo y quisieron empezar a escribir ellas mismas su propia historia. Sin embargo, el golpe de Estado contra la democracia frenó el cambio de paradigma y devolvió a las mujeres al hogar y a la tradición.

El franquismo acabó imponiendo una doble venganza sobre la mujer. Era el escarmiento adoctrinador para aquellas que transgredieron los límites de lo que la dictadura había pensado para ellas. Una represión de género que dominó a través de ejecuciones, cárcel, torturas, violaciones, rapados y aceite de ricino o por medio del destierro interior que condenó a las mujeres señaladas como rojas.

Dalia Romero Luna. | JUAN MIGUEL BAQUERO

La cultura como herramienta

La Luna –así era conocida entonces Carmen– quería “que el pueblo tuviera la cultura y la educación como una herramienta, que supiera defenderse y no agachara la cabeza para todo”. Era “rebelde”, asume Dalia, con causa: “para denunciar las injusticias y defender los derechos”. Quería que hubiera “escuelas, instrucción y trabajo” en vez de “tanta miseria terrible”.

Por eso los franquistas mataron a la Luna, para atemorizar y dejar claro el camino del silencio y la obediencia. Porque la subordinación de la mujer no entraba en su diccionario. El relato de terror ocurrió en Utrera (Sevilla), donde Dalia tiene todavía viva a una de sus hermanas, Rosario Peña Luna (84 años), hija del segundo matrimonio de Carmen Luna.

“Lo recuerdo todo”, confiesa Dalia con un asimétrico acento francés y andaluz. “Mi madre vendía en la plaza del pueblo y tenía mucho contacto con la gente, les ayudaba y aconsejaba para que no se callaran, para que protestaran y reclamaran lo que era suyo”, sostiene. “Los fascistas la vigilaban (sobre todo en los meses previos a la sublevación armada) y por estas razones la cogieron y la asesinaron”, culmina.

“Lo recuerdo todo”, repite. Fue hace 82 años. “Ella no hizo nada malo a nadie”, asegura. Dalia tiene ahora “100 años y cinco meses”, precisa. “La tengo presente, siempre, y todos los días me acuerdo de ella y de lo que le hicieron”, dice recordando a su madre.

Huesos en las fosas comunes de Utrera (Sevilla). | JUAN MIGUEL BAQUERO

El patriarcado nacionalcatólico

La memoria histórica de la mujer española del siglo XX osciló entre la ruptura con el patriarcado y el concepto nacionalcatólico del franquismo; entre la libertad y las ataduras. De los cambios sociales, culturales y políticos que la República puso encima de la mesa a la consigna machista que resume la dictadura de Franco: “el niño mirará al mundo, la niña mirará al hogar”.

“Hacíamos teatro para que la gente aprendiera, para que leyeran y se preocuparan por sus cosas”, narra Dalia. Animada por su madre, pertenecía a una compañía llamada Pan de piedra y estaba afiliada al sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). “Los compañeros iban al campo de noche para dar lecciones y yo misma sabía leer y escribir porque había aprendido sola en mi casa”, cerca del influjo feminista de su madre.

“En aquella época había una propaganda terrible y el pueblo estaba muy animado”, dice, “pero no para matar, eso lo hicieron ellos (los fascistas), sino para salir adelante”. Los golpistas acabaron acusando a Dalia. “Eso de que fui a matar es mentira, las juventudes de Utrera no matamos a nadie”, asegura. En el pueblo, sin embargo, los golpistas acabaron ejecutando a 424 personas.

“Y a tantísimas mujeres y compañeras que asesinaron, hasta niñas de 15 años”, continúa, “no solamente confederadas, republicanas o socialistas, de todas clases, y metieron a muchas en prisión”. Todas las que osaron enfrentar los ideales tradicionales.

De ahí el castigo ejemplar. “La mataron en la puerta del cementerio por la mañana y la dejaron allí hasta por la noche”. Era la pedagogía del terror usada por los franquistas como estrategia atemorizante. Un plan ejercido con especial saña sobre el cuerpo de la mujer.

“A mi madre la metieron presa, un mes, y la sacaban y le decían ‘vamos a darle el paseo’, a saber todo lo que le harían allí dentro”, cuenta Dalia. “La quitaron de en medio bien pronto”, lamenta. “Estaba todo el mundo aterrado”. No como antes, apunta, cuando la República trajo “todas las libertades”. Cuando los hijos de la Luna jugaban en su pueblo: “Un día nos cambiamos los nombres y cuando volvió del campo se lo dijimos y se echó a reír”. Y se quedaron con los nuevos. Ella sigue llamándose Dalia. “Y a la más pequeñita le pusimos Libertad”.

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Fotografía destacada: Rosario Peña Luna (84 años), hija de Carmen Luna, ante el retrato de sus padres. | JUAN MIGUEL BAQUERO

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Luna-ejemplo-feminismo-republicano-franquismo_0_760474283.html

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Franco creó 300 campos de concentración en España, un 50% más de lo calculado hasta ahora

Una investigación del periodista Carlos Hernández, plasmada en su libro Los campos de concentración de Franco, documenta la existencia de 296 centros.

Funcionaron desde el sublevamiento militar hasta finales de los años 60 y encerraron entre 700.000 y un millón de españoles, pasando una media de 5 años.

Se sometía a los prisioneros a torturas físicas y psicológicas además de a trabajos forzosos.

eldiario.es / Belén Remacha / 11-03-2019

Franco creó en España un centenar más de campos de concentración de los que se creía hasta ahora. Una investigación del periodista Carlos Hernández plasmada en su libro Los campos de concentración de Franco documenta 296 en total, a partir sobre todo de la apertura de nuevos archivos municipales y militares. Por los campos pasaron entre 700.000 y un millón de españoles que sufrieron “el hambre, las torturas, las enfermedades y la muerte”, la mayoría de ellos además fueron trabajadores forzosos en batallones de esclavos. Estuvieron abiertos desde horas después de la sublevación militar hasta bien entrada la dictadura.

El estudio anterior más completo, de Javier Rodrigo, había documentado hasta 188 campos de concentración en todo el país. También en torno a 10.000 víctimas mortales entre los asesinados y los fallecidos a consecuencia de las condiciones vividas ahí, pero Hernández cree que “esa cifra se queda corta con estos nuevos datos. Es imposible documentar todos los asesinatos y muertes porque no dejaban registro, pero en solo 15 campos que han podido ser investigados ya calculamos entre 6.000 y 7.000. No es una proporción exacta porque entre esos 15 estaban algunos de los más letales, pero nos hacemos una idea de que hay muchas más víctimas”.

Campos de concentración franquistas (1936-1959)

Centros de detención y trabajos forzados durante la dictadura en España, por provincias. Amplía el mapa y sitúate sobre un punto para ver el detalle

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Mapa elaborado por Ana Ordaz

La comunidad autónoma que más campos albergó fue Andalucía, pero hubo por todo el territorio: el primero fue el de la ciudad de Zeluán, en el antiguo Protectorado de Marruecos, abierto el 19 de julio de 1936, y el último fue cerrado en Fuerteventura a finales de los años 60. El 30% eran “lo que imaginamos estéticamente como campos de concentración, es decir, terrenos al aire libre con barracones rodeados de alambradas. El 70% se habilitaron en plazas de toros, conventos, fábricas o campos deportivos, hoy muchos reutilizados”, explica Hernández. Ninguno de los presos había sido juzgado ni acusado formalmente ni siquiera por tribunales franquistas, y pasaron ahí una media de 5 años. Sobre todo eran combatientes republicanos, aunque también había “alcaldes o militantes de izquierdas” capturados tras el golpe de estado en localidades que cayeron en manos del ejército franquista.

Prisioneros de las Brigadas Internacionales en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos). BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

Trabajos forzosos, hambre y torturas

En los campos de concentración de Franco se hacía una labor de “selección”. Se investigaba a cada uno de los prisioneros, principalmente mediante informes de alcaldes, curas, y de los jefes de la Guardia Civil y la Falange de las localidades natales. A partir de ahí, clasificaban a los prisioneros en tres grupos, en términos franquistas: los “forajidos”, considerados “irrecuperables”, iban directamente a juicio, en el que se les decretaba cárcel o paredón. Los “hermanos forzados”, es decir, los que creían en las ideas fascistas pero obligados a combatir en el bando republicano; y los “desafectos” o “bellacos engañados”, los que estaban del lado republicano pero los represores valoraban que no tenían una ideología firme y que eran “recuperables”.

Los “desafectos” poblaron de manera estable los campos de concentración y fueron condenados a trabajos forzosos. Durante la guerra estuvieron obligados a cavar trincheras, y al término del conflicto, principalmente a labores de reconstrucción de pueblos o vías. Sufrieron torturas físicas, psicológicas y lavados de cerebro: tenían que comulgar, ir a misa, o cantar diariamente el Cara al Sol, como ha documentado Hernández. También hay testimonios explícitos de hambrunas extremas, “la peor pesadilla de los prisioneros”, enfermedades como el tifus o tuberculosis y plagas de piojos. Muchos de ellos fueron asesinados en el propio campo o por tropas falangistas que iban a buscarles, y otros muchos no sobrevivieron a la falta de alimento, higiene y atención sanitaria.

En noviembre de 1939, meses después del fin de la guerra, se cerraron muchos campos, “pero lo que sucede realmente es una transformación”, relata el periodista. “La represión franquista era tan bestia y tenía tantas patas que evolucionó en función de las circunstancias. Franco, aunque aliado con Italia y Alemania, quería dar una buena imagen ante Europa, quería emitir una propaganda de respeto de los derechos humanos. Por eso oficialmente los campos terminan, pero algunos perduran durante mucho tiempo”. El último oficial, también el más longevo, fue el de Miranda de Ebro (Burgos), que duró de 1937 a 1947.

Después hubo lo que Hernández denomina “campos de concentración tardíos”, creados durante los años 40 y 50 y con denominaciones ya distintas. Fueron el de Nanclares de Oca (Álava), La Algaba (Sevilla), Gran Canaria y Fuerteventura, estos dos últimos para prisioneros marroquíes de la guerra del Ifni y cerrados en el 59. Durante el resto de la dictadura siguieron quedando vestigios: por ejemplo, en 1966 se clausuró la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía (Fuerteventura), en la que se encarcelaba y “reeducaba” a homosexuales.

Prisioneros haciendo el saludo fascista en el campo de concentración de Irún en Guipúzcoa BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

“Ha habido miedo a hablar”

Según Hernández, hay que “rehuir” la comparación que parece inevitable con los campos nazis. En primer lugar porque “al lado de Auschwitz, de millones de víctimas en la cámara de gas, cualquier crimen brutal parece menos crimen”. Y en segundo porque el sistema franquista era muy diferente: así como en la Alemania nazi todo estaba más o menos estructurado y los dividían entre los de exterminio directo y los de exterminio por trabajo, los españoles eran mucho más heterogéneos y todo más “caótico”. Los campos de Franco variaban mucho en tamaño, y la suerte y destino de los prisioneros dependía en muchos casos de las decisiones del propio oficial, que los había más y menos sanguinarios.

Sobre el papel, estos centros estaban destinados solo a hombres: “En la mentalidad machista y falsamente paternalista de los dirigentes franquistas, las mujeres no encajaban en los campos de concentración”. Aunque sí hay constancia de grupos de cautivas en algunos como en el de Cabra (Córdoba), ellas fueron sometidas a idénticas torturas sobre todo en las cárceles. Las prisiones, al igual que las unidades del Patronato de Redención de Penas que construyeron el Valle de los Caídos, no están incluidas en esta investigación. Hernández la ha limitado a lo que la propia documentación del régimen categoriza como ‘campos de concentración’ –además de los cuatro tardíos– porque “la represión fue de tal magnitud y tuvo tantas estructuras que para poder explicarla tienes que parcelarla”.

La segunda parte del libro de Hernández, que se publica el próximo 14 de marzo, consta de testimonios de víctimas. Quedaban pocos supervivientes que pudieran contarlo pero el autor conversó directamente con media docena de los que fueran presos en uno o varios de los casi 300 campos de concentración. Todos ellos han fallecido en los últimos tres años, el último el pasado jueves, Luis Ortiz, quien pasó por el de Irún, por el de Miranda de Ebro y por el de Deusto.

Durante muchas décadas “ha habido vergüenza y miedo” a hablar. Además de esas conversaciones con los antiguos presos, mucho de lo recuperado por Hernández parte de publicaciones elaboradas durante la Transición y de documentos familiares: “Hubo mucha gente que dejó escritos a sus hijos y nietos de lo que ocurrió”. Él anima a eso, “a preguntar a la abuela, al abuelo, por lo que pasó: en todas las familias españolas hay alguien cercano con historias sobre esto. No quiero que esto sea un punto y final a la investigación sobre los campos de concentración, sino un estímulo para reabrir el tema”.

Prisioneros del campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos) trabajando en la construcción de una carretera cercana. BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

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Fotografía destacada: Los prisioneros abarrotan el campo de concentración habilitado en la plaza de toros de Santander BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Franco-campos-concentracion-Espana-calculado_0_876663097.html

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Tumba de Franco, fosas o las medallas de ‘Billy el Niño': deberes de memoria histórica que el Gobierno deja sin hacer

El adelanto electoral llega sin abordar la anulación de sentencias franquistas, la ilegalización de organizaciones fascistas o el aumento de la dotación presupuestaria.

Resignificación del Valle de los Caídos pasa por la salida de los restos del dictador, como ha apuntado la madre de plaza de Mayo, Nora Cortiña.

Un reciente estudio encargado por el Ministerio de Justicia ha admitido que solo es factible desenterrar a 25.000 personas de las cunetas y reconocer entre 5.000 y 7.000.

eldiario.es / Juan Miguel Baquero / 09-03-2019

El Gobierno de Pedro Sánchez enarboló la bandera de la Memoria Histórica desde su aterrizaje en Moncloa. Meses después, y con el adelanto electoral como frontera, el camino trazado deja muchos temas pendientes.

Franco sigue en Cuelgamuros, la ley de Memoria Histórica sin reforma, las fosas comunes sin abrir, la justicia franquista sin tocar, la Fundación Franco a pleno rendimiento… Y Billy el Niño, con todas sus medallas.

El balance final resulta escaso, según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). “Cuando está señalada la fecha de caducidad de la legislatura los avances han sido muy pocos”, apunta el presidente del colectivo, Emilio Silva. Y con recursos públicos “se podían haber hecho cosas desde hace meses”, subraya.

Como “el anuncio de un plan de choque de exhumaciones”, necesario, pero que tampoco se va a llevar a cabo”. O “el tema de los restos del dictador Francisco Franco, que ha generado mucho ruido pero qué está por hacer y ya veremos si ocurre”, declara Silva. Este periódico no ha conseguido una valoración general del del Gobierno.

1. La tumba de Franco

Francisco Franco sigue enterrado en Cuelgamuros. ¿Hasta cuándo? Sacar al dictador de su tumba, el tema estrella de Memoria Histórica del Gobierno de Pedro Sánchez, suma varios anuncios frustrados. ¿Quedará por hacer? El Congreso respaldó desenterrar a Franco en marzo de 2017.

Una mujer junto a la tumba de Francisco Franco en Cuelgamuros. | EFE

El proceso de exhumación acumula palos en la rueda. El último la maniobra judicial para anular el informe urbanístico que visaba las obras para sacar al dictador. Una estrategia en la que se presentaron decenas de demandas hasta dar con un juez favorable para, a renglón seguido, retirar el resto de acciones de manera que ese magistrado, el juz Yusty Basterreche pueda ser el único que decida.

La familia Franco no ha aceptado el proyecto y ha asegurado que pedirá al Tribunal Supremo que paralice la operación. O el prior del Valle de los Caídos, que cierra la puerta de la basílica a los técnicos, con el aval de la Iglesia católica española y el Vaticano puesto de perfil.

“El Gobierno debería haber sacado a Franco de ahí porque es un imperativo categórico democrático” y “sin todo este procedimiento”, resume Emilio Silva. Consumar el trabajo “y luego si la familia quiere tomar acciones legales contra esa decisión pues que las tome”. Pone como ejemplo el caso de Sanjurjo, exhumado en Pamplona y donde un juez tomó en consideración la denuncia de la familia que finalmente archivó el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

Sacar a Franco de Cuelgamuros es “un deber de protección a las víctimas a las que el Estado no puede obligar a pagar con sus impuestos la tumba de un dictador”. Además, incide, “a nadie se le ocurriría que una víctima del terrorismo pagará con sus impuestos la tumba de un terrorista”.

2. Reforma de la ley de Memoria

Revitalizar la ley 52/2007. Ampliar un marco legal que se había quedado corto, aprobado bajo la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero, iba a servir para ampliar los derechos de las víctimas del franquismo. Pero, en la presente legislatura, la idea no ha llegado a votación en el Congreso.

Pedro Sánchez presentó su propuesta de mejora de la ley de Memoria Histórica en diciembre de 2017, junto a la fosa de Paterna (Valencia). La oferta era una “reforma en profundidad” para combatir el ninguneo presupuestario del Gobierno de Mariano Rajoy y dotar al Estado de mecanismos para abrir las fosas comunes, poner en marcha una Comisión de la Verdad o convertir el Valle de Cuelgamuros en un centro de memoria, entre otras medidas.

3. Abrir las fosas

Un objetivo: liderar las exhumaciones en fosas comunes del franquismo. Así lo reclama Naciones Unidas, la actuación de oficio del Estado en la búsqueda de los desaparecidos forzados. Como una política pública más. Y esta era la intención del Gobierno Sánchez, que queda en el tintero. La idea era establecer planes cuatrienales para atacar las decenas de miles de víctimas arrojadas a miles de tumbas ilegales. Los trabajos en Córdoba son los primeros en los que el Gobierno participa desde la etapa de Zapatero.

Un informe actualiza las cifras: solo será posible rescatar de fosas y cunetas a unas 25.000 personas. El estudio, encargado por la dirección general para la Memoria Histórica a un grupo de expertos, concluye que desde el año 2000 se abrieron 740 fosas en todo el país para recuperar los restos óseos de más de 9.000 personas.

Fosa común en Monturque (Córdoba). | JUAN MIGUEL BAQUERO

Resoluciones de Naciones Unidas, o la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, determinan el deber del Estado en materia “de derechos humanos desde un móvil democrático”, refiere Silva. “Y mientras la familia del dictador Francisco Franco ha vivido en estos meses un garantismo excesivo, las víctimas de la dictadura están en las cunetas”, compara.

4. Presupuesto público

El Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez presupuestó 15 millones de euros para temas de Memoria Histórica. Una partida sin precedentes, que cobraba más importancia tras casi dos legislaturas bajo el “cero euros” de Rajoy, y que permitiría afrontar los retos puestos encima de la mesa. Pero estas cantidades dependían de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Y, como el proyecto no cuajó, provocando el adelanto electoral, el rescate de partidas destinadas a la recuperación memorialista ha quedado en el limbo.

“Se nos ha dicho que no se podía hacer nada hasta que se aprobaron los presupuestos, pero no es cierto”, considera Emilio Silva.

5. Romper la impunidad

El bloqueo de España a la investigación de los crímenes del franquismo es la clave de bóveda que sostiene el patrón de impunidad que denuncia la ONU, el Consejo de Europa o Amnistía Internacional. Las víctimas de la represión poliédrica franquista no tienen un acceso efectivo al derecho a la justicia y romper esta rémora aparece como una de las claves más complejas. La preconstitucional ley de Amnistía ha derivado en el carpetazo de muchos procesos. Los juzgados cierran estos casospor prescripción de los delitos. Tampoco, en estos meses, se ha allanado el camino, siquiera para la denominada Querella Argentina.

6. Anular la justicia franquista

La anulación de la justicia franquista abarca procesos desde la guerra civil al tardofranquismo. Décadas de juicios y condenas sin todas las garantías procesales. Sin embargo, miles de sentencias políticas aplicadas por tribunales del franquismo siguen vigentes. Incluida la que condenó a muerte al president de la Generalitat de Catalunya, Luis Companys, que el Consejo de Ministros rechazó al declararla nula y repara la memoria del político catalán ejecutado por Franco.

Perfil en Twitter de la Fundación Franco.

7. Ilegalizar las fundaciones fascistas

La ilegalización de las organizaciones de espíritu fascista aparecía en la agenda del PSOE que acababa de ganar la moción de censura contra Rajoy. Pero la Fundación Franco, el lobby que ensalza al dictador con unas cuentas millonarias fruto de donaciones y dinero público, continúa su actividad. O el resto de entes que convierten a España en un caladero de las fundaciones de este tipo. Como las dedicadas a Primo de Rivera, Serrano Suñer, Blas Piñar o Queipo de Llano.

“Tampoco ha ocurrido”, dice Emilio Silva. “Llevamos al Parlamento 218.600 firmas para ilegalizar la Fundación Franco y pedir un cambio en la ley de fundaciones que impida que las donaciones desgraven impuestos” y que no existan entes que enaltezcan la dictadura o a quienes han cometido violaciones de derechos humanos. “Va a terminar la legislatura y esa modificación no se ha hecho”, enfatiza.

8. Las medallas del torturador ‘Billy el Niño’

Billy el Niño mantiene todas las medallas. Y una pensión aumentada por estas condecoraciones. El Gobierno insistía en enero en que aún estaba buscando la fórmula legal para retirar estas prebendas, algunas otorgadas incluso en democracia.

La cita con las urnas del 28 de abril se acerca y Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, sigue intocable. El expolicía franquista de la Brigada Político Social acumuló felicitaciones y retribuciones económicas por una hoja de servicios que desveló eldiario.es. El historial suma un reguero de torturas por las que ha sido denunciado por sus víctimas, también en el Parlamento Europeo. “Cuando lo último que hemos sabido es que es muy difícil hacerlo, esto nos da una medida de la fragilidad de nuestra democracia”, según Silva.

9. Resignificar el Valle de los Caídos

“Resignificar” el mausoleo de Cuelgamuros para que deje de ser un lugar de “memoria franquista y nacional católica”, rezaba la proposición no de ley del PSOE aprobada por el Congreso en marzo de 2017 y en la que instaba al entonces presidente Rajoy a ampliar la ley de Memoria Histórica. Así, además de arrancar la mudanza de Franco, pedían convertir la mayor fosa común de España en un espacio para la memoria colectiva democrática.

En agosto de 2018, Pedro Sánchez improvisó una visita al Museo de la Memoria y la Reconciliación de Santiago de Chile, dedicado a las víctimas de la represión en la dictadura de Augusto Pinochet. Este tipo de memoriales forma parte de la cultura latinoamericana de derechos humanos que España ignora.

La histórica madre de plaza de Mayo argentina, Nora Cortiña, en su reciente visita al Valle contaba a eldiario.es que Cuelgamuros podría convertirse en un monumento de memoria y homenaje a las víctimas como ocurrió con el centro de torturas de la Escuela de Mecánica de la Armada en Buenos Aires. “Primero hay que sacar a Franco”, insistió al tiempo que consideraba intolerable que allí estén juntos “víctimas y victimarios”.

10. Títulos nobiliarios de Franco

‘El PSOE pide al rey que anule el ducado de Franco que reclama Carmen Martínez-Bordiu’, rezaba un titular de prensa en abril del pasado año. La nieta del dictador reclamaba en herencia el título que el rey Juan Carlos concedió a la familia del golpista en 1975. El exministro Rafael Catalá ejecutó el traspaso el día de la moción de censura.

En junio de 2018 el nuevo Gobierno socialista dijo que estudiaría su eliminación, pero tampoco ha llegado. En España hay otros 30 títulos que parten de la dictadura y están vigentes. Como los marquesados de Queipo, que comandó la masacre franquista en Andalucía. entre los que está el recién renovado de Kindelán, mando de las aviaciones franquista, alemana e italiana durante la Guerra Civil.

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Fotografía destacada: Trabajo arqueológico en la fosa de Puerto Real (Cádiz). / J.B.

Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Memoria-Historica-Gobierno-Pedro-Sanchez_0_874912745.html

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Muere Luis Ortiz, uno de los últimos esclavos del franquismo, a los 102 años

El luchador republicano relató su sufrimiento como prisionero en varios campos de concentración.

elpais.com / Carlos Hernández de Miguel / 08-03-2019

Este jueves ha fallecido en Bilbao Luis Ortiz Alfau. Tenía 102 años y una vida marcada por la represión franquista. Durante su juventud combatió en la guerra de España en las filas del Ejército republicano donde alcanzó el grado de teniente. En la contienda vivió momentos muy duros, pero el que recordaba con más dolor fue el del bombardeo de Gernika: “Cuando llegamos a la ciudad tuvimos que recoger muchos muertos y heridos. Todavía sueño con lo que vi allí, el recuerdo es horroroso. Ver a los niños gritando, a padres ensangrentados quitando escombros para buscar a sus hijos”, recordaba siempre con enorme tristeza. Ortiz es el protagonista de un reportaje que publica El País SemanalTerror en los campos de Franco.

Tras la dura derrota huyó a Francia de la que regresó muy pronto, creyendo en las promesas del régimen franquista de que no habría represalia alguna contra quienes no tuvieran las manos manchadas de sangre. A partir de ese momento empezó un periplo como prisionero que le llevó a pasar por varios campos de concentración, entre ellos los habilitados en Irún, Miranda de Ebro (Burgos) y en la universidad bilbaína de Deusto. Luis Ortiz fue posteriormente enviado a los terribles batallones de trabajadores en los que fue testigo de numerosas atrocidades.

Tras recuperar una libertad siempre vigilada en 1943, consiguió rehacer su vida, no sin grandes dificultades, trabajando para la empresa Uralita. Tras décadas de un forzado silencio, en los albores del siglo XXI comenzó a relatar su sufrimiento. Su activismo encaminado a recuperar la memoria de sus compañeros prisioneros la compaginó con otras actividades igual de altruistas. Hasta el último día de su vida, Luis Ortiz fue voluntario en el Banco de Alimentos de Bizkaia, recibiendo numerosas distinciones por ser el miembro más veterano de toda España.

Hasta las pasadas Navidades, el viejo luchador bilbaíno gozó de un envidiable estado de salud. “Pronto cumpliré los 103 y aquí sigo, dando guerra”, solía decir a quien se encontraba con él por las calles del casco viejo de la ciudad. En apenas dos meses su reloj biológico comenzó a ralentizarse hasta que ayer, 7 de marzo, se detuvo para siempre.

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Fotografía destacadaLuis Ortiz. C. HERNÁNDEZ

Fuente:https://elpais.com/politica/2019/03/08/actualidad/1552053148_732723.html

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Emilio Silva: “Las mujeres consiguieron grandes conquistas en la Segunda República”

A un día del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Emilio Silva recordó en La Cafetera de radiocable.com los avances que experimentaron las españolas durante la Segunda República. Cuando “las mujeres consiguieron grandes conquistas” como el sufragio universal, el divorcio y que las mujeres accedieran a la función pública.

radiocable.com / 07-03-2019

Así respondía el director de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) a los “ataques” de algunos líderes políticos asegurando que “la izquierda siempre se ha opuesto a los avances en materia de igualdad”.

Emilio Silva señaló cómo “en los años 30 la inestabilidad en España se tradujo en una pugna entre dos modelos de mujer: uno tradicional al abrigo de la Iglesia católica y el de la República que trató de despegar a la mujer de esas tradiciones”. Recordó la regulación del sufragio universal y cómo, dijo Silva: “Victoria Kent ensombreció su historia por el debate en el parlamento entre ella y Clara Campoamor, que pretendía aplicar inmediatamente ese artículo”. Pero, señaló: “No se habla de la existencia de un debate entre dos mujeres en un parlamento, que fue algo histórico”.
Escucha”#LaCafeteraHaciaEl8M -. Actualidad y memoria histórica con @Emilio_Silva_” en Spreaker.
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Fuente:http://www.radiocable.com/emilio-silva-mujeres-republica-455.html

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Aquellos gallegos deportados a los campos de exterminio nazis durante el franquismo

Galicia está realizando un trabajo ejemplar para que los exiliados españoles que acabaron deportados a los campos de concentración nazis sean sacados de las fauces del olvido.

lasexta.com / Elena Cabrera / 07-03-2019

La desmentida neutralidad española en la Segunda Guerra Mundial es probablemente la causa principal de la vergonzosa invisibilidad de los españoles en los campos de exterminio nazi.

Incluso la celebrada exposición sobre Auschwitz en Madrid, visitada por más de 600.000 personas y que en mayo llegará a Nueva York, no contemplaba esta parte de la historia hasta que la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) se quejó sobre ello.

Es más, estaba plagada de errores, como que murieron 3.500 españoles en Mauthausen cuando se conoce que fueron 4.816 (de los 7.532 hombres, mujeres y niños españoles encerrados allí).

Tampoco había mención alguna a la responsabilidad del ministro franquista Serrano Suñer en la deportación a Mauthausen de los miles de españoles exiliados a Francia tras la Guerra Civil y que fueron capturados por los nazis en la invasión de ese país.

El papel del ministro de Gobernación es clave para el desmontaje de la supuesta neutralidad del régimen de Franco, pues a la pregunta del III Reich sobre qué debían hacer los prisioneros españoles, la respuesta fue que “no había españoles fuera de España”. Y así es como se dio vía libre a una nueva masacre.

El fotógrafo Francesc Boix estuvo allí y por fin su historia se cuenta gracias a un libro, un cómic, un documental, una película y una exposición, que no recibirá los 600.000 visitantes de la de Auschwitz, pero su modestia y su itinerancia destapa una historia todavía oculta que solo se puede contar a un nivel muy micro: activando la respuesta de los descendientes que puedan guardar recuerdos y documentos que sirvan para reconstruir esta historia aparcada.

El cómic, escrito por Salva Rubio, fue publicado antes en Francia que en España, y fue el Gobierno francés quien en 2017 trasladó los restos de Boix al cementerio parisino de Père-Lachaise para rendirle homenaje por su lucha contra el nazismo. Es más, si no hubiera sido por el trabajo independiente del mayor experto español sobre Mauthausen, Benito Bermejo, toda esta maquinaria cultural no se habría puesto en marcha.

La base de datos que creó junto a Sandra Checa en 2006 es la que se puede consultar en el Ministerio de Cultura. Por rematar con un último dato temporal que sirve para ubicar en qué momento España ha comenzado a aceptar este pasado, basta decir que José Luis Rodríguez Zapatero fue el primer presidente del Gobierno español en realizar un homenaje oficial a los republicanos víctimas del nazismo; sucedió en Mauthausen en 2005.

Las fotos de Boix están recorriendo las ciudades y aldeas gallegas gracias a la ARMH no solo con el objetivo de divulgar, sino con el especial interés de excitar la espita de la memoria en los descendientes para ayudar a completar un puzzle del que se desconoce las formas de las piezas.

“La ciudadanía, en general, no sabe que hubo deportados españoles, y si los hubo creen que eran judíos o que eran españoles que ya vivían en Francia. Por supuesto, sobre gallegos el conocimiento era casi inexistente. Ni en los medios ni en los libros de texto se hace referencia a ellos”, explica rotundamente Carmen García-Rodeja, de la ARMH.

Hace año y medio, la asociación a la que pertenece, la más importante del tejido memorialista español, decidió que los deportados merecían ser visibilizados y honrados.

“No se había abordado el tema en toda Galicia más que en investigaciones parciales, por lo que acordamos empezar a comprobar las listas que se habían hecho en el ministerio de Justicia para cotejar nombres, datos y partidas de nacimiento, así como revisar los casos de campos en los que los españoles eran menos numerosos”. Dividido el trabajo por provincias, los colaboradores voluntarios de la ARMH escarban cada dato para pasar del número a la historia.

María Torres es una de esas investigadoras. Ella se ocupa de los 38 deportados a los campos nazis de la provincia de Pontevedra. “Se trata de un trabajo riguroso para intentar reconstruir, en la medida de lo posible, sus historias personales y su implicación en la lucha contra el nazismo, algo que hasta la fecha no se ha realizado, siendo unos completos desconocidos para los ciudadanos de Galicia y España”, explica.

“En mi investigación intento reconstruir sus historias desde el momento del nacimiento hasta su muerte, bien en el campo o después de la liberación. Se trata, en definitiva de devolverles la humanidad que les robaron los nazis y honrar su memoria”.

Se trata de un trabajo largo y laborioso para el que rastrean un gran volumen de documentación ubicada en archivos de distintos países (España, Francia, Noruega, Alemania y Estados Unidos), además del esfuerzo por localizar a los familiares para que aporten la historia oral y las fotografías o documentos que puedan haber guardado.

Otro de esos aventureros del archivo y la memoria es Heladio Anxo Fernández, quien junto con otras tres personas están encargados de sacar a la luz las biografías de los 38 deportados de Ourense.

“Lo más gratificante es encontrar nietas o bisnietas que mantienen vivo el recuerdo de sus parientes, desaparecidos hace casi 80 años”, explica.

“En general la memoria histórica reciente fue un asunto de especialistas durante la Transición. Y aún hoy creo que no ha superado esa barrera, no ha tenido impacto social. Cuando hablas con la gente, cuando damos charlas, no dejamos de sorprendernos con la ignorancia sobre los deportados republicanos, y más cuando ese desconocimiento se evidencia en personas cultas”.

“En más de una ocasión te preguntan si eran judíos”, añade.

María coincide con Heladio en la sorpresa antes el “desconocimiento generalizado” ya que “los deportados son los grandes olvidados”.

“La mayoría vivieron la Guerra de España, partieron para el exilio en Francia y allí les sorprendió la Segunda Guerra Mundial. Estos hombres y mujeres que son héroes en Francia, para España son seres ignorados. Jamás ha existido un reconocimiento a nivel estatal a estos españoles que lucharon contra el fascismo y por la libertad. La ‘modélica transición’ y la ‘democracia’ cubrieron su lucha y su memoria con un velo de indiferencia”, reflexiona Torres.

“Durante décadas, se nos adoctrinó con que España no había participado en la Segunda Guerra Mundial y nada más lejos de la realidad. Los españoles tuvieron participación en esta contienda, combatieron en Europa, en la URSS, en el norte de África, muchos de ellos se unieron a la Resistencia, liderando grupos de maquis. Y una parte significativa fue apresada por los nazis y confinada en los campos de concentración del III Reich”, añade.

Estamos hablando de casi 200 gallegos -78 de A Coruña, 42 de Lugo, 33 de Pontevedra y 38 de Ourense- que cuantitativamente no son muchos respecto al cómputo general. Lo significativo es el gran esfuerzo que se está haciendo en esta Comunidad Autónoma por conocer las circunstancias de cada uno de ellos. Alrededor del 60 por ciento de ellos dejó su vida en los campos nazis.

“Nuestro objetivo es buscar la mayor información posible, localizar familiares y, hacia el otoño, solicitar a los ayuntamientos la realización de actos de homenaje, entre los cuales puede estar la declaración de hijo predilecto y un monumento conmemorativo”, aclara Heladio.

El exilio gallego se realizó por rutas y etapas. “En los primeros momentos, hubo una huída de gallegos a través de la frontera portuguesa y de allí a la zona republicana o a América, pero muchos fueron devueltos por la policía política salazarista”, explica Xosé Álvarez Castro, autor del libro “Pontevedra nos anos do medo”.

“Otra vía de escape fue la marítima y fueron numerosos los barcos de pesca que llevaron a huidos, algunos hasta Francia donde serían internados más tarde cuando la ocupación alemana en campos de concentración nazis. También se utilizó el recurso de pasarse al ejército republicano mediante deserción cuando estaban sirviendo en el ejército franquista entre otras formas de salida. Luego de estar en la zona republicana, cuando la derrota, ya pasaron a Francia”.

Para los gallegos exiliados no fue lo más habitual acabar en los campos nazis, pero, de entre los refugiados en el país galo, sí que un alto porcentaje se integró en la resistencia contra la ocupación, o formando parte de la guerrilla antifranquista que actúa en la zona los Pirineos. “Hay constancia de un pontevedrés, Ramón Otero, que participa en la invasión del valle de Arán”, puntualiza Álvarez Castro.

Por fin, la investigación se está intensificando. “Es en los últimos años cuando empieza a haber estudios sistemáticos sobre ellos, anteriormente nos centramos más en las víctimas de la represión franquista en España”, recuerda Xosé Álvarez Castro.

Aunque en Galicia se había abierto una vía a finales de los años setenta y principios de los ochenta, la de Mercedes Núñez Tanga: “una mujer deportada, sobreviviente de Ravensbrück, que intentó con los medios que tenía a su alcance, realizar un censo de deportados gallegos. La muerte impidió que finalizara su tarea”. También es una referencia el trabajo de Carlos Hernández de Miguel, plasmado en el libro “Los últimos españoles de Mauthausen” y el cómic “Deportado 4443” sobre su tío, Antonio Hernández Marín.

El otro frente abierto sería el de la reparación, donde el sector público, más que un papel, están jugando un papelón, en su sentido peyorativo, según los investigadores. “El papel de las instituciones fue y aún es vergonzoso. En general, los gobiernos y demás organismos han tenido un trato indigno con todas las víctimas del fascismo, despreciándolas, haciéndolas invisibles o sospechosas para la ciudadanía. Es decir, procuraron hace inútil sus muertes y sufrimientos”, dice Helado Fernández.

Se espera de los ayuntamientos gallegos que hagan homenajes palpables como actos, declaraciones de hijos predilectos o monumentos conmemorativos.

El 19 de marzo de 2018, a instancia de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, el Parlamento de Galicia realizó una declaración institucional firmada por todos los grupos políticos y un acto de homenaje al que acudieron muchos familiares. Se han solicitado homenajes similares a las provincias pero “no han contestado ni de Orense, ni de Pontevedra, en Lugo se hizo una adhesión al texto que hizo el Parlamento y nada más y en Coruña estamos pendientes del homenaje que esperamos sea en marzo”, aclara Carmen García-Rodeja.

Además, tienen la vista puesta en conseguir placas con los nombres en los lugares en los que nacieron, así como en Mauthausen y los campos del terror en los que sufrieron el horror por ser republicanos españoles.

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Fuente:https://www.lasexta.com/tribus-ocultas/artes/aquellos-gallegos-deportados-campos-exterminio-nazis-franquismo_201903055c80d9410cf247bf2e0061ba.html

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La ARMH presenta una queja a RTVE por entrevistar al presidente de la Fundación Franco

Juan Chicharro ha sido entrevistado por la televisión pública española y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica denuncia que desde ahí se dé voz a quien apoya la labor del dictador.

formulatv.com / Erica Delgado / 05-03-2019

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha presentado una queja ante el Defensor del Espectador de RTVE por la entrevista realizada a Juan Chicharro, exmilitar y presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco, el pasado 4 de marzo en el programa ‘La noche en 24 horas‘. Desde la asociación denuncian que “se trata de una ventana en un medio público a un discurso del enaltecimiento de un sangriento dictador”.

“Fue autoritario y corporativo. Quizás una dictablanda”, expresaba Juan Chicharro en el canal 24h. Ante esto, ARMH condena que RTVE haya permitido que no se llamase dictadura “a lo que fue un régimen sangriento plagado de violaciones de Derechos Humanos”. De hecho, el presidente de la fundación franquista “trató de negar y minusvalorar la violencia ejercida por el dictador Francisco Franco y su régimen”, sentencian desde la Asociación.

Además, la asociación española cuyo objetivo principal es la localización de víctimas de la represión franquista hace hincapié en su escrito en que Chicharro tuvo una posición “negacionista acerca de la existencia de miles de víctimas que todavía yacen en fosas comunes (…) algo que agrede directamente a las familias de los 114.226 desaparecidos civiles que todavía se encuentran en cunetas”.

Por último, la queja hace alusión a que “resulta incomprensible que Televisión Española, con su obligación de servicio público” haya dado voz a Juan Chicharro, quien considera que la figura de Franco “ha sido completamente tergiversada”. Por su parte, para la Asociación representa lo contrario al régimen de libertades de nuestra sociedad, y “torturó a miles de personas” entre los que se encontraban “homosexuales que padecieron persecución” y “mujeres carentes de derechos”.

Estalla la opinión pública

Juan Chicharro acudía al debate de “La noche en 24h” para hablar sobre la exhumación del Franco del Valle de los Caídos y la intención del Ejecutivo actual de ilegalizar la Fundación. Sin embargo, esto no ha sido justificación posible para unos espectadores, que se han posicionado de forma prácticamente unánime ante la opción de dar voz al exmilitar.

“VERGÜENZA al escuchar al Sr. Chicharro de la Fundación Franco defender a un Golpista y asesino. (…) ¡Y encima en la TVE pública!”, expresaba un usuario en Twitter. Algo que otros internautas veían como un claro motivo para “no estar orgulloso de un país que permite una fundación en memoria de un dictador”. Un dictador que, como denuncian otro tuitero, “tuvo a España 40 años privada de libertad”.

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Fotografía destacada: Juan Chicharro en ‘La noche en 24 horas’

Fuente:https://www.formulatv.com/noticias/asociacion-memoria-historica-queja-tve-entrevistar-presidente-franco-90013/

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