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La última lección del maestro republicano: presos ávidos de cultura antes de la muerte

Hacinados, hambrientos y maltratados, los intelectuales encerrados durante la Guerra Civil en la cárcel de Lugo les hicieron espacio a los libros, a la poesía y a las charlas magistrales. Dos exposiciones recuperan aquella “utopía mental” entre rejas.

publico.es / Henrique Mariño / 26-06-2017

Hacinados, hambrientos y maltratados, los presos políticos de la vieja cárcel de Lugo le hicieron sitio al saber. En calabozos diseñados para una sola persona, encerraban hasta catorce reos, y aún así hubo espacio para los libros, la poesía y las charlas magistrales que impartían los maestros e intelectuales represaliados durante la Guerra Civil. “Cuando alguien cierra la puerta de una celda, en ese mismo instante está abriendo la libertad de una mente, porque la violencia que se ejerce contra el elemento más universal del ser humano provoca que la imaginación busque otra salida”, afirma el poeta Claudio Rodríguez Fer, cuyo padre dio con sus huesos en el presidio lucense tras el golpe de 1936.

Las puertas de la mente son infinitas e ingobernables, dice el poeta, convencido de que los detenidos “por supuestos delitos de ideas” se fortalecieron en prisión. “Pusieron a trabajar su conciencia para sobrevivir y forjaron una utopía mental en forma de trama política, obra de arte o creación literaria”, añade el hijo de Claudio Rodríguez Rubio, obrero sin estudios, voraz lector autodidacta, técnico molinero cuando lo prendieron. “Ese acto de resistencia explica tanto su supervivencia como su salida con la cabeza alta”.

Algunos, en cambio, no llegaron a pisar la calle. Condenados a muerte, sorprende su capacidad de abstracción, la voluntad de seguir aprendiendo, el cultivo de la razón entre barrotes. “En los libros buscaban una salvación o un porvenir que les estaban negando”, explica Cristina Fiaño, coordinadora de la muestra O vello cárcere de Lugo. Da guerra á posguerra, organizada por el Concello y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que comparte espacio con la exposición artística Dende o panóptico: cada cela unha fiestra. El visitante podrá ver las cartas, las notas, las memorias y los objetos elaborados por los presos, así como la recreación de una celda de la época.

La vida tenía fecha de caducidad. Podían correr los meses o ser cuestión de días. El maestro Gregorio Sanz, en sus memorias Uno de tantos. Cinco años a la sombra(Ediciós do Castro), recuerda cómo los encarcelados “buscaban temas, motivos de discusión, cuanto pudiera servir para deshacer la obligada monotonía de nuestro diario vivir”. En voz baja, los reclusos con más formación dedicaban horas y horas “a sembrar conocimiento, a disipar dudas, a desvanecer supersticiones, a corregir errores de aquellos compañeros, la mayoría semianalfabetos, ávidos de saber”.

El presidente de la Asociación de Maestros Nacionales de UGT rememora las conversaciones sobre arte, filosofía, literatura, leyes o historia, que pretendió truncar la redención por el esfuerzo intelectual, una medida del régimen aprobada en noviembre de 1940 cuyo objetivo de fondo era desactivar a los presos políticos a través de los beneficios penitenciarios mediante el trabajo. “Fue una manera de institucionalizar algo que hasta entonces se había hecho de forma natural y que ahora perseguía desarmar y absorber ideológicamente a los reos. ¿Cómo? Pues a través de la imposición de los saberes que debían circular en prisión y que pasaban por la religión y la doctrina fascista”, añade Fiaño, autora de la investigación O vello cárcere de Lugo (1936-1946), publicada por el cuaderno monográfico Unión Libre.

La vieja cárcel de Lugo, tras la reforma. / FOTO: CARMEN GARCÍA-RODEJA

La lectura como esperanza. El alcalde de Lugo Francisco Lamas, durante su encierro en el Fuerte de San Cristóbal, subrayó profusamente El origen de las especies, de Charles Darwin. Entre las anotaciones que hizo el médico y fundador de las publicaciones Guión y Yunque figuraban las palabras “porvenir” y “sentido optimista del futuro”. El doctor Rafael de Vega Barrera se aferró a libros de temática religiosa —léase ¡Nosotros!… Dejémosle reinar… Él nos salvará—, aunque tanto él como otros republicanos católicos buscaban, según Fiaño, “las palabras del cristianismo primitivo no contaminado por el fascismo”. O sea, un “consuelo espiritual” con el que proclamaban su “inocencia”.

Precisamente a Lamas le pide el concejal Ángel Pérez que le facilite algún libro cuando su vida ya expiraba, pues sería ejecutado en octubre de 1936. Las notas corrían entre los presos, que se intercambiaban los ejemplares entre los muros de la vieja cárcel, adonde habían ido a parar intelectuales de toda la provincia: desde el abogado agrarista Lois Peña Novo hasta el poeta y director del semanario AhoraAvelino López Otero. Algunos, como Ánxel Fole o su hermano Desiderio, fueron confinados en otras prisiones y edificios habilitados a tal efecto.

El paredón también se llevó por delante a profesores como José Ramos López, pues la represión se encarnizó con el cuerpo de maestros nacionales. “Los tenían enfilados por su enseñanza laica”, asegura Carmen García-Rodeja, miembro de la ARMH, quien recuerda que cualquier republicano era susceptible de ser represaliado. “El que no se unía al golpe era declarado rebelde. El objetivo era imponer un estado de terror y, en un país que había estado regenerándose mediante la cultura, los intelectuales fueron machacados”.

Aunque la historiadora María Jesús Souto Blanco ha señalado en sus investigaciones que la mitad de los presos políticos entre 1936 y 1940 se dedicaban a la agricultura y a la ganadería, el porcentaje de maestros es significativo, así como el de políticos y sindicalistas. “Los primeros que caen son las autoridades y quienes ocupaban un cargo”, apunta Fiaño, que se remite a la circular difundida por el general Mola al ejército franquista antes del golpe: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al Movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas”.

También fueron recluidas muchas mujeres por motivos políticos —catorce en 1936, más de doscientas en 1940—. La mayoría, labradoras represaliadas por su vinculación con los huidos y por servir de apoyo a la guerrilla. Madres, hermanas, hijas y parejas fueron humilladas públicamente y sufrieron los rigores del presidio, donde ingresó Consuelo Alonso, la única ejecutada oficialmente en la provincia durante esos años. “El fascismo ejerció conscientemente la violencia de género: las mataban por sus ideas y porque eran mujeres que tenían ideas”, asegura Rodríguez Fer. “Ellas son las olvidadas dentro de los olvidados, por una cuestión machista y porque eran menos visibles política y socialmente”.

Consuelo era una vendedora de periódicos de Monforte apodada la Comunista. “Pese a ser pobre y madre de cuatro hijos, la detuvieron, la raparon y la sometieron a un consejo de guerra”, explica el poeta y coordinador —junto a Carmen Blanco— de la exposición Vermellas: chamábanlle rojas, que puede verse en la antigua cárcel lucense. “Era una lumpemproletaria que no había cometido ningún acto de resistencia armada, pero fue aniquilada por la maquinaria judicial y militar del Estado fascista. Y, aún así, conservó una rebeldía moral que le llevó a negarse a firmar su sentencia de muerte”.

También pasó por la prisión provincial Enriqueta Otero, maestra y guerrillera condenada a la pena capital en 1946. Aunque logró esquivar la muerte, la militante comunista fue torturada cruelmente. La historiadora García-Rodeja recuerda las penalidades por las que pasaron tanto los familiares como los vecinos que ayudaron a los del monte. “Cualquier atisbo de contestación fue castigado con saña, por lo que el régimen se cebó singularmente con los enlaces del maquis, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial”.

Claudio Rodríguez Rubio y Claudio Rodríguez Fer, en los años setenta. / FOTO: CARMEN BLANCO

En la cárcel florecieron las charlas, las lecturas y otras manifestaciones artísticas. El concejal ribadense José López Ramos construyó maquetas de barcos y monasterios. El albañil monfortino Eusebio Cuesta tallaba el paisaje de su tierra en cajas de madera. El alcalde Francisco Lamas, ya en el Fuerte de San Cristóbal de Pamplona, escribiría cuadernos de geografía, literatura, biología, matemáticas y Estados europeos. Y Antonio Murillo, años después, aprendería solfeo y piano para poder tocar el órgano del penal.

En él, precisamente, se ha inspirado el artista Berio Molina para crear las instalaciones Coro y Órgano, que pueden ser visitadas hasta noviembre en la vieja cárcel de Lugo, trasunto de todas las prisiones franquistas. Allí, en un espacio habilitado para 140 reclusos en el que llegaron a ser confinados casi un millar, hoy se expone la memoria de quienes pagaron con su vida o su libertad la fidelidad a la causa republicana. “La rehabilitación del edificio ha supuesto para los lucenses un descubrimiento, tanto del espacio como de los presos, pues muchos desconocían que sus familiares habían estado encarcelados”, explica la miembro de la ARMH.

“La reforma a cargo de los arquitectos Juan Creus y Covadonga Carrasco, que dio lugar al Centro Cultural O Vello Cárcere, ha sido entendida como un reconocimiento a las víctimas. Además, les ha permitido recuperar su historia, porque antes la represión se ocultaba o se hablaba de ella en voz baja”, asegura García-Rodeja. Cuando era joven, Rodríguez Fer tampoco escuchó nada de aquel tiempo por boca de su padre. No quería colmar el “espíritu justiciero” de su hijo en los estertores del franquismo. Luego, el viejo molinero comenzó a hablar y Claudio, al fin, pudo saber.

“En el peor momento de la historia de Galicia, de España y del mundo, cuando la guerra estaba perdida y cazaban a los comunistas como conejos en el monte, comete la quijotada de afiliarse a un partido tan utópico en un Estado fascista: el PCE”. Corría el año 1940 y Rodríguez Rubio abrazaba de paso el Socorro Rojo Internacional. “Cuando uno está sumido en la distopía, sabe que es el momento preciso de empezar a caminar hacia la utopía”. De aquellas enseñanzas tardías, Claudio destiló poesía: “Padre mío que estuviste en la cárcel: / solidario sea tu numen, / venga a nosotros tu reino sin reyes”. Un padrenuestro laico y antifascista que termina con un “amén, camarada”.

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Fotografía destacada: Recreación de una celda de la vieja cárcel de Lugo. / FOTO: CARMEN GARCÍA-RODEJA

Fuente:http://www.publico.es/politica/carcel-lugo-presos-republicanos.html

 

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El entierro de Timoteo Mendieta tendrá lugar el 2 de julio: “Que venga toda la gente que quiera”

Los restos del sindicalista fusilado en 1939 serán trasladados al tanatorio de la M-30, en Madrid.

“Mucha gente no ha tenido la oportunidad de sacar a sus seres queridos de las fosas y mi abuelo podría ser su padre, su hermano o su tío”, dice la nieta, Chon Vargas.

eldiario.es / Teresa Sánchez Garzón / 25-06-2017

“Que venga toda la gente que quiera”. Esta ha sido la respuesta de Ascensión Mendieta, hija del sindicalista fusilado en 1939, al ser preguntada cómo quería que fuera el entierro de su padre. Ya han pasado semanas desde que se confirmó, el pasado día 9 de junio, que uno de los cuerpos exhumados en el cementerio de Guadalajara era el de Timoteo Mendieta y la familia continua aún asumiendo la noticia. “Cada uno lleva el tema de una forma, pero intento ponerme en el lugar de mi madre, que fue quien abrió la puerta hace 78 años y esa imagen no se le va”, explica Chon Vargas Mendieta, nieta de Timoteo.

El próximo sábado 1 de julio a las 11.00 horas llegarán los restos de Timoteo Mendieta al tanatorio de la M-30 en Madrid y al día siguiente, el día 2 de julio, tendrá lugar el entierro a las 11.00 horas en el cementerio civil de la Almudena, también en la capital. “Mucha gente no ha tenido la oportunidad de sacar a sus seres queridos y es como si les enterráramos a todos, y aunque no queremos representar a nadie, si queremos hacer llegar a la gente que mi abuelo podría ser su padre, su hermano o su tío”, asegura Chon Vargas.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) realizó una primera exhumación en enero de 2016 que finalmente no dio con los restos de Timoteo. Como dedujeron los técnicos de la ARMH, Timoteo Mendieta fue arrojado en una fosa y anotado en otra, algo que se pudo constatar en la segunda exhumación mediante una identificación científica. El cuerpo de Timoteo Mendieta fue enterrado el 16 de noviembre de 1939, un día después de su asesinato, y aunque los libros del cementerio lo ubicaban en la Fosa 2, finalmente fue encontrado en la Fosa número 1, exhumada recientemente.

La Asociación terminaba así el pasado 31 de mayo la segunda exhumación autorizada por el Juzgado número 4 de Guadalajara dentro de la llamada ‘querella argentina’ bajo la dirección de la jueza María Romilda Servini. Hicieron falta hasta tres exhortos de una justicia ajena a la española para conseguir localizar a Timoteo Mendieta.

“Creo que el duelo vendrá después, mi familia no lo tuvo, en su día lloraron pero el duelo hay que pasarlo”, explica la nieta de Timoteo. Al ser preguntada por cómo está su madre, asegura que se encuentra tranquila, en el momento de esta entrevista se encontraba cosiendo, “siempre está haciendo algo”.

Por el momento, la familia continua tranquila aunque la nieta de Timoteo Mendieta asegura que según se acerque el día, llegará la congoja. “En realidad mi madre no ha visto el cuerpo de mi abuelo todavía, vio en la fosa como iban sacando los restos pero no sabíamos con certeza cuáles eran los suyos”. Por este motivo, los familiares han elegido un ataúd grande para armar el cuerpo entero.

El ‘caso Mendieta’ ha tenido gran repercusión y eso lo ha podido descubrir la familia.“A mi madre no hay día que no le pare la gente por la calle y todo el mundo se alegra muchísimo de que por fin se hayan identificado los restos de mi abuelo”. La propia Ascensión asegura “A mi me quiere mucho la gente”.

La nieta de Timoteo Mendieta asegura que no va a parar aquí, y que quiere seguir ayudando a las familias que se encuentran en su situación. “ Tenemos que conseguir que aquel que quiera recuperar el cuerpo de algún ser querido pueda hacerlo. En Guadalajara todavía quedan más de 800 cuerpos. En general, ayudar en todo lo que podamos”.

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Fotografía destacada: Ascensión Mendieta. FOTO: ARMH

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/Chon-Vargas-Mendieta-vendra-despues_0_658284404.html

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Los datos de la exhumación de la fosa de Bañugues se conocerán en otoño

La arqueóloga de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Arantza Margolles, ha avanzado que los resultados de los restos analizados de la exhumación de la fosa de Bañugues llegarán en otoño. El equipo de Aranzadi, dirigido por el forense Francisco Etxebarria, analiza los datos de los hallazgos en su laboratorio de San Sebastián desde hace semanas. “Reconstruyeron ya los supuestos restos de Rosaura Muñiz y también están analizando restos de otros dos cuerpos de los que solo se encontraron partes”, destaca la arqueóloga, que manifiesta además que es difícil precisar si los otros dos restos de otros individuos tienen que ver con las mujeres que fueron arrojadas por el acantilado del Cabo Peñas el 2 de junio de 1938. “Estaban bastante machacados”, apostilló.

lne.es / Illán García / 24-06-2017

Margolles destaca además que las investigaciones para dar con el resto de cuerpos en los cementerios de Viodo y Luanco están avanzando. En total, fueron seis mujeres asesinadas y después lanzadas a la mar y fueron apodadas “Les Candases” que trabajaban en las industrias conserveras cuando fueron apresadas por los falanguistas un año después de que la guerra civil española finalizara en Asturias.

A la hora de dar con el paradero de los enterramientos en Viodo y Luanco hay ciertas dificultades. La ARMH ha comenzado a recoger testimonios orales para intentar estrechar el cerco. “Hay una desventaja en Viodo, el cementerio es muy pequeño y creemos por documentación consultada que los restos de Rita ‘La Camuña’, otra de ‘Les Candases”, puede estar en un nicho, pero hay que investigar mucho más”, destaca la arqueóloga. Y resalta la gran implicación de las familias en la búsqueda de sus antepasados. “Estamos estudiando las posibles ampliaciones que pudo tener el cementerio de Viodo. En un principio, pensamos que los cadáveres pueden estar intramuros, pero no se descarta que puedan estar extramuros”, indica la experta, que participará el sábado en un acto con las familias en el centro de La Baragaña de Candás a partir de las 19.00 horas.

La charla, en la que también participarán los alcaldes de Gozón, Jorge Suárez, y Carreño, Amelia Fernández, servirá como homenaje a las mujeres asesinadas el 2 de junio de 1938 y que la mar devolvió a la orilla cercana al Cabo Peñas. “Explicaremos nuestra investigación, proyectaremos fotos y vídeos de la exhumación y leeremos las biografías de esas mujeres. También entregaremos una serie de obsequios a los familiares de las víctimas”, señaló la arqueóloga de la ARMH.

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Fotografía destacada: Trabajos en la fosa de Bañugues R. S.

Fuente:http://www.lne.es/aviles/2017/06/24/datos-exhumacion-fosa-banugues-conoceran/2125775.html

 

 

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Camarada Camilo, guerrillero antifranquista

ENTREVISTA AL ÚNICO MAQUIS GALLEGO QUE SIGUE VIVO

Se echó al monte con quince años. Encarcelaron a su madre. Le mataron a un hermano y no paró de luchar hasta dar con sus huesos. Sufrió torturas y barrotes. La vieja cárcel de Lugo acoge el documental ‘Camilo: o último guerrilleiro de Galicia’.

publico.es / Henrique Mariño / 15-06-2017

Poco antes de que Carrillo renunciase a la guerra de guerrillas y los maquis enfilasen los Pirineos, un chaval de apellido mesiánico se echaba al monte. Camilo había nacido tres años antes del comienzo de la Guerra Civil en Sandiás. Hijo del fundador del PCE en ese pequeño pueblo de Ourense, a los doce ya ejercía, como su madre y su hermano mayor, de enlace. Muerto el padre, los tres pasaron a la clandestinidad. Un quinceañero rebelde. Un guerrillero imberbe. Un preso sin juventud.

Camilo de Dios vive: ochenta y cinco años, su chorro de voz llega con potencia, aunque su oído renquea al otro lado del teléfono. La lucha sigue: cuando salió de la cárcel y la resistencia eran el Piloto y tres más, él persiguió los restos de Perfecto, abatido por la Guardia Civil al poco de alcanzar la mayoría de edad. Cuando el pico escarbó el borde del camposanto de Chaherrero en 2014, al fin se encontró con sus huesos y un par de botas. Sesenta y cuatro años después de su muerte, la fosa arrojaba la verdad gracias a la ayuda económica de un sindicato noruego de electricistas, que permitió a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) hacer justicia. La madre había estirado la vida hasta los noventa y tres, pero no pudo velarlo porque aún faltaban tres lustros para que fuese desenterrado. A Perfecto le faltaba un brazo.

Madre e hijo partían hacia Madrid disfrazados de segadores, ajenos a las penalidades de Camilo en prisión. Los acompañaban otros dos guerrilleros, Manuel Rodríguez y Juan Sorga, cuando la Guardia Civil los interceptó en el pueblo abulense. Sorga pudo haber llegado a Francia, el destino final que pretendían alcanzar los fugados; a Rodríguez le dieron garrote tras detenerlo días más tarde; y Perfecto fue cosido a balazos allí mismo. Su madre, en vez de huir, lo remendó a abrazos, uno por cada año de cárcel, hasta cumplir trece. Camilo se enteró de su muerte meses después, cuando llegó la carta remitida por Carmen Fernández Seguín.

Entre ambos medió una correspondencia macabra. Desde el penal de Alcalá escribía un muerto. Y una muerta devolvía las palabras desde la prisión de Segovia. Ambos habían sido condenados a la pena capital, si bien él se libró por ser menor y a su madre le conmutaron la pena. El viejo guerrillero cree que el régimen suavizó el castigo para ganarse los favores de la ONU, en la que Franco pretendía ingresar. Camilo vagó por tantas prisiones como dedos tienen sus manos y, durante cinco años, llegaron a estar juntos, aunque separados. “En la prisión de Alcalá sólo nos separaba un muro, pero nunca nos dejaron vernos”, recuerda.

Pese a que usted ya era un joven inquieto, el primer atisbo de rebeldía se produjo tras la muerte de su padre, cuando una falangista se acercó a su casa durante el velatorio y se puso a cantar el Cara al sol. Luego ajustaría cuentas a palos…

Hubo varios motivos que se fueron acumulando… No obstante, ése fue el comienzo de mi rebeldía. Yo no estaba ideologizado, pero al entrar en la guerrilla me dieron unos cursillos y me prepararon: desde clases de tiro hasta manejo de armas, pasando por la concienciación política.

Se echó al monte con quince años, aunque ejercía de enlace desde que tenía trece. Qué joven, ¿no?

Sí, mas yo no sentía que estuviese corriendo ningún peligro. De alguna manera, era una tarea segura, porque nadie desconfiaba de mí. A un adulto lo vigilan, pero a un niño, no.


Su madre colaboraba con la guerrilla, fue represaliada y llegaron a pegarle.

Tuvo un par de incidentes. Ella había huido con mi padre a Portugal, si bien tuvo que volver porque tenía dos hermanos movilizados. La familia de mi madre era de derechas. Sin embargo, cuando conoció a mi padre se politizó. Tuvieron tres hijos y dos terminamos echándonos al monte. El resto es historia.

Camilo de Dios, en el documental ‘Camilo: o último guerrilleiro de Galicia’

Camilo se ahorra los detalles. Alguien llama a la puerta y Carmen ve a cuatro jóvenes. Uno le estampa una piedra en la cabeza: es el hijo del alcalde, que cobrará del futuro guerrillero. No obstante, las reacciones a aquellos abusos lo ponen en el punto de mira de la Falange y de la Guardia Civil. Un día, ve un camión de la Benemérita frente a su casa. Su madre ha escapado y él va a buscarla. Intenta convencerla de que no hay peligro: no van a por ella, sino que simplemente habían ido a recoger unas patatas, o se habían parado para mear ahí delante, tanto da. Carmen cree que es el momento de dejarlo todo atrás y sumarse a la lucha. Su marido, Jesús de Dios, había caído enfermo después de andar escapado durante la guerra y yace en el cementerio. Perfecto lo tiene claro. Camilo, al principio reticente, se suma, y luego se conciencia.

“La historia de Camilo en el monte es heroica. Aunque él le quita importancia, aquel niño campesino se convierte en una figura legendaria. Al ser joven, pasa a formar parte de una guerrilla de choque y alguna de sus acciones da para escribir una novela, como el intento de rescatar en 1948 a José Gómez Gayoso (secretario general del PCE en Galicia) y a Antonio Seoane (jefe del Ejército Guerrillero de Galicia)”, explica Carmen García Rodeja, historiadora y miembro de la ARMH. “Partió de Ourense y llegó a Ferrol monte a través, luego embarcó hasta A Coruña y entró a golpe de máuser en la cárcel. Huyó entre tiros, no sin antes disfrazarse con el uniforme que le había quitado a un guardia e intentar liberar infructuosamente a sus camaradas”, añade la participante en la exhumación de Perfecto en Chaherrero.

A la familia le han quitado todo. La vivienda donde se crio y el terreno que pisaban los cuatro bueyes, las seis vacas, el caballo y el burro de parada —o sea, un semental— que poseían. No era una mala casa, pues hasta despachaban cacao. Pero poco antes, en 1934, Benigno Álvarez les había inoculado los ideales del PCE durante un mitin, por lo que estaban marcados. Camilo alternó la escuela con las labores del campo, que retomaría décadas después. No le dio tiempo a nada en la vida, más allá de sacarse el carné de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), porque al año de echarse al monte fue detenido en un enfrentamiento con la guardia civil.

Fue torturado durante 59 días antes de ingresar en la prisión de A Coruña. Engrilletado de sol a sol, le quitaron las uñas, le clavaron lápices y le hicieron cortes en las manos con una navaja para comprobar cómo era la sangre de los rojos. Él maldecía a las madres de los torturadores para ganarse un tiro, que nunca llegó. Corre el año 1949 y el Ejército Guerrillero de Galicia es la sombra de lo que fue. Dos años antes, el PCE se ha impuesto sobre socialistas y anarquistas, pero tras un auge del maquis, la dictadura engrasa su maquinaria de represión contra ellos y sus apoyos, por lo que el partido ordena el fin de la lucha. En la comarca de A Limia, donde nació Camilo, detienen a decenas de personas —un ejército en la retaguardia callado e incruento— relacionadas con el maquis, que ha visto cómo sus guerrilleros iban cayendo en la batalla.

“El principal tropiezo se produce cuando los aliados, durante la Segunda Guerra Mundial, deciden no derrocar a Franco y en 1944 fracasa la invasión del Valle de Arán, que tenía como objetivo hacer reaccionar a las potencias occidentales. El régimen reaccionó mandando tropas y hubo muertos a punta pala. Entonces se vio que no había nada que hacer y algunos comenzaron a recibir la orden de abandonar la lucha”, explica el periodista Antón Grande. Sin embargo, otros siguieron sumándose. “La incorporación de Camilo fue tardía y obedece a la decisión del PCE de organizar grupos de guerrillas integradas por jóvenes de entre 16 y 18 años, que no tenían experiencia alguna. Cayeron casi todos, sólo queda él”.

Camilo de Dios, en el documental ‘Camilo: o último guerrilleiro de Galicia’

Antes y después, en el monte había de todo. Anarquistas, socialistas, comunistas y republicanos en general, aunque también personas no ideologizadas que habían tomado las armas porque estaban siendo represaliadas en el llano. A Camilo le venía de familia, si bien entonces él sólo era un chaval. Su hermano Perfecto, en cambio, estaba más politizado. Tenía otro, llamado Castor, que vivió con su padrino y no llegó a entrar en la guerrilla. En realidad, todos los hermanos vivieron con sus respectivos padrinos, que se llamaban igual que ellos, cuando en su casa montaron un cuartel de la Falange y les comenzaron a requisar la cosecha y las bestias: Castor se fue con el padrino Castor; Perfecto, con el padrino Perfecto; y Camilo, claro, con el padrino Camilo. Luego volvió el padre de la cárcel y al poco murió. Intentaron retomar su vida y sus propiedades, pero las circunstancias terminarían empujándolos a la clandestinidad.

A finales de los cuarenta, esperaban la intervención de los aliados. No llegó.

Éramos conscientes de que no teníamos fuerza suficiente para derrocar al régimen. Sin embargo, había promesas de que los aliados nos iban a ayudar. No obstante, cuando muere Roosevelt y Truman llega a la Presidencia de EEUU, todo se fastidia. Encima, las noticias aquí llegaban tarde.

Los maquis fueron cayendo, hasta que en A Limia quedó sólo una treintena. Sin embargo, no quisieron aceptar a los hijos de los guerrilleros que preferían echarse al monte a hacer la mili, porque pensaban que eran carne de cañón.

Claro. No admitimos a más gente porque los apoyos no nos permitían contar con más personas. La gente iba cayendo, las torturas eran terroríficas y decidimos no aceptar refuerzos.

Llegó a disfrazarse de seminarista para burlar a la pareja de la guardia civil.

Eso era cuando iba a hacer un enlace, a buscar propaganda o a transportar armas para arreglarlas. No era habitual, mas suponía una garantía, porque entonces no había documentación, sino una cédula personal.

Curiosamente, años antes, el sacerdote del pueblo no quiso darles la primera comunión: “A mí no me hizo ateo la política, fue el cura”.

Decían que éramos hijos de rojos. Eso te marca y te forja una conciencia en contra de un sistema que, aunque no lo entiendes bien porque eres un niño, ves que es injusto. Como aquel Cara al sol... Yo era un crío, pero cuando hay un difunto en casa, los vecinos no se fijan si es de izquierdas o de derechas, porque se le debe un profundo respeto. El problema no era tanto la canción, sino la falta de respeto por cantar en un velatorio.


Encarcelados, usted y su madre mantuvieron una correspondencia durante años.

Podíamos escribir sólo una carta al mes y que no pasase de veintiuna líneas. El censor no daba abasto y, para no tener tanto que leer, nos obligaban a escribir textos breves.


Su primer libro en la cárcel: La vida de los topos.

Sí, bueno… [risas] Eso fue en A Coruña. ¡Qué me importaba a mí lo que comían los topos! ¡O cómo construían las galerías! Sin embargo, me lo sabía de memoria… En todo caso, yo ya había leído otros libros antes e incluso teníamos una enciclopedia y un maestro escondido en casa. Yo no, pero mi hermano Perfecto era muy buen estudiante.

Camilo de Dios, en el documental ‘Camilo: o último guerrilleiro de Galicia’

Había que llegar a pie o a caballo. La casona de un ilustre del franquismo se había convertido en su cuartel general, pues los caseros eran afines a la causa. Allí, en A Edreira, un claro en la sierra de San Mamede, mandaban su madre y Benigno Álvarez, el veterinario que fundó el PCE en la provincia de Ourense. Carmen se ocupaba de la intendencia y de la propaganda. Cuando murió Benigno, la guardia civil mostró el cadáver de la Fiera Comunista en pueblos y aldeas de la redonda, como si se tratase de una atracción de feria. Aquella parada y fonda, que alternaban con otras casas de enlaces y con los rigores del monte, fue bautizada como el Balneario.

El periodista Antón Grande describe aquellos días poniendo tierra y tiempo de por medio. “Aunque existe una concepción romántica de la guerrilla, no estaban todo el día en el monte, sin lavarse y pasando calamidades. Eso era una parte del maquis, pero los inviernos en Galicia son muy largos, por lo que tenían muchos refugios gracias al apoyo del pueblo, que los protegía”. Sin embargo, las autoridades emprendieron una “campaña de intoxicación” para desacreditarlos entre la población y “los trataban como bandoleros”, afirma García Rodeja.

Ellos, por su parte, contraatacaban con El Guerrillero, un periódico clandestino que se presentaba como el Órgano del Ejército de Galicia. “También les llegaba de fuera Mundo Obrero, aunque a veces sólo conservaban la cabecera y escribían en papel de calco un nuevo diario, elaborado a mano, en el que incluían opiniones y poemas. Una información sesgada y partidista, porque tenían poca información de lo que pasaba en el mundo”, explica Antón Grande. Luego estaba el llamado Parte de guerra, unos panfletos que arrojaban en los pueblos tras llevar a cabo una acción.

En una misión en Ourense, Camilo y José María Saavedra, un socialista de Ferrol, son cercados por los agentes, que le prenden fuego a la casa donde se guarecen de las balas. Su camarada, herido, le pide que le pegue un tiro para evitar las torturas y las delaciones. Él le pone la pistola en la mano izquierda y bum. Lo deja allí con un ojo colgando, la cabeza atravesada por una bala. Camilo es detenido, aunque no se imaginaba que, tras despertar atado a la cama de un hospital, se iba a reencontrar con José María en la cárcel de A Coruña. No lo había rematado porque pensaba que estaba muerto. Su compañero, cuya confesión provocó el desmantelamiento de la guerrilla en Mugardos y Ferrolterra, fue ajusticiado a garrote vil y le dejó un reloj que aún conserva en herencia. Sólo había pedido que Camilo lo acompañase durante sus últimas horas.

Llegó a la prisión de A Coruña con el pantalón tan desgastado que sus compañeros le regalaron un mono. Una década después, cuando finalmente salió en libertad de la cárcel de Yeserías, le tocó en suerte un traje pagado por el PCE. Por una puerta había entrado un campesino metido a guerrillero, y por otra salió un guerrillero convertido en un encuadernador… de libros y prensa falangista, claro. “Antes y después, siempre fue y siguió siendo un guerrillero”, enfatiza García Rodeja

Tuvo que disparar, aunque sostiene que no le gustaba que hubiese muertos en ningún bando.

Eso le pasa a todo el mundo, excepto que seas un sádico. Pero si estás cercado, no te queda otro remedio que defenderte con los recursos que tengas a mano. Nunca recuerdo un tiro en la nuca ni cosas así. Había alguna acción dura, pero la considerábamos un acto de justicia, y aún hoy pienso que era justo.

Trabajó en Madrid como encuadernador, oficio que aprendió en la Imprenta de los Talleres Penitenciarios de Alcalá de Henares.

En concreto, en la editorial Paraninfo. Además de libros, en la cárcel también editábamos los periódicos El Alcázar, Redención y Siete Flechas para Europa.


¿Cuándo y por qué se volvió a su pueblo?

Cuando en 1958 muere Pío XII, el nuevo papa me concede un indulto. Tuve que ir a hacer la mili a Ourense. [Allí, fue escolta de un coronel que había sido republicano. Cuando falleció y tuvo que trasladar a su mujer a Santander, durante el trayecto en coche le confesó que era prima de Paco Bedoya, la sombra de Juanín en la guerrilla cántabra. Camilo regresaría a Madrid, donde vivió varios años. En realidad, la pregunta se refería a su regreso definitivo a Galicia: cosas de familia, responde]

Camilo de Dios, en el documental ‘Camilo: o último guerrilleiro de Galicia’

Pagó con violencia la violencia sufrida: cuando le cantaban el Cara el sol con su padre de cuerpo presente, cuando el hijo del alcalde llamó a la puerta de su casa y le estampó a su madre una piedra en la cabeza… Claro que su reacción conllevaba más represión, y así hasta que se echó al monte. Poco duró la aventura, pero sí la cárcel. Camilo siguió militando y volvería a ingresar en prisión en 1971, después de insuflar vida a las Comisións Campesiñas, vinculadas al PCE, y al propio partido, que no sería legalizado hasta seis años después. “Volví a ser torturado, en esta ocasión por la policía”, rememora. Concejal en su pueblo y en Xinzo de Limia, volvió a trabajar la tierra, aunque también se empleó como viajante y camionero.

“Su historia no podía perderse en el tiempo y era necesario recogerla, porque es un símbolo de resistencia que todavía hoy mantiene vivo sus ideales”, afirma Juan Pirola, director de fotografía del documental Camilo: o último guerrilleiro de Galicia, el trabajo de fin de grado realizado junto a sus compañeros Alba Sánchez, Pedro Iglesias y Miguel García. Para ellos, el único superviviente gallego del maquis es un referente. Por ello, estos cuatro graduados en Comunicación Audiovisual por la Universidade de A Coruña viajaron hasta Sandiás para difundir sus gestas y sus miserias, el frío y el hambre de la cárcel, la vida en el llano y la muerte en el monte. Hoy podrán ser testigos de su vida quienes se acerquen a la vieja cárcel de Lugo, donde se proyectará el filme. Allí estarán Miguel Freire, profesor y miembro de la ARMH, y los autores del documental, quienes loan la figura del protagonista.

“Es una fuente de inspiración para la juventud, sobre todo en un tiempo en el que nos venden la antipolítica, no comprometerse, ni preocuparse de los demás”, asegura Juan Pirola. “Después de lo que sufrió, que una figura como Camilo siga reafirmándose en sus ideales de compañerismo, solidaridad y altruismo infunde esperanza”. Lo secunda García Rodeja: “Sorprende su empatía, la facilidad que tenía para ponerse en el lugar de los demás sin dejar de ser un revolucionario. Camilo hace que sigas creyendo en el ser humano”.

Su lucha terminó cuando encontró a su hermano con la ayuda de la ARMH.

Llevaba mucho tiempo detrás de él, pero faltaba el permiso de las autoridades y, sobre todo, los medios económicos. Por ello estoy muy agradecido al sindicato noruego que sufragó la exhumación.

La estirpe continúa.

Estoy casado y tengo tres hijos y otros tantos nietos. Conocí a mi mujer, Ramona, cuando era viajante en Verín. Su padre, un capitán de aviación del Ejército Republicano, había estado en la cárcel. Cuando estalló la guerra, escapó a Portugal, logró llegar a Francia y luego regresó a España para luchar con la República. Busqué una compañera que me comprendiera y se identificase con mi forma de pensar, y tuve la suerte de encontrarla.

Vaya vida… Después de todo, ¿se arrepiente de algo?

No, porque no soy consciente de haber hecho cosas malas. En todo caso, podría arrepentirme de no haber sido más útil.

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Fotografía destacada: Camilo de Dios, en el documental ‘Camilo: o último guerrilleiro de Galicia’

Fuente:http://www.publico.es/politica/camilo-dios-guerrillero-antifranquista.html

 

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La ULE ofrecerá becas para facilitar la colaboración de sus alumnos con la ARMH

Ambas entidades formalizan la cesión del espacio que sirve de sede desde 2008 al laboratorio de la asociación.

elbierzonoticias.com / D. Álvarez / 14-06-2017

Alumnos de las especialidades de Historia, Biología, Biblioteconomía o Antropología de la Universidad de León (ULE) podrán beneficiarse de las nuevas becas de formación que la institución académica prevé implantar para favorecer la colaboración con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Tras la firma del convenio marco rubricado en Ponferrada por el rector de la ULE, Juan Francisco García Marín, y el vicepresidente de la ARMH, Marco A. González, la Universidad cederá de manera oficial por un periodo de dos años las instalaciones que la asociación viene usando desde 2008 como sede de su laboratorio.

En ese sentido, el documento da carta de naturaleza formal a una cesión que se venía dando desde hace cerca de una década, con la apertura del laboratorio y la sede física de la ARMH en el Campus de Ponferrada en diciembre de 2008. La “cesión oficial” de los espacios tendrá una duración de dos años, que se prorrogarán de manera automática si ambas partes están de acuerdo.

Además, el convenio establece otras vías de colaboración, como las becas a estudiantes para que presten su apoyo al trabajo de la asociación, cuya “gran labor” elogió Marín. “Actúan en toda España y están desbordados”, explicó el rector. En ese sentido, las becas estarán dotadas con una cuantía mensual de entre 400 y 500 euros y permitirán que los alumnos combinen la formación con el trabajo diario en la sede de la ARMH. “Todavía no hemos definido cuántos alumnos podrán disfrutarlas, pero inicialmente serán pocos”, avanzó Marín, que cifró el número previsto de participantes entre dos y tres alumnos. El acuerdo también prevé la opción de que los estudiantes colaboren con la asociación gracias a las becas de verano, más restringidas y de sólo dos meses de duración.

Además, su influencia se podrá ampliar con la firma de convenios más amplios en los que participen “no sólo otras universidades sino entidades públicas como Diputación , Ayuntamiento o Junta”, explicó Marín. Por su parte, el vicepresidente de la ARMH consideró que la firma del convenio es “muy importante” porque permite que la ULE se implique “en el apoyo a las víctimas y al trabajo de la ARMH” y reducirá la “excesiva carga de trabajo” del laboratorio de la asociación. “Este acuerdo da consistencia al trabajo que estamos haciendo”, destacó González, que recordó que el laboratorio situado en Ponferrada ya ha resuelto más de 350 casos de víctimas del franquismo y continúa buscando a más de 1.500 personas en el territorio español.

Objetivos del acuerdo

En esa línea, los objetivos concretos que se desarrollarán tras la firma del documento, tienen que ver con la colaboración en materia de actividades educativas, como conferencias, cursos de extensión universitaria y cursos de verano o seminarios, en los que la ARMH podrá realizar sus aportaciones. En el mismo sentido, la asociación colaborará con el Programa Interuniversitario de la Experiencia.

Además, ambas entidades pondrán en común el material bibliográfico, datos, información y experiencias en actividades de investigación conjuntas y se prestarán servicios técnicos y asesoramiento mutuo en cuestiones relacionadas con su actividad. Por su parte, la ULE cederá el uso de sus recursos educativos, de investigación o tecnológicos, así como sus infraestructuras y espacios, para la realización de proyectos conjuntos.

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Fotografía destacada: Firma del convenio entre la ULE y la ARMH. / César Sánchez

 

Fuente:http://www.elbierzonoticias.com/ponferrada/ofrecera-becas-facilitar-20170614161437-nt.html

 

 

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La “querella argentina” multiplica los pedidos de exhumación en fosas comunes

Hay unas 150 familias de las víctimas de la dictadura española que solicitaron la identificación de los restos en la justicia argentina tras el hallazgo del cuerpo de Timoteo Mendieta.

telam.com.ar / Hebe Schmidt / 14-06-2017

El hallazgo del cuerpo de Timoteo Mendieta, luego de la exhumación requerida por la jueza federal María Servini en la llamada “querella argentina” que investiga crímenes del franquismo, multiplicó los pedidos de familiares de víctimas para identificar a sepultados en fosas comunes.

“Tenemos unas 150 familias que nos están pidiendo que identifiquemos a sus seres queridos”, dijo hoy Emilio Silva Barrera, presidente de la Asociación para la Memoria Histórica (ARMH) a Télam.

“Tenemos a 27 familias que nos han pedido que identifiquemos los restos de la fosa en que se encontró a Timoteo Mendieta”, en el cementerio de la ciudad de Guadalajara, en la zona central de España, agregó.

Silva Barrera señaló que desde la asociación comenzó a investigar “los pedidos se han ido incrementando, pero casos como los de Mendieta, ayudan a visibilizar más el tema y hacen creer a la gente que aún es posible encontrar los restos de sus seres queridos”.

Apuntó que en el cementerio de Guadalajara “hay alrededor de 800 asesinados en fosas comunes”, al detallar que “tan sólo entre las dos fosas que se han exhumado para encontrar a Mendieta hay 50 cuerpos”.

Silva Barrera es nieto de Emilio Silva Faba, quien vivió en Argentina y es el primer desaparecido del franquismo identificado con ADN en una exhumación en la localidad de Priaranza del Bierzo, en el norte español, en 2000.

Con ese caso comenzaron las exhumaciones para hallar a las víctimas de la dictadura franquista (1939-1975).

En la identificación de los restos de las víctimas trabajan en forma voluntaria cuatro antropólogos forenses ingleses de la Universidad de Londres dirigidos por el técnico arqueológico de ARMH René Pacheco.

“Ellos son los que hacen estudios forenses en el cementerio de Guadalajara: toman medidas de los huesos, analizan las huellas características de las torturas, de los orificios de bala y extraen las muestras para el ADN”, explicó.

“Las fichas del servicio militar -apuntó- nos ayudan mucho, dado que allí figuran datos muy exactos de las víctimas; como su estatura, muy importante para nosotros, dado que el tamaño del fémur se corresponde con una estatura determinada”.

“A las familias que se acercan pidiendo ayuda para la identificación de sus familiares les pedimos que completen una solicitud, que es la misma con la que utiliza el grupo de trabajo de desaparición forzada de la ONU, donde recogemos todos los datos que se puedan aportar”, reseñó.

“Trabajamos únicamente con donaciones, dado que el gobierno del presidente Mariano Rajoy vetó los fondos previstos en la Ley de Memoria Histórica para estos casos, y, cuando nos quedamos sin recursos contamos con la ayuda del equipo de antropología forense de Argentina, que nos hacen las pruebas de ADN en forma gratuita desde hace tres años, y nos asesoran desde 2004”, destacó.
“A ellos les enviamos un trozo de hueso, o una muestra de frotis, una prueba que se hace con un bastoncillo que recoge células de adentro de la boca o un diente y ellos lo analizan y nos envían los resultados”, indicó.

“Esta última exhumación, conjúntamente con los ADN nos ha costado 18 mil euros. Hasta ahora hemos recibido dos donaciones de dos sindicatos eléctricos de Noruega que se han sensibilizado con el caso y nos han donado 6.000 y 6.900 euros, y un premio de 100.000 dólares de Alba, la asociación de la Fundación norteamericana Puffin, que nuclea asocia a los brigadistas que lucharon junto a los republicanos durante la guerra civil”, detalló Silva.

Tras la apertura de la primera fosa en Guadalajara, en enero de 2016 y de la segunda, el pasado 9 de mayo, ambas por requerimiento de la jueza Servini en la causa iniciada en la Argentina por familiares de las víctimas del franquismo invocando el principio de Justicia Universal, la Justicia española informó el viernes pasado el hallazgo de los restos de Timoteo Mendieta, fusilado en 1939.

Ascensión Mendieta, de 91 años, hija de Timoteo y símbolo de la querella presentada en Argentina, agradeció a la justicia argentina el haber podido hallar los restos de su padre. “Ahora voy a poder enterrar los restos de mi padre, gracias a Argentina me voy a poder morir tranquila”, declaró el martes a Télam.

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Fuente:http://www.telam.com.ar/notas/201706/192307-la-querella-argentina-multiplica-los-pedidos-de-exhumacion-en-fosas-comunes.html#.WUFqBFGKCiE.whatsapp

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Homenaje en Francia al último español de Buchenwald

La localidad de Trélissac le ha dedicado una calle como resistente, deportado y transmisor de Memoria.

Vicente García Riestra fue deportado al campo de concentración de Buchenwald por pertenecer a la Resistencia antinazi.

El asturiano se lamenta de que España haya ignorado y olvidado a quienes, como él, lucharon contra el fascismo en Europa.

eldiario.es / Carlos Hernández / 11-06-2017

Vicente García es, desde este fin de semana, una de las pocas personas que puede presumir de vivir en una calle que ha sido bautizada con su propio nombre. Méritos no le faltan: este asturiano huyó, siendo un niño, de España tras el triunfo de la sublevación franquista; en el país vecino se integró en la Resistencia contra los nazis; su trabajo como correo y espía le costó muy caro, fue detenido, torturado por la Gestapo y deportado al terrible campo de concentración de Buchenwald en el que pasó quince interminables meses; desde que fue liberado y hasta la actualidad se ha dedicado a recorrer los centros educativos franceses ofreciendo su testimonio a los más jóvenes para que conozcan, de primera mano, todo el horror que supuso y supone el fascismo. Por ese motivo, en la placa que ya identifica la calle en la que vive desde hace más de 50 años como “Camino de Vincent García”, se destaca no solo su pasado como Resistente y Deportado, sino también como “Transmisor de Memoria”. Esa es la razón por la que varios profesores se encontraban entre el público que quiso acompañar, en su día grande, al último superviviente español del campo de concentración de Buchenwald.

Vicente García junto a la placa de la calle inaugurada en su honor CARLOS HERNÁNDEZ / TRÉLISSAC, FRANCIA

A sus 92 años, Vicente se prepara para el acto con la ilusión de un colegial. Pese al calor reinante en Trélissac, viste una chaqueta gris en la que luce multitud de condecoraciones; todas ellas otorgadas por las autoridades francesas. Junto al alcalde de esta localidad, situada en el suroeste de Francia, se dirige a la verja exterior de su casa donde le espera una pequeña multitud de vecinos, familiares y amigos. Sin apenas protocolo, ambos retiran la bandera francesa que cubre la placa y dan por inaugurada la calle… su calle:  “Han sido los propios habitantes del municipio los que pidieron al ayuntamiento que la bautizaran con mi nombre; yo no me he enterado de la iniciativa hasta hace muy poco tiempo”, aclara Vicente con humildad y agradecimiento.

Entre los asistentes destacan dos hombres de avanzada edad. Ambos fueron también miembros de la Resistencia durante la ocupación nazi de Francia. Lucien Cournil nos cuenta que se integró en ella con solo 14 años de edad para coordinar a un grupo de resistentes de Terrasson: “Yo nunca cogí una pistola. Mi trabajo era, fundamentalmente, de captación y formación de jóvenes para la lucha armada. También me dedicaba al reparto de propaganda clandestina. Un día que estábamos buzoneando octavillas, las milicias fascistas francesas de Pétain nos dispararon desde un coche…”, Lucien se levanta la pernera derecha del pantalón para mostrar una enorme cicatriz. “Me dieron aquí. Los compañeros me evacuaron y estuve a punto de perder la pierna”. Aún más terrible es la historia que nos relata su compañero Ralph Finkler. Él pertenecía a un grupo de la Resistencia formado, mayoritariamente, por republicanos. Un buen día, la policía colaboracionista francesa asaltó la casa en que se encontraba junto a tres guerrilleros españoles. Solo Ralph consiguió escapar con vida de aquella emboscada.

Los miembros de la Resistencia, Ralph Finkler y Lucien Cournil, no quisieron perderse el homenaje a su compañero CARLOS HERNÁNDEZ / TRÉLISSAC, FRANCIA

Los dos ancianos se emocionan recordando sus años de lucha y escuchando a Vicente narrar un capítulo que ellos, afortunadamente, no vivieron: el de la deportación. El asturiano llegó a Buchenwald en enero de 1944 tras pasar por las manos, y nunca mejor dicho, de la Gestapo: “Tuve miedo de que me mataran a palos. Me tumbaban en una mesa y me ataban los pies y las muñecas por debajo, para pegarme a gusto. Al volver a mi celda tenía toda la espalda morada y mis compañeros me la frotaban con agua para calmar el dolor”. En los quince meses que pasó en el campo de concentración vio caer a sus compañeros “como a moscas”. Si logró sobrevivir, según nos cuenta, fue porque tuvo la suerte de ser destinado a trabajar en la cocina: “Siendo cocineros podíamos echar un litro más de agua y luego servirnos una cucharada extra. Eso no impidió que perdiera 40 kilos de peso en el año y medio que pasé allí”.

No le han devuelto la nacionalidad española

Lucien no se explica por qué en España no reconocen y homenajean tanto a Vicente como al resto de españoles que pasaron por la Resistencia y/o acabaron en los campos de concentración nazis. Él, Ralph y el propio Vicente son considerados héroes en Francia: “Es un gran error que el país en el que nació no reconozca su figura”, nos dice. “No es solo reconocerle personalmente, es homenajear todo lo que representan personas como él que fueron deportados a lugares tan terribles como Buchenwald por defender la libertad”.

El exprisionero asturiano de Buchenwald, junto al alcalde de Trélissac, en el momento de inaugurar la calle que lleva su nombre. CARLOS HERNÁNDEZ / TRÉLISSAC, FRANCIA

En este día tan feliz, el rostro del viejo luchador asturiano se entristece por primera vez al hablar de este tema: “Somos unos desconocidos en España, la gente no sabe ni que hemos existido. Le tenían que cambiar el nombre a la Ley de la Memoria Histórica y llamarla Ley del Olvido”. Vicente culpa a todos los gobiernos, sin excepción, de esta premeditada desmemoria, pero remarca la responsabilidad de la derecha española: “Si fuera gente como es debido condenarían los crímenes franquistas. Es lo mínimo que podían hacer y tampoco han querido dar ese paso”.

Vicente García estuvo rodeado de multitud de familiares, amigos y vecinos. CARLOS HERNÁNDEZ / TRÉLISSAC, FRANCIA

Aunque parezca sorprendente, este asturiano nacido en Pola de Siero ni siquiera tiene la nacionalidad española. La perdió por ser de familia republicana y escapar a Francia en febrero de 1939 para no caer en las garras de las tropas franquistas. Entonces solo tenía 14 años. Hoy, 78 años después, nadie le ha devuelto su condición de ciudadano español: “Si lo hubiera solicitado, me la habrían dado; pero ¿por qué tengo que pedirla yo? No pienso ponerme de rodillas para pedir algo que es mío. A mí me la quitaron, ¿no?, pues que me la devuelvan. Si me la ofrecen, claro que la aceptaré”. Sin embargo, apenas tiene esperanzas de que eso pueda llegar a ocurrir; en la recta final de su vida, Vicente se ha resignado a ser enterrado como Vincent. Al fin y al cabo es Francia la que le ha dado el nombre, la calle, las medallas y el reconocimiento que le ha negado su propia patria.

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Fotografía destacada: Vicente García junto a la placa de la calle inaugurada en su honor CARLOS HERNÁNDEZ / TRÉLISSAC, FRANCIA

Fuente:http://www.eldiario.es/sociedad/Homenaje-Francia-ultimo-espanol-Buchenwald_0_653384872.html

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Satisfacción y tristeza tras identificar el cuerpo de Timoteo Mendieta

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica recuerda la ausencia de ayudas de las instituciones en todo el proceso.

Su presidente asegura que con esta identificación se pone en valor al equipo que ha trabajado en las dos exhumaciones.

“Ascensión Mendieta es un ejemplo de lo que es honrar a un ser querido”, afirma Emilio Silva.

eldiario.es / Teresa Sánchez Garzón / 10-06-2017

La identificación del cuerpo de Timoteo Mendieta el pasado viernes en el cementerio de Guadalajara no solo ha alegrado a sus familiares. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha mostrado su “emoción” por toda la gente que ha estado trabajando en las dos exhumaciones y que ha ayudado a Ascensión Mendieta, la mujer que cumplió 88 años viajando en un avión a Argentina para pedir ayuda a la jueza que ha ordenado a través del principio de justicia universal la exhumación de la dos fosas comunes, dentro del proceso penal abierto en Argentina para investigar los crímenes de la dictadura franquista.

Sin embargo no todo son alegrías para la Asociación. “Sentimos tristeza por la ausencia de ayudas de las instituciones porque todo esto ha ocurrido en un estado paralelo donde la sociedad civil se ha organizado para resolver problemas que son responsabilidad del Estado”, señala su presidente Emilio Silva.

La primera exhumación se realizó en enero de 2016 y finalmente no dio con los restos de Timoteo. Como dedujeron los técnicos de la ARMH, Timoteo Mendieta fue arrojado en una fosa y anotado en otra, algo que se ha podido constatar ahora mediante una identificación científica, en la segunda exhumación. “Esto demuestra que el equipo que estuvo trabajando en la primera exhumación no se ha quedado de brazos cruzados y ha seguido investigando hasta que llegaron a esa conclusión”, apunta Silva.

Además la Asociación recuerda que el empeño de Ascensión por encontrar los restos de su padre permitirá a otras 27 familias identificar a sus seres queridos, como resultado de las dos exhumaciones llevadas a cabo en su búsqueda. “Por ahora se ha identificado solo los restos de Timoteo, que era lo que la querella de argentina reclamaba, pero hay 27 familias que pueden hacer una prueba de ADN para identificar a un ser querido”.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica terminaba el pasado 31 de mayo la segunda exhumación autorizada por el Juzgado número 4 de Guadalajara dentro de la llamada ‘querella argentina’ bajo la dirección de la jueza María Romilda Servini. Hicieron falta hasta tres exhortos de una justicia ajena a la española para conseguir localizar a Timoteo Mendieta.

“En total se han total se han exhumado 48 cuerpos, entre las fosas individuales y la fosa I y II, y hay 27 familias que pueden hacer una prueba de ADN para identificar a un ser querido”. Los cuerpos que no sean reclamados por ningún familiar, se enterrarán en un espacio que la Asociación va a solicitar al Ayuntamiento de Guadalajara. “Los cuerpos se guardaran individualmente, tendrán un estudio osteológico con las características de sus huesos para que su identificación, en el que caso de que la solicite algún familiar, sea más fácil”, explica Emilio Silva.

Una labor que continúa

¿Y a partir de ahora qué? En cuanto a los restos de Timoteo Mendieta irán al cementerio civil de Madrid y la Asociación seguirá realizando su trabajo por toda España. “Tenemos lista de espera para que hacer lo mismo en otros lugares, estamos buscando una fosa en Asturias, la vamos a buscar en León y Galicia. Lo que nosotros hacemos es ayudar a quien podemos con los recursos que tenemos”, asegura su presidente.

De Ascensión Mendieta solo tiene palabras de agradecimiento y de admiración. “Es un ejemplo de lo que es honrar a un ser querido. Ha calado en mucha gente por su forma de ser y por una combinación de la imagen de una persona físicamente frágil y a la vez de una tenacidad fuera de lo normal”. Además apunta Emilio Silva que mucha gente se ha enganchado con ella y con su historia, porque representa la situación de muchas personas.

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Fotografía destacada:  Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

Fuente:http://www.eldiario.es/clm/Satisfaccion-tristeza-identificar-Timoteo-Mendieta_0_653035076.html

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Identificado genéticamente el padre de Ascensión Mendieta

Este viernes, el juzgado de Guadalajara ha recibido del laboratorio Lab Genetics la confirmación de que uno de los cuerpos exhumados recientemente en el Cementerio de Guadalajara es el de Timoteo Mendieta, padre de Ascensión Mendieta, la mujer que cumplió 88 años viajando en un avión a Argentina para pedir ayuda a la jueza que ha ordenado a través del principio de justicia universal la exhumación de la fosa, dentro del proceso penal abierto en Argentina para investigar los crímenes de la dictadura franquista.

nuevatribuna.es / ARMH / 09-06-2017

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que ha llevado a cabo las exhumaciones sin ayudas públicas, realizó una primera exhumación en enero de 2016 que finalmente no dio con los restos de Timoteo. Cómo dedujeron los técnicos de la ARMH, Timoteo Mendieta fue arrojado en una fosa y anotado en otra, algo que se ha podido constatar ahora mediante una identificación científica.

El cuerpo de Timoteo Mendieta fue enterrado el 16 de noviembre de 1939, un día después de su asesinato, y aunque los libros del cementerio lo ubicaban en la Fosa 2, finalmente ha sido encontrado en la Fosa número 1, exhumada recientemente.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica quiere agradecer y reconocer el tesón de Ascensión Mendieta, su valentía, su gran ejemplo de amor por su padre y su enorme esfuerzo en la lucha por los derechos humanos, en un país en el que ningún Gobierno de la democracia ha hecho nada por ayudarla. El empeño por encontrar los restos de su padre permitirá a otras 27 familias identificar a sus seres queridos, como resultado de las dos exhumaciones llevadas a cabo en su búsqueda.

Fuente TEXTO E IMÁGENES: ARMH

Imágenes: Fotografías de la exhumación, de Timoteo Mendieta con su mujer, Maria Ibarra; y de su mujer, cuando ya estaba viuda, junto a sus hijos. 

 

 

 

 

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Fuente:http://www.nuevatribuna.es/album/sociedad/identificado-geneticamente-padre-ascension-mendieta/20170609180811140720.html

 

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Cartas de los presos del franquismo desde la cárcel: “Me quedan pocos días de vida”

La antigua cárcel de Lugo acogió un acto de homenaje en el que se leyeron cartas escritas en la prisión por siete condenados a muerte tras el golpe de Estado de 1936.

eldiario.es / Marcos Pérez Pena / 05-06-2017

“He dormido muy poco pensando en mis seres queridos y en la situación en que se quedan. Y creo que me quedan pocos días de vida”. Es el inicio de una carta escrita por Marcelino Fernández Prada, alcalde socialista de Ribas de Sil (Lugo), condenado a muerte en Lugo (pena finalmente conmutada) en 1936. La antigua prisión de la ciudad, recientemente rehabilitada, acogió la semana pasada la lectura de las cartas escritas mientras esperaban por su ejecución por siete presos republicanos, cuatro de ellos finalmente asesinados. Se trataba de Daniel Álvarez Carnero, Perfecto Abelairas Castro, José Ramos López, Gregorio Sanz García, Marcelino Fernández Prada, Ramón García Núñez y Eusebio Cuesta.

El homenaje, al que asistieron numerosos familiares de los presos, que cedieron las cartas, fue organizado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y la Asociación para la Dignificación de las Víctimas del Fascismo. La alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, afirmó que “que estas letras salgan a la luz ayudará a que nunca más repitamos aquel episodio terrible, ayudará a la reparación de las víctimas y a la reconciliación. El silencio no deja cicatrizar las heridas. La recuperación de la memoria, sí”.

Entre las cartas leídas estaban las escritas por el maestro José Ramos López, militante del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y delegado gobernativo en el Courel, ejecutado en octubre de 1936. Pocos días antes de morir, le decía a un amigo: “Tenemos fe en la victoria de nuestra causa, nos amargan un poco el tener que ser mártires, pues era preferible morir en el papel de héroes, aunque este avatar nos lo deparen las circunstancias”. O la que le escribió Gregorio Sanz García, presidente de la Asociación de Maestros Nacionales de la UGT, a su hermano: “Mañana me voy a presentar ante el Tribunal militar que debe juzgarme (…) Se me hacen cargos bastante graves, aunque sin fundamento real, pues jamás llegué a realizar los hechos que se me imputan. Los que tienen parte de veracidad se refieren a mis propagandas; pero bien sabes que por mi manera de pensar, por mi modo de vivir, nunca fui extremista ni mucho menos, y que defendí la Escuela considerándola como el fundamento de la prosperidad de España”.

En las misivas y escritos también se puede leer la alegría del momento en que alguna de las penas de muerte fue anulada, como le sucedió al ya referido Marcelino Fernández Prada después de casi tres meses esperando por su ejecución: “Serían las dos de la tarde, aproximadamente. Me llamó el Sr. Director de la Prisión a su oficina y me comunicó oficialmente la conmutación de la pena de muerte por la de 30 años (…) Con gran júbilo fue recibida la noticia por la población reclusa al saber que me conmutaban la pena (…) Con estas letras doy por terminadas estas notas, reflejo fiel de mis pensamientos durante mi estancia en capilla de penado a muerte, que fueron en total ochenta y unos días”

En el acto también se destacaron las cartas escritas por Ramón García Núñez, Gobernador Civil de Lugo desde el 4 de julio de 1936 y que murió fusilado el 21 de octubre de ese año. En una de ellas, García Núñez se dirige a su hermano Miguel despidiéndose así: “Con el cariño del hermano y el deseo de que, si yo muero, y llegan, como estoy seguro, horas de libertad para España, pueda hacer justicia a mi nombre, que no fue traidor ni cobarde”. El sobrino nieto del ejecutado cuenta que el 18 de julio García Núñez se encontraba en Vigo, con la posibilidad de huir a Portugal; sin embargo, optó por regresar a su puesto a Lugo, siendo inmediatamente detenido. Tras su fusilamiento, su madre nunca volvió a salir de su casa, donde murió años después. Relata también que la esposa de Ramón García Núñez, Pepita Rodríguez, coincidió en una ocasión con Pilar Franco, hermana del dictador, y que le dijo directamente: “Su hermano fusiló a mi marido”.

Lectura de las cartas en la antigua prisión de Lugo

Las cartas de “Pepe de Vilastrille”

Entre las cartas destacan las del socialista Daniel Álvarez Carnero, concejal en Sober (Lugo) y alcalde en funciones el 18 de julio de 1936. Detenido el 4 de agosto, fue juzgado por “rebelión militar” y por “organizar partidas armadas”. Condenado a muerte, fue ejecutado el 29 de diciembre. Enterrado en un nicho en Lugo gracias a la amistad de un militar, su cuerpo fue perdido al desaparecer el cementerio para construir un hotel. En el acto de este jueves estuvo presente una de sus nietas, María José Pérez, que explicó que siempre que le preguntaba a su abuela cómo había muerto su marido ella respondía “le mordió una serpiente”. Todo un símbolo. María José Pérez destacó que “hay que sacarlo todo a la luz porque, hasta ahora, no ha habido una reconciliación. Esto no es ni siquiera un reconocimiento público de que lo mataron injustamente. Es sólo poder decir en voz alta lo que lleva décadas callado. Ese papel es el que nos toca hacer a los nietos”.

Desde la cárcel, Álvarez Carnero, conocido como “Pepe de Vilastrille”, le escribió varias cartas a su esposa, a su suegro o a sus cuatro hijos -Pepiño, Dieguiño, Monchiño y Lauriña-. En la carta que le remite a su suegro, le dice:

“Siento dejar a mis hijos tan pequeños para defenderse de este maldito mundo; siento, en fin, lo feliz que era al lado de todos vosotros, mas esto no importa porque, con un mártir más que hagan estos Vaticanistas, más se multiplican nuestros ideales, y eso me fortalece para morir. Nunca creí que en este mundo hubiera gente tan ruin, porque le sacan la vida a la gente que más vale, a la mejor, a la que luchaba por un mejor estado de la sociedad, hombres jóvenes, con carrera, trabajadores, hombres que, equivocados o no, obraban con nobleza en todos sus actos, pero la realidad hoy es así. Mañana no será porque tienen que pagarla; bien está el refrán: lo que a hierro mata a hierro muere, y así le sucederá la esta gentuza”

Unas ideas que repite en la carta que les envía a sus hijos:

“Hijitos míos, la muerte que me dan estos criptinos, no les bastará para vencer a los que por el bien de la humanidad luchan afanadamente. Yo sé que, por cada uno de nosotros al que saquen la vida, saldrán a docenas a luchar en bien de la justicia, por el derecho y el deber a la equidad que debe tener todo ser humano, en fin, por todo lo que sea hacer mejorar el bienestar familiar y adorar a sus semejantes. Vosotros, si tenéis suerte con vuestra salud, procurad llegar dónde debe llegar todo hombre, sed buenos para todo el mundo y procurad no hacer nunca daño. Cierto es que a mí nunca se me ocurrió hacer mal alguno a las personas y así me lo pagaron, pero por eso mismo me enfrento con la vida y moriré valientemente dando un ¡Viva la República!”

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Fotografía destacada: Carta de Daniel Álvarez Carnero a su madre Catalina

Fuente:http://www.eldiario.es/galicia/dormido-Creo-quedan-pocos-dias_0_651285606.html

Publicado por ARMH
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