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homenjae villafranca del Bierzo Domingo Gabelas /
Publicado por ARMH
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Gabelas retira al comandante Manso

Villafranca recupera la memoria de la corporación fusilada en 1936

La Corporación Gabelas sustituye al militar sublevado en el callejero de Villafranca en un acto al que asistieron familiares de los ediles y el poeta Juan Carlos Mestre, y donde el alcalde popular, José Manuel Pereira, recordó a las víctimas de la represión.

diariodeleon.es / Carlos Fidalgo / 05-02-2017

Las víctimas retiraron ayer al verdugo del callejero de Villafranca. Y lo hicieron bajo la lluvia, gracias al respaldo de todos los grupos políticos con representación municipal, y en un acto emotivo donde no faltaron familiares y descendientes de quienes hace ochenta y un años sufrieron la represión de los sublevados contra la Segunda República.

El último alcalde republicano de la localidad, el carpintero Antonio Gabelas, y los ocho concejales de su corporación que le acompañaron al paredón o murieron posteriormente en la cárcel, dan nombre desde ayer a la misma avenida que durante ocho décadas homenajeó como a un libertador al hombre que consolidó el golpe en la villa; el temido comandante Jesús Manso Rodríguez (1889-1936) —«un psicópata y un criminal sin ninguna empatía por los ciudadanos inocentes de este pueblo», en palabras del poeta Juan Carlos Mestre, también presente en el acto— que el 21 de julio de 1936 llegó al frente las tropas levantadas contra el Gobierno desde Lugo y que, empeñado en plantarse en Madrid para cobrarse «la cabeza de Azaña», según advirtió a los aterrorizados villafranquinos a los que reunió en la plaza de la Constitución, no paró de sembrar la represión a su paso hasta que murió en combate en el Alto de los Leones diez días después, relataba ayer el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva, al pie de la nueva placa.

 

Antonio Gabelas, fusilado el 21 de septiembre tras un simulacro de juicio, era «el carpintero que hacía las camas en las que soñaban nuestros abuelos», contó Mestre después de que el actual alcalde de Villafranca, el popular José Manuel Pereira, le diera la palabra. Y entre los concejales fusilados con él o encarcelados, había algún panadero, algún abogado, algún comerciantes, algún labrador, recordó el poeta. Todos eran «ciudadanos normales, no beligerantes, que pensaban como nosotros hoy». Mestre, que también leyó los nombres de sesenta vecinos de Villafranca represaliados —alguno de ellos terminó en el campo de concentración nazi de Güsen—, lamentó que al día de hoy nadie les haya pedido «perdón por el silencio» a las víctimas.

También hubo tiempo para que Carmen García, de la ARMH de Lugo leyera un poema de Luis Pimentel y recordara la estela de terror que dejó Manso.

A Mestre y Garcia les había precedido en la palabra el actual alcalde de Villafranca, que pidió unos momentos de silencio en recuerdo de la corporación fusilada y «de toda las víctimas de la represión en cualquier lugar del mundo». José Manuel Pereira y su corporación hicieron entrega a la hija de Antonio Gabelas, Marina Gabelas, de 90 años, y a la del teniente de alcalde en 1936 Dalmiro Pérez, la octogenaria Marisa Pérez, de sendos ramos de rosas amarillas y copias enmarcadas del acuerdo plenario que restituyó la memoria de las víctimas. Marina Gabelas siguió todo el acto emocionada. Marisa Pérez, entre lágrimas, sólo acertó a decir que no podía decir nada porque «sólo tenía dos años» cuando mataron a su padre.

Uno de los nietos de Antonio Gabelas, Manuel Juaneda Gabelas, que reside en La Coruña y acudió al acto con una fotografía de sus abuelos, su madre y sus tíos, sí tomó la palabra en nombre de la familia Gabelas para recordar que la guerra rompió aquella imagen tomada por un fotógrafo local «de forma abrupta» el 21 de septiembre de 1936 «a las seis de la mañana», hora en la que fusilaron al regidor.

Aquel verano de 1936, recalcó Juaneda Gabelas, «se abrió una brecha de ochenta y un años». Pero el acto de ayer —que se suma a los acuerdos plenarios y a la restitución moral que la familia Gabelas obtuvo para el alcalde fusilado del Ministerio de Justicia, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica— no sólo sirve para que las víctimas recuperen la dignidad que le negaron sus verdugos, también «es el cierre de una herida», aseguró el nieto del alcalde fusilado.

El alcalde y el cerrojo de los fusiles

Ocurrió dos meses antes de la sublevación militar, en su día sirvió como prueba en el simulacro de juicio montado para justificar el fusilamiento de Antonio Gabelas, pero hoy es un documento que ayuda a entender la integridad moral del que fue último alcalde republicano de Villafranca del Bierzo durante unos meses en 1936.

El 13 de mayo de aquel año, y «como motivo de unos incidentes en la Plaza de la Constitución», fuerzas de la Guardia Civil en la localidad se personaron en el lugar y «sin orden de la Alcaldía hicieron ademán de congregar al público congregado (sic), no obstante su actitud pacífica». Antonio Gabelas «estimando que dicha decisión injustificada podía acarrear sensibles desgracias, se adelantó a las indicadas fuerzas ordenándoles se retirase inmediatamente por garantizar el dicente el Orden Público», de acuerdo con sus competencias como regidor municipal. Pero «la fuerza pública, lejos de obedecer esta medida preventiva ordenada por la Alcaldía (…) desconoció la autoridad (del alcalde) con frases que menoscababan su prestigio, dirigiéndose a él apuntándole con los fusiles y haciendo funcionar los cerrojos de los mismos». El acta del 13 de mayo, certificada el 21 de agosto por el secretario municipal, dejaba constancia del «profundo disgusto en el pueblo» por la insubordinación de los agentes y decía que existía «un divorcio, una tirantez y una pugna entre la autoridad del alcalde y la subordinación y obediencia de la Guardia Civil».

La primera reacción de Gabelas fue dimitir, pero sus concejales le convencieron para que siguiera en el cargo. Cuatro meses después, el regidor volvía a estar delante de unos fusiles. Pero esa vez, los que le apuntaban no se conformaron con hacer funcionar los cerrojos.

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Fotografía destacada: Familiares de los concejales fusilados posaron con el alcalde y la corporación junto a la placa. LDM –

Fuente:http://www.diariodeleon.es/noticias/bierzo/gabelas-retira-comandante-manso_1135350.html

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