Archivo de la categoría: Exhumaciones

En esta sección se muestran los libros de visita con las firmas y textos recogidos durante cada exhumación

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Exhumación Teilán II

Fosa: Teilán II (Lugo)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

La fosa de Teilán (Bóveda, Lugo) estaba compuesta por tres enterramientos individuales en los que se encontrarían los cuerpos esqueletizados de Bernardo Álvarez Trabajo, alias Gasta, Manuel Fernández Soto, alias Coronel Benito, y Elías López Armesto, alias Pájaro. La defunción de estos tres guerrilleros antifranquistas aparecía inscrita en el Registro Civil como “desconocidos”. Sus cuerpos se disponían de la siguiente manera: dos fosas individuales (las de Coronel Benito y Gasta) en la parte lateral izquierda de la iglesia, junto al muro que cierra el cementerio al Norte, mientras que los restos de López Armesto se encontrarían frente a los nichos de la parte posterior de la misma (Causa 222/49 de Lugo).

El equipo de voluntarios de la ARMH realizó en septiembre de 2012 la exhumación de uno de los cuerpos localizados a la izquierda de la iglesia, un lugar muy señalado y bien marcado por los documentos históricos de la época. Confiando en que realmente los datos recogidos en el expediente militar eran ciertos, se procedió a exhumar el cuerpo del que, según dicha información, se correspondería con el de Bernardo Álvarez Trabajo. Durante esas tareas arqueológicas de exhumación, se dejaron al descubierto las dos fosas, que se ubicaban una al lado de la otra. De la que constaba como la fosa del Manuel Fernández Soto, únicamente se descubrió el cráneo, se fotografío, se documentó el lugar exacto en el que se emplazaba el enterramiento y, seguidamente, sin alterar su posicionamiento en la fosa, se volvió a cubrir. No obstante, antes de taparlo nuevamente, se extrajo un molar de dicho cráneo para que, en caso de no corresponderse las identidades y de, como terminó ocurriendo, los cuerpos hubieran sido enterrados incorrectamente, pudiera procederse a la identificación genética de este cuerpo y contrastarlo con las muestras indubitadas de los familiares de Bernardo.

Las muestras de ADN fueron remitidas al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que se encargaron de la identificación genética. Tras verificar que el cuerpo exhumado por ARMH en 2012 no se correspondía con el de Bernardo Álvarez, se demostraba que los cuerpos habían sido registrados erróneamente (desconocemos el motivo); de esta manera, se envió el molar extraído del cuerpo numerado como Individuo 2 (Fosa II).

Tras el análisis, se confirmó la identificación del cuerpo del Individuo 2 como Bernardo Álvarez Trabajo, por lo que se iniciaron todos los trámites necesarios para la exhumación de su cuerpo y su posterior análisis antropológico-forense (aunque en este caso serviría sólo para corroborar la identificación, certificar las causas de la muerte y comprobar si la autopsia realizada al cuerpo en 1949 es correcta o si también se halla falsificada).

Durante la exhumación del año 2012 se procedió a la búsqueda sin éxito del cuerpo de Elías López Armesto, por lo que sus restos no han podido ser recuperados. Cabe señalar que, según los informes de la época, se trataba de algunos restos sueltos encontrados en el monte y trasladados al camposanto de Teilán.

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Exhumación Villalibre de la Jurisdicción

Fosa: C/ Falcón – Villalibre J. (León)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Claudio Macías Fernández era jornalero de profesión. Al estallar la Guerra Civil Española (1936-1939) decidió luchar junto al bando republicano en el frente de Asturias, pero una vez los sublevados se hicieron con el control de esa región, muchos soldados decidieron volver a sus casas. Uno de ellos fue Claudio, el cual estaba siendo buscado por falangistas bercianos que querían asesinarle. Al no encontrarlo en casa se llevaron a su hermano Arsenio, de 16 años, al cual acuchillaron y asesinaron en una curva a la salida del pueblo por no delatarle.

Claudio, tras regresar enfermo del frente asturiano, estuvo escapado en el monte puntualmente, huyendo de una muerte segura. Finalmente permaneció escondido en la bodega de su propia casa, en la Calle Falcón núm. 3 de la población de Villalibre de la Jurisdicción (Priaranza del bierzo, León).

El transcurrir del tiempo en aquella oscura y húmeda bodega de la casa familiar hizo enfermar a Claudio que, al darse cuenta de que no podría curarse, decidió excavar un agujero en una esquina del fondo de la bodega, en la que construyó una arca y en el que le pidió a su familia que, cuando le hubiera llegado la hora, lo enterraran allí mismo.

Sus hijos recuerdan que una tarde, sin saber precisar el día y ni siquiera el año, todos se fueron a comprar. Al regresar, Claudio estaba metido en el arcón, ya sin vida. Taparon sus restos con tierra y le pusieron unas losas de piedra de pizarra encima para proteger su cuerpo, y callaron. Pasaron las décadas y la familia guardó en estricto silencio aquella historia.

La familia finalmente solicitó ayuda a la ARMH para la búsqueda y exhumación del cuerpo, que tuvo lugar en el mes de octubre de 2014.

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ARMH-Exhumación Chaherrero-Perfecto de Dios (3) (baja)
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Exhumación Chaherrero

Fosa: Chaherrero, Ávila
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Perfecto de Dios Fernández nació en Sandiás (Xinzo de Limia, Ourense) el 3 de febrero de 1931 y era hijo de Jesús de Dios de Dios y Carmen Fernández Seguín. Con catorce años estudiaba en la Academia Rubén de Ourense, donde ya empezaría a establecer contactos con miembros de la resistencia antifranquista. Continuó dedicándose a labores agrícolas, mientras formaba parte del Ejército Guerrillero de Galicia, en la 2ª Agrupación de Orense, primero como enlace para, el 1 de octubre de 1948, pasar a formar parte de los grupos guerrilleros junto con su madre y su hermano Camilo.

En 1950, Perfecto con su madre se dirigían a Madrid con la intención de pasar a la clandestinidad junto a Juan Rodríguez Sorga y Manuel González. El 16 de mayo, en Chaherrero (Ávila) se vieron implicados en un tiroteo con la Guardia Civil, en el que cayó muerto Perfecto. Carmen, su madre, se quedó junto al cuerpo, por lo que fue detenida y fue condenada a 30 años de reclusión, de los cuales cumpliría 11. También fue detenido Manuel, siendo trasladado a Ourense donde fue ejecutado mediante garrote vil. Juan Rodríguez Sorga, sin embargo, pudo escapar, llegar a Madrid y, tras contraer matrimonio y pasar algún tiempo, consiguió supuestamente cruzar la frontera hacia Francia. Sin embargo, se le pierde la pista en esa zona fronteriza, desconociéndose a día de hoy la suerte que pudiera correr.

El 17 de mayo de 1950, un día después de la muerte de Perfecto, se le realiza la autopsia en una sala habilitada del cementerio de Chaherrero y, posteriormente es sepultado en una fosa abierta en el exterior del camposanto.

Todas las diligencias abiertas y el expediente dimanante de la investigación judicial de la época fue localizada por el historiador Alejandro Rodríguez Gutiérrez en el Archivo del Tribunal Militar Territorial IV, en la ciudad de Ferrol y gracias a él hemos podido conocer todos los detalles tanto de los hechos ocurridos como de la autopsia y las heridas que supuestamente presentaba el cuerpo antes de su enterramiento.

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140408-Exhum. Arganda Rey (185)-1-3
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Exhumación Arganda del Rey

Fosa: Arganda del Rey (Madrid)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

El frente del Jarama de Madrid dejó miles de víctimas en los campos de batalla y cementerios de las localidades cercanas al frente. Ese es el caso del antiguo cementerio municipal de Arganda del Rey, donde existe un registro de enterramientos en el que se recogen un total de 231 víctimas de la batalla inhumadas en ese camposanto. Esa documentación es de suma importancia ya que nos indica, no sólo los nombres y apellidos de las víctimas sepultadas, sino también la parte del cementerio en el que se localizan, la fila de enterramientos e incluso la parcela exacta. La documentación de la que disponemos incluso nos señala el orden de deposición de los cuerpos en cada fosa común, lo que nos marca además la cantidad de cuerpos que hay en cada depósito, haciendo así más fácil las tareas de identificación de los cuerpos.

Con el fin de conocer más a fondo a las tres víctimas relataremos una breve biografía con los datos de los que se disponen de cada uno de ellos.

Guillermo Palmero Muñoz era natural y vecino de Miguelturra (Ciudad Real). A los 17 años marchó voluntariamente a defender la República en el frente de Madrid, integrándose en la Columna PUA (Pro Unidad Antifascista), la cual fue disuelta en diversas brigadas, una de las cuales fue enviada a la Batalla del Jarama, en el frente de Arganda del Rey. Fue abatido el 26 de marzo de 1937.

Alfonso Fernández-Cabrera Santacruz nació en Orgaz (Toledo) el 25 de enero de 1912. Al estallar la Guerra Civil Española se incorporó en el ejército republicano el 3 de enero de 1937, entrando también en la columna PUA. Fue abatido mientras realizaba una guardia el 28 de marzo del mismo año.

Francisco Villar Martínez vivía en C/ Carretera 48 de Madrid. Pocos son los datos de los que disponemos de esta víctima, únicamente los conseguidos a través del registro de enterramiento del Ayuntamiento de Arganda del Rey. Por ello conocemos que cayó abatido el 28 de marzo de 1937.

Es también gracias a ese registro que conocemos que los restos de estas tres personas deben localizarse en una fosa común situada en la Fila 33, Sepultura 7, siendo el primer cuerpo arrojado a la fosa el de Guillermo Palmero Muñoz, seguido de Alfonso Fernández-Cabrera y, por último, el de Francisco Villar, que se dispondría por encima de los otros dos cuerpos. La exhumación tuvo lugar en abril de 2014.

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Exhumación Valdelallama

Fosa: Valdelallama – Villanueva V. (León)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Los registros civiles de Ponferrada han permitido localizar gran cantidad de personas que podrían hallarse enterradas en el paraje de Valdelallama, una parcela perteneciente a Villanueva de Valdueza. Considerando que la ARMH dispone de gran cantidad de reclamaciones de familiares que desean encontrar a sus desaparecidos asesinados tras ser secuestrados de sus domicilios y retenidos, algunos de ellos, en la cárcel de la población, se ha decidido proceder a la búsqueda de los cuerpos de las personas asesinadas en el paraje antes citado. De esta manera, la investigación en este caso se desarrollará a la inversa a lo que es habitual, es decir, proceder a la exhumación de los restos y, a partir de ésta, llevar a cabo la identificación de estos restos mediante estudios antropológicos y, en caso de que sea necesario, también genéticos.

No obstante, queremos señalar en este apartado que algunos testimonios de los pueblos cercanos ofrecieron varias versiones de los hechos. Algunos aseguraban que las víctimas habían sido conducidas a aquel paraje ya habiendo sido asesinadas, apuntando el Montearenas como posible lugar de asesinato. Otros vecinos aseguraban que las víctimas habían sido asesinadas en aquel paraje al borde de la carretera, los cuerpos de los cuales habían caído por el terraplén.

La exhumación tuvo lugar en el mes de septiembre de 2012, con la localización de 3 fosas individuales.

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Teilán (136)
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Exhumación Teilán

Fosa: Teilán (Lugo)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Bernardo Álvarez Trabajo, apodado “Gasta”, nació en Bembibre (León) en 1915. Durante la Guerra Civil Española, cuando se encontraba realizando el servicio militar en la provincia de Cádiz, fue detenido por falangistas e ingresó en la prisión del Puerto de Santa María, donde fue condenado a muerte y posteriormente amnistiado. Se convirtió en enlace de la guerrilla leonesa, y en febrero de 1948 se incorporó a la II Agrupación del Ejército Guerrillero de Galicia. Un año más tarde, en un tiroteo con la Guardia Civil en las cercanías de Ocero (León), fue herido en una pierna, pero consiguió escapar, huyendo hacia la provincia de Ourense, en los montes de Remesar.

Elías López Armesto, apodado “Pájaro”, nació en 1911 en la parroquia de Teilán (Bóveda, Lugo). Fue miembro de la III Agrupación del Ejército Guerrillero de Lugo, convirtiéndose en Lugarteniente. Se hallaba escapado en el monte junto a sus compañeros Bernardo Álvarez Trabajo y Manuel Fernández Soto cuando fueron delatados por un infiltrado de la guerrilla.

Manuel Fernández Soto, conocido como el “Coronel Benito”, nació en Mugardos en 1902. Fue marinero y militante del Partido Comunista de España (PCE). Tras el final de la Guerra Civil Española se exilió a la URSS y luchó en la II Guerra Mundial. Tras ésta, volvió a Galicia para formar parte de la dirección de guerrillas del PCE. Tras la caída de la dirección guerrillera en Galicia en julio de 1948 asumió la tarea de reorganizar la guerrilla sobre la base de consignas comunistas e inició un proceso de militarización, lo que lo llevó a enfrentamientos con los enlaces y las redes de apoyo, siendo acusado de ser un infiltrado. Poco después de asumir formalmente la jefatura de la guerrilla y la secretaría general del Comité Regional del PCE en marzo de 1949 fue denunciado por Francisco Cano, un infiltrado de su guerrilla, siendo asesinado el 22 de junio de 1949 a manos de la Guardia Civil en Penacoba, en la parroquia de Remesar (Bóveda) junto a Bernardo y Elías, y enterrados en el cementerio municipal de Teilán.

Los cuerpos de estos tres guerrilleros se encuentran en el cementerio de Teilán, inscritos en el registro civil como desconocidos, siendo enterrados en tres fosas individuales. Dos de ellas (las de Coronel Benito y Gasta) en la parte lateral izquierda de la Iglesia, junto al muro que cierra el cementerio al Norte, mientras que los restos de López Armesto se encuentran frente a los nichos de la parte posterior de la misma iglesia.

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120722-Exhumación S. Justo Vega (47)
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Exhumación San Justo de la Vega

Fosa: San Justo V. – El Grillo (León)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Es imprescindible en este caso situar el contexto histórico del crimen cometido en El Grillo. La cárcel de Astorga fue un importante centro de retención por el que pasaron cientos de personas durante la guerra civil española y el franquismo. Muchas de ellas fueron retenidas en sus celdas e incluso juzgadas y condenadas a diferentes penas que oscilaban entre la reclusión temporal o perpetua y la condena a muerte y posterior ejecución. Los presos eran culpables de “delitos” como ser de ideas izquierdistas o estar en contra de lo que los golpistas llamaban el Glorioso Movimiento Nacional.

No obstante, hubo muchos otros prisioneros que, bajo la excusa de ser llevados a esta cárcel, fueron fusilados en cunetas, montes o campos cercanos incluso antes de haber pasado por la prisión. Uno de esos lugares es el conocido como Monte de Estébanez, una pequeña zona boscosa a la que se accedía desde la propia carretera N-120 que une León y Astorga. Hacia el norte de la misma, en un lugar conocido como “El Grillo” los vecinos de la zona conocían la existencia de uno de esos enterramientos.

Gracias a la investigación realizada por la ARMH y con la ayuda de un colaborador de la zona, se llegó a la conclusión de que en aquel paraje debían hallarse los cuerpos de entre 5 y 12 personas, todas ellas ejecutadas y enterradas en el mismo momento. No obstante, hasta que no se realizaran los trabajos arqueológicos no podría afirmarse concretamente su número.

El máximo inconveniente para la investigación de este caso radica en la dura represión ejercida por el bando nacional en todos los pueblos cercanos. Si bien un dato nos permitió conocer que éstas personas podían ser vecinos de Valderas (situada a 70 km del lugar del asesinato), no existe ningún otro apunte que nos ayude a saber las identidades concretas. Y es que hay que tener en cuenta que en Valderas, una población que en 1936 tenía alrededor de 4000 habitantes, fueron recluidas, y la mayoría ejecutadas, cerca de 209 personas, algunos de ellos hijos adolescentes de los propios ejecutados.

La complicación se encuentra entonces en intentar averiguar en qué lugares específicos se hallan unas víctimas determinadas; pero para ello también es imprescindible conocer cuántas personas se encuentran en un enterramiento en concreto, y así poder hacer una relación del número de víctimas, la fecha de su ejecución y las sacas puntuales que coinciden con esa data.

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120521-Exhumación Abenójar (2)
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Exhumación Abenójar

Fosa: Abenójar (Ciudad Real)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

En el antiguo cementerio civil de Abenójar debían localizarse los cuerpos de cinco personas asesinadas durante los primeros años del Franquismo. Tras la exhumación, únicamente pudieron recuperarse los cuerpos de tres de las cinco víctimas, desconociendo qué pudo suceder con los restos de las otras dos.

Sixto Fernández Castillo era natural y vecino de Abenójar (Ciudad Real) Era labrador y viudo de Valentina Calvo Redondo con la que tuvo una sola hija, Emilia. Se hallaba preso en la cárcel de Almodóvar del campo de la que huyó el 12 de diciembre de 1939 junto a Teófilo Soriano Anguita. Apodado “colorao” se echó al monte tras la huida, donde perduró hasta su detención en febrero de 1941. Según testifica, él mismo mató en junio de 1940 a José Morejudo, un conocido maqui. Tenía 46 años cuando lo fusilaron.

Teófilo Soriano Anguita también vivió siempre en Abenójar. De profesión chofer, estaba soltero aunque tuvo un hijo llamado Anastasio. Le apodaban “Moreno” y se escapó junto a Sixto Fernández de la cárcel de Almodóvar del campo en diciembre de 1939, echándose al monte. Según la información que puede extraerse de la causa militar, Teófilo era un dirigente comunista y formó parte de los comités revolucionarios. Tenía 33 años cuando lo mataron.

Daniel Yepes Padilla era soltero y vecino de Navacerrada. Soltero y de profesión labrador, fue detenido en su pueblo por la Guardia Civil, de la que consiguió huir internándose en la sierra el 10 de diciembre de 1939. Pertenecía a la CNT, concretamente a la brigada 77. Tenía 28 años cuando lo fusilaron.

De Manuel Marmolejo Pérez poca información conocemos de él, sólo la que puede extraerse de su acta de defunción . Era cordobés pero residía en Abenójar junto a su mujer Irene Sánchez Sandoval, de 38 años, y sus tres hijos José, Francisco y Anastasio, todos menores de edad. Tenía 40 años cuando fue asesinado.

Avelino García era pastor y residía en el Cortijo “La Dehesa” de Abenójar (Ciudad Real). Fue un combatiente republicano durante la Guerra Civil Española y el día de su detención tenía 30 años. El alguacil del ayuntamiento fue a pedirle que lo acompañara al cuartel de la Guardia Civil para un simple interrogatorio. Era el día 30 de noviembre de 1940. Esa misma noche fue asesinado junto a Manuel Marmorejo Pérez “El Chocero” de 32 años en las tapias del cementerio, y enterrado en el interior del mismo.

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Exhumación Villanueva Valdueza

Fosa: Villanueva de Valdueza (León)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Antonio Fernández González, jornalero de profesión, tenía 24 años de edad, era natural de San Esteban de Valdueza y vecino de Villanueva de Valdueza, ambas pedanías en la actualidad de Ponferrada (León). Le apodaban El Cesterín, por ser hijo del cestero del pueblo, Manuel Fernández. Se encontraba en su casa el 9 de octubre de 1936 en compañía de su esposa, María García González, y de sus dos hijos, Constantino y Antonio, ambos menores de edad cuando fueron a buscarlo. Su esposa, tras oír la llamada a la puerta le rogó a su marido que se escapara, a lo que él la tranquilizó contestándole que no se debía preocupar, que eran amigos suyos los que venían en su busca.

La memoria colectiva cuenta que Antonio había sido obligado, días antes de su asesinato, a ir en busca de Nicasio Astorgano Carrera a su domicilio para comunicarle que debía personarse ante los falangistas; siendo El Cesterín consciente de las intenciones de éstos, le recomendó a Nicasio que se escapara, que no quedaba otra alternativa si quería seguir con vida. Al volver, Antonio les dijo a los falangistas que no lo había encontrado y que, por lo tanto, no había podido transmitirle el mensaje. No obstante, unos vecinos habían visto cómo ambos habían estado hablando, entendiendo los falangistas que Antonio estaba mintiendo y estaba protegiendo a Nicasio.

Supuestamente, ese fue el motivo que llevó al secuestro de Antonio Fernández, el cual recibió en la plaza del pueblo algunos golpes y ataques con arma blanca, y conducido, ya moribundo, a La Cortea, para allí ser fusilado y abandonado.

Horas más tarde, el enterrador del pueblo fue obligado a subir hasta el paraje donde yacía sin vida el cuerpo de Antonio. Allí se excavó una pequeña fosa, se colocó el cuerpo y se cubrió de tierra. Cuentan sus hijos que siempre recordaron el lugar en el que yacía su padre porque, en aquel punto exacto, el trigo crecía más verde y alto. La mujer de Antonio murió en 1942 y sus hijos se vieron forzados a exiliarse en 1952 a Argentina.

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Recorte de Prensa 1987
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Exhumación Vallecillo

Fosa: Vallecillo (León)
Fuente: Informe arqueológico de la exhumación
Autor: René Pacheco Vila
Álbum de fotografías de la exhumación

Según cuentan los testimonios (información que también conocía la familia) el alcalde de Cea, Nemesio García López, fue arrestado el 24 de septiembre de 1936 y conducido a la cárcel de Sahagún; fue visto por última vez el 25 de septiembre de 1936, siendo conducido después al Monte Calzadín, un paraje que sirvió en muchas ocasiones para llevar a cabo los asesinatos de las personas represaliadas por el bando nacional. En un primer momento se creyó que dicho alcalde fue conducido a este paraje solo y fusilado allí mismo, lugar en el que algunos vecinos de la zona lo enterraron.

No obstante, después de localizar el enterramiento se descubrieron un total de tres cuerpos, por lo que la información no se correspondía con la que tenía y suponía la familia. Sin embargo, uno de los familiares conservaba un recorte de prensa del diario La Crónica publicado el lunes 5 de enero de 1987. En dicho periódico se publicó una opinión en la que se hablaba de los hechos acontecidos en 1936 y ligados al alcalde de Cea.

Gracias a este texto se pueden conocer varios datos sobre este suceso, pero el principal radica en el conocimiento de que el alcalde de Cea no fue conducido al Monte Calzadín y asesinado solo, sino que lo acompañaron en ese “paseo” dos personas más, de las cuales conocemos, gracias a dicho documento, sus identidades y varias referencias más.

De Castor Hernández Colorado se especifica que era zapatero de oficio y era presumiblemente inválido, por lo que tenían que sentarlo en las sillas; de Nemesio García específica, por otro lado, que daba clases de cultura general por las noches a muchos pobres y desempeñaba una labor docente muy eficiente; de Froilán Pascual Novoa, sin embargo, no se hace mención, por lo que podemos deducir que el autor de la opinión no conocía nada sobre esta persona.

Tras la exhumación y los trabajos de laboratorio, las muestras de ADN dieron un resultado negativo, por lo que la fosa localizada no se correspondería con la que pretendía recuperarse.

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