Archivo de la etiqueta: Archivos de la Brigada Abraham Lincoln (ALBA)

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Delmer Berg, el último brigadista del Batallón Lincoln (Vídeo)

“La razón por la que fui a España, no fue porque quisiera hacer algo grandioso, me gustaba la idea de ayudar a los españoles” Así contaba Delmer Berg en este vídeo de eldiario.es su decisión de venir a luchar con las Brigadas Internacionales a España. Delmer Berg, el último brigadista conocido de la Brigada Lincoln, fallecía el pasado día 29 de febrero. ALBA (Archivos de la Brigada Abraham Lincoln) continuará con su encomiable labor de preservar y mantener vivo este legado que nos han dejado estos héroes.

http://www.eldiario.es/sociedad/Delmer-Berg-brigadista-Batallon-Lincoln_0_365713960.html

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Desenterrado en Teilán el cuerpo de un maquis asesinado en 1949

Su cuerpo había sido confundido en el 2012 con el del coronel Benito.

Los restos mortales del guerrillero antifranquista Bernardo Álvarez Trabajo fueron desenterrados ayer en un cementerio de Bóveda por expertos de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, que se los entregará a sus familiares en el Bierzo. La exhumación de este cuerpo completa una operación iniciada en el 2012 en la fosa en la que en 1949 habían sido enterrados este integrante del maquis y su compañero Manuel Fernández Soto, el conocido como coronel Benito, asesinados a tiros por un guardia civil infiltrado en su grupo.

lavozdegalicia.es / Carlos Cortés / 22-05-2015

Hace tres años, los arqueólogos y forenses de esta asociación habían desenterrado lo que suponían que eran los restos de Bernardo Álvarez, un hombre que se enroló en 1948 en la guerrilla con el alias de Gasta después de que la Guardia Civil fuese a buscarlo a su casa en la localidad berciana de Bembibre. Su único hijo, Santiago, quería recuperar el cuerpo para incinerarlo y esparcir sus cenizas en el camino que tomó para escapar de los guardias, el lugar en el que lo vio con vida por última vez.

Los documentos forenses de la época explicaban con claridad en qué lugar del cementerio parroquial de Teilán habían sido enterrados. así que localizar la fosa no fue un problema. Esos mismos informes forenses de 1949 describían en qué posición había sido inhumado cada uno de los cuerpos, así que los expertos recurrieron a esa descripción para decidir cuál de los dos cadáveres desenterrar.

Pero sucedió que cuando tomaron muestras al hijo de Bernardo Álvarez para hacer una prueba de adn y confirmar la identificación antes de entregarle los restos, comprobaron que se habían equivocado. Tras obtener un nuevo permiso del obispado de Lugo, forenses y arqueólogos que colaboran con la asociación volvieron ayer a Bóveda a excavar de nuevo la fosa. Tras localizar los restos óseos del que hace tres años pensaron que era Manuel Fernández, los desenterraron y se los llevaron para entregárselo a su familia.

El lugar en el que se encuentra la fosa será utilizado al parecer para construir nuevos nichos.

«Hay más interés en el extranjero que en el Gobierno de España»

«Damos por cerrada la búsqueda de Bernardo Álvarez Trabajo», explicaba ayer al terminar la exhumación Marco González, presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica. En esta última fase del procedimiento de rescate de los restos de este guerrillero participaron colaboradores de la asociación y dos expertos en arqueología forense llegados de Argentina. Se tratar de Luis Fondebrider y Mercedes Salado, formados en su país en la búsqueda de cuerpos de desaparecidos víctimas de la dictadura militar en los años setenta y ochenta.

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica acaba de recibir el premio de derechos humanos que entrega cada año la entidad que custodia los archivos de la Brigada Lincoln. Ayer en Bóveda, Marco González apuntaba que este galardón y otras ayudas como la que reciben de los forenses argentinos demuestran que «hay más interés en el extranjero por los derechos humanos en España que en el propio Gobierno español».

El coronel Benito

Los restos de Manuel Fernández Soto, el «coronel Benito» -desenterrados hace tres años al ser confundidos con los de Gasta- continuarán por ahora bajo custodia de esta asociación. El colectivo no descarta que los familiares que le quedan a Manuel Fernández en el municipio coruñés de Mugardos reclamen sus restos.

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Fotografía destacada: En la exhumación intervinieron forenses argentinos formados en la búsqueda de desaparecidos./ Carlos Castro

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/lemos/boveda/2015/05/22/exhuman-teilan-cuerpo-maquis-asesinado-1949/0003_201505M22C1992.htm

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Un premio que abre fosas

El galardón de una asociación de EE UU, dotado con 100.000 dólares, salva el laboratorio forense de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

El País / Natalia Junquera / 12-05-2015

Emilio Silva Faba compró en los años veinte en Nueva York, ciudad a la que había emigrado buscando suerte, un anillo en el que grabó sus iniciales: E.S. En julio de 1925 volvió a su pueblo en el Bierzo (León) para vender unas tierras y poder montar un negocio al regresar a EE UU. Pero una mujer llamada Modesta le hizo cambiar de planes. Se casaron seis meses después del flechazo y tuvieron seis hijos. A uno de ellos le entregó el anillo horas antes de ser fusilado con otros 12 hombres la madrugada del 16 de octubre del 1936. Modesta lo guardó como un tesoro durante los 62 años que sobrevivió a su marido. Su nieto, Emilio Silva Barrera — E.S. también— lo llevaba este sábado, cuando viajó a la ciudad a la que su abuelo nunca pudo regresar para recoger un premio en el que Emilio Silva Faba había tenido mucho que ver.

El anillo que Emilio Silva Faba compró en Nueva York en los años veinte y su nieto, Emilio Silva Barrera, llevó el sábado para recoger un premio.

 

La asociación de Archivos de la Brigada Abraham Lincoln (ALBA), fundada en 1979, creó este galardón, en colaboración con la Fundación Puffin, como una forma de recordar la labor de los brigadistas internacionales (entre ellos, 2.800 estadounidenses) que apoyaron al bando republicano en la Guerra Civil “y conectar su legado inspirador con causas contemporáneas”. Si este sábado lo recogió el nieto de un hombre que una vez quiso abrir una tienda en Nueva York, fue porque tras recuperar de una cuneta los restos de su abuelo en el año 2000, Silva fundó una asociación que ha impulsado la exhumación de más de 1.300 fusilados en un centenar de fosas comunes por toda España.

El premio está dotado con 100.000 dólares (89.200 euros). “Ese dinero nos va a permitir seguir trabajando durante dos años más y mantener el laboratorio forense donde se identifican los restos”, agradeció Silva. Son “años críticos”, añadió, porque las personas que recuerdan dónde están las fosas comunes del franquismo tienen más de 80 años. Los testigos se mueren.

Emilio Silva Faba, en 1920.

El Gobierno español ha derogado de facto la ley de memoria histórica, al dejarla sin financiación. Así que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) sobrevive gracias a donaciones como la de un sindicato de electricistas noruego que, conmovido por el desamparo de los familiares de las víctimas del franquismo en España, decidió hacer una colecta y enviarles 6.000 euros; o como la de Harry Natowitz, un judío alemán que cuando se puso a escribir su última voluntad se acordó de la asociación española que recupera los restos de cientos de fusilados del franquismo para poder enterrarlos en un lugar distinto al que los habían arrojado sus asesinos. En un lugar con su nombre y apellidos.

Cerca de 700 voluntarios de 20 países han colaborado a lo largo de 15 años en las labores de exhumación de las víctimas. Silva no podía imaginar, aquel 21 de octubre del año 2000, cuando el cazo de la excavadora desenterró una bota sobre la que habían llovido 70 años, cuántos más como su abuelo había repartidos por fosas y cunetas. Entonces, su única intención era poder enterrar sus restos junto a los de Modesta, que había muerto dos años antes con el nombre de su marido en la boca. El forense Francisco Etxeberria puso nombre a los huesos —Emilio Silva Faba fue la primera víctima del franquismo identificada con técnicas de ADN— y ahí habría terminado todo si cientos de personas no hubieran llamado a Silva para decirle, casi en susurros, bajando las persianas, con miedo a algo que ya no existía: “A mi padre también lo mataron en el 36… Es la primera vez que hablo de esto. No sé dónde está enterrado…”

Desde entonces, la ARMH ha abierto más de 150 fosas, pero quedan al menos 1.500 más. España es el segundo país del mundo con más desaparecidos (114.000). El primero es Camboya.

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Fotografía destacada: Botas de un fusilado del franquismo recuperadas de una fosa común en 2010. / SOFÍA MORO

http://politica.elpais.com/politica/2015/05/11/actualidad/1431365169_884101.html

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