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El presidente Asociación para la Memoria Histórica rechaza pagar la tumba de Franco con dinero público

La suspensión por el Tribunal Supremo español de la exhumación del dictador Francisco Franco, enterrado en un monumento nacional, fue el último revés en la carrera de obstáculos que afrontan los defensores de la memoria histórica de la Guerra Civil (1936-1939) y la posterior dictadura (1939-1975).

eldiario.es / EFE / Beatriz Díaz / 16-06-2019

“No se puede pagar la tumba de un dictador con dinero público”, afirma Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en España (ARMH), en una entrevista con Efe.

El dictador, fallecido en 1975, fue inhumado con todos los honores en la basílica del Valle de los Caídos, un monumento que ordenó construir en 1940 en las proximidades de Madrid y donde están enterrados más de 33.000 combatientes de ambos bandos de la guerra (republicanos y sublevados, conocidos como “nacionales”).

La asociación que preside Silva, creada en el año 2000 y dedicada a localizar a las víctimas de la represión durante la Guerra Civil y la dictadura, denuncia el uso que se hace de esta enorme construcción, que pretendía “ser más grande que el Vaticano”.

“Esto no ocurre en Portugal con Salazar, no ocurre en Italia con Mussolini, no ocurre con Trujillo en la República Dominicana, ni con Pinochet en Chile”, defiende el activista.

También la ONU instó a reconsiderar el inmenso monumento, recuerda Silva, tras la visita del Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff, que propuso convertirlo en un museo en su visita de 2014.

Y eso prometió el jefe del Ejecutivo español, el socialista Pedro Sánchez, cuando hace un año llegó al poder: sacar los restos del dictador para convertir el Valle de los Caídos en un centro de memoria y reconciliación.

Sus planes se vieron frustrados cuando el Tribunal Supremo decidió a comienzos de este mes paralizar la exhumación prevista para el 10 de junio, atendiendo al recurso presentado por la familia del dictador.

Para el responsable de la ARMH, el problema es que en España “se creó una especie de discurso oficial, que decía que la sociedad ya estaba reconciliada y tenía que mirar hacia delante”.

Ese “olvido de todos para todos”, que defendió la Ley de Amnistía española de 1977, acabó funcionando solo para unos cuantos porque a partir de la exhumación de su abuelo Emilio Silva Faba en el años 2000, la primera que se realizó en España, “empezó todo un movimiento de búsquedas de desaparecidos”.

Cuando Emilio Silva fue hasta el Bierzo, comarca de León (norte) donde vivió su abuelo, con la idea de ambientar una novela que estaba escribiendo, no imaginó que 20 años después lideraría una asociación que ha llegado hasta Japón y Australia, desde donde llegan peticiones para participar en ella.

Silva consiguió recuperar los restos de su abuelo, fusilado en 1936 y enterrado en una fosa común sin ningún tipo de identificación, y esa acción dio lugar a la asociación.

Con ella levantó una pesada losa que había caído sobre la historia española y que ha llevado a la exhumación de 9.000 personas más, que fueron enterradas sin identificar.

La lista no para de crecer, pero Silva se queja de la falta de apoyo de los gobiernos, que dificulta la recuperación de las 120.000 personas que aún hay desaparecidas en España, según estimaciones del Ministerio de Justicia de este país.

Además de encontrar restos de asesinados, también surgieron “los torturados, las madres a las que les habían robado los niños en las cárceles, la gente que no era afín al régimen en los años 50 y que no fue vacunada de poliomielitis”, explica.

“Yo no pensaba meterme en este lío, yo quería identificar a mi abuelo, enterrarlo con mi abuela y volver a mi vida”, cuenta Silva, quien no era consciente de “la dimensión que tenía el problema”.

Llamadas con número oculto, cartas anónimas, protagonistas y testigos directos del horror… la información que ayudó a devolver a miles de familias los cuerpos de sus allegados llegó “de la forma menos verosímil”, afirma.

Emilio Silva defiende que, con la exhumación de su abuelo hace 20 años, algo cambió en una parte de la sociedad española, que empezó a mirar al pasado de manera distinta y eso “convirtió algunos lugares en sitios incómodos”.

El Valle de los Caídos es uno de ellos y aunque su futuro es incierto, Silva está convencido de que “al final Franco va a salir de allí”.

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Fotografía destacada: El presidente Asociación para la Memoria Histórica rechaza pagar la tumba de Franco con dinero público

Fuente:https://www.eldiario.es/politica/presidente-Asociacion-Memoria-Historica-Franco_0_910609191.html

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Josep Sala, superviviente de los campos de concentración franquistas: “No éramos ni siquiera un número, no éramos nada”

A sus casi 100 años, este barcelonés de la Quinta del Biberón recuerda su periplo por distintos campos de concentración franquistas durante la Guerra Civil.

“La muerte nos rondaba, la sentía tan cerca…”, rememora este farmacéutico que luchó en el bando republicano.

eldiario.es / Pol Pareja / 15-06-2019

“Fssst fsst”, “brrum”. La prodigiosa memoria de Josep Sala (Barcelona, 1919) está repleta de onomatopeyas e imágenes para olvidar. Las balas de ametralladora silbando a pocos metros de su cabeza. Los morteros explotando a su lado. Las piernas colgando de un compañero, todavía vivo, tras ser bombardeados por un avión del bando nacional. El olor a heces y la insalubridad de los campos de concentración.

A sus casi cien años, Sala lo rememora ahora con precisión y detalles, pero no siempre fue así. Durante décadas, apenas habló con nadie de su periplo de más de tres años por el frente de la Guerra Civil, los campos de concentración franquistas y los trabajos forzados por toda España y el Norte de África.

Su aventura empezó en marzo de 1938, cuando tenía solo 18 años. “A esa edad te piensas que te vas a conquistar algo, estás emocionado”, recuerda este catalán nacido en el Raval de Barcelona. Sala, integrante de la llamada Quinta del Biberón, tardaría pocos meses en descubrir lo que era la Guerra Civil y ser prisionero del franquismo. “Me robaron hasta la personalidad, no éramos ni siquiera un número”, rememora pesaroso. “No éramos nada”.

La historia de Sala y del millón de españoles que pasaron por estos campos franquistas es una de las que faltaban por contar de la Guerra Civil. El periodista y colaborador de eldiario.es Carlos Hernández la detalla ahora en Los campos de concentración de Franco (Ediciones B), un libro que documenta, mediante archivos y testimonios de supervivientes, la existencia de hasta 296 campos de concentración franquistas -un 50% más de lo que se había calculado hasta ahora-. Según Hernández, en esos centros pudieron morir más de 10.000 presos.

Sala pasó por un campo de concentración en Zaragoza y después fue trasladado a los campos de Santa Ana y San Marcos, ambos en la ciudad de León. En este último lugar, convertido hoy en un lujoso Parador, conoció lo peor de la condición humana. “La muerte nos rondaba, la sentía tan cerca…”, rememora este anciano de ojos azules, frondoso pelo gris y tez arrugada. Sala recuerda con todo lujo de detalles el frío, el miedo, la falta de comida -“nos daban dos trozos de pan al día”- y la desconfianza que corría entre los presos. “Yo apenas hablaba, por eso creo que sobreviví”, remacha.

Josep Sala, a los 18 años, antes de irse al frente.

“Es verdad que podría haber sido peor”, matiza con su sonrisa perenne. Según su relato, a poco estuvo de ser ejecutado en el momento en que lo hicieron preso en la provincia de Lleida. Un brigada franquista le salvó la vida cuando ya estaba encañonado, bajo el pretexto de que ese día ya había muerto demasiada gente. Lo primero que le hicieron fue cambiarle sus botas por unas alpargatas. “Chaval, qué suerte tienes, para ti la guerra ya se ha acabado”, le dijo un soldado franquista. En ese momento pensó que era una frase vacía, pero el tiempo le dio la razón. “A partir de ahí lo pasé muy mal pero ya no recibí más tiros”, reconoce

El “viacrucis” de los campos de concentración

Esas alpargatas le acompañarían durante el duro invierno, una época que Sala define como un “viacrucis” en el que fue trasladado varias veces de campo de internamiento. Este farmacéutico recuerda perfectamente los problemas de salubridad que le azotaron durante su periplo por estos centros. Los “piojos a miles”, el picor constante, el agua imbebible, el hedor después de tres meses sin ducharse con la misma ropa interior… Y, al mismo tiempo, constatar cómo algunos compañeros desaparecían de un día para otro sin dejar rastro ni despedirse.

“La higiene era nula”, explica sentado en una cafetería de Barcelona. “El que se duchaba se arriesgaba a tener una pulmonía”. Sala recuerda especialmente los traslados entre campos de concentración, hacinados en trenes de mercancías. “Solo había un agujero para respirar. Defecábamos en nuestras manos y tirábamos las heces por el agujero”, rememora. “El vagón olía a rayos”.

¿Por qué apenas se ha hablado de los campos de concentración franquistas? Sala cree que durante la Transición se pactó dejar de lado la existencia de estos lugares, por donde pasaron entre 700.000 y un millón de presos. “Era un tema susceptible y en muchos campos había curas”, opina. “La Iglesia fue partícipe de todo esto”, añade. Hernández, el autor del libro, señalaba en una reciente entrevista con eldiario.es que la represión franquista fue tan grande que estos campos de concentración quedaron olvidados.

Sala se muestra “decepcionado” con la Transición y no entiende por qué a día de hoy siguen existiendo lugares como el Valle de los Caídos. “Debería ser un homenaje a todos los fallecidos en una guerra absurda que no sirvió de nada”, señala. “España sigue dividida porque una parte de la sociedad añora el franquismo, hay un sector al que le fue todo muy bien durante la dictadura”.

Sala, con 20 años, tras pasar por los campos de concentración franquistas.

Tras ser liberado de los campos de concentración, Sala empezó un periplo por toda España y el norte de África, destinado en una brigada de fortificación del ejército nacional. “El trato era inhumano”, recuerda de su estancia en Marruecos. “Trabajábamos a 53 grados, algunos desfallecían por culpa del calor”.

Finalmente, en 1942 pudo volver a casa. “A mí me cuesta mucho llorar, pero cuando llegué a la estación de Francia, tras todo lo que había pasado, no lo pude evitar”, recuerda Sala en el único momento de toda la entrevista en que se emociona. “Pensé que no podía ser verdad que estuviera vivo tras haber pasado por todo lo que pasé”.

A los pocos días de llegar, se puso a trabajar en una farmacia del barrio del Raval, de donde no se movió durante 40 años hasta el día de su jubilación. “Ahí conocí a putas, transexuales, traficantes, burdeles… Pero esto ya es otra historia de mi vida”.

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Fotografía destacada: Retrato de Josep Sala | SÒNIA CALVÓ

Fuente:https://www.eldiario.es/catalunya/Josep-Sala-superviviente-concentracion-franquista_0_909559492.html

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Lo último que vieron los fusilados y los últimos abuelos de la Guerra Civil, la cita con la memoria en PHotoESPAÑA

La XXII edición del festival de fotografía, que se celebra entre el 5 de junio y el 1 de septiembre de 2019 en Madrid, contiene varias exposiciones que invitan a abrir los ojos al pasado y al presente derivado de la contienda española.

“Quería rendir un homenaje a todos los abuelos de España”, cuenta a eldiario.es el fotógrafo Luis Areñas, que pasó dos años recorriendo pueblos y buscando a supervivientes de la Guerra Civil para retratarles.

eldiario.es / José Antonio Luna / 09-06-2019

En España hay más de 2.500 fosas comunes y, según cálculos del Ministerio de Justicia, unos 114.000 desaparecidos. Solo hay un país en el mundo que le supera en número de represaliados enterrados: Camboya. Además, los datos están desactualizados desde 2011, año en el que se paralizaron las partidas presupuestarias del Estado destinadas a la memoria histórica y a las subvenciones para buscar y exhumar víctimas. A los familiares de estas, aún intuyendo bajo qué tierra se encuentran sepultados sus seres queridos, solo les queda esperar con impotencia una solución que nunca llega.

España tiene una cuenta pendiente con la memoria que tampoco parece tener respuesta desde el lado jurisdiccional. El ejemplo más reciente es el de la decisión del Tribunal Supremo de paralizar la exhumación de Franco del Valle de los Caídos para “evitar el perjuicio que se causaría a los recurrentes”. Todo ello, mientras se referían al caudillo como “Jefe de Estado”. No hubo ninguna alusión al golpe de Estado, ni a la guerra ni a la represión de los opositores al régimen franquista.

Montes de Torozos II, Valladolid, 1936-1939. Los autobuses de línea que iban o venían a Valladolid tuvieron que detenerse muchas veces en ese punto por la existencia de patrullas en el cruce, y los viajeros podían ver las camionetas cargadas de gente e incluso alguna vez fueron testigos de la presencia de cuerpos en la carretera. El monumento a las víctimas del franquismo ha sido destrozado varias veces en el pasado. A finales de septiembre de 2013 se inauguró un tramo de la autopista que une Valladolid y León. Las obras han llegado muy cerca del área de las fosas comunes. AUTOR: MIQUEL GONZÁLEZ

“De Jefe de Estado nada. Franco fue un dictador y desde hace un año lo pone incluso en el Diccionario Biográfico de la Real Academia Española”, recrimina al ser preguntado sobre el tema por eldiario.es Miquel González, autor de una de las cuatro exposiciones de PHotoESPAÑA centradas en la Guerra Civil española que recibe el nombre de Memoria Perdida y que estará disponible hasta el 31 de julio en el Instituto Goethe de Madrid. Para aquellos que no se puedan desplazar hasta la capital, su página personal sirve como buena muestra del proyecto.

 El fotógrafo quiso capturar de cerca algunas de las muchas fosas que se encuentran repartidas por todo el país, pero no lo hizo de una forma cualquiera. Eligió la hora y la estación en la que fueron ejecutados quienes hoy permanecen bajo aquellos escombros.

“Quería acercarme lo máximo posible a lo que habían visto quienes fueron ejecutados e intentar tomar fotos en condiciones parecidas”, explica el experto sobre las razones que llevaron a visitar los Picos de Europa cubiertos por una capa de nieve. “Lo que sientes allí solo es muy raro. Impresiona”, añade.

O Candedo , Ourol, Lugo, 16.4.1938. Tres mujeres de la familia Casabella, María Xosé, Felicitas, su hija, y Encarna, su nieta, de 13 años, fueron asesinadas por falangistas. Acto seguido mataron el ganado y quemaron la casa y el trigo. Los falangistas intentaban cercar al miembro de la UGT Alejandro Templás. Templás escapó mal herido y murió poco después cerca de Ourol. Los cuerpos desaparecieron. AUTOR: MIQUEL GONZÁLEZ

González destaca dos emplazamientos que le conmovieron especialmente: el primero se sitúa en el pueblo Villalibre de la Jurisdicción (León), en el que “mataron a un chaval de 16 años que no quiso delatar a su hermano que estaba escondido como un topo en la bodega de la casa”. El segundo en Ourol (Lugo), donde gracias a los habitantes pudo saber que “mataron a una niña de 13 o 14 años junto a tres mujeres. Quemaron la casa, asesinaron al ganado y acabaron con sus cultivos”.

Los rostros de las historias

Luis Areñas, en cambio, ha decidido pasar dos años recorriendo pueblos y aldeas de España buscando supervivientes de la contienda. El proyecto tiene mucho de personal: su abuelo murió en el frente, en un pequeño pueblo de Zaragoza llamado Quinto. “Me fui hasta allí y en medio de las ruinas comenzó a funcionar mi imaginación. Tras eso empecé a preguntarle a mi madre un poco más sobre mi abuelo, aunque tampoco le gustaba mucho hablar de esas cosas”, recuerda el fotógrafo. Fue entonces cuando se le ocurrió una idea: rendir homenaje a su abuelo retratando a quienes, como él, lucharon en el frente.

Antonio Alaiz Canalís, combatiente en la Guerra Civil Española. AUTOR: LUIS AREÑAS.

La exposición Los Últimos. Retratos y testimonios de la Guerra Civil Española, disponible en el Centro de historias de Zaragoza hasta septiembre, refleja parte de un trabajo que además de fotos también tiene vídeos en los que los combatientes hablan a la cámara de sus vivencias. Y lo hace sin distinción de bandos, porque, según el fotógrafo, se trata de un “proyecto humanista” en el que lo que interesa son “las emociones de personas que cuando estuvieron en el frente tendrían 17 o 18 años, algunas de ellas sin ninguna ideología”. “Después de las entrevistas, muchos familiares me dijeron que su abuelo nunca les había contado aquellas historias. Para ellos también fue como descubrirle, y a mí se me ponía la piel de gallina”, rememora Areñas.

La relación entre el fotógrafo y el fotografiado, en este caso, era más estrecha que de costumbre. “He vivido momentos muy íntimos con esas personas, porque los veía y pensaba en mis antepasados. Había un vínculo fraternal muy intenso, ya que quería rendir homenaje a mi abuelo y también a todos los abuelos de España”, afirma el retratista.

Algunos de estos exsoldados ni siquiera alcanzaban la mayoría de edad cuando sostuvieron un fusil por primera vez, y que ahora puedan contarlo no tiene tanto que ver con su destreza en el campo de batalla como con la suerte. Al fotógrafo se le quedaron grabadas algunas de estas anécdotas: “Muchos me dijeron que habían vuelto a nacer tras la Guerra Civil, porque vieron cómo sus compañeros murieron por obuses que cayeron a escasa distancia de ellos. La diferencia entre la vida y la muerte a veces se jugaba por unos cuantos milímetros”.

“Reabrir heridas”, cuando ni se han cerrado

Monte de Estépar III, Burgos. Esta fosa común de 4,70 x 1,90 metros contenía 26 cuerpos en tres capas, asesinados entre agosto y octubre 1936. Las ejecuciones masivas se cometían amparándose en la oscuridad de la noche y, al contrario de lo que ocurría con la mayoría, los cuerpos no se dejaban expuestos durante días, sino que eran inmediatamente enterrados en las fosas comunes que habían sido preparadas previamente. Entre julio de 2014 y abril de 2015 se exhumaron 96 cuerpos de cuatro fosas comunes como esta. AUTOR: MIQUEL GONZÁLEZ

“Busca el enfrentamiento y no la reconciliación, busca la división y no la unión, busca reabrir heridas, y no cerrarlas”, dijo el año pasado José Luis Martínez Almeida, probablemente próximo alcalde de la capital por el PP, con motivo de la exposición No pasarán. Madrid 1936. Pero no es el único del grupo político en hacer tales declaraciones. La senadora Ester Muñoz se burló el pasado mes de febrero de que presupuestaran 15 millones para que “desentierren unos huesos en lugar de mejorar a los jueces y fiscales”.

“No creo que sea reabrir heridas, sino dejar hablar a las personas que estuvieron, y no a otros que toman algunos papeles activos cuando ni siquiera formaron parte de aquello. Yo tampoco estuve, entonces qué voy a opinar de eso. Me callo, escucho, hago fotos y transmito lo que me dicen”, apunta Luis Areñas.

Tresviso III (La Mesa), Cantabria. 11. 1937. Avelino Fernández Bravo, de 29 años y casado, fue asesinado y enterrado en el paraje de La Mesa, en un prado de la Llosona en Tresviso. El militante de la CNT que combatió como miliciano con el grado de teniente en el Batallón 257 del Ejército del Norte se estaba dirigiendo a su casa tras la caída del frente del norte AUTOR: MIQUEL GONZÁLEZ

Miquel González, que da charlas en Holanda sobre memoria histórica, cuenta cómo los asistentes se sorprenden cada vez que hace referencia al caso español. “Un dictador debajo de una cruz, en un monumento tan grande como no se ha visto en ninguna otra parte… No sé, hay un tal Rudolf Hess en Alemania cuyos restos al final tiraron al mar, ya que iban muchos fascistas de peregrinaje a su tumba”, destaca el fotógrafo, que también lamenta que el gobierno actual “dedique tanta energía a Franco y no en abrir fosas, que hay muchas”.

Señalar a exposiciones sobre la Guerra Civil por “reabrir heridas” es, en cierto modo, coartar el derecho de quienes todavía hoy buscan contar qué vivieron durante la contienda. Es lo que ocurre con Antonio, con Juana o con Baltasar, algunos de los retratados por Areñas. “¿No hay que escucharlos? ¿No hay que respetar o al menos considerar sus testimonios? A lo mejor proponen preguntas que son interesantes volver a poner sobre la mesa, porque la memoria corresponde a toda una sociedad”, se pregunta. Porque realidad, a pesar de los años y de las barreras, siempre acaba removiéndose y emergiendo a la superficie.

Martín Fernández Alberdi, combatiente en la Guerra Civil española AUTOR: MIQUEL GONZÁLEZ

Dos exposiciones más

Además de los trabajos de Luis Areñas y Miquel González, PHotoESPAÑA cuenta con otras dos exposiciones interesantes si se quiere continuar explorando las consecuencias de la Guerra Civil española.

La primera de ellas es de Joel Meyerowitz, que se encuentra disponible en Casa de América (Madrid) hasta finales de julio. Se trata de una recopilación de 98 fotografías tomadas en Málaga entre 1966 y 1967, en un país en transformación social y política con motivo de una dictadura que parecía llegar a su fin.

La segunda es de Nicolás Muller, y está expuesta al aire libre en la calle Bulevar Salvador Allende de Alcobendas (Madrid). Muller es un gran retratista que se afincó en España en 1947 y que no tuvo reparo en recorrer parte del país inmortalizando a grandes intelectuales de la época como a Pío Baroja paseando por el parque del Retiro.

 

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Fotografía destacada: De izquierda a derecha: Virgilio Fernández del Real, Juana María Sánchez Rubio y Baltasar Delgado, combatientes y testigos de la Guerra Civil española | FOTOGRAFÍAS DE LUIS AREÑAS.

Fuente:https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposiciones-PhotoESPANA-Guerra-Civil-fotograficos_0_907459554.html

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“En España, el franquismo no está verdaderamente muerto” afirma Le Journal du Dimanche

La suspensión de la exhumación de Franco por parte del Supremo y las dificultades que tiene España para afrontar su pasado vuelven una vez más a ser destacadas en una cabecera internacional. En esta ocasión es el periódico semanal francés quien en un artículo que firma Antoine Malo y apunta que en España tocar el “fantasma del franquismo es como manejar nitroglicerina”. Sostiene que la España moderna no se liberó completamente del franquismo porque “sus padres no quisieron” al priorizarse la transición al democracia y el funcionamiento del país, pero esto sigue generando y alimentando muchas cuestiones polémicas en el país.

radiocable.com / 10-06-2019

Le Journal du Dimanche explica que la justicia española suspendió el traslado de los restos de Franco, que iba a tener lugar este lunes 10 de junio, “para deleite de los nostálgicos de la dictadura”. Añade que esto implica que la exhumación aún puede tardar meses o… años.  Y apunta que esto evidencia que cuarenta y cuatro años después de la muestre de Franco, “tocar su fantasma equivale a manipular nitroglicerina”. Cita tanto a Luis Felipe Utrera Molina, abogado de la familia Franco que celebra la “victoria judicial” y reivindica la figura del dictador como a Bonifacio Sánchez, de la ARMH, que señala que la decisión del Supremo también pone de relieve que el “lobby franquista aún es lo suficientemente poderoso” sobre instituciones como justicia, ejército, policía o iglesia.

El reportaje aunque resalta que Utrera Molina asegura que esto es falso y que el franquismo murió en 1977, ironiza “¿En serio? ¿Por qué entonces la asistencia al Valle de los Caídos ha aumentado un 18% en 2018 y la Fundación Franco ha recibido 700 nuevos miembros?” Menciona también la existencia de una ruta de bares “abiertamente franquistas”. Sostiene que la España moderna no se liberó completamente del franquismo porque “sus padres no quisieron”, al priorizarse el avanzar en la Transición democrática y el temor a prescindir de los funcionarios que habían dirigido el país. Pero el JDD advierte “negar la historia nunca es sabio, ya que siempre termina regresando”.  Y en este contexto enmarca las polémicas por las fosas comunes, las dificultades para cumplir con la Ley de Memoria Histórica, la ambigüedad del PP con el régimen o el auge de Vox que se ha “apoderado del nacionalismo latente en España”.

Le Journal du Dimanche es un periódico semanal francés creado en 1948 y que se publica los domingos. Pertenece al Grupo Lagardere, que controla el antiguo Hachette Filipacchi Médias y revistas como Elle o Paris Match. Su línea editorial es de centro derecha y su circulación en 2018 superaba los 156.000 ejemplares, siendo el más leído por los altos ejecutivos franceses, por delante de Les Echos y Le Monde. A pesar de ser un semanario, su website se actualiza diariamente.

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Fuente:http://www.radiocable.com/jdd-franquismo-no-muerto-esp428.html

 

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El franquismo, ¿un grillete en el tobillo del Tribunal Supremo?

¿Alguien imagina que en un documento oficial, el teniente coronel Tejero que entró en el Parlamento al grito de “quieto todo el mundo” fuera considerado, presidente del Congreso de los Diputados?.

eldiario.es / Emilio Silva / 08-06-2019

“En consecuencia determinamos que el teniente coronel Antonio Tejero, durante las horas en las que estuvo al mando del Congreso de los Diputados, entre la tarde de 23 de febrero de 1981 y las primeras horas del 24, en las que había dimitido el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y no llegó a ser investido Leopoldo Calvo Sotelo, puede considerarse que fue presidente del Parlamento y presidente del Gobierno de España”.

¿Alguien imagina que en un documento oficial, el teniente coronel de la guardia civil que entró al hemiciclo del Parlamento al grito de “quieto todo el mundo” fuera considerado, presidente del Congreso de los Diputados? Pues el Tribunal Supremo, al reconocer en un auto la jefatura del Estado al general golpista Francisco Franco, a partir del 1 de octubre de 1936, ha hecho algo bastante parecido. ¿Ha sido casual?

En el informe sobre España, del relator de la ONU para la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No Repetición, Pablo de Greiff, se señalaban algunas carencias del poder judicial español, especialmente en “los programas de formación de jueces en materia de derechos humanos… Sorprende que sus programas de formación no hagan referencia a las obligaciones del Estado en materia de persecución penal de delitos internacionales, como el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra”.

Salvo excepciones señaladas, la formación en materia de Derechos Humanos de la judicatura española es totalmente deficitaria y esto afecta de forma acentuada a los miembros del Tribunal Supremo, que comenzaron su formación judicial hace más de treinta años. Alguien ha diseñado esa ignorancia en materia de derecho humanitario y ha sido sin duda la misma élite que durante décadas no ha querido que se estudie en los colegios la represión franquista, que el tratamiento cinematográfico de la dictadura sea en general subvencionadamente laxo o que la impunidad de los crímenes de la dictadura sea un muro jamás resquebrajado.

El reconocimiento por parte de la sección cuarta del Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, fechando el 1 de octubre de 1936 como el inicio de la jefatura de Estado del dictador Francisco Franco no es casual. No lo es cuando el auto confunde adecuadamente el interés general con los objetivos de los herederos del dictador, cuando utiliza su jefatura del Estado como un argumento a su favor, sin llamarlo dictador ni golpista en ningún momento y sin mencionar a sus miles de víctimas que son hoy obligadas a pagar con sus impuestos la tumba del dictador.

El 1 de octubre de 1936, aunque realmente la decisión fue el 29 de septiembre, en Burgos, una ciudad lejana al frente, el general Franco se autoproclama, con ayuda de otros cuatro golpistas engalonados, jefe del Estado. Felicitado por la Alemania nazi, la Italia fascista y el estado Vaticano, Franco utilizará la fecha de su advenimiento a esa inexistente jefatura del Estado como un hito en la historia del “renacer” de España.

“El 1º de octubre próximo se cumple el primer aniversario del momento histórico en que asumiendo por gracia de Dios y verdadera voluntad España, los máximos poderes, fue solemnemente proclamado jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos nacionales de tierra, mar y aire el excelentísimo señor general don Francisco Franco y Bahamonde, jefe nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, Caudillo Supremo del movimiento Salvador de España….

España, la España nacional, consciente de cuánto debe a su Caudillo anhela rendirle en la fecha memorable que se avecina el homenaje de adhesión y gratitud que le es debido. Por lo expuesto y recogiendo el sentir unánime de este nuestro Pueblo Español, se dispone: Artículo 1: Se establece la Fiesta Nacional del Caudillo que se celebra anualmente el 1º de octubre para conmemorar la fecha en que fue proclamado jefe del Estado Español el excelentísimo Sr.D. Francisco Franco Bahamonde”.

Esta orden apareció en el boletín oficial franquista el 28 de septiembre de 1937, dictada por la Presidencia de la Junta Técnica del Estado. Así constituyó la dictadura el 1 de octubre como una de sus fechas fundacionales, festiva, exaltadora y promocionada para nombrar avenidas, hospitales y colegios. Después de que en democracia desaparecieran muchos de esos nombres la fecha quedó disuelta en el calendario, como un recuerdo para la gente mayor y ningún significado para la menor.

Durante los últimos años, uno de los principales argumentos conservadores de quienes defienden indirectamente el franquismo criticando la recuperación de la memoria histórica es que los perdedores de la guerra y sus descendientes quieren cambiar la historia. Pero quiénes realmente la quieren cambiar son los que inventan una legitimidad inexistente, una versión revisionista que acaba de ser respaldada, nada más y nada menos, que por toda una sala del Tribunal Supremo y por unanimidad.

El 10 de mayo de 1936, en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid se reúnen 911 compromisarios elegidos en todo el territorio español por sufragio universal. Tenían que nombrar al presidente del Gobierno de la República. Manuel Azaña recibió 754 de los 847 votos emitidos. Seguidamente, en el Palacio Nacional, hoy Palacio Real, se hizo el acto institucional, desfiló la policía, el ejército, fue una jornada tranquila de una democracia y sólo faltaban dos meses para el 18 de julio.

El 1 de octubre de 1936, cuando el general golpista Francisco Franco leía el telegrama de Rudolf Hess que en nombre de Adolf Hitler le felicitaba, el presidente del Gobierno era Manuel Azaña. Mientras Franco y sus “generalazos” le gritaban a la democracia de 1936 “quieto todo el mundo”, y llenaban las cunetas de hombres y mujeres que habían construido nuestras primeras urnas con sufragio universal, quienes creían en el pueblo, quienes estaban construyendo un país gobernado por la ciudadanía y no por los látigos de los terratenientes, ni los púlpitos, ni los cañones.

Ese mismo 1 de octubre, el presidente Manuel Azaña, el que murió en Francia a punto de ser detenido por la Gestapo que quería entregárselo a Franco, firmaba un decreto “para crear 5.300 plazas de Maestros y Maestras con destino a Escuelas nacionales” y habilitaba “un crédito extraordinario de siete millones novecientas noventa y ocho mil pesetas anuales y un millón novecientas noventa y nueve mil quinientas efectivas para la creación, a partir del 1.° de octubre del año en curso (1936), de 2.666 plazas de dicha clase, con el sueldo anual de tres mil pesetas”.

Unos destruían España y otros la seguían construyendo. Y quien hizo todo ese daño, quien asesinó a miles de maestros y maestras, quien dejó 114.226 personas desaparecidas en las cunetas, es reconocido por el Tribunal Supremo de 2019 como legítimo jefe de Estado, aunque fuera autoproclamado por la pólvora y la sangre. La sala del Supremo, colocando uno de sus pies fuera de la democracia, considera que el Caudillo tiene derecho a un tratamiento especial y por eso suspende cautelarmente una decisión del Congreso de los Diputados.

España en su laberinto, en su jaula invisible, en su siglo XIX del eterno retorno, con su jerarquía católica rancia y empoderada, su élite inculta y carpetovetónica, y su Poder Judicial inmaculado, que jamás ha juzgado y condenado una sola de las violaciones de Derechos Humanos del dictador. Dice la sala del Supremo que toma la decisión de que el cuerpo del dictador permanezca en el Valle de los Caídos por el interés general, pero lo hace, más bien, por un interés generalísimo. Y ese hombre, Azaña, el que firmó el decreto para crear 5.300 plazas de maestros y maestras, en plena guerra, en plena agresión fascista, yace enterrado fuera de su patria, en sus márgenes, fuera de la jurisdicción de ese tribunal que hace hoy apología del franquismo.

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Fotografía destacada: La tumba de Franco en el Valle de los Caídos, con flores frescas

Fuente:https://www.eldiario.es/zonacritica/franquismo-grillete-tobillo-Tribunal-Supremo_6_907869213.html

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Ángel vuelve a casa (en Agones) 82 años después

El sobrino de este praviano fusilado en La Canalona, en 1937, recupera sus restos. Las excavaciones no han podido recuperar los restos de su padre asesinado al mismo tiempo.

lavozdeasturias.es / Nacho G. Ruano / 08-06-2019

«Toda la vida, cada vez que pasábamos por delante, nuestra madre nos decía que ahí estaban enterrados nuestro padre y nuestro tío», confiesa Ángel Fernández, hijo y sobrino de los dos pravianos fusilados en la Nochebuena de 1937, en La Canalona. Vivían en Agones, a un kilómetro de donde fueron ejecutados. Su padre había cumplido 20 años. Su tío, 31. Ocho décadas de sufrimiento familiar llegan a su fin. El impulsor de la exhumación de esta fosa común ya puede vivir tranquilo, sabiendo que ha hecho todo lo que estaba en su mano para recuperar a sus dos familiares sepultados. No obstante, tiene una espina clavada. Han localizado los restos de su tío pero no los de su padre. Posibles corrimientos del terreno han imposibilitado localizar su cuerpo. Se muestra satisfecho porque todos los implicados en la excavación «han llegado al límite de sus fuerzas». Hoy, Ángel Fernández, el asesinado hace 82 años, regresa a casa. Un acto simbólico organizado en el Ayuntamiento de Pravia servirá para arropar a toda la familia.

Una noche cambió por completo la vida de Ángel Fernández. Era la Nochebuena de 1937. «Mi madre me tenía en brazos cuando los falangistas llamaron a casa y pidieron salir a mi padre y mi tío. Tenía año y medio cuando ocurrió», explica. Desde entonces, ha vivido con la determinación de desenterrar a sus dos familiares, y no ha cejado en su empeño hasta poder cumplir este objetivo. «Una persona lo da todo por su padre. He querido mucho siempre a mi madre, pero he tenido que convivir con el hecho de que los demás niños tenían padre y yo no», afirma.

El hecho de no haber conocido a su progenitor le marcó durante toda la vida, y siempre se planteó qué hubiera sido de él y de su madre si la historia hubiera sido diferente. «Siempre piensas en tu padre cuando no está, y ves a los demás hijos con los suyos… Mi madre y yo tuvimos que comer solos desde el día que lo fusilaron», comenta. La supervivencia de la familia pasó por las tierras que cultivaban y las vacas que tenían en propiedad, por lo que desde muy pequeño Ángel Fernández trabajó en el campo y ayudó a su madre a sacar la casa adelante.

«Con 12 años ya colaboraba con las labores de la tierra, y entonces trabajaba mucho más que alguno de 25 de ahora», defiende. Al cumplir los 16 años ya cobraba un salario fuera de su casa mientras seguía echando una mano a su madre, y fruto de este esfuerzo, y con la cooperación de todo el pueblo, esta familia se labró un futuro. «Mi madre nunca tuvo deudas y nos dio todo lo que estaba en su mano para que no nos faltara nada», afirma.

La vida le reservó la gran oportunidad de recuperar los restos de sus familiares con más de 80 años cumplidos, aunque la edad no le afectó en lo más mínimo en sus ganas de desenterrar a su padre y su tío. Prueba de ello es que en todo el proceso fue el que llevó el peso de la iniciativa por parte de la familia, y su implicación le llevó a ponerse manos a la obra e, incluso, coger un hacha para cortar las raíces que bloqueaban la excavación de la fosa. Ocho décadas después, el deseo de este praviano se ha cumplido por fin.

 ¿Cómo fue la exhumación de Ángel Fernández?

Los intentos de la familia de desenterrar a sus antepasados se remontan años atrás. Ya comentaron el tema con el anterior alcalde de Pravia, Antonio de Luis, pero ha sido el último el que aceleró la maquinaria.Entonces, declara Pilar Fernández, hija de Ángel Fernández, impulsor de la exhumación y nieta y sobrinanieta de los fusilados, se pudo «pasar el primer escalón». A partir de ese momento ,se preparó la prospección del terreno y se comenzó a trabajar en los preparativos para explorar la zona en la que estaban localizados los dos familiares. Además, contaban con la ventaja de que un testigo de la época mantuvo en su memoria el lugar donde fueron fusilados y enterrados.

Un joven de unos 14 años pasó días después de la ejecución de Ángel y Manuel Fernández cerca del foso, se encontró con los cuerpos al descubierto y, de la impresión, los cubrió con un par de piedras a modo de señalización. A pesar de su fallecimiento, su hijo recogió el testimonio, y la localización de los dos pravianos fusilados estaba clara. Sin embargo, una vez se llegó al lugar donde se encontraban estas rocas, todo se complicó.

«Descubrimos que el lugar había cambiado por completo en estos 80 años, ahora estaba todo cubierto de eucaliptos, con lo que había deteriorado el terreno.Además, la carretera que se halla cerca de esta fosa había modificado el suelo de tal forma que las labores de exhumación se complicaron», afirma Arantxa Margolles, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Los voluntarios se vieron obligados a profundizar mucho más de lo planeado para llegar a los restos de Ángel Fernández y su hermano Manuel, alcanzando cerca de 15 metros de profundidad. A pesar de encontrar al primero, no se pudo hallar a Manuel Fernández, pero no perdieron la esperanza: confiaban en que el cuerpo se había desplazado al haber cambiado tanto el terreno, como le ocurrió a los restos de Ángel. El hallazgo a pocos metros de los huesos hallados generó optimismo en las filas de las personas que participaban en la exhumación.

«Encontramos a poca distancia de los restos una bala que se había encasquillado, y tuvimos la idea de que se trataba de un disparo fallido que había permitido a una persona correr para luego ser fusilada. Por ello continuamos excavando un poco más, pero no pudimos localizar a Manuel», comenta Margolles. Sin embargo, añade que este hallazgo fue un alivio para la familia, ya que uno de sus antepasados puede regresar a casa después de 80 años. El papel de Ángel Fernández, hijo y sobrino de los fallecidos, fue clave en todo el proceso de exhumación al «llevar él todo el peso de la familia en la exhumación», declara su hija.

«Temíamos que todo esto le pasara factura a mi padre»

Pilar Fernández narra la emoción que se respiraba en el momento en que aparecieron los primeros huesos en la fosa. «Mi padre estaba en la otra punta, y salió corriendo tan rápido que pensamos que se iba a caer», explica. La dificultad del terreno, unido a la edad de Ángel Fernández, 83 años, explicaban el miedo de la familia a un traspiés del padre. Además, la tensión, el nerviosismo y el estrés generado en esa dura jornada hacían temer a la hija que le pudiera ocurrir algo a su progenitor, ya que «lleva un vida tranquila, de jubilado, y tanta impresión en tan poco tiempo podía perjudicarle y pasarle factura», afirma Pilar Fernández. Sin embargo, sostiene que su padre «ya puede morir tranquilo».

El desarrollo de esa jornada no invitaba al optimismo, ya que tras una dura mañana de trabajo no se llegó a atisbar ningún resto de Ángel o Manuel. Por ello los ánimos, afirma la hija, eran bajos y los nervios estaban a flor de piel. Hasta las 17.00 horas no se hallaron los primeros restos, y ese descubrimiento despertó el júbilo de los ahí presentes, especialmente el del padre, que rompió a llorar en el acto. «Nada más ver el cráneo en la fosa, se le cayeron las lágrimas, porque era un momento muy esperado y emotivo para él», comenta Pilar Fernández.

Con la confianza de que este caso siente precedente

La exhumación de Ángel Fernández cierra más de ocho décadas de sufrimiento para su sobrino, aunque no se trata ni mucho menos del único fusilado en Asturias por el franquismo. La familia y la ARMH confían en que este caso suponga un antes y un después en la región, y que más personas reclamen y luchen por recuperar los restos de los cientos de antepasados que yacen en cunetas y fosas en la comunidad. Para la hija del impulsor de la exhumación, esto se trata de la «asignatura pendiente de la democracia». «Se debería haber hecho antes, no puede ser que hayamos tardado cuarenta años de democracia para poder desenterrar a nuestros seres queridos. En otros países esto ya se llevó a cabo mucho antes», critica Pilar Fernández, que censura que todavía existan tantas personas «enterrada en cunetas como si fueran basura». Ángel vuelve a casa 82 años después, pero todavía hay muchos otros Ángeles ahí fuera.

Imagen de la familia Fernández de Pravia, que sufrió el fusilamiento de varios de sus miembros – ARMH

Fosa de la Canalona, en Pravia – ARMH

Imágenes de la exhumación de Ángel Fernández en la fosa de la Canalona – ARMH

Imágenes de la exhumación de Ángel Fernández en la fosa de la Canalona – ARMH

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Fotografía destacada: Fotografía de Ángel Fernández cuando era un niño

Fuente:https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2019/06/06/angel-vuelve-casa-82-anos-despues/00031559832191970141974.htm

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Crece la presión para que el Supremo rectifique y cambie la frase que legitima el golpe de Franco

La Asociación para la Memoria Histórica, la de Juezas y Jueces para la Democracia e historiadores de prestigio critican que el tribunal diga en el auto de exhumación que Franco fue Jefe de Estado desde “el 1 de octubre de 1936″, cuando era Manuel Azaña.

El presidente de la ARMH ha elevado una queja al órgano de gobierno de los jueces en la que exige una explicación del origen de tal afirmación y que se retire. Izquierda Unida lleva el tema al Congreso de los Diputados.

El Supremo de momento no va a hacer cambios, defiende que “no fue un error” y se desvincula de la polémica diciendo que el auto “no hace juicios morales” sobre la figura de Franco y “no lo legitima”.

eldiario.es / Raquel Ejerique / Juan Miguel Baquero / 05-06-2019

El Tribunal Supremo no da su brazo a torcer y de momento no rectifica la frase que ha levantado la indignación entre víctimas del franquismo, asociaciones memorialistas y una asociación de jueces. Son trece palabras en la página 8 del auto dictado este martes que paraliza la exhumación de Franco y en las que decribe que Franco fue “Jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936 hasta su fallecimiento”. Eso, en palabra de los historiadores, es dar por bueno que era el líder legítimo antes del fin de la guerra y justo después del golpe. “Franco fue nombrado Jefe del Gobierno del Estado por la Junta de Defensa Nacional en Burgos a finales de septiembre de 1936, pero era una Junta compuesta por militares sublevados”, ha explicado el historiador Ángel Viñas a eldiario.es.

El uso de la cronología golpista ha indignado a otros historiadores como Paul Preston o Ian Gibson, y también a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), cuyo presidente, Emilio Silva, ha elevado una queja al Consejo General del Poder Judicial, el órgano de gobierno de los jueces. En ella, exige que la sala retire esa frase del auto porque “da legitimidad al golpe de Estado de julio de 1936 y considera a un grupo de militares fascistas con capacidad para elegir quién era el jefe del Estado, cuando en ese momento en España era el presidente de Gobierno Manuel Azaña elegido democráticamente el 11 de mayo de 1936″. De hecho, solo los régimenes nazi-fascistas reconocieron a Franco en 1936. El resto de países lo hicieron a partir del fin de la guerra, en 1939, la fecha en la que se da por terminada la República y empieza la dictadura.

En su escrito, Silva también quiere saber cómo acabó esa frase en el auto, por lo que solicita “información sobre el origen de tal afirmación” y pide que se le informe sobre si es una frase empleada en el recurso presentado por los nietos de Franco.  En declaraciones a eldiario.es, el presidente de la ARMH lamenta esta “ofensa bastante terrible” para las víctimas del franquismo y, en su opinión “caben dos posibilidades, que los miembros de la sala sean unos absolutos ignorantes o que lo hayan hecho a conciencia”.

Pero la asociación que representa a las víctimas del franquismo no ha sido la única que ha mostrado su indignación. La asociación progresista Juezas y Jueces para la Democracia señala en un comunicado crítico con el contenido del auto que además “es una resolución insólita también por el tratamiento que otorga al dictador, a quien considera jefe de Estado sin otra connotación. De un aparato estatal de facto, surgido de la violencia, no sometido a la legalidad y no homologado en la Comunidad Internacional de su época (…). Parece mentira que el Tribunal Supremo manifieste esa falta de sensibilidad y de respeto hacia el principio democrático y el principio de legalidad”, relatan.

También el secretario general UGT, José María Álvarez, ha criticado que los jueces que firman el fallo sostengan que Franco accedió a la jefatura del Estado el 1 de octubre de 1936 e Izquierda Unida va a llevar el asunto al Congreso. El partido ha registrado una iniciativa para que el Gobierno de Pedro Sánchez se pronuncie sobre la frase del Tribunal Supremo: “¿Comparte este pronunciamiento sobre quién ostentaba la jefatura del Estado en esa fecha?”, relata su pregunta. 

Por su parte, fuentes de la sala manifestaron el martes por la noche que la inclusión de esa frase y el uso del 1936 “no es un error”, aunque no dieron más explicación de por qué se ha utilizado esa cronología. Este miércoles fuentes del Supremo han querido recalcar que el auto “no legitima a Franco ni hace juicios morales sobre su figura”, pero sin entrar en el patinazo histórico. “La referencia en el auto de la sala de lo contencioso-administrativo al cargo de jefe de Estado se hace en el contexto de argumentar que, en este caso, prima el interés público sobre el interés particular de la familia Franco”, han explicado a eldiario.es.

Pese a las peticiones de rectificación e información, el motivo por el que el juez ponente, Pablo Lucas Murillo, ha utilizado el 1936 para dar por vencedor a Franco antes de la guerra no tiene una explicación clara y, de momento, no va a ser cambiado.

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Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Crece-Supremo-rectifique-legitima-Franco_0_906759961.html

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Las víctimas del franquismo exigen al Supremo que rectifique su auto

Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica solicitan al Consejo General del Poder Judicial que, desde el Tribunal Supremo, rectifiquen en su auto la afirmación de que el dictador Francisco Franco fue “jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936″.

publico.es / 05-06-2019

Tras conocer la decisión de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo, que acordó este martes suspender cautelarmente la exhumación de Franco, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha presentado una queja ante el Consejo General del Poder Judicial para que, desde el Tribunal Supremo, rectifiquen en su auto la afirmación de que el dictador Francisco Franco fue “jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936“.

Desde la ARMH han solicitado, además, conocer si, exactamente, esa frase u otra con un significado similar, se encuentra en el escrito presentado por la defensa de la familia del dictador. Una afirmación que para Emilio Silva, presidente de la asociación, es “como decir que el teniente coronel Tejero fue presidente del Congreso de los Diputados o presidente del Gobierno durante las horas que mantuvo secuestrada la soberanía popular en febrero de 1981”.

Junto a la queja, remitida al Supremo, la ARMH ha adjuntado el informe del relator de Naciones Unidas, Pablo de Greiff, sobre la situación de las víctimas del franquismo en España, en el que se ponía de manifiesto la falta de formación de la judicatura española en materia de Derechos Humanos y memoria histórica.

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Fotografía destacada: La tumba de Francisco Franco en la Basílica del Valle de los Caídos | EFE

Fuente:https://www.publico.es/politica/victimas-del-franquismo-exigen-al-1.html

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El perfil ultraconservador del magistrado Requero, uno de los que ha suspendido la exhumación de Franco

La ARMH presentó una queja ante el Consejo General del Poder Judicial en la que avisaba al Supremo de que el juez José Luis Requero, que ha participado en la decisión de suspender la exhumación del dictador, podría tener su imparcialidad comprometida por su estrecha relación con el abogado Santiago Milans del Bosch, colaborador de la Fundación Franco.

publico.es / Alejandro Torrús / 05-06-2019

Cuando en el año 2005 el magistrado José Luis Requero Ibáñez era vocal del Consejo General del Poder Judicial escribió la siguiente frase: “Llamar matrimonio a las uniones homosexuales supondría un cambio tan radical como llamar matrimonio a la unión entre un hombre y un animal“. Han pasado 14 años desde aquel momento y la carrera de Requeño Ibáñez ha ido viento en popa. Del CGPJ saltó a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo y, de hecho, ha sido uno de los cinco magistrados que ha decidido suspender la exhumación de Franco.

José Luis Requero Ibáñez es miembro del Opus Dei, tiene diez hijos y en sus tiempos en la Audiencia Nacional declaró nula la campaña gubernamental Póntelo, pónselo para fomentar el uso del preservativo porque esta era “inveraz y parcial”. La decisión fue polémica. Era el año 1990. Pero no sería su única polémica. La principal de todos fue su férrea oposición al matrimonio igualitario. El diario El Paísrecogía la siguiente expresión del juez Requero: “Me quedo sin argumentos para decir por qué no se pueden casar dos hermanos o un hombre con muchas mujeres, o la unión entre un hombre y un animal si al fin y al cabo todo depende de la demanda social”, proseguía.

Aún así el magistrado Requero siguió ascendiendo aunque fuera siempre con polémica. En 2014, su nombramiento al Supremo supuso una cascada de críticas, tal y como refleja también una noticia de El País. Por dos motivos. El sector conservador del CGPJ se saltó el habitual procedimiento de nombramiento y lo impuso como un acto de fuerza rompiendo el pacto con el resto de vocales progresistas. Segundo, porque los vocales progresistas no acertaban a entender cómo el grupo conservador había ascendido a un ultraconservador que había comparado el matrimonio homosexual con un casamiento entre “un animal y un hombre” hasta el Supremo.

Y allí ha permanecido hasta estos días, en los que Requero ha tenido que decidir si paralizar o no la exhumación de Franco. De hecho, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica presentó el lunes una queja ante el CGPJ en la que avisaba de que la imparcialidad del tribunal podría verse comprometida por la presencia de Requero en el grupo de magistrados.

El motivo, no obstante, no era la contrastada homofobia del magistrado ni la consonancia de algunas de sus sentencias con su ideología ultraconservadora. Tampoco que hubiera pedido al entonces rey Juan Carlos I que no sancionara la ley de Rodríguez Zapatero del matrimonio homosexual. En esta ocasión la denuncia de la ARMH estaba basada en los vínculos de amistad que unen a este juez con Santiago Milans del Bosch, sobrino del ex teniente general golpista, colaborador de la Fundación Francisco Franco y dueño de un bufete de abogados que ha representado a la familia del dictador en algunos casos como el de las esculturas del pórtico de la gloria de la catedral de Santiago de Compostela.

“La relación entre José Luis Requero y Santiago Milans del Bosch es larga y estrecha; fueron compañeros durante unos años en la Audiencia Nacional, el magistrado es el padrino de una hija del abogado”, denuncia la ARMH, que considera que la cercanía de Requero y Milans del Bosch “plantea serias dudas acerca de su imparcialidad, algo que de ser así comprometería seriamente la decisión que pueda tomar la Sala”.

La decisión de la Sala, no obstante, ya está tomada: la exhumación ha sido suspendida a la espera de analizar el recurso presentado por los Franco. La sentencia definitiva se conocerá, según el propio auto, en “un tiempo razonable”.

De momento, lo que sí se sabe, es que para los jueces que han tomado esta decisión el dictador Francisco Franco fue jefe del Estado español desde el 1 de octubre de 1936, apenas dos meses después del golpe de Estado del 18 de julio y más de dos años del final de la Guerra Civil. Y eso que hasta 1950 la ONU mantenía vigente una resolución que excluía a España de todos los organismos de esta institución supranacional.

También se conoce que Requero en el año 2010 ya estaba preocupado por el futuro del Valle de los Caídos y no, precisamente, por albergar los restos del dictador ni por le hecho de que España desobederia las recomendaciones de la ONU de exhumar al dictador. Lo que le preocupaba a Requero es, precisamente, el cierre del mismo: “Y que el monumento más visitado del Patrimonio Nacional –el Valle de los Caídos– lleve camino de convertirse poco a poco en el Valle que se Cae –o que se deja Caer– permitirá justificar su cierre. Lo secundario es su origen franquista; lo relevante es que en un monumento del futuro Estado laicista vive una muy sólida comunidad de Benedictinos”, escribía Requero en La Razón.

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Fotografía destacada: José Luis Requero, magistrado del Tribunal Supremo. EFE/Archivo

Fuente:https://www.publico.es/politica/perfil-ultraconservador-magistrado-requero-suspendido-exhumacion-franco.html

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El Tribunal Supremo falla contra los derechos de las víctimas de la dictadura

La suspensión cautelar de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco atenta contra los derechos de las víctimas de la dictadura.

El poder judicial español continúa construyendo y reconstruyendo la impunidad del franquismo.

El estado español sigue homenajeando al dictador mientras su cuerpo esté en un espacio financiado con fondos públicos.

tercerainformacion.es / 04-06-2019

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) lamenta que el Tribunal Supremo haya puesto la reclamación de la familia del dictador Francisco Franco por encima del derecho de las víctimas de la dictadura a no pagar con fondos públicos la tumba del dictador y a que no esté enterrado en un monumento que es propiedad del Estado en un lugar privilegiado del Patrimonio Nacional.

Por otra parte la asociación considera que esta decisión es totalmente coherente con la actitud del Poder Judicial español hacia las violaciones de derechos humanos del dictador puesto que nunca ha investigado judicial ni penalmente ninguno de sus crímenes ni ha tratado de determinar si la fortuna de sus descendientes es legítima y si forma parte de una apropiación indebida de bienes obtenidos por el abuso de poder de la dictadura, mediante el uso del terror y por la corrupción política que fue uno de los pilares centrales de la misma.

Que la decisión haya sido tomada por unanimidad explica perfectamente que en ciertos ámbitos de la política española todo sigue atado y bien atado.

La ARMH estudia la posibilidad que de llevar a cabo una exigencia judicial para que el Estado deje de obligar a las víctimas de la dictadura a pagar con sus impuestos la tumba del dictador o a financiar algunos monumentos que todavía enaltecen la victoria de Franco, de Hitler y de Mussolini tras el golpe de Estado el 18 de julio de 1936.

Por otra parte, se trata de una suspensión cautelar de la democracia, porque la salida de los restos de Franco del Valle de los Caídos ha sido un mandato aprobado en dos ocasiones por el Congreso de los Diputados.

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Fotografía destacada: Las víctimas del franquismo muestran su rechazo a la decisión del Supremo de suspender la salida de los restos del dictador Franco de su mausoleo.

Fuente:https://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2019/06/04/el-tribunal-supremo-falla-contra-los-derechos-de-las-victimas-de-la-dictadura

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