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EL ABUSO SEXUAL DE LA MUJER COMO ARMA DE GUERRA EN LA ZONA NACIONAL

A lo largo de la historia las mujeres han sido y siguen siendo objeto prioritario de las fuerzas militares en su ataque a objetivos civiles. Sucedió con las violaciones de coreanas por parte de las tropas de ocupación niponas, con la violación masiva de mujeres alemanas por parte de soldados del Ejército Rojo en 1945 o, mucho más recientemente, los hutu abusaron de las mujeres tutsi en Ruanda en 1998 y son todavía masivas las violaciones en la región del Kivu, al este de la República Democrática del Congo (RDC) (donde prosiguen los combates entre el gobierno de Kinhasa y los rebeldes del M23). La violencia contra las mujeres de un territorio se ha dado incluso por parte de soldados de las tropas que, supuestamente, lo liberaban, como sucedió en Normandía en 1944 con los ataques sufridos por muchas francesas por parte de soldados norteamericanos.

serhistorico.net / Francesc Tur / 29-03-2017

Foto de Robert Capa. 1944. Fuente: seminariofascismo.wordpress.

La Guerra Civil Española no fue una excepción a la regla. Se produjeron abusos sexuales entre los dos bandos contendientes, aunque la mayoría de historiadores consideran que fue en la llamada zona nacional donde se dieron de forma más sistemática y contaron, si no con la complicidad, al menos con la tolerancia de los mandos. Algunos autores, sin embargo, como José Luis Mena en su libro Los moros de la Guerra Civil Española (Actas, 2004) aseguran que los milicianos abusaron sexualmente de centenares de mujeres las cuales acabarían siendo brutalmente asesinadas. En la misma línea se manifiesta José Javier Esparza en El terror rojo en España (Áltera, 2005). Ahora bien, la propia Causa General de 1940 solo cuenta un único caso de violación a una monja en toda la guerra La cuestión podría ser objeto de otro estudio, pero en este, vamos a centrarnos en los abusos sexuales que padecieron las mujeres por parte de las tropas a las órdenes de los sublevados.1

Guillermo Rubio Martín afirma que en la primera fase de la guerra, desde el golpe de julio de 1936 hasta noviembre del mismo año, con la estabilización de los frentes, la violación sistemática siguió la estela del avance de las tropas rebeldes. Este historiador granadino distingue entre dos tipos de violaciones. En primer lugar, las perpetradas por el ejército africanista, veterano de élite, compuesto por la Legión Extranjera y las tropas indígenas de los Regulares. En segundo lugar, había las que llevaban a cabo falangistas y requetés. Establecer tal distinción es importante, subraya Rubio Martín, porque el carácter y el número de violaciones que realizaron los sublevados varían, según se trate del primer o del segundo tipo de tropa. Para el primero, los crímenes sexuales contra la población femenina se cometen en primera línea, junto a los fusilamientos sobre el terreno y el saqueo de las propiedades. Las mujeres son violadas dentro del frenesí de destrucción y, normalmente, asesinadas con posterioridad. Son habituales las violaciones en grupo y las de menores. Tales hechos son característicos de la guerra colonial que el ejército de África importó a España desde Marruecos. Es imposible, sin embargo, hacer un recuento del número de mujeres violadas de esta forma pues solían ser asesinadas después de los abusos y no se hacían comprobaciones de tipo forense.2

Los soldados falangistas, al contrario, actuaban como tropa de retaguardia. Llegaban una vez que los combates habían finalizado o a lugares donde ni siquiera se habían producido. De entrada, llevaban a cabo una gran variedad de acciones humillantes contra las republicanas como raparlas, obligarlas a beber aceite de ricino y propinarles brutales palizas. Luego, mandaban a estas mujeres, esposas de fusilados o huidos, a féminas que hubieran votado a la izquierda o sospechosas de cosas como “mostrar simpatía pública por Roosevelt” a trabajar en los cuarteles y campamentos de las tropas. Allí las obligaban a limpiar, cocinar, eran violadas y, en muchos casos, asesinadas. En otras localidades, como ocurrió en algunos pueblos andaluces, las recientes viudas eran llevadas en un camión a un paraje en donde eran violadas, fusiladas y enterradas. Después y como colofón de tan macabro modus operandi, sus asesinos desfilaban con su ropa interior en los fusiles.3

Según afirman Belén Solé y Beatriz Díaz en Era más la miseria que el miedo (Asociación Elkasko de Investigaciones Históricas, 2014) había una forma de represión dirigida a las mujeres que buscaba la destrucción psicológica de la persona4:

Consistía en rapar el pelo y obligar a tomar aceite de ricino para provocar la defecación espontánea de la mujer castigada. Esto se realizó de forma sistemática por todas las localidades que el ejército franquista iba ocupando a lo largo de la guerra. Tras aplicar este castigo vejatorio a una o varias personas, se les obligaba a pasear por las calles de su pueblo o barrio. Al tratarse de un castigo sencillo y hacerse en público, tomaba un valor ejemplarizante para la comunidad transmitiendo el mensaje de que a todas las personas que no aceptaran la norma imperante les podía tocar.

Que no se trataba de hechos puntuales o aislados, lo evidencian las alocuciones radiofónicas del jefe de la sublevación militar en Sevilla, Gonzalo Queipo de Llano, el cual .nada más controlada la situación en la capital hispalense, empezó a utilizar los micrófonos de Radio Sevilla donde cada noche daba una de sus “charlas” propagandísticas. Sus discursos exaltados solían ser reproducidos por el ABC sevillano, La Unión, El Correo de Andalucía y, más adelante, por gran parte de la prensa de la España franquista. Su objetivo era amedrentar y ridiculizar al enemigo y enaltecer a las fuerzas propias. Queipo hablaba de los asesinatos cometidos por sus hombres durante el día, de los que cometerían al día siguiente al entrar en tal pueblo o ciudad, de lo que habían hecho con las mujeres e hijas de los republicanos así como de lo que iban a hacer con las mujeres e hijas de los rojos de las localidades liberadas y no se privaba de llamar a La Pasionaria prostituta de burdel. En sus diatribas se refería a los republicanos como “la canalla marxista” y, en algunas de ellas, ponía en telo de juicio su valentía y virilidad5.

Gonzalo Queipo de Llano

Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad y de paso también a sus mujeres. Esto está totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen (…) Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil. Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar que si lo hiciereis así quedareis exentos de toda responsabilidad.

Las brutalidades cometidas contra las mujeres en aquellos días en la provincia de Sevilla y en las zonas andaluzas controladas por los sublevados han sido recogidas por historiadores como Pura Sánchez enIndividuas de dudosa moral (Crítica, 2009) o José María García Márquez en Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1936-1939) (Aconcagua Libros, 2012).

García Márquez narra, una terrible escena que tuvo lugar en la localidad de Brenes y que el historiador localizó en los archivos militares de Sevilla.6

A La Trunfa le dieron una paliza y, sin dejar de maltratarla, la introdujeron en un cuarto del cortijo, donde la intimidaron tendiéndola en el suelo, obligándola a remangarse y exhibir sus partes genitales; hecho esto, el sargento, esgrimiendo unas tijeras, las ofreció al falangista Joaquín Barragán Díaz para que pelara con ellas el vello de las partes genitales de la detenida, a lo que este se negó; entonces, el sargento, malhumorado, ordenó lo antes dicho al guardia civil Cristóbal del Río, del puesto de El Real de la Jara. Este obedeció y, efectuándolo con repugnancia, no pudo terminar y entregó la tijera al jefe de Falange de Brenes, que terminó la operación. Y entre este y el sargento terminaron pelándole la cabeza.

Fernando Romero, miembro del grupo de trabajo “Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía “, de la CGT, explicó en el 2010 en Público el alcance de la represión en pueblos como El Gastor (Cádiz) donde al menos cuarenta mujeres fueron vejadas. Entre ellas, María Torreño, la esposa de un concejal socialista y su hija Fraternidad Hidalgo. A Fraternidad, de veintiún años , la maltrataron con tanta saña que perdió el hijo que esperaba, la dejaron ciega y murió al poco tiempo como consecuencia de las torturas.

A Frasquita Avilés, una mujer que rechazó a un falangista que se había enamorado de ella, la violaron en el cementerio después de muerta,7

El 27 de agosto, cinco jóvenes ,casi niñas, de entre 16 y 22 años de Fuentes de Andalucía fueron violadas, asesinadas y arrojadas a un pozo en El Aguacho. Son las llamadas “niñas de El Aguacho”

Así narraba su detención y torturas el periodista Juan Miquel Barquero en el 2103 en eldiario.es8:

El crimen se cometió el 27 de agosto de 1936. Varias personas del bando franquista secuestraron a María león Becerril. La mayor del grupo, con 22 años, junto a María Jesús Caro González, Joaquina Lora Muñoz y Josefa García Lora, todas con 18 años. También a la hermana de esta última, Coral García Lora, de solo 16 años. Las montaron en un camión y se dirigieron al pueblo vecino de La Campana, aunque detuvieron su camino en la finca conocida como El Aguacho. Allí las obligaron a bajar, hacerles de comer, cantar y bailar mientras sus captores las insultaban y amanazaban, bebían y se emborrachaban… Hasta que, al atradecer, estos se pasearon de nuevo por las calles fontaniegas, ahítos de venganza y sin las jóvenes, aunque sí con su ropa interior, que enarbolaban como banderas ensartadas en las puntas de sus fusiles y escopetas.

Paul Preston en el prólogo de su libro El Holocausto Español (Debate, 2011) pone de relieve el alcance y, a la vez, la subestimación de los abusos contra las mujeres. El hispanista británico refiere múltiples ejemplos de los mismos en su relato del avance desde Andalucía hasta Extremadura de los soldados de África llegados a la Península en agosto del 1936.9

Una parte importante de la campaña represora de los rebeldes aunque subestimada -la persecución sistemática de las mujeres-, no queda reflejada en los análisis estadísticos. El asesinato, la tortura y la violación eran castigos generalizados para las mujeres de izquierdas (no todas pero sí muchas), que habían emprendido la liberación de género durante el periodo republicano. Las que sobrevivieron a la cárcel padecieron de por vida graves secuelas físicas y mentales. Otras miles de mujeres fueron sometidas a violaciones y otras formas de abuso sexual, a la humillación de que les raparan la cabeza o de hacerse sus necesidades en público tras la ingesta forzosa de aceite de ricino

Preston habla de violaciones o de “humillaciones” de mujeres al ocupar los militares de la llamada “Columna de la Muerte” las localidades pacenses de Zafra, Almendralejo, Mérida, El Casar de Escalona, Puebla de la Calzada y la misma ciudad de Badajoz, entre otras. En la capital provincial, además, los Regulares y la Legión mutilaban a los heridos y las castraciones de cadáveres estaban a la orden del día. La periodista Sol López.Barrajón en un artículo publicado en Memoria Pública en 2016 se refiere a ello es estos términos10:

Algunos oficiales alemanes, al servicio del general Franco, se dieron el gusto de fotografiar cadáveres castrados por los moros y fue tal la sacudida de espanto que produjeron los cadáveres castrados, que el general Franco se vio en la obligación de mandar a Yagüe que cesaran las castraciones y los ritos sexuales con el enemigo muerto. Pero siguieron haciéndolo.

Preston afirma que el uso del terror no fue espontáneo sino que respondía a un cálculo minucioso de sus efectos colaterales. Los Regulares y la Legión mutilaban a los heridos, les cortaban las orejas, la nariz, los órganos sexuales y hasta los decapitaban. Tales prácticas, en combinación con la matanza de prisioneros y la violación sistemática de las mujeres, fueron permitidas en España por los oficiales sublevados como antes lo habían sido en Marruecos por Franco y otros mandos militares11

El escritor fascista francés Robert Brasillach se refirió, asimismo, a montones de cadáveres con ”los órganos sexuales cercenados y una cruz trazada a cuchillo en el pecho.”12

Tras la partida de Yagüe, la represión en Badajoz quedó en manos del nuevo gobernador civil, el coronel Eduardo Cañizares y el teniente coronel Manuel Pereita Vela enviado por Queipo de Llano como comandante de la Guardia Civil y delegado de Orden Público el cual, según Paul Preston, sería el responsable de 2.580 muertes hasta la fecha de su relevo el 11 de noviembre. Arcadio Carrasco Fernández-Blasco, jefe provincial de la Falange fue otro de los artífices de la represión.

Llegaron a la ciudad prisioneros de otras zonas de Extremadura y entre ellos había mujeres que trabajaban como costureras en casas de los ricos y que en la primavera de 1936 habían intentado agruparse en un sindicato. Los abusos sexuales fueron el castigo que recibieron estas jóvenes como escarmiento.13

Al entrar en tierras toledanas, concretamente entre Navalmoral de la Mata y Talavera de la Reina, fueron capturadas un grupo de mujeres republicanas. Preston señala que las sospechas generalizadas de que los rebeldes las entregaban a bandas de mercenarios marroquíes para que las violaran en grupo se vieron alimentadas por la charla de Queipo de Llano del 29 de agosto. En ella, el cabecilla del golpe en Sevilla así lo dio a entender14:

Han caído en nuestro poder grandes cantidades de municiones de Artillería e Infantería, diez camiones y otro mucho material; además de numerosos prisioneros y prisioneras. ¡Qué contentos van a ponerse los Regulares y qué envidiosa la Pasionaria!

La Pasionaria, 1936. Foto Keystone-France (Getty Images)

Aquellos mismos días, concretamente el 4 de septiembre, la expedición republicana que había intentado conquistar Mallorca a las órdenes del capitán Bayo se retira precipitadamente de la isla y deja en tierra a cinco enfermeras (foto inferior) que se habían embarcado en Barcelona junto con los milicianos. Poco después fueron detenidas e interrogadas por las tropas franquistas que ordenaron, además, que todas fueran examinadas “para controlar su virginidad”. Tras ello fueron brutal y repetidamente violadas por un grupo de falangistas en Manacor y se cree que al día siguiente las asesinaron en el cementerio de Son Coletes de dicha localidad mallorquina.15

En el mes de marzo de este año, precisamente, se ha publicado un libro del historiador Antoni TugoresMoriren dues vegades (Lleonard Muntaner Editor, 2017) que “rescata” del olvido la historia de estas enfermeras y rehabilita su imagen ya que los sublevados propalaron el bulo de que eran prostitutas.

En el resto de territorios donde había triunfado el golpe del 18 de julio, afirma Paul Preston, se repetía, con mayor o menor intensidad, el mismo escenario. En Zamora, por ejemplo, las palizas, las tortura, la mutilación y las violaciones de las prisioneras estaban a la orden del día. En Salamanca, Unamuno denunciaba las torturas y las vejaciones públicas de las mujeres las cuales eran obligadas a ir por la calle con el pelo cortado, humillación que también tuvo lugar en Ávila. En Galicia fue común someter a las republicanas a violaciones y palizas, a raparles la cabeza, a obligarlas a beber aceite de ricino y a separarlas de sus hijos.16

En el otoño de 1936, las tropas que, desde Andalucía, habían ocupado la mayor parte de Extremadura y de la provincia de Toledo, en su avance hacia Madrid, pasaron por la localidad de Navalcarnero. Allí se las encontró el periodista norteamericano John Whitaker que en unas declaraciones a la revista Foreign Affairs en octubre de 1942 puso en evidencia la connivencia de los mandos militares con los abusos sexuales que llevaban a cabo sus tropas.

Nunca me negaron que hubiesen prometido mujeres blancas a los moros cuando entrasen en Madrid. Sentado con los oficiales en un vivac del campamento les oí discutir la connivencia de tal promesa; sólo algunos sostenían que una mujer seguía siendo española a pesar de sus ideas “rojas”. Esta práctica no fue negada tampoco por El Mizzian, el único oficial marroquí del ejército español. Me encontraba con este militar en el cruce de carreteras de Navalcarnero cuando dos muchachas españolas, que parecían no haber cumplido aún los veinte años, fueron conducidas ante él. Una de ellas había trabajado en una fábrica de tejidos de Barcelona y se le encontró un carné sindical en su chaqueta; la otra, de Valencia, afirmó no tener convicciones políticas. Después de interrogarlas para conseguir alguna información de tipo militar, El Mizzian las llevó a un pequeño edificio que había sido la escuela del pueblo, en el cual descansaban unos cuarenta moros. Cuando llegaron a la puerta, se escuchó un ululante grito salido de las gargantas de los soldados. Asistí a la escena horrorizado e inútilmente indignado. El Mizzian sonrió afectadamente cuando protesté por lo sucedido diciendo: “Oh, no vivirán más de cuatro horas”.17

El 27 de mayo del año pasado se inauguró en Beni Ensar, un suburbio de Nador, en Marruecos, un museo dedicado a El Mizzian (foto inferior) en la casa que le regaló Franco en la misma localidad en donde nació, acto al que acudieron algunas autoridades españolas.18

Los abusos sexuales y las humillaciones en contra de las mujeres no se limitaron a los primeros meses de la guerra. Ya en el verano de 1937, el mismo tipo de vejaciones se produjo en Vizcaya al ser ocupada por las tropas nacionales. Belén Solé y Beatriz Díaz en Era más la miseria que el miedo (Asociación Elkasko de Investigación Histórica, 2014) recogen los testimonios de mujeres de Barakaldo, Sestao y Portugalete.19

(…) yo tenía una tía que vivía en la calle Chávarri, y bueno…Vecinas suyas las raparon que para qué…Y en Barakaldo, eso me lo contaba mi madre, en Barakaldo también. Que las(sic) rapaban el pelo, a unas las llevaban por ahí, a otras no las llevaban… Es que ocultaba todo lo que se podía, pero de rapar el pelo…¡Bueno!.. A las mujeres, es que además obsesión con las mujeres. Clara Zabalo (Sestao, 1940)

Solé y Díaz subrayan el fuerte componente simbólico del rapado de pelo ya que, en el contexto de los valores de la época, se ponía en tela de juicio la condición femenina de las víctimas.

Esos castigos públicos iban acompañados a veces de palizas y, en ocasiones, las mujeres eran expuestas semidesnudas, lo cual agravaba el daño psicológico en las personas y las familias hacia las que se dirigían.20

Las autoras se refieren, asimismo, a la existencia de relatos sobre mujeres que, siendo presas del ejército golpista, se negaron a aceptar relaciones sexuales con miembros de fuerzas militares, aún bajo la amenaza de fusilamiento. Circularon de boca en boca y se convirtieron en símbolo y ejemplo de resistencia a la represión21.

Y luego mi madre nos contaba que había chicas muy guapas, también jóvenes, que como no querían ir con los guardias, las fusilaban. Por la noche, porque no querían ir con ellos, preferían morir antes que ir con ellos. Encarnación Santamaría (Sestao, 1932).

Durante la ofensiva en el frente catalán iniciada a finales de 1938 las mujeres republicanas, como en el resto de territorios que habían caído en manos de las tropas rebeldes, fueron objeto de brutales vejaciones. Preston destaca, al respecto, lo acontecido en la localidad leridana de Unarre. Allí, una chica de 17 años fue obligada a presenciar la ejecución de su madre y, posteriormente, fue violada en grupo antes de matarla también a ella.22

No se trataba de un hecho puntual. El día de Nochebuena de 1938, al ocupar Maials, en el extremo sur de Lérida, al menos cuatro mujeres fueron violadas. Una de ellas tuvo que soportarlo delante de su marido y su hijo de siete años, obligados, a punta de pistola, a presenciar el acto. En Callús (Barcelona), un hombre que vivía con su esposa, su hija y la prima de esta, fue ejecutado por unos Regulares, que violaron a las tres mujeres y luego las mataron a punta de bayoneta.23

A modo de conclusión, se puede decir que la represión ejercida sobre las mujeres- como afirma la historiadora andaluza Pura Sánchez Sánchez- es una categoría relevante, diferenciada de la ejercida sobre los hombres y que no debe entenderse, por tanto, como una variante de la represión masculina sino como un fenómeno que tiene sus rasgos propios.

A las mujeres se las reprimió, básicamente, por haber transgredido el modelo tradicional femenino que el nacionalcatolicismo quería perpetuar acabando con los avances obtenidos durante la Segunda República. Su humillación pública, con castigos que no se aplicaban a los hombres, responde a los patrones de una sociedad patriarcal de cuya moral se erigían en defensores los sublevados.

Notas al Pie

1 Juan E. Pflüger “La violación, un arma del Frente Popular para humillar al enemigo”. En: La Gaceta, 16/10/2015 / Disponible en: http://gaceta.es/juan-e-pfluger/violacion-arma-frente-popular-humillar-enemigo-16102015-1841
2 Guillermo Rubio Martín “Violencia Sexual en la Guerra Civil”.En: Témpora. Magazine de Historia. 04/09/2015 (en línea). Disponible en : http://www.temporamagazine.com/violencia-sexual-en-la-guerra-civil/
3 Ibidem.
4 Belén Solé, Beatriz Díaz “Castigos públicos”. En: Era más la miseria que el miedo. Mujeres y Franquismo en el Gran Bilbao: Represión y Resistencias (en línea). Disponible en: http://biblioteca.hegoa.ehu.es/system/ebooks/20286/original/Mujeres_y_franquismo_en_el_Gran_Bilbao.pdf?1484831538
5 Carlos Zúmer “Sevillanas (I) El radiofonista Queipo de Llano”. En: Jot Down. Contemporary culture mag (en línea) (consulta 21/03/17). Disponible en: http://www.jotdown.es/2011/10/sevillanas-i-el-radiofonista-queipo-de-llano/
6 Olivia Cárballar “Ellas hacen memoria”. En: Público, 14/10/2010 (en línea). Disponible en: http://www.publico.es/espana/memoria.html
7 Ibidem
8 Juan Miguel Barquero “Fuentes de Andalucía homenajea a las niñas de El Aguacho”. En : eldiario.es. 23/06/2013. (en línea). Disponible en: http://www.eldiario.es/andalucia/llevaron-nuevas_0_145935725.html
9 Paul Preston El holocausto español (prólogo) Barcelona: Debate, 2011, p.25.
10 Sol López-Barrajón “80 años de la matanza programada de Yagüe en Badajoz”.En: Memoria Pública, 14/08/2016, (en línea). Disponible en: http://blogs.publico.es/memoria-publica/2016/08/14/80-anos-de-la-matanza-programada-de-yague-en-badajoz/
11 Paul Preston “El terror de Queipo: las purgas de Andalucía”. En: El holocausto español. Segunda parte, cap.5. Barcelona: Debate, pp.139-193.
12 “Pillajes, matanzas, humillaciones y violaciones de los moros en la Guerra Civil”. En: Euskal Herria Sozialista. Blog comunista exabertzale, basado en el Estalinismo y seguidor de los clásicos revolucionarios (en línea) (consulta 24/03/17). Disponible en: http://euskalherriasozialista.blogspot.com.es/2016/09/pillajes-matanzas-mutilaciones-y.html
13 Paul Preston “El terror de Queipo: las purgas de Andalucía”. En: El holocausto español. Segunda parte, cap. 5. Barcelona: Debate, 2011, pp.139-193.
14 Ibidem.
15 Sabela Rodríguez Álvarez “Las víctimas olvidadas de Franco: violencia sexual, tortura y humillación contra las mujeres”. En: infoLibre, 16/03/2016, (en línea). Disponible en: http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/03/16/las_mujeres_victimas_del_franquismo_piden_justicia_argentina_46475_1012.html
16 Paul Preston “El terror de Queipo: las purgas de Andalucía”. En: El holocausto español. Segunda parte, cap.5. Barcelona: Debate, 2011, pp-139-193.
17 Ignacio Cembrero “La última victoria de El Mizzian, el general exterminador”. En: El País 04/06/2016. (en línea). Disponible en: http://elpais.com/diario/2006/06/04/espana/1149372011_850215.html
18Gabriel Cardona “Un museo y una estatua”. En: El País, 24/06/2016 (en línea).Disponible en: http://elpais.com/diario/2006/06/24/opinion/1151100006_850215.html
19Belén Solé; Beatriz Díaz “ Castigos públicos”. En: Era más la miseria que el miedo. Mujeres y Franquismo en el Gran Bilbao. Represión y Resistencias. Bilbao: Asociación Elkasko de Investigaciones Históricas, 2014, p.33.
20Ibidem, p.34.
21Ibidem, p.36.
22Paul Preston “La larga guerra de aniquilación de Franco”. En: El holocausto español. Barcelona: Debate, 2011, pp. 511-615.
23Ibidem.

BIBLIOGRAFÍA

Álvarez Rodríguez, Sabela “Las víctimas olvidadas de Franco: violencia sexual, tortura y humillación contra las mujeres”. En: infoLibre, 16/03/2016 (en línea). Disponible en:http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/03/16/las_mujeres_victimas_del_franquismo_piden_justicia_argentina_46475_1012.html

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“Pillajes, matanzas , humillaciones y violaciones de los moros en la Guerra Civil”. En. Euskal Herria Sozialista: Blog comunista exabertzale basado en el Estalinismo y seguidor de los clásicos revolucionarios. 04/09/2016.(en línea). Disponible en:http://euskalherriasozialista.blogspot.com.es/2016/09/pillajes-matanzas-mutilaciones-y.html

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Fotografía destacada: Mujeres republicanas rapadas en Oropesa, Toledo

Fuente:https://serhistorico.net/2017/03/29/el-abuso-sexual-de-la-mujer-como-arma-de-guerra-en-la-zona-nacional/

 

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El Reina Sofía oculta la Memoria Histórica del ‘Guernica’ de Picasso

El museo inaugura la exposición ‘Piedad y terror en Picasso. El camino a Guernica’, en la que las referencias a la Guerra Civil han sido arrinconadas y limitadas a lo mínimo. Los comisarios prefieren un relato formal y estético, obviando el origen de la pintura.

elespanol.com / Peio H. Riaño / 03-04-2017

La obra más significativa del Pabellón Español de la República en la Exposición Internacional de 1937, celebrada en París, no fue fruto de la propaganda contra el franquismo, ni de la conmoción causada en Picasso por la masacre que ejecutó la Legión Cóndor, el 26 de abril de 1937, sobre la pequeña población vasca de Gernika. Ni siquiera es una pintura social, ni política. Pablo Picasso llegó a concebir Guernica por pura evolución plástica. La fiebre que lo llevó a ejecutar en un mes (mayo y junio de 1937) el lienzo de tres metros y medio por ocho metros, se debe a un cambio formal -y no a la indignación-, que el artista adopta a partir de La tres bailarinas (1925).

Esa es la nueva lectura que presenta el Museo Reina Sofía, con la exposición Piedad y terror en Picasso. El camino a Guernica, comisariada por el matrimonio Timothy Clark y Anne Wagner. El museo ha eliminado (temporalmente) el relato que mantenía expuesto, en el que se incidía en la impresión de la Guerra Civil sobre el artista, con especial recuerdo al Pabellón citado y su documentación. De las salas que envuelven a la obra capital del museo, han desaparecido también el resto de artistas que vivieron el conflicto: no hay ni rastro de Joan Miró (que tanto influía en aquellos días a Picasso), ni Zuloaga, ni Calder

Incluso el crudo documental francés (La villa vasca de Gernika después de los bombardeos del 26 de abril de 1937), que se proyectaba frente a la sala de la obra capital, se ha trasladado a una sala arrinconada del inicio del recorrido. Sólo en esa sala olvidada y anacrónica en el sentido cronológico de la muestra se indica el origen político y social de la pintura. En la gran estancia frente al Guernica ha colocado la pareja de comisarios una curiosa lectura: “A veces, en la obra de Picasso, una brutalidad horripilante domina el espacio del cuadro”, puede leerse.

La pintura Las tres bailarinas, al fondo, como gran hito de la muestra. Efe

Es decir, la “brutalidad horripilante” ya aparecía en la obra de Picasso mucho antes de que el ejército nazi arrojara 31 toneladas de bombas incendiarias -que originaron incendios y deshicieron el entramado de las casas- y explosivas, durante cuatro horas, con propósitos de destrucción masiva. El terror es una tendencia en Picasso, sobre todo “la monstruosidad de uno mismo”. Una “brutalidad horripilante”.

UN CAMINO INEVITABLE

El nuevo relato que proponen los especialistas anglosajones -ninguno de los dos lee castellano- incide en una visión feminista de Picasso -aunque parezca increíble- y psicoanalítica: fueron los monstruos, las pesadillas, la violencia y la crueldad propia del ser humano, el camino inevitable de Guernica.

¿Es posible mirar este cuadro sin tener en cuenta la Guerra Civil? A la pregunta de este periódico, Manuel Borja-Villel, director del Museo Reina Sofía, contesta que “sí aparece la Guerra Civil”, que “está en las vitrinas”. Se refiere a las fotos de L’Humanité, donde se publicaron las dramáticas fotos de las víctimas del bombardeo. El propio Clark explica el porqué de esta mirada que olvida el motivo principal de la creación de la pintura: “Como yo soy inglés y Anne norteamericana, quizás no nos vimos tan cualificados para habla de la Guerra Civil. No teníamos nada nuevo que decir sobre la Guerra Civil”, respondió en rueda de prensa, ante un auditorio a rebosar. El propio Borja-Villel se sorprendió de una concurrencia masiva en el museo que dirige: “No recordaba esta convocatoria en años”.

Quizás no sea consciente de la atracción que tiene Guernica en el imaginario colectivo. Quizás sea ese el motivo por el que, ni siquiera en el gran cartel que da la bienvenida al museo y anuncia la exposición más importante del año, se reivindica la obra capital que da sentido a la institución. Aunque esto también parezca increíble, la imagen de referencia de todos los materiales de publicidad de la muestra no es Guernica, sino Las tres bailarinas, pintura cedida por la Tate Britain, a la que Timothy Clark encumbra por encima del propio protagonista. Explica que a partir de esta pintura, “el terror pasó a ser un tema constante”.

Una visita en la exposición del Museo Reina Sofía. Efe

Clarck provecha las palabras de Picasso anciano, que aseguró 40 años después que estas tres mujeres que bailan a lo loco, que Las tres bailarinas era “un cuadro más real, un cuadro en sí mismo, realizado sin ninguna consideración exterior”. Esa “consideración exterior” a la que se refiere Picasso -la Guerra Civil- es la que los comisarios y el museo han hecho desaparecer. Tampoco se refleja la importancia de la Minotauromaquia , una obra sintética que es “el antecedente más directo de Guernica”, como puede leerse en la ficha del cuadro en la web.

PICASSO, FEMINISTA

Lo más llamativo de todo es la falta de metodología historiográfica de la exposición, cuyas salas se rellenan con citas de todo tipo, que benefician la particular visión de los comisarios. Lo más descacharrante lo propone Anne Wagner al encumbrar al mayor misógino de la historia del arte como un ejemplo de feminismo: “Pretendemos resaltar los ingredientes que llevaron a la creación. Interesan los dibujos de Picasso, para observar la serie de magníficos estudios de las mujeres y del uso del lápiz de color. En Guernica queda patente el sufrimiento de madres, niños y animales. No hay ni un solo hombre. Hay una enorme y sutil transformación sobre la visión de lo que es una mujer. Los cuerpos de las mujeres son armas”.

Obviando que en primer plano, hay un soldado muerto y tendido sobre el suelo, en el catálogo se afirma que “es la gran escena trágica de nuestro tiempo porque representa el horror ante la muerte industrial, la muerte en masa que no solo destruye la vida sino también la identidad del ser humano”. Blanqueo de la Guerra Civil culturizando el relato: préstamos sobresalientes (Mujer en el jardín, Mujer peinándose, Desnudo de pie junto al mar o Mandolina y guitarra, todas anteriores a 1929) de instituciones extranjeras, que se convierten en hitos “sin los que no habría sido posible concebir Guernica”.

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Fotografía destacada: Un visitante pasa frente al Guernica, en el Museo Reina Sofía. Efe

Fuente:http://www.elespanol.com/cultura/arte/20170403/205729766_0.html

 

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El Gobierno vuelve a ningunear la ley de Memoria Histórica y le da cero euros

El Gobierno de Mariano Rajoy ha vuelto a eliminar de los Presupuestos Generales del Estado la partida dedicada a la Ley de Memoria Histórica aprobada por Zapatero, un dinero que se utilizaba esencialmente para financiar exhumaciones de represaliados (se calcula que en España hay unas 2.000 fosas por abrir).

eldiario.es / 04-04-2017

Una de sus primeras medidas de Mariano Rajoy al llegar a la Moncloa fue eliminar la Oficina de Víctimas de la Guerra Civil y la dictadura.

En 2012 redujo la dotación presupuestaria para Memoria Histórica de los 6,2 millones el anterior gobierno a 2,5 millones.

En 2013, el Gobierno del PP directamente eliminó la partida presupuestaria y cumplió una legislatura completa sin dar un euro a las víctimas del franquismo, que se costean las exhumaciones con la ayuda de voluntarios.

Su nuevo ciclo político incide en la decisión y la partida, que se llamó Comisión Interministerial y estaba dentro del Ministerio de Presidencia, sigue desaparecida de los Presupuestos Generales del Estado 2017.

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Fotografía destacada: Un momento de la exhumación de este fin de semana / Foto: Txinparta–Fuerte San Cristóbal. Red de Memoria Colectiva.

Fuente:http://www.eldiario.es/economia/presupuestos_13_629717023_9877.html

 

 

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La cárcel franquista de Lugo reabre sus puertas convertida en un centro para la memoria

El centro O Vello Cárcere, inaugurado este jueves, acogerá eventos culturales y exposiciones dedicadas a los presos políticos.

La reforma ha respetado las celdas y hasta las rayaduras que hicieron los más de 6.000 presos en las paredes, dentro de las que sufrieron todo tipo de torturas.

Políticos, sindicalistas e intelectuales republicanos salieron del penal para ser ejecutados.

eldiario.es / Carlos Hernández / 29-03-2017

“Queridísimos hijos Rafael y Luis: os pido perdón por causaros vuestra desgracia por mi vida política, pero lo hacía por servir a mi Patria y a la Libertad. Un proceso amañado con testigos falsos, que Dios perdone, me quita injustamente la vida. Reivindicad mi nombre en este pueblo tan ingrato para mí. Adiós hijos queridos, valor y confianza y no me olvidéis nunca”.

Horas después de escribir esta carta de despedida en una celda de la prisión de Lugo, el doctor Rafael Vega fue fusilado por las tropas franquistas; su único delito fue haberse mantenido leal a la democracia republicana. 81 años después, su deseo y el de los miles de prisioneros y prisioneras que pasaron por este lúgubre penal se ha hecho realidad. Sus nombres y sus historias perdurarán entre los muros del edificio que, tras un laborioso proceso de rehabilitación, será inaugurado este jueves como centro cultural y espacio de Memoria.

Las obras comenzaron hace seis años en buena medida por el empeño personal del entonces alcalde Xosé López Orozco. Los arquitectos encargados del proyecto, Juan Creus y Covadonga Carrasco, tenían muy claro su objetivo final: “Planteamos su recuperación como espacio ciudadano. Pensamos que el edificio debía ser el protagonista y su fantástico espacio interior ser devuelto a la ciudad como una calle por donde caminar y reunirse, dialogar…”.

El resultado de su trabajo ha sido un recinto luminoso que albergará todo tipo de actos culturales y exposiciones, pero que también resulta respetuoso con la negra historia que atesoran sus muros y, especialmente, con sus víctimas.

Nos parece extraordinario lo que se ha hecho, primero porque se decidiera conservarlo y segundo por la forma en que se ha rehabilitado, tan respetuosa con lo que significó este lugar, tan consecuente y tan elegante”, asegura Carmen García-Rodeja, portavoz en Galicia de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH).

El diseño moderno y funcional ha respetado las celdas, las herrumbres y hasta las rayaduras que hicieron los presos en algunas paredes. Una actuación que contrasta con otras obras polémicas como la reforma del fuerte de Victoria Grande en Melilla, que borró intencionadamente todas las huellas de la represión franquista o con la demolición de la madrileña cárcel de Carabanchel.

Uno de los patios antes y después de la reforma y reapertura de lo que fue la cárcel de Lugo.

“Es muy importante que los familiares de las víctimas tengan un espacio donde perviva la memoria de su ser querido. Un lugar donde estén sus recuerdos, sus cartas, los libritos que escribió durante su cautiverio. No se puede permitir que eso desaparezca”, añade García-Rodeja. Y así será, ya que la ARMH, gracias al acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento de Lugo, se encargará de organizar exposiciones, una de ellas de carácter permanente, en las que se recordará a los cautivos de esta prisión.

Torturas, muerte y dignidad en el ‘Hotel Canalejas’

Inaugurada en 1887, la cárcel de Lugo se convirtió en un verdadero infierno tras la sublevación franquista que se hizo con el control de la ciudad gallega el 20 de julio de 1936. En pocos días, fueron encerrados entre sus muros las principales autoridades de la provincia: el gobernador civil, el alcalde de la ciudad y de numerosos municipios cercanos, diputados a Cortes, líderes de los partidos democráticos y de los sindicatos, un buen número de maestros de escuela, intelectuales, periodistas y artistas.

Según la documentación obtenida por la investigadora Cristina Fiaño, por el penal pasaron más de 6.000 presos políticos en solo 4 años. Pese a que su capacidad máxima era de 180 reclusos, llegó a albergar simultáneamente a cerca de un millar de presos. En sus celdas de 30 metros cuadrados se hacinaban 45 hombres mal alimentados, sin medios para asearse y atormentados día y noche por un ejército de piojos.

Cuatro de los presos que aguardaron su ejecución en la prisión de Lugo: Daniel Álvarez (concejal de Sober), Antonio Reboiro (alcalde de Puebla de Brollón), Antonio Freije (concejal de un pueblo asturiano) y José María Gallo (alcalde de Villaodrid)

Al menos 27 reclusos perecieron de enfermedades relacionadas con las pésimas condiciones higiénicas y la nula asistencia sanitaria. Varias decenas más fallecieron como consecuencia de las torturas y las palizas que recibieron. Los supervivientes dejaron constancia de que lo peor no era eso, sino tener que vivir bajo la permanente amenaza de ser ejecutado o “paseado”.

Junto al doctor Rafael Vega, esperaron su ejecución en este penal decenas de políticos, sindicalistas, maestros y simples militantes de organizaciones de izquierda. Una mujer, Consuelo Alonso, fue también fusilada tras pasar por un Consejo de Guerra y varias más fueron asesinadas extrajudicialmente. El número de presas políticas no hizo sino incrementarse durante los primeros años: de 14 reclusas en 1936 pasaron a 203 en 1940. Algunas de ellas tuvieron que compartir cautiverio con sus hijos de corta edad a los que intentaron mantener con vida en el ambiente insano de la prisión.

En medio de tanto dolor, los presos trataron de mantener su dignidad hasta el último momento. Entre todos compartían los escasos paquetes de comida que llegaban del exterior e intentaban conservar algo de buen humor. Así llegaron incluso a rebautizar sarcásticamente a su prisión, situada en la plaza de Canalejas: “Vivo en el 2º piso del Hotel Canalejas, nº 26, en compañía de 44 huéspedes más. Tenemos dos horas por la mañana y dos por la tarde de recreo por los jardines del Hotel”.

Quien realizó este relato, en una carta enviada a su compañera, fue el secretario de la UGT Emilio Timiraos. Dos meses después fue sacado del “hotel” y fusilado. Su mensaje y su tragedia, junto a la del doctor Vega y a las del resto de presos y presas de Lugo, perdurarán en el mismo lugar en el que hace 80 años intentaron borrarlas de la Historia.

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Fotografía destacada: Vista del interior de la cárcel franquista de Lugo tras la remodelación.

Fuente:http://www.eldiario.es/sociedad/franquista-Lugo-puertas-convertida-memoria_0_627488405.html

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Primera mujer inscrita en el colegio de abogados /
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La primera abogada de León tenía expediente de ‘roja’

Ya habían pasado más de 100 años desde que se creó el Colegio de Abogados de León, en 1844, cuando la primera mujer se propuso traspasar sus puertas y ejercer la abogacía en la provincia. Se trata de Rudesinda Fernández Pereiro (Villafranca del Bierzo, 1910-?), una mujer que por entonces ya contaba con 36 años de edad y estaba casada.

diariodeleon.es / Ana Gaitero / 28-03-2017

Poco se sabe de esta berciana que obtuvo el título de Licenciado en Derecho —como se ponía y se pone aún en muchas titulaciones oficiales— en la Universidad Central de Madrid aquel mismo año en el que el país trataba de salir de la posguerra a duras penas.

En el archivo del Ilustre Colegio Oficial de Abogados de León (Ical) consta la solicitud de puño y letra de esta pionera, junto con una copia de los pagos al Estado por el título provisional de letrada.

Pero su rastro se pierde entre estas dos hojas que se guardan en una carpeta verde. No se ha podido constatar si se le autorizó la colegiación, aunque parece que no había ningún obstáculo para ello, y si llegó a ejercer como abogada en León.

Su rostro permanece aún en el anonimato. De Rudesinda Fernández Pereiro se conocen, sin embargo, otros datos de su vida debido a que durante la Guerra Civil fue detenida en León «por haberse negado a saludar en el momento en que la banda de música de FET interpretaba el himno nacional y era arriada la bandera frente al monumento a los Caídos».

Así se desprende del expediente rescatado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Esta asociación busca desde hace tiempo a familiares de Rudesinda Fernández Pereiro para entregárselo. Su nombre forma parte del listado de víctimas F junto a varias decenas de personas de las que la asociación tiene información y busca a familiares.

El expediente de auditoría de guerra que abrieron a Rudesinda Fernández Pereiro desvela que en 1938 vivía en León, más en concreto en la plaza de la Pícara Justina, y que por entonces era estudiante de Derecho.

 

Rudesinda es tachada de «izquierdista» y se le reprocha que aconsejara a su hermano, Domingo Fernández Pereiro, que no declarara nada en contra de su voluntad antes de ser fusilado. De su conducta se dice que se atiene a los cánones morales aceptados y se deja constancia de que, antes de ser fusilado el hermano, asistía alguna vez a la iglesia católica.

La auditoría de guerra se cerró sin propuesta el 29 de julio de 1938, un mes y diez días después de su apertura. El comandante juez instructor concluyó que los hechos que se aportaban no eran hechos que «ofrezcan la apariencia de delito» por lo que se acordó el sobreseimiento provisional de la causa.

No obstante, el auditor de guerra deja la posibilidad de que le sea impuesta a la joven, que por entonces contaba con 28 años, una multa de doscientas pesetas. Si le obligó a pagarla o no, también es un misterio.

Lo que sí parece, a tenor de sus declaraciones, es que era una mujer valiente. Rudesinda Fernández Pereiro declaró que se dirigía a su casa cuando, al pasar a la altura del colegio Carmelitas de León, casi en la esquina de Alfonso V, «oyó tocar la marcha real y no levantó el brazo ni se paró para saludar por considerar que dada la distancia al monumento de los Caídos y por no verlo, no tenía esa obligación». Relató también que «un señor desconocido de una manera imperiosa y grosera le mandó pararse y levantara el brazo».

Rudesinda aseguró que obedeció la orden, pero que al hombre «no le gustó» y le ordenó levantarlo de nuevo y rectificar la posición, a lo que se negó porque le pareció que la intención del desconocido era «únicamente molestarla». El hombre tomó sus datos y la mujer siguió su camino. Según su declaración oficial, cuando llegó a la altura del comercio de Lubén, en Ordoño II, «le mandó que le acompañase a las oficinas de Falange» donde fue interrogada. Luego la dejaron irse a casa.

Al día siguiente se presentó en su casa la delegación de orden público para comunicarle que tenía que personarse en San Marcos. La mujer declaró que como no le precisaron la hora pensó en hacerlo a las cinco y media, cuando iba a dar clases de las asignaturas de Derecho que cursaba, para no alarmar a su madre. Sin embargo, pocos minutos antes se presentaron los guardias en su casa y la llevaron a San Marcos.

De las pioneras a la paridad

De la época romana se conoce el nombre de la jurisconsulta Hortensia, pero hasta el siglo XIX hay un enorme vacío. Las mujeres fueron apartadas de las profesiones liberales en la edad moderna La insigne Concepción Arenal tuvo que disfrazarse de hombre para asistir como oyente a las clases de la Facultad de Derecho entre 1842 y 1845 y María Ascensión Chirivella (Valencia.1893 – México 1980) es la primera española colegiada, tras licenciarse en 1921. En León, después de la petición de Rudensida Fernández Pereiro en 1946, consta la colegiación, en 1962, de Mª del Carmen Sánchez González, una oscense nacida en 1938, que ejerció hasta 1967 y por un breve período en 1985 en la calle Sampiro. En 1994 había un 12% de letradas y actualmente la profesión roza la paridad en León.

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Fotografía destacada: MARCIANO PÉREZ –

Fuente:http://www.diariodeleon.es/noticias/sociedad/primera-abogada-leon-tenia-expediente-roja_1148743.html

 

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Miguel Hernández, tu rayo no ha cesado todavía

Con motivo del 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, varias voces de la poesía actual española hablan de su influencia y honran su legado.

Antonio Lucas, Raquel Lanseros, Jorge Villalobos o Aitor Larrabide, presidente de su Fundación, exponen la importancia de revivirlo leyéndolo.

eldiario.es / Álvaro Macías / 27-03-2017

¿Quién era Miguel Hernández? ¿Cómo un oriundo de Orihuela, destinado a ser otro jornalero de frente y manos duras, acabó dotando a la poesía española de todo un aliento agro, un  savoir faire de entraña, un relámpago sin mística? ¿Cómo pudo una mala tisis llevárselo tan pronto, en una cárcel, sin una cebolla blanca en la boca? ¿Qué versos futuros perdía la Historia -y su Josefina- de quien fue joven hasta para morir? ¿Quién era Miguel Hernández? Pero, sobre todo, ¿quién sigue siendo Miguel Hernández?

Se cumplen 75 años desde que falleciera el ‘hijo español’ de Pablo Neruda -su ‘padre’, Alberti; su ‘hermanísimo’, Lorca, otro que se fue sin mirar atrás-. Miguel Hernández sigue vivo. En cada verso de poeta contemporáneo su influencia no es errata. Generación tras generación, hay un ‘post-miguelhernandismo’ en la metáfora patria. Conversamos con algunas de las voces de la poesía actual española para saber de primera mano cómo hay un ‘viento del pueblo’ que sigue su rumbo en los pulmones de los otros.

“La influencia de su escritura ha sido menor que el calado de su actitud y de su leyenda abaratada. Miguel Hernández fue más de lo que nos dijeron”, afirma el poeta Antonio Lucas (Madrid, 1975) en un hilo que recoge con el mismo impulso Momo Galera (Murcia, 1997), coordinador de la Jam de nakama y del Micro Abierto de ‘La Casa Vieja’ en Albacete: “De los poetas actuales, son muchos los que se han dejado bañar por la tinta crítica de Miguel Hernández, aunque posiblemente son menos de los que deberían”.

La libertad es algo
que sólo en tus entrañas
bate como el relámpago.

“Miguel Hernández no es un poeta cuya influencia pueda rastrearse fácilmente porque la suya no fue una obra revulsiva, que sentara las bases de una estética propia”, explican desde la editorial Esto no es Berlín. “Lo valioso es que, aún así, fue un poeta original.  Su influencia está, o debería estarlo, en su actitud poética indesmayable”. Una actitud en donde cada víscera está al servicio del siguiente verso, cada músculo tensado para asombrar con una tilde nueva al lector.

Desde la Fundación Miguel Hernández advierten de que la vigencia de su verbo radica en “su autenticidad, intemporalidad del mensaje, su rebeldía por aquello impuesto”. Hablan de que sus libros “suponen un gran esfuerzo por aspirar a la belleza partiendo de lo simple”, de que su influencia en la poesía contemporánea promueve “una vuelta al yo, al intimismo”. Y con un vistazo a los poetas del hoy que serán poetas mañana:  el ‘yo poético’ de Miguel ha alargado su sombra telúrica hasta nuestros días.

Miguel Hernández arengando a las tropas en la Batalla de Extremadura (1937)

Un legado en lunas

“Miguel Hernández es un poeta de un extremo virtuosismo y un deslumbrante talento natural, que supo cantar a la vida, tomar partido en los duros dilemas de su tiempo y no renunciar jamás a su sentido de la dignidad y la verdad”. Las palabras de Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, 1973) sirven de cimiento para cantar qué delimita la poesía del oriolano. “Si algo la define, es esa extraña resiliencia de la juventud en la libertad. Estos son sus dos mayores pilares: el amor y la libertad”, expone desde su Málaga natal el joven vate Jorge Villalobos (1995).

Para Momo Galera, el mejor sinónimo de Miguel Hernández es “la lucha”. “Es el consagrado ‘poeta del pueblo’ por el fiel reflejo que hace de ese sentimiento de lucha obrera, de causa republicana. La obra de Miguel es un retrato detallado de una España atrasada”. Para su Fundación, los lendeles que dejó Miguel se escriben con tres adjetivos fieros: “Auténtico, profundo, sencillo. Su obra bebe de las fuentes del pueblo”.

Miguel Hernández con Josefina Manresa, 1935

Un pueblo que de alguna forma le dio la espalda y la cruz de la moneda de una idea. Hubo que reivindicarlo, aunque su herencia poética aún galopa rauda. Para Villalobos, Miguel Hernández “fue mártir porque no aceptó cadenas, porque no renunció a la sonrisa ni su voz.  En cada poema se ve una honestidad titánica, eso es su legado”. Raquel Lanseros coincide y lanza el órdago: “Sin su figura no es posible explicar la producción poética posterior”.

Y Antonio Lucas lo resume, ¿qué define la poesía de Miguel Hernández? “El instinto. La calentura de un verso que sube alto la imagen poética y que cuenta con una potencia verbal asombrosa”. ¿Cómo definiría su legado? “Como el de un hombre que nació fieramente para la poesía, para el asombro y para el dolor”. Quedan por saber las razones por las que debe su sangre seguir estercolando el territorio poético.

Leer una ausencia

La editorial Esto no es Berlín da su impresión, que no va mal encaminada: “Hay que leerle, primero, porque, admitámoslo, no lo leemos todo lo que deberíamos, pero la España de la crisis probablemente sea más sensible a la magnitud de su voz”. La poeta Luna Miguel (Madrid, 1990), sin embargo, retrata en esta anécdota una razón que tiene raíz (de ser) y árbol (genealógico):

“Yo nunca había leído a Miguel Hernández, sentía que sus palabras no representaban ni mi vida ni mis sentimientos. Sin embargo, al cumplir los 18, mi abuela me regaló una antología de su obra que agradecí y en seguida olvidé en mi estantería. En aquella época, yo vivía con mi abuela en Alcalá de Henares. Recuerdo que a veces, en el desayuno, ella recitaba de memoria algunos de sus versos. Por supuesto, yo no los reconocía.

Un día, no sé por qué, leí la antología de principio a fin. Volví a no sentirme identificada con Hernández, y sin embargo sí que me sentí más unida a mi abuela. Es curioso cómo un poeta que nunca terminó de gustarme acabó haciéndome sentir así: más orgullosa de ser nieta de esa mujer que durante años fue profesora de literatura y recitó de memoria los versos de grandes poetas y, por supuesto, los de Hernández”.

Miguel Hernández (arriba a la izquierda) junto a otros poetas como Neruda, Pedro Salinas o Gerardo Diego en el homenaje a Aleixandre

Momo Galera, desde su propia trinchera de juventud, no negocia: “Cualquier joven escritor que pretenda en sus textos virar el timón a contracorriente, ser en definitiva crítico y autocrítico, debería impregnarse de la tinta libertaria de Miguel”. Otro que se afianza en esa idea es Jorge Villalobos: “Tanto para la vida como para escribir es mucho lo que puede enseñar , reflejarnos, abrazarnos en momentos adversos o difíciles”. Elige un verso: voy entre pena y pena sonriendo.

¡Dejadme la esperanza! es el que elige desde la fundación del poeta Aitor Larrabide, su presidente, puesto que “resume muy bien la filosofía vital de Miguel Hernández. Su obra representa no sólo un ejemplo de la evolución de la poesía española del siglo XX sino también de la pasión por la escritura y por la cultura como única forma de progreso”.

“Se trata de un poeta hondo y luminoso. Cuando leí El rayo que no cesa en la adolescencia, me impresionó tanto que se convirtió en uno de mis libros de cabecera”, dice y concluye Raquel Lanseros, quien elige mismo libro que Antonio Lucas, que aprovecha para dar el porqué de su lectura: “Porque abre el idioma, porque dota las palabras de lumbre, amor, rabia y autenticidad. Porque su escritura es un trallazo. Es uno de esos hombres que lanzan las palabras más lejos que la vida”.

Una vida que se le escapó de las manos bajo el frío que da el azul entre los barrotes. Esas mismas manos que escarbaban la tierra a dentelladas, esos mismos ojos que dio a los cirujanos para la libertad o esa misma boca que apenas si pudo decir adiós -a su Josefina- una sola vez. Y no volvió. Pero siempre se vuelve a él. Hay testigos.

Miguel Hernández en San Petesburgo, 1937

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Fotografía destacada: Miguel Hernández

Fuente:http://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/Miguel-Hernandez-poesia-rayo_0_625387991.html

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Diario de una víctima del franquismo: “Que cante, dicen. Pero de esta boca violada sólo salen alaridos”

Gloria Bosque, víctima de torturas durante el régimen franquista, eligió vivir y hoy forma parte de la querella conjunta que pide la declaración de genocidio.

“Algún día, el Gobierno que sea, tendrá que pedir perdón por la monstruosidad que fue el franquismo”.

eldiario.es / N. Elia / 26-03-2017

Noviembre de 1975, Valladolid. “ Hace frío. Pero tiritar de frío es el menor de los males. Desnuda delante de tres agentes. Ahora con los brazos en cruz, ahora andando en círculos con los pies para afuera, ahora arrodillada y hecha un ovillo mientras me contemplan por detrás y se ríen. Llueven los golpes y arden sobre la piel. Que cante, dicen, que cante. Pero de esta boca violada sólo salen alaridos. Otra vez la sal, por toda la cara, sobre los ojos, en la boca, hasta la garganta. Escuece, quema, asfixia, necesito quitármela, arrancar el dolor. Pero las manos siguen a la espalda, atadas, entumecidas.

Tal vez vaya a morir así, tal vez sea hoy, con la voz arrasada por la sal y el cuerpo sembrado de golpes. Ya no intento gritar. Me vale con que el aire llegue a los pulmones. Pienso en los míos, en Pamplona, en el monte, en el aire frío y limpio que respirábamos con ímpetu a la carrera … Un manotazo en la cara me obliga a abrir los ojos.

Es otra vez él. Que no me duerma, grita. Que vamos a aprender los vagos y maleantes lo que cuesta vivir. Se aleja un par de pasos y vuelve con un trapo mugriento. Gotea. Siento un calor húmedo que se extiende hasta las rodillas y sé que me he vuelto a orinar encima. Se ríen. Se quejan de que huelo mal. Me insultan, guarra, me soban, no sirves ni para dar por culo, me salpican con mi propia orina, cerda, que eres una cerda.

No puedo más. Quiero terminar ya. Que acabe este sufrimiento. Quiero morir. El más grande me agarra del mentón y me abre bruscamente la boca. Algo húmedo y áspero me la invade. Creo que es el trapo, que ahoga mis gritos. Ponle también la toalla, escucho antes de que la luz de la celda se transforme en sombras y oscuridad. Llevo una toalla mojada sobre la cabeza y tengo encajado un trapo en la boca, las manos atadas, el cuerpo molido a palos, vejada, rendida, muerta de miedo. ¿Qué viene ahora?”

A Gloria Bosque Ezker la detuvieron en noviembre de 1975 en Valladolid y pasó 10 días de torturas e interrogatorios en diferentes dependencias policiales. Se enteró de la muerte de Franco estando presa. Pero, lejos de pensar que con el fallecimiento del dictador llegaba también el final de su calvario, Gloria Bosque se dio cuenta de que había barra libre aquellos días para sus torturadores. Cuenta que quiso morir en muchos momentos. Que mentalmente suplicaba que la matasen. Pero la obligaron a elegir y escogió la vida.

Suplicó por su vida, literalmente, cuando fue llevada a punta de metralleta a un bosque de pinos en las afueras de Valladolid y los agentes que llevaban diez días sometiéndola a todo tipo de torturas decidieron hacerle creer que la iban a fusilar. “¿Qué hacemos, la matamos, o que vuelva y que cante?”, les escuchó a su espalda. “¡Quiero vivir!”, eligió ella a grito limpio. Sus captores decidieron no matarla.

Desde 1975, Gloria Bosque ha vivido a la sombra de estos recuerdos que la marcaron a fuego. Ahora forma parte, a título personal, de la querella compartida que el Ayuntamiento de Pamplona ha presentado ante la Audiencia de Navarra para que los crímenes del franquismo sean declarados delitos de lesa humanidad, es decir, delitos que nunca prescriben, delitos que deben ser juzgados de una vez. “Ningún futuro de paz, justicia y solidaridad podremos construir negando lo anterior”, advierte Gloria Bosque.

“La querella reclama la justicia negada a todas y todos los que fueron asesinados y desaparecidos, mujeres vejadas y violadas, familias despojadas, humilladas y perseguidas durante décadas, gentes exiliadas, detenidas, maltratadas, torturadas, encarceladas; sindicalistas despedidos y perseguidos, mujeres despojadas de sus más elementales derechos durante décadas. En definitiva, a todo un pueblo ninguneado al que durante 40 años se le negó todo tipo de libertades democráticas y derechos humanos”, explica. Aunque no se muestra demasiado optimista sobre el resultado final de la querella en los tribunales, sí muestra su esperanza de que la justicia en Navarra “esté a la altura de las circunstancias y haga frente a sus responsabilidades, tal y como están comenzando a hacer las instituciones forales y municipales”.

Las cifras del oprobio

Aunque en Pamplona no hubo un frente de guerra propiamente dicho, el franquismo dejó tras de sí una estela de muertes, desapariciones, encarcelamientos y torturas a las que un estudio encargado a la Universidad Pública de Navarra ha puesto cifras, nombres y apellidos. En total 309 muertes y más de 1.000 encarcelamientos durante la guerra civil y el franquismo.

Según ha explicado la letrada que dirige la querella, Lourdes Etxeberria, los hechos objeto de la demanda “nunca han sido investigados penalmente por los tribunales de justicia del Estado español”, por lo que se apela al “principio de interdicción de la impunidad”, a la obligación de las instituciones para “remover todos los obstáculos fácticos y jurídicos que impidan la investigación, enjuiciamiento y, en su caso, condena de las violaciones masivas, sistemáticas, planificadas y generalizadas de Derechos Humanos”.

Emilio Majuelo, doctor en Historia Contemporánea y profesor de la UPNA, ha dirigido el proyecto del Fondo Documental de la Memoria Histórica de Navarra. Un recopilatorio que sirve de base al informe pericial que acompaña la querella y que permitirá a los jueces conocer de primera mano miles de testimonios. Horas y horas de grabaciones de entrevistas realizadas a familiares de desaparecidos y a víctimas en primera persona de la represión franquista.

El nombre de Gloria Bosque Ezquer figura en el citado Fondo Documental de la Memoria Histórica de Navarra junto a unos asépticos parámetros con los que se ha intentado clasificar el horror: “Represión: encierro en prisión provincial o penal, comisarías, cuarteles… Torturas y agresiones físicas: Tortura”. El apartado ‘Informe de muerte’ deja los campos de año, mes y día vacíos. Hace más de 40 años que Gloria Bosque suplicó por su vida y los agentes que iban a fusilarla se la perdonaron.

“Si no se reconoce este genocidio, es muy difícil avanzar a nivel de justicia y paz. Es imprescindible. Y que se depuren responsabilidades, porque parece que seguimos con la sombra del franquismo, que es intocable. El dictador murió hace 40 años. Y sin embargo no se atreven y no les interesa que se reconozca la verdad”, lamenta Gloria Bosque. “Algún día, no sé cuándo pero creo que no lo conoceré, el Gobierno que sea tendrá que pedir perdón por la monstruosidad que fue el franquismo”.

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Fotografía destacada: Homenaje a desaparecidos del franquismo

Fuente:http://www.eldiario.es/norte/navarra/ultima_hora/Llueven-golpes-cante-violada-alaridos_0_626087636.html

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Muere con 96 años el brigadista mexicano Juan Miguel de Mora: “De la España de la Guerra Civil solo queda la derecha católica”

El pasado 18 de marzo falleció en su tierra natal Juan Miguel de Mora, brigadista internacional que acudió a España para luchar contra el fascismo. Fue uno de los primeros en llegar en 1936.

publico.es / Alejandro Torrús / 25-03-2017

“Ya veo a la Pelona (así llamamos a la muerte en México) que me sonríe a veces, pero no me llama. Lamento que mi cita con ella no sea en Samarcanda, como en el cuento oriental, porque así conocería Samarcanda, capital de Uzbekistán, antes de irme…” Estas fueron las últimas palabras que escribió Juan Miguel de Mora para la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales. Fue en el mes de noviembre con motivo del 80 aniversario de la llegada de las Brigadas a España para luchar durante la Guerra Civil. La semana pasada, 18 de marzo, Juan Miguel falleció con 96 años de vida y lucha a sus espaldas.

Juan Miguel de Mora fue uno de los primeros brigadistas internacionales en llegar a España. Sólo los atletas que estaban participando en la Olimpiada Popular y se alistaron al Ejército republicano llegaron antes de él. Así lo contó él a Público en 2014 durante la última visita que realizaría a España. En su opinión, lo único que queda de la España de 1936 es la derecha tradicional católica.

“Los que capitalizaron la guerra no fueron los fascistas ni los nazis que había en España, sino los católicos”

“Este país no tiene absolutamente nada que ver con el país que yo conocí. Nada de nada. Lo único que queda es la derecha española tradicional clerical. Esa derecha, por cierto, que fue la que supo capitalizar la ayuda de Hitler, quien, por cierto, era ateo. Cuando Alemania perdió la guerra, la Falange también perdió poder en España en detrimento del sector más católico y ultraconservador. Los que capitalizaron la guerra no fueron los fascistas ni los nazis que había en España, sino los católicos. Si llega a ganar Hitler la II Guerra Mundial hubiera mandado mucho más la Falange y la Iglesia lo hubiese pasado peor.

Tenía entonces 14 años cuando llegó a España, pero convenció a un amigo para que lo trajera a España en su coche y a finales de julio de 1936 pidió alistarse al Ejército. Sin embargo, su edad era un impedimento. De hecho, recordaba su vergüenza cuando nada más llegar vio que los republicanos tenían una guardería para chavales de entre 2 y 14 años: “Discutí durante horas con el comisario general del Ejército republicano para luchar en el Ebro. Me preguntó si pensaba que el ejército republicano tenía alguna posibilidad de ganar la guerra. Le dije que no. Entonces, me respondió que por qué quería luchar. Y yo le dije: Pues por eso mismo. Finalmente, no le quedó otra que aceptarme por mi tozudez”, recuerda.

Llegaba desde París, donde con 14 estudiaba en el Liceo. Así recordaba Juan Miguel los motivos que le trajeron a España para luchar contra el fascismo: “Hoy la gente es indiferente ante la política, pero entonces había un problema con el fascismo y todo el mundo era consciente de ello. En Francia informaban de la existencia de dos bandos. Uno, el de los leales a la República y otro, el de los fascistas. Las claves de rojos y nacionales eran de consumo interno español. En Europa se utilizaban otros términos. Yo vi a unos militares con el brazo en alto, como si estuvieran comprobando si llovía o no, y decidí que tenía que luchar”. Descanse en paz.

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Fotografía destacada: Juan Miguel de Mora durante su última estancia en Madrod.- A.T.

Fuente:http://www.publico.es/politica/muere-96-anos-brigadista-mexicano.html

 

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“Qué clase de persona hay que ser para humillar a gente que quiere sacar a su padre de una cuneta y llevarle a un cementerio”

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (AMRH) valora negativamente que por segunda vez la Justicia no vea delito en las palabras de Rafael Hernando (PP) sobre las víctimas del franquismo y sopesan llevarle ante el Supremo.

cadenaser.com / Alberto Pozas / 22-03-2017

“Qué tipo de persona hay que ser para atacar o humillar a gente muy mayor que lo que quiere es sacar a su padre de una cuneta y llevarle al cementerio”. Son las palabras de Emilio Silva, portavoz de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), tras saber que la Fiscalía no encuentra nada reprochable por la vía judicial en las palabras del portavoz ‘popular’ en el Congreso, Rafael Hernando, sobre las víctimas del franquismo.

“Su partido debería ser el primero en aplicarle el artículo 3 de sus estatutos, en el que se declara un partido solidario con las víctimas de cualquier tipo de violencia”, explica Silva.

En declaraciones a la Cadena SER el mismo día en que han conocido la posición de la Fiscalía General del Estado, Silva también explica que están sopesando, junto con sus servicios jurídicos, llevar a Hernando ante el Supremo de todas maneras. “Tenemos una especie de deber, ser un martillo pilón y denunciar esto allí donde ocurra”.

Por último, Silva también relata cómo reciben las víctimas este tipo de comentarios. “Es una vergüenza que entre la clase política alguien desde esa tribuna se dedique a tratar de humillar a gente que no ha hecho nada, que lo único que ha hecho es sufrir”, dice.

Desde la ARMH sostienen también que la Fiscalía “habría actuado de oficio” si los comentarios se hubiesen producido sobre las víctimas del terrorismo.

“Los muertos para arriba y para abajo”

En este caso, la Fiscalía ha comunicado a la ARMH que “no se va a emprender ningún tipo de actuación” contra Hernando por sus palabras recientes. Tildó de “entretenimiento de algunos” estar “con los muertos para arriba y para abajo“. Días después, reafirmaba sus palabras en una entrevista concedida a eldiario.es donde preguntaba: “¿Por qué voy a pedir perdón?”.

Eran unas declaraciones que hacía tras ser preguntado por la resolución del Tribunal Supremo sobre la petición de exhumar a Franco del Valle de los Caídos. Sus palabras fueron llevadas ante la Fiscalía General del Estado, que tras analizarlas asegura que “no se encuentran elementos suficientes para ejercer acciones penales o civiles”, añadiendo que “por parte de la Fiscalía General del Estado no se va a emprender ningún tipo de actuación”.

Dejando la puerta abierta, eso sí, a que tal y como sopesa la ARMH sean las propias víctimas las que tomen la iniciativa: “Sin perjuicio de la facultad que le asiste para ejercer por sí mismo cuantas acciones estime pertinentes”, asegura el escrito del Fiscal Jefe de la secretaría técnica, José Miguel de la Rosa.

“Algunos sólo se acuerdan de sus padres cuando hay dinero”

No es la primera vez en que las víctimas de la dictadura y sus familiares llevan a Hernando ante los tribunales por declaraciones parecidas. El entonces portavoz adjunto del PP en el Congreso y diputado por Almería aseguró que “algunos se han acordado de su padre cuando había subvenciones para encontrarlo” en una tertulia de la cadena 13TV en noviembre de 2013.

En esa ocasión, a Hernando le salvaron el “parece ser” y el “algunos“: después de que la Fiscalía se apartase del proceso, los cinco jueces de la sala de lo penal decidieron inadmitir la querella de la ARMH por entender que sus palabras estaban “amparadas por la libertad de expresión“. Destacaba que, tal y como decía Hernando en la entrevista que también reflejaba el auto, la opinión “no contiene expresión vejatoria”, no utilizó “una expresión ni generalizada ni categórica” y además surge “en un programa de debate público“.

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Fotografía destacada: El portavoz del Partido Popular en el Congreso, Rafael Hernando, durante la rueda de prensa ofrecida tras la reunión de la Junta de Portavoces / Emilio Naranjo (EFE)

Fuente:http://cadenaser.com/ser/2017/03/21/tribunales/1490121743_935534.html

 

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La Fiscalía no ve delito en la burla de Rafael Hernando a las víctimas del franquismo

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica denunció ante la Fiscalía General del Estado las declaraciones de Hernando en el Congreso en las que señalaba que “esto de estar todos los días con los muertos para arriba y para abajo” es el “entretenimiento de algunos”.

Público.es / 21-03-2017

La Fiscalía General del Estado considera que no hay indicio de delito alguno en las declaraciones de Rafael Hernando. El portavoz del Grupo Popular en el Congreso se burló de las víctimas de la dictadura franquista asegurando que “esto de estar todos los días con los muertos para arriba y para abajo” es el “el entretenimiento de algunos”.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) había presentado un escrito ante la Fiscalía General del Estado para indagar si esas declaraciones habían sido constitutivas de un delito penado por el artículo 510 del Código Penal, que castiga con una pena de prisión de uno a cuatro años a quienes fomenten, promuevan o inciten al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias.

El presidente de la ARMH, Emilio Silva, considera que “la Fiscalía, en una clara coincidencia con la política del Partido Popular, actúa como si existieran victimas de primera y de segunda clase”. Y añade: “Si un político hubiera dicho de las víctimas del terrorismo se entretienen con sus muertos para arriba y para abajo, nadie puede dudar de que la actuación de la Fiscalía hubiera sido muy distinta y no se hubiera ido de rositas”.

La ARMH ha denunciado en numerosas ocasiones, igual que ha hecho el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, que el Gobierno discrimina entre diferentes víctimas de hechos graves y violentos: “Como si hubiera muertes que duelen menos o violaciones de derechos humanos que se pueden consentir”, sentencia Silva.

“Lo lamentable es que en el Congreso de los Diputados haya políticos capaz de humillar y burlarse de personas que tienen un familiar desaparecido en una cuneta y quieren darle una sepultura digna. La cultura democrática de alguien así está bajo mínimos”, remarca el presidente de la ARMH, un colectivo que lleva más de dieciséis años ayudando a familias de desaparecidos a saber qué ocurrió con sus seres queridos y a darle una sepultura digna.

Fotografía destacada: El portavoz del PP, Rafael Hernando, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces celebrada hoy en el Congreso de los Diputados. EFE/Mariscal

http://www.publico.es/politica/fiscalia-ve-delito-burla-rafael.html

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